Los ingresos tributarios registrados durante el primer semestre del presente año, fueron de G. 9,66 billones, lo que representa una caída de 15,4% con relación a lo registrado en el mismo período del año pasado, cuando los recursos obtenidos fueron de aproximadamente G. 11,42 billones, según informe de Situfin. Los ingresos tributarios son resultado de la suma de las recaudaciones de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) y de la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET).
En el desglose de los ingresos, la SET obtuvo un total de G. 6,03 billones, un 17,5% menos que el mismo período del año pasado. Asimismo, en el período mencionado, la DNA logró una recaudación de G. 3,63 billones, un 12,3% menos sobre el mismo período de tiempo del 2019.
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En cuanto al informe fiscal, la cartera económica informó que el déficit fiscal cerró con un 2,5% en el acumulado de los primeros cinco meses del año de este 2020. Este porcentaje representa un total de US$ 877 millones sobre el Producto Interno Bruto (PIB), que actualmente se encuentra cercano a los US$ 36.000 millones.
La directora de Política Macrofiscal del Ministerio de Hacienda, Viviana Casco, señaló que el déficit es justificado por las inversiones, principalmente en infraestructuras, registradas en ese período y las inversiones realizadas dentro de los dos programas de subsidios Pytyvõ y Ñangareko, dentro del resultado operativo.
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) fue la imposición que mayor dinamismo económico generó en los primeros seis meses del año, ya que registró ingresos al fisco por un valor total de G. 3,58 billones. Sin embargo, esta cifra representa una caída del 5,9% en comparación con el mismo período de tiempo del 2019, cuando este impuesto recaudó aproximadamente G. 3,81 billones.
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Déficit fiscal acumulado se mantiene en 0,8 % del PIB al cierre de abril
De acuerdo con el reciente Informe de Situación Financiera (Situfin), emitido por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la Administración Central reportó un déficit fiscal acumulado de G. 3.179 mil millones, equivalente a USD 485,3 millones, cifra que representa el 0,8 % del Producto Interno Bruto (PIB).
El informe oficial resalta que, durante el mes de abril, las arcas públicas registraron un superávit de G. 26,4 mil millones, lo que propició una leve reducción de la brecha fiscal acumulada en lo que va del año. Al evaluar las variables en términos anualizados, el déficit fiscal de la economía paraguaya se ubicó en G. 8,6 billones, representando el 2,2 % del PIB, mientras que el balance primario arrojó un saldo negativo del 0,4 % del PIB.
Estos dos últimos indicadores, estructurados sobre la base de datos de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y el Banco Central del Paraguay (BCP), muestran una mejora de 0,2 puntos porcentuales en comparación con los registros de abril de 2025.
El análisis macroeconómico complementario puntualiza que la inflación permanece contenida dentro del rango meta oficial, permitiendo una postura monetaria estable, en paralelo a un tipo de cambio nominal que continuó en una senda de apreciación alineada con los parámetros de la región.
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Dinámica de ingresos afectada por coyuntura cambiaria
Por el lado de los ingresos totales, se observó una expansión moderada del 1,9 % en términos acumulados. Este comportamiento estuvo apuntalado fundamentalmente por la recaudación tributaria general, que registró un incremento del 5,3 % al cierre de abril gracias al vencimiento estacional del Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) y la consecuente inyección por liquidaciones de los impuestos internos.
Sin embargo, este desempeño tributario positivo fue amortiguado por dos variables externas. En primer lugar, los impuestos aduaneros sufrieron una desaceleración debido a la apreciación del guaraní frente al dólar, fenómeno que reduce de manera contable la base imponible en moneda local para las importaciones del comercio exterior. En segundo lugar, los ingresos no tributarios experimentaron una contracción, frenados por una caída acumulada del 37,5 % en las transferencias de recursos financieros provenientes de las entidades binacionales.
