Las exportaciones de harina de soja fueron de un total de US$ 492 millones hasta el mes de setiembre, lo que representa una caída del 7,2% teniendo en cuenta que en el mismo periodo del año pasado los envíos fueron de un total de US$ 530,3 millones, según informe del Banco Central del Paraguay (BCP).
En cuanto a los volúmenes exportados hasta el mes de setiembre fue de un total de 1.721,8 toneladas, lo que significó una caída del 9,3%, ya que hasta setiembre del 2019 los envíos representaron 1.560,9 toneladas. En cuanto a la soja en granos, 5.738,6 toneladas fueron exportadas hasta el noveno mes de este año y eso representó un total de US$ 1.820 millones. Estas cifras representan una diferencia positiva del 25,7%.
Productos primarios
Por niveles de procesamiento, las exportaciones registradas de productos primarios han ascendido a US$ 2.370,1 millones, lo que representa un aumento de 15,3% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando los envíos alcanzaron un total de US$ 2.053, 6 millones, según el informe de Comercio Exterior del Banco Central del Paraguay (BCP). El informe señala que el valor registrado a setiembre del presente año incide en un 5,1% sobre las exportaciones totales.
En el informe de la banca matriz se destaca que los productos de mayor incidencia positiva han sido los granos de soja y el arroz, mientras que los productos con mayor incidencia negativa han sido el trigo y el maíz. Por parte de los granos de soja, hasta el noveno mes del año, las exportaciones fueron por un valor total de US$ 183 millones; mientras que los envíos del arroz representaron un total de US$ 26 millones.
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El Chaco eleva proyección de producción de soja a 12,3 millones de toneladas
Paraguay podría aumentar su techo productivo de soja en los próximos años si el Chaco logra consolidar y expandir su producción, según destacó el más reciente informe de la consultora StoneX. Destacaron que la campaña dejó una doble sorpresa positiva, además de un aumento del área sembrada respecto al año pasado.
Los rendimientos superaron las expectativas iniciales y alcanzaron un promedio de 2,4 ton/ha, impulsados por el excelente régimen de lluvias con lotes que registraron entre 3,8 y 4 ton/ha. Estos niveles de productividad fueron comparables a los de la Región Oriental y que marcan un hito para la misma, explica el informe.
En cuanto al área sembrada en el Chaco, mencionaron que esta pasó de 150 mil a casi 157 mil hectáreas. Sumado al incremento de la productividad, la producción esperada aumentó de 331 mil toneladas a más de 376 mil toneladas.
Con ello, la estimación de la zafra principal se elevó a 10,94 millones de toneladas; considerando además una zafriña de 1,40 millones de toneladas, la producción total paraguaya de soja para el ciclo 2025/26 se situó en 12,34 millones de toneladas.
También explicaron que es importante destacar que, si bien el promedio de la Región Oriental se ubicó en poco más de 3 ton/ha, se observaron lotes con rendimientos de hasta 6 ton/ha. “Esto demuestra que aún existe margen para seguir incrementando de manera sistemática la productividad en la principal región agrícola del país”, destacaron.
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Estimaciones para el maíz
En cuanto al maíz, detallaron que se espera el inicio de la cosecha en junio. “De esta forma, las estimaciones se mantienen constantes, con posibilidades de aumento en la productividad esperada luego del comienzo del trabajo en el campo”, mencionaron.
Además, señalaron que no se realizaron modificaciones en la estimación del grano, que continúa proyectándose en 5,31 millones de toneladas. La cosecha comenzará durante junio, por lo que podrían producirse ajustes en los rendimientos durante el próximo mes.
Inicialmente se esperaba un adelantamiento de la cosecha debido a las menores precipitaciones registradas al comienzo de la campaña. Sin embargo, las lluvias finalmente se normalizaron y el desarrollo del cultivo terminó ajustándose al calendario previsto.
