Está en marcha el proyecto de "Fortalecimiento de la cadena de valor del cabrito chaqueño” con la entrega de reproductores de alto valor genético. Foto: Gentileza.
Apuntan a mejorar producción caprina en calidad y cantidad en el Chaco
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Con el objetivo de mejorar la producción caprina, tanto en calidad y cantidad, en la zona central del Chaco paraguayo, este miércoles último se realizó el lanzamiento oficial del proyecto “Fortalecimiento de la cadena de valor del cabrito chaqueño”, con la entrega de reproductores caprinos de la raza Boer de alto valor genético.
El proyecto es encarado por el Viceministerio de Ganadería (VMG), la Asociación Paraguaya de Criadores de Caprinos (APCC), la Asociación Rural del Paraguay-Regional Boquerón y cuenta con el apoyo de la Unión Europea (UE), a través de la Cooperación Alemana GIZ.
Productores del Chaco recibieron a los reproductores caprinos de la raza Boer de alto valor genético. Foto: Gentileza.
Laboratorio de Biotecnología
El acto de entrega fue en la sede de la Gobernación del departamento de Boquerón, y a más de la asistencia citada, fueron entregados materiales e insumos para el primer Laboratorio de Biotecnología Caprina que funcionará en dicha sede.
Al respecto, el presidente de la APCC, Arnaldo Decoud, agradeció principalmente al Dr. Egon Neufeld por el impulso brindado al proyecto desde sus inicios, y destacó el invaluable apoyo de la Comisión Directiva Regional Boquerón y la Cosanzo 17.
Con el proyecto “Fortalecimiento de la cadena de valor del cabrito chaqueño”, lo que se busca es dar un valor agregado al hato caprino de carne, con el propósito de mejorar la rentabilidad del rubro para los productores locales.
Rubro importante para la zona
A la vez, con el trabajo de mejoramiento genético es que se pretende mejorar la producción caprina en calidad y cantidad en dicha zona, cuyo proyecto contempla además el manejo sanitario y la alimentación mediante el desarrollo de capacidades humanas, así como la articulación entre los actores públicos y privados.
Por su parte, el viceministro de Ganadería, Marcelo González, respaldó el proyecto destacando la importancia para la producción caprina y principalmente para las familias del Chaco. En tanto que desde la ARP alentaron a trabajar de manera óptima en la ejecución del ambicioso proyecto, teniendo en cuenta que ya hay apoyo del sector industrial para la compra, mercadeo y venta del futuro cabrito chaqueño, que sería considerado como “cabrito gourmet”.
Es así que la principal meta es producir cabritos de la raza Boer para el mercado nacional con la denominación del cabrito chaqueño, para lo cual ya está en marcha el apoyo de la Cooperativa Chortitzer para la comercialización, a más de la Estación Experimental del IPTA del kilómetro 412, que será fortalecida con equipos veterinarios, ecógrafos y reproductores.
Así mismo, las entidades y empresas involucradas en el rubro acordaron promover la cadena caprina en el Chaco, en el marco del Proyecto Procadenas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través de su Viceministerio de Ganadería y el apoyo de la Unión Europea.
Dentro del marco del estudio de la Comisión Bicameral de Presupuesto el ministerio de agricultura y ganadería anunció las medidas que tomarán a fin de apoyar a los productores afectados por la caída de granizos. Foto: Gentileza.
El MAG busca mercados para productos agropecuarios de Canindeyú afectados por los granizos
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El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) impulsa nuevas gestiones comerciales para sostener la venta de tomate nacional,en medio de una sobreoferta y los daños ocasionados por granizadas en Caaguazú. La institución retomará esta semana las ruedas de negocios con supermercados y mantiene gestiones para concretar envíos al mercado brasileño.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, informó que las granizadas afectaron más de 170 hectáreas de cultivos hortícolas, destruyeron 676 casetas de producción y perjudicaron a casi 700 familias productoras. La situación impactó en uno de los principales departamentos proveedores de hortalizas del país.
Como parte de la asistencia, el MAG entregó insumos, incluidos fertilizantes, y trabaja en el acompañamiento para recuperar las estructuras dañadas. Además, abordó con entidades crediticias estatales la situación financiera de los productores, cuyos compromisos podrían verse afectados por los gastos imprevistos para reanudar sus actividades.
La cartera agropecuaria anunció que esta semana se retomarán las ruedas de negocios con supermercados, dando continuidad a los encuentros realizados en febrero. El objetivo es fortalecer los vínculos entre compradores y organizaciones de productores, ampliar las oportunidades comerciales y facilitar la colocación de la producción.