Gasto público e inversión en infraestructura
Por el lado de las erogaciones estatales, el Situfin reporta un incremento acumulado del 10,6 % en el gasto total de la Administración Central. La presión al alza sobre el plan de caja estuvo motivada de forma prioritaria por el ajuste de las remuneraciones en los ministerios de Educación, Salud y Seguridad Nacional, el incremento del rubro de jubilaciones y pensiones, el despliegue de las transferencias monetarias para el programa de alimentación escolar “Hambre Cero”, y un mayor desembolso en el componente de bienes y servicios destinado a la regularización y cancelación de deudas atrasadas con proveedores. Como contrapartida atenuante, el pago de intereses de la deuda pública mostró una desaceleración, registrando una contracción interanual del 0,5 %.
Finalmente, la inversión pública ejecutada de manera acumulada ascendió a G. 1.804 mil millones, unos USD 278,5 millones, representando el 0,45 % del PIB nacional. Dentro de este apartado, destacó el nivel de actividad del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), cartera que evidenció un incremento del 9,1 % en su ejecución presupuestaria.
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Argentina destinará parte de ingresos por privatizaciones a modernizar Fuerzas Armadas
Argentina destinará parte de los ingresos provenientes de privatizaciones y de la venta de inmuebles del Estado a un plan de modernización de las Fuerzas Armadas, anunció este lunes el gobierno.
“El 10 % de lo recaudado por la venta, alquiler o cesión de bienes del Estado será destinado al requipamiento y modernización de las Fuerzas Armadas”, dijo el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El mismo porcentaje se aplicará a los ingresos por privatizaciones de empresas con participación estatal. La norma, publicada este lunes a través del Boletín Oficial, establece además que ese porcentaje escala al 70 % si el bien en cuestión estuviese bajo la órbita del ministerio de Defensa.
Aunque la intención original del gobierno era privatizar más de 40 empresas, hasta el momento solo lo ha hecho con IMPSA, una compañía dedicada a producir turbinas que había sido estatizada en 2021, durante la gestión de Alberto Fernández (2019-2023).
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El gobierno ha anunciado que inició el proceso de privatización de una línea de ferrocarril, empresas energéticas, la Casa de la Moneda, la empresa estatal de aguas más grande del país y una compañía de carga de equipajes en aeropuertos. El Ejecutivo estima concretar esas ventas antes de fin de año.
Las privatizaciones, estimadas en 2.000 millones de dólares por el ministro de Economía, Luis Caputo, y la venta o alquiler de inmuebles, son una más de las muestras de acercamiento que el Ejecutivo intenta con las Fuerzas Armadas.
Anteriormente, el presidente, Javier Milei, designó como ministro de Defensa al general Carlos Alberto Presti, primer militar en liderar esa cartera desde la dictadura.
Los gobiernos que siguieron después de la última dictadura (1976-1983) tuvieron una relación distante con las Fuerzas Armadas.
El último conflicto armado del país sudamericano fue contra el Reino Unido en 1982 por las Islas Malvinas, en el que Argentina fue derrotada.
- Fuente: AFP
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El ajo duplica su rendimiento y la tecnificación impulsa récords productivos en Itapúa
La modernización agrícola en el departamento de Itapúa ya está generando resultados concretos, según detalló el gerente de la zona Diosnel Bareiro, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en conversación con La Nación/Nación Media.
El plan estratégico, impulsado en la zona bajo la coordinación del ingeniero Bareiro, combina asistencia técnica, provisión de insumos y adopción de tecnología para transformar la producción hortícola en una actividad más rentable, organizada y sostenible.
Uno de los cambios más significativos se registra en el cultivo de ajo en el distrito de General Artigas, donde tras años de bajo rendimiento se logró prácticamente duplicar la productividad, pasando de un promedio histórico de entre 3.000 y 4.000 kilos por hectárea a niveles actuales de entre 8.000 y 9.000 kilos por hectárea. Este repunte se apoya en la provisión de fertilizantes, defensivos agrícolas, sistemas de riego e infraestructura básica que permiten sostener el crecimiento.
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Diversificación y valor agregado
Además, el proyecto incorpora un componente de valor agregado mediante la instalación de un centro de acopio y procesamiento que permitirá realizar tareas de limpieza, clasificación automatizada y curado controlado del producto. A esto se suma la posibilidad de diversificar la oferta con presentaciones de ajo pelado, envasado al vacío, en pasta o granulado, lo que apunta a garantizar presencia en el mercado durante todo el año y mejorar los ingresos de los productores. En total, unas 88 familias serán beneficiadas directamente, con énfasis en la participación de mujeres y jóvenes en procesos de gestión de calidad y comercialización bajo una marca propia.