“Las expectativas de rendimiento continúan siendo positivas y existe la posibilidad de que los resultados finales superen las estimaciones iniciales”, destacaron. En cuanto al maíz de la próxima campaña, las negociaciones para la cosecha 2027 comenzarán en las próximas semanas, mencionaron.
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El oro blanco de Paraguay que ya hizo goles de sostenibilidad
Por: Adelaida Alcaraz
Lo que nace de la tierra merece celebrarse. Y qué mejor que con Emperatriz Cassava, el primer destilado elaborado a base de mandioca, que está llevando el nombre de Paraguay a mercados tan exigentes como Taiwán, Reino Unido y otros destinos internacionales. Su historia fue presentada en el marco del XVII Congreso Internacional de RSE y Sostenibilidad de la Adec.
En el mapa de los destilados premium, donde el origen suele ser parte del prestigio, una propuesta nacida en Paraguay empieza a ocupar un espacio inesperado. Se trata de Emperatriz Cassava, el primer destilado del mundo elaborado a base de mandioca, que ya llegó a mercados como Taiwán, Reino Unido y otros destinos internacionales, llevando consigo algo más valioso que una bebida: una nueva manera de mirar el potencial productivo paraguayo.
“Cuando los conquistadores vinieron a Sudamérica buscaban montañas de oro. No sabían que estaban pisando ese oro”, reflexionó Jennifer Snaider, fundadora y CEO de la firma. Y quizás allí esté la esencia de toda esta historia, pues durante décadas Paraguay exportó materias primas, pero el verdadero desafío del siglo XXI consiste en transformarlas, agregarles conocimiento, diseño, identidad y tecnología. Y eso es exactamente lo que ocurre con Emperatriz Cassava.
La bebida nace del almidón de mandioca cultivado en Paraguay, luego atraviesa un proceso de fermentación y destilación acompañado de botánicos naturales cuidadosamente seleccionados. El resultado es un destilado premium que no busca parecerse a ningún otro. “Competitividad no es ser el mejor en lo que otros ya hacen, sino crear lo que otros nunca imaginaron”, sostuvo Jennifer.
La innovación no estuvo solamente en crear un nuevo producto, sino una categoría completamente nueva. “No es ron porque no está hecho a base de caña de azúcar. No es gin porque no tiene enebro. Entonces creamos una nueva categoría: Cassava”, explicó.
La fórmula utiliza ingredientes 100% naturales. No incorpora saborizantes artificiales ni aditivos químicos. El packaging privilegia materiales reutilizables y reciclables. Y toda la cadena de valor se desarrolla en Paraguay, generando empleo, conocimiento y oportunidades para productores locales.
“Antes de existir en una botella, existió bajo la tierra”, expresó la emprendedora al describir la historia detrás de cada destilado. Y es justamente allí donde aparece otra dimensión del proyecto.
Cada botella cuenta la historia de productores, agricultores y familias paraguayas. De personas que trabajan la tierra y que hoy encuentran nuevas oportunidades gracias a productos capaces de competir en mercados globales.
Hace pocas semanas, la marca concretó su primera exportación oficial a Taiwán, un hito que se suma a envíos realizados a Reino Unido y muestras enviadas a Japón, Estados Unidos, Colombia y Europa.
Pero quizás el mayor logro no sea comercial. Tal vez sea demostrar que Paraguay puede competir sin copiar modelos ajenos, que puede innovar desde sus propias raíces y que puede construir valor a partir de aquello que siempre tuvo.
Mientras muchos países buscan su próximo gran recurso estratégico, Jennifer Snaider parece haber encontrado el suyo en una raíz que los paraguayos conocen desde siempre. “El oro siempre estuvo aquí, bajo nuestros pies, en nuestra tierra, en nuestra mandioca; ahora el mundo lo está descubriendo”, dijo con orgullo.
Y, a juzgar por lo que está ocurriendo, el marcador de la sostenibilidad ya empezó a jugar a favor de Paraguay.