El ministro también mencionó las gestiones para exportar tomate a Brasil. El envío previsto para este lunes no pudo concretarse, aunque manifestó su expectativa de avanzar durante la semana.
En cuanto a la oferta para los próximos meses, indicó que los daños podrían reducir la disponibilidad de hortalizas, pero evitó anticipar una eventual escasez, debido a que parte de los productores mantiene sus instalaciones en condiciones operativas.
Giménez advirtió, además, que el MAG acumuló una reducción presupuestaria del 42 % en cinco años, una limitación que podría afectar progresivamente la capacidad de capacitación y apoyo a la comercialización. En este escenario, facilitar el acceso a mercados resulta clave para recuperar la producción y sostener los ingresos de las familias rurales.
Fortalecer la integración territorial del Bajo Chaco y generar mejores condiciones para el transporte de cargas, la movilidad de los pobladores y el desarrollo de las actividades productivas son los principales objetivos que potenciaron el desarrollo de esta obra. Foto: Gentileza
Ruta PY12 entra en la etapa final de pavimentación en el Bajo Chaco
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La pavimentación de la ruta PY12 avanza hacia su etapa final en el segundo lote de obras, con las bases estructurales concluidas y los trabajos concentrados en la carpeta asfáltica definitiva y las intervenciones complementarias. El proyecto busca mejorar la conectividad de unas 60.500 personas del Bajo Chaco y facilitar el traslado de la producción regional.
Según el último reporte técnico del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), las capas estructurales del pavimento ya fueron completadas, incluyendo el suelo estabilizado con cal, la subbase mejorada con cemento, la base granular y la de concreto asfáltico. Asimismo, la carpeta de rodadura reforzada con polímero se encuentra próxima a su conclusión.
El proyecto contempla la habilitación y el mantenimiento de 166 kilómetros entre Chaco’i y General Bruguez, con el objetivo de garantizar una conexión más segura y permanente durante todo el año. La obra también apunta a reducir las dificultades de circulación durante las lluvias y mejorar el acceso de las comunidades a servicios esenciales, además de fortalecer las actividades comerciales y logísticas de la zona.
En paralelo, comenzaron las obras complementarias, entre ellas la instalación de barandas metálicas de protección en sectores considerados de mayor riesgo. Estas intervenciones buscan reforzar la seguridad vial y brindar mejores condiciones de circulación a los usuarios.
Los trabajos se distribuyen en cuatro lotes a lo largo del corredor vial y sus accesos, bajo la supervisión del MOPC y con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El Lote 1 comprende desde el kilómetro 2,5 hasta el 37,4 e incluye el acceso a Nanawa. El Lote 2, a cargo del Consorcio Avanza Chaco, abarca 42,8 kilómetros, desde el km 37,4 hasta el 80,2.
Por su parte, el Lote 3 se extiende desde el km 80,2 hasta el 122,2 e incluye el acceso a la comunidad de Ninfa, mientras que el Lote 4 comprende desde el km 122,2 hasta el 160, además del acceso a General Bruguez. Con la culminación de esta infraestructura, se espera fortalecer la integración territorial del Bajo Chaco y generar mejores condiciones para el transporte de cargas, la movilidad de los pobladores y el desarrollo de las actividades productivas.
El diputado plantea sancionar con hasta diez años de cárcel la difusión intencional de información falsa destinada a generar pánico financiero. Foto: Archivo
Plantean hasta 10 años de cárcel por difundir información falsa que provoque pánico financiero
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El diputado nacional por el departamento de Guairá, Alejandro Darío Aguilera Elizaur, presentó un proyecto de ley que plantea sancionar con hasta diez años de cárcel la difusión intencional de información falsa destinada a generar pánico financiero. La propuesta apunta a evitar que rumores o publicaciones engañosas desencadenen retiros masivos de dinero y pongan en riesgo los ahorros de la ciudadanía.
La iniciativa establece penas de hasta cinco años de prisión o multas para quienes divulguen falsedades a sabiendas. La sanción podría elevarse a ocho años si la conducta provoca una afectación grave de la liquidez de una entidad bancaria o si se utiliza indebidamente información reservada. En los casos considerados de extrema gravedad, con daños comprobados, la pena podría alcanzar los diez años de cárcel.