En paralelo, Itapúa se consolida como un polo hortícola estratégico con fuerte crecimiento en la producción de cebolla, papa y tomate. En el caso de la cebolla, tras alcanzar una comercialización de 2,4 millones de kilos en la última zafra, la meta es superar los 3 millones de kilos, apoyados en la distribución de semillas híbridas como Alborada y Valessul a 455 productores. La producción de papa también muestra una tendencia al alza, con más de 827.000 kilos comercializados el año pasado y una proyección de alcanzar los 900.000 kilos mediante la entrega de semillas certificadas a 385 productores.
El tomate, por su parte, registra resultados destacados dentro del plan de verano, con un rendimiento promedio de 3,9 kilos por planta y una comercialización que ya supera los 330.000 kilos. Una parte importante de esta producción se destina al programa Hambre Cero, con un precio promedio de Gs. 7.000 por kilo, lo que ha generado ingresos superiores a Gs. 2.300 millones para los productores de la zona.
Ingresos y rendimientos
El uso de tecnologías como invernaderos, mallas de media sombra, sistemas de riego y técnicas especiales ha sido determinante para mejorar tanto los niveles de producción como la rentabilidad por hectárea. Según estimaciones técnicas, el cultivo de tomate puede generar ingresos netos de hasta Gs. 135 millones por hectárea, mientras que el ajo alcanza los Gs. 25,6 millones, la cebolla Gs. 21 millones y la papa cerca de Gs. 19 millones.
La diversificación productiva en la región incluye además cultivos como pimiento, repollo, lechuga, zanahoria y remolacha, consolidando a Itapúa como uno de los principales motores de la producción hortícola nacional y un pilar en la seguridad alimentaria del país.
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Día del Trabajador: el desafío del sector empresarial es mejorar salarios
En Paraguay, el crecimiento del empleo no se traduce necesariamente en mejores ingresos. En el marco del Día del Trabajador, el especialista en empleo Enrique López Arce advirtió que solo unos 300.000 paraguayos, de una fuerza laboral de más de 3 millones de personas en edad de trabajar, perciben salarios superiores a G. 10.000.000 mensuales. Esto equivale a cerca del 10% del total, reflejando una marcada brecha en la calidad del empleo.
El dato pone en evidencia uno de los principales desafíos del mercado laboral: no solo generar puestos de trabajo, sino mejorar los niveles de ingreso y productividad. “Faltan empresas grandes, mejorar salarios y ajustar leyes. Ese es el desafío”, sostuvo a la 1000 AM.
En los últimos años, nuestro país registró avances en la generación de empleo formal. El número de asalariados privados pasó de 1.101.000 en 2022 a cerca de 1.414.000 al cierre de 2025, lo que representa un incremento de alrededor de 300.000 trabajadores. Este crecimiento está vinculado al desempeño de la economía, que permitió ampliar la base de empleo con ingresos mensuales estables.
Sin embargo, el aumento en la cantidad no ha ido acompañado de una mejora significativa en los niveles salariales, lo que mantiene una estructura laboral con alta concentración de ingresos en un segmento reducido.
El comportamiento del empleo varía según el sector. En el ámbito primario, unas 423.000 personas se encuentran ocupadas, impulsadas por una buena campaña agrícola, especialmente en soja, y la expansión de la producción porcina.
En construcción, el empleo creció en unos 2.000 puestos, sostenido por obras privadas, aunque con un freno en la obra pública debido a deudas pendientes. En tanto, la industria emplea a cerca de 50.000 personas.
El mayor volumen de trabajadores se concentra en comercio y servicios, con cerca de 900.000 ocupados, aunque con una reducción estimada de 100.000 empleos.
Finalmente, López Arce reiteró que más allá de los avances, el desafío central sigue siendo elevar la calidad del empleo. Esto implica generar condiciones para atraer inversiones, fomentar sectores con mayor valor agregado y mejorar la productividad.
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