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Fruticultura se eleva a mercados premium
Por: Alba Delvalle
Una nueva era se está dando para la fruticultura paraguaya, con cultivos de alto valor agregado, modelos productivos ecoamigables, tecnología y trazabilidad para competir en los destinos más exigentes del mundo.
Paraguay comienza a abrirse paso en un rubro poco tradicional para el país, pero con enorme potencial de crecimiento, con la fruticultura tropical y subtropical orientada a mercados premium. Para Aldo Fanego, director de Grupo Misionero, la combinación de condiciones agroclimáticas, disponibilidad hídrica y ubicación estratégica posiciona al país frente a una oportunidad única para ser un nuevo origen competitivo de frutas de alto valor agregado.
Luego de más de dos décadas trabajando en producción, acopio, empaque y exportación de banana y piña, el grupo decidió avanzar hacia cultivos como la pitahaya y el aguacate de la variedad Hass, impulsados por una demanda internacional creciente y una fuerte valorización comercial.
“Estamos convencidos de que el aguacate Hass será el cultivo frutal de mayor crecimiento del país en los próximos años. También apostamos a una nueva era de la fruticultura paraguaya, con la premisa de conquistar los mercados premium con la pitahaya”, expresa el productor.
Según explica, el Hass reúne características que hoy lo convierten en uno de los productos más atractivos para la exportación, pues tiene un alto valor comercial por hectárea, larga vida postcosecha y capacidad de transporte a larga distancia. Para sostener esa expansión, Grupo Misionero desarrolla un vivero propio de plantas de alta calidad, combinando portainjertos criollos e israelíes con la variedad Hass.
En paralelo, la pitahaya se consolida como otra de las apuestas estratégicas del grupo. Su producción requiere una alta tecnificación basada en selección genética, fertirriego, manejo nutricional, podas estratégicas y monitoreo sanitario para alcanzar estándares premium.
El modelo productivo también pone foco en sostenibilidad y eficiencia ambiental. La empresa implementa riego tecnificado, fertirrigación de precisión, monitoreo climático y aplicaciones fitosanitarias basadas en necesidad real, además de fortalecer la biología del suelo mediante el uso intensivo de materia orgánica. “Nuestro modelo de sostenibilidad no es un discurso”, sostiene Aldo.
La estructura agroecológica del grupo incluye la producción anual de 7.000 toneladas de compost, 1.300 toneladas de humus sólido de lombriz y 300 m³ de lixiviado, reduciendo la dependencia de fertilizantes externos y mejorando la retención hídrica y sanidad vegetal.
A esto se suma una biofábrica de propagación meristemática de banana con capacidad para 600.000 plantas anuales, orientada a garantizar trazabilidad y calidad desde el origen. Para el empresario, los mercados internacionales ya no compran solamente fruta. “Compran confianza”, resume. Por eso, sostiene que la trazabilidad, la inocuidad, la sostenibilidad y la responsabilidad social se convirtieron en requisitos indispensables para competir globalmente.
En ese escenario, el referente en producción frutícola considera que la pitahaya y el aguacate forman parte de una nueva canasta exportadora para Paraguay, aportando diversificación, innovación y nuevas oportunidades de desarrollo rural y generación de empleo técnico.
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Doctor Raúl Peña crece con la diversidad de su población y el auge del agronegocio
Por Luis Noguera
El departamento de Alto Paraná actualmente conjuga realidades distintas en sus ciudades y comunidades. Dispone de urbes de importancia regional, como Ciudad del Este, polos de desarrollo, como Hernandarias, y también cuenta con comunas menos ruidosas, pero igualmente productivas, como es el caso de Dr. Raúl Peña, un pequeño distrito, que alberga una población más discreta en números, pero no menos trabajadora.
Se encuentra al sur del décimo departamento del país y posee, entre sus particularidades, la predominancia de inmigrantes en su casco urbano, mientras que paraguayos se desenvuelven en mayor volumen en las colonias, labrando la tierra y obteniendo su sustento día a día.