El proyecto también incorpora disposiciones relacionadas con la libertad de expresión y de prensa. Según los puntos difundidos sobre la iniciativa, la normativa no habilitaría la censura previa y mantendría las garantías vinculadas al secreto de imprenta y la reserva de las fuentes periodísticas.
Como antecedente, la propuesta retoma una iniciativa impulsada por la Asociación de Bancos del Paraguay (ASOBAN) en 2017, orientada a combatir maniobras de competencia desleal y la circulación de rumores malintencionados que pudieran afectar al sistema financiero.
“El desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural
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Jimmi Peralta
Fotos: Gentileza
Fredi Casco, director artístico de la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo, habló con La Nación/Nación Media sobre el trabajo que vienen desarrollando desde la organización, comentó sobre el rol formativo que se proponen, y se refifirió a la importancia de la participación estatal y privada en el ámbito artístico local.
La Fundación Texo para el Arte Contemporáneo cumplió diez años de existencia, desarrollando en este tiempo actividades que propician mostrar, contar y pensar el arte desde la particularidad propia del país y sus creadores. Se trata de una organización sin fines de lucro fundada en 2016, que se desprende de la iniciativa y el patrimonio del Grupo Texo, fundado por José Daniel Nasta.
El director artístico de la institución, el artista visual, curador y realizador Fredi Casco, compartió un diálogo con La Nación/Nación Media en el marco de este aniversario, partiendo de una mirada retrospectiva sobre lo hecho en esta década, fijando una caracterización del escenario presente y planteando necesidades y una proyección del espacio.
Fredi Casco, director artístico de la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo
–¿Cuáles considerás que han sido los logros o aportes de la Fundación en la escena del arte contemporáneo en esta década?
–Creo que uno de los principales aportes de la Fundación Texo en estos diez años ha sido generar un espacio sostenido de reflexión y visibilidad para el arte contemporáneo en Paraguay. Cuando comenzamos, nos interesaba no solamente producir exposiciones, sino contribuir a fortalecer una escena. Nos interesaba generar encuentros entre artistas, curadores, investigadores y públicos locales e internacionales, y propiciar intercambios que pudieran tener continuidad en el tiempo. Creo que otro aporte fue ampliar la propia idea de lo que entendemos por arte contemporáneo. Desde Texo hemos intentado mirar una escena más compleja y heterogénea, en la que pueden coexistir prácticas provenientes de diferentes lugares e incluso de diferentes disciplinas.
APRENDIZAJES
–¿Qué aprendizajes generaron un cambio de estrategias o de objetivos a partir del trabajo realizado?
–Diez años son suficientes para descubrir nuevas formas de llevar adelante el programa inicial, incluso aquellas que desafían nuestras propias certezas. Al comienzo quizás pensábamos más en construir una plataforma para una escena contemporánea que necesitaba mayor visibilidad. Con el tiempo entendimos que la cuestión no era solamente cómo colaborar en ello y cómo fortalecer la escena del arte paraguayo, sino también preguntarnos desde dónde queríamos hacerlo.
–¿Qué lectura del escenario local los impulsa a apostar por la formación y la difusión?
–Paraguay tiene una escena artística muy rica, pero históricamente ha tenido una infraestructura institucional bastante precaria, con una política cultural pública débil. Existe una enorme capacidad de producción, pero no siempre existen las mismas condiciones para investigar, debatir, publicar, conservar, formar públicos o hacer circular esas producciones. No es suficiente con producir exposiciones. Una escena necesita pensamiento crítico, conversación, archivos, investigación, mediación y posibilidades de intercambio. Y hay otra cuestión que para mí es importante: durante mucho tiempo Paraguay fue leído desde centros culturales extranjeros. Parte del desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural. –¿Qué planteamientos o proyectos vienen trabajando respecto a la valoración del arte local contemporáneo, sea desde el Estado, los mecenas o los inversionistas?
–Creo que uno de los grandes desafíos sigue siendo construir un sistema más sólido alrededor del arte paraguayo. No podemos depender únicamente de la voluntad de los artistas ni de iniciativas privadas aisladas. Es necesario que exista una articulación entre políticas públicas, instituciones culturales, coleccionismo, mecenazgo, investigación, educación y mercado. También hace falta comprender que apoyar el arte no significa solamente comprar obras o financiar exposiciones. Significa invertir en archivos, publicaciones, investigación, conservación, residencias, formación y circulación internacional. Es decir, construir las condiciones para que una escena pueda desarrollarse y sostenerse en el tiempo. El sector privado puede desempeñar un papel muy importante, pero el Estado tiene responsabilidades que no pueden ser sustituidas por el mecenazgo. Y al mismo tiempo necesitamos desarrollar un coleccionismo local más informado y comprometido, capaz de comprender que adquirir arte paraguayo también significa participar en la construcción y preservación de nuestro patrimonio contemporáneo.