“Nuestra población es mixta, la ciudad donde está la Municipalidad de Dr. Raúl Peña es 90 % inmigrante y después todas las colonias del interior del municipio los habitantes son paraguayos”, explicó Gustavo Javier Cano, intendente de la localidad, en conversión con La Nación/Nación Media. Agregó que, en su conjunto, la mayor cantidad de habitantes son de nacionalidad paraguaya, con una relación de 70-30, aproximadamente.
De acuerdo con los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la población total de la localidad es de 5.617 habitantes; de los cuales 953 residen en el área urbana y 4.664 en la rural. El distrito fue fundado el 11 de setiembre de 2012.
Actualmente, el acceso a la localidad se da principalmente a través del conocido como Cruce Raúl Peña, que tiene el empalme con la ruta PY06. Además, hay otra vía, mediante un camino de terraplén, desde la ruta PY18.
Pulmón económico
El sustento económico de la población es la producción agropecuaria. “Es netamente agropecuario y está cooperativizada la producción. Acá la gente se dedica al cultivo extensivo, soja, trigo, maíz, canola, avena, eso es el fuerte del municipio, después tenemos el sector comercial que es otra parte que tiene ingreso, donde la gente se dedica”, explicó el ejecutivo municipal.
“El pulmón económico es la agricultura”, dijo el jefe comunal sobre la economía local y precisó que la comuna tiene 22.511 hectáreas, de las cuales 15.000 hectáreas son extensiones de cultivo extensivo mecanizado, es decir más del 66 % de la superficie total.
“Después tenemos la pequeña agricultura familiar en las colonias de los paraguayos, donde la gente planta su autoconsumo, ya sea rama de mandioca, maíz blanco, poroto, algunos se dedican a la horticultura, tienen huerta, como tomate, locote, remolacha, zanahoria y que son feriantes permanentes en Ciudad del Este”, expuso.
“Hay un desarrollo sostenible acá. La Cooperativa Raúl Peña es una de las instituciones pioneras en generar empleo para la gente, aproximadamente, paraguayos que viven en las colonias, trabajan unas 100 familias ahí”, destacó, al tiempo de mencionar que hay varias operaciones graneleras de importancia que brindan empleo.
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Cooperativismo
Uno de los hechos destacados por el jefe comunal es que la producción de la localidad está cooperativizada y en ese sentido se debe mencionar que es la Cooperativa Dr. Raúl Peña la que se encuentra trabajando en la zona hace más de 35 años.
El modelo productivo permitió que la entidad solidaria pueda crecer de manera muy importante y expandir a negocios anexos, como el de insumos, acopio de granos, ferretería, supermercado, veterinaria, acopio de leche, fábrica de balanceados, entre otros rubros. Actualmente tiene una capacidad instalada para almacenar 84.000 toneladas de granos.
Atractivos durante el año
Cano explicó que la localidad cuenta con dos eventos de gran convocatoria durante el año, el primero en el mes de marzo, denominado la Fiesta del Camionero, y el segundo, a finales de agosto, conocido como Fiesta del Lechón Maturado.
La actividad que tiene a los camioneros como protagonistas se desarrolla en tres jornadas y se cierra con un bingo millonario, según contó Cano. Tiene como epicentro al Club Dr. Raúl Peña, que es organizador del evento y cuyas instalaciones sirven de locación.
Por otro lado, la Fiesta del Lechón Maturado tiene un tinte gastronómico más importante, justamente por la preparación de un menú que tiene como plato principal a un corte de cerdo marinado con anticipación, de una manera muy particular de la población “brasiguaya”.
“Se le quita el hueso al cerdo, luego se pone en el condimento, que es la maturación, en una cámara frigorífica, luego se hierve el cerdo en una bandeja especial y finalmente se hace el asado”, explicó Cano.