EXPERIMENTACIÓN, INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN
–¿Qué proyectos u objetivos se trazan para la siguiente década?
–Después de diez años, creo que el principal desafío consiste en profundizar y fortalecer lo que hemos realizado. Nos interesa que la Fundación Texo continúe siendo un lugar de experimentación, investigación y formación; que podamos fortalecer todavía más los vínculos con artistas y comunidades de distintas partes del Paraguay y ampliar nuestras redes internacionales o, como diría José Daniel Nasta, el presidente de la fundación: “Hacer diplomacia cultural”. Tal vez el objetivo más ambicioso será continuar trabajando para que Paraguay sea visto como un lugar desde el cual también es posible producir pensamiento y formas de comprender el mundo que son capaces de interpelar a los centros.
–¿Cuáles son los momentos trascendentes o bisagras del proyecto en esta década?
–Me cuesta elegir acontecimientos aislados porque veo estos diez años más como un proceso que continúa al día de hoy, un “work in progress”, como se le dice en la jerga del arte contemporáneo a las obras que aún no están cerradas. Hay exposiciones, programas de formación, encuentros y colaboraciones que fueron modificando nuestra manera de trabajar. Pienso más bien en que hubo programas-bisagra, como “Contar el arte” en el cual desde hace diez años damos la palabra a artistas visuales, arquitectos, músicos, cineastas, gestores culturales, curadores y teóricos. Otro programa, en ese sentido, es “Selección”, que comenzó antes de la Fundación Texo, como un programa de responsabilidad social de las empresas Texo y que luego, a partir de la Fundación, generó un diálogo más transversal con otras disciplinas. También fueron fundamentales las relaciones que construimos con interlocutores internacionales, como la Fondation Cartier, la Bienal de Curitiba o Pinta Sud. No tanto por una cuestión de legitimación externa, sino porque permitieron poner la producción paraguaya en conversación con otras experiencias.
–¿Podrías explicarnos en qué consiste su trabajo y mirada respecto al arte indígena?
–Nosotros, más que nada, intentamos aportar y sumar a las miradas de instituciones como el Museo del Barro o el pensamiento de autores como Ticio Escobar, entre otros, quienes desde hace décadas trabajan y reflexionan en torno a ese universo artístico. Considero que una cuestión central es evitar mirar el arte indígena exclusivamente desde categorías etnográficas. Eso no significa desconocer la importancia de la etnografía o la antropología, pero debemos reconocer que estamos también frente a producciones estéticas contemporáneas de enorme complejidad. Cuando un artista indígena dibuja, pinta, talla o trabaja con fibras, está produciendo universos simbólicos desde sistemas de conocimiento y formas de comprender el mundo diferentes y absolutamente actuales.
REVISAR CATEGORÍAS
–¿Qué desafíos plantea esta visión?
–Esto nos obliga a revisar nuestras propias categorías. Me interesa pensar qué ocurre cuando esas producciones obligan al propio sistema del arte contemporáneo a ampliar o cuestionar sus categorías. Las colaboraciones de antropólogos como Guillermo Sequera, la de Lía Colombino o Ticio Escobar fueron fundamentales para la Fundación Texo. Así como también lo fue la visita de Bruce Albert, Joseca Yanomami y Hervé Chandès. Bruce lleva décadas de convivencia y trabajo con los yanomamis, y su experiencia permite comprender hasta qué punto una imagen puede estar vinculada a cosmologías, conocimientos y experiencias que no se dejan reducir fácilmente a nuestras categorías occidentales.
–¿En qué sentido estas producciones difieren de nuestro imaginario dominante?
–En el caso de Joseca, sus dibujos hacen visibles seres y dimensiones del mundo yanomami que para nosotros pueden pertenecer al terreno de lo imaginario, pero que dentro de su cosmología poseen otra condición de realidad. El diálogo con Hervé también permitió abordar otra cuestión que nos interesa mucho: qué sucede cuando estas producciones ingresan en instituciones internacionales de arte. No se trata simplemente de trasladarlas de un contexto a otro, sino de preguntarse cómo mostrarlas sin neutralizar los mundos y conocimientos de los cuales proceden.