La faena de ganado bovino durante el mes de abril fue un total de 112.264 cabezas, lo que equivale a un 13% menos con relación al mismo mes del año anterior, cuando la cantidad de animales sacrificados fue de 129.008, según informe publicado por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
El confinamiento producido en el marco de la Ley de Emergencia Sanitaria emitida por Presidencia de la República en el mes de marzo impactó en el sector cárnico, sobre todo, durante las primeras semanas, el periodo más estricto de la cuarentena, señaló el titular de la entidad, José Carlos Martin Camperchioli.
Sin embargo, en el acumulado durante el primer cuatrimestre, el informe de Senacsa indica que fueron faenadas un total de 555.523 cabezas de ganado, equivalentes a un 4,8% más que el mismo lapso de tiempo del 2019, periodo en el cual fueron sacrificados un total de 530.153 animales.
Según el reporte de la entidad, existe un total de 10 empresas de cadenas frigoríficas que operan en el mercado local de las que una de ellas, con poco más de 7.500 cabezas faenadas, es la que lidera el sacrificio de animales.
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Exportaciones
El informe del Senacsa afirma que las exportaciones de carne bovina fueron de un total de 73.586 toneladas durante los primeros cuatro meses del presente año, lo que equivale a un 1,5% más que el año pasado cuando los envíos registraron un total de 72.513 toneladas.
El documento indica que los valores de exportación registraron un crecimiento del 10,4% hasta abril de este año, teniendo en cuenta que durante ese periodo las divisas que ingresaron al país fueron de un total de US$ 324,2 millones frente a los US$ 293,5 millones registrados en el primer cuatrimestre del 2019.
Con un 34%, Chile se convierte en el principal importador de la carne paraguaya, seguido de Rusia (23%) y en tercer lugar se posiciona Israel, con un 13%. Brasil con el 10% y Taiwán con el 9%. Luego figuran Kuwait (2%), Uruguay (1%) y la Unión Europea (2%). Otros mercados quedan con el 6%.
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Animales silvestres en el entorno urbano, llamado a la sana coexistencia
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Un aguara guasu, especie en peligro de extinción, fue encontrado en el Bañado Sur y los especialistas entienden que cruzó a nado el río Paraguay desde el Chaco o vivía en la zona y que obras recientes le habrían impedido el retorno a su hábitat. La expansión de lo urbano aumentó la interacción con animales silvestres que se desorientan en la búsqueda de alimento o perdieron parte de su entorno. Esto implica un llamado urgente a la coexistencia y a aumentar los corredores biológicos urbanos.
“Este caso del aguará es excepcional, son escasos los llamados por una situación así”, cuenta Carlos Monges de Vida Silvestre del Ministerio del Ambiente (Mades), explicando que en general los casos se dan en las áreas metropolitanas del país.
Recuerda que cachorros de puma, tirika, aguara’i, diversidad de monos se encontraron en entornos urbanos del país y en Gran Asunción se denuncian con mayor frecuencia casos con “mykurê y aves acuáticas en la zona de los bañados y la bahía de Asunción y aledaños”.
Agrega que también se tiene “mucha presencia de primates en la zona de Itá Enramada y Sajonia y se hacen avistamientos de los guacamayos en la zona de Luque, Villa Elisa, Lambaré, por citar los más frecuentes”.
Por ello, la particularidad de toparse con un zorro de ese tamaño en la ciudad hace que la intervención sea inmediata, aunque si se tratase de un ave acuática, por ejemplo, “tomaríamos otro criterio, que es el de esperar hacerle monitoreo y ver hasta que se vaya del lugar. Normalmente hacemos eso, pero por el tamaño del animal y el entorno que se estaba volviendo medio agresivo contra el animal, entonces decidimos hacer la captura”, cuenta del caso que tuvo profusa difusión en la prensa en la semana hasta su liberación en un hábitat adecuado.
Monges relata que los guía un criterio de conservación: “Por ejemplo, si un animal es atropellado por una moto, por un vehículo, entonces sí, también hacemos rescate. No sería así si es una pelea entre animales donde uno de ellos salga lastimado. En ese caso, no intervenimos porque suponemos que es la naturaleza misma la que está tomando acción en ese caso”.
MUY FRECUENTE
Joerg Richard Vetter, médico de animales silvestres de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNA apunta: “Semanalmente tenemos reportes de conflictos en entornos urbanos”, cuenta.
El especialista en rescates señala que “estos llamados ‘conflictos’ pueden ser reales o percibidos, y ocurren en muchos casos por la mera presencia del animal silvestre en un patio o en el entorno peridoméstico. Hay que tener en cuenta que acá no hablamos de grandes mamíferos, la gran mayoría de los casos son por pequeños mamíferos (como mykurê), reptiles, e incluso aves. La ciudadanía contacta con nosotros o con el Ministerio del Ambiente (Mades)”, comenta.
Carol Álvarez, de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Asunción, apunta que son frecuentes las comunicaciones de los vecinos a los diferentes canales “ya sea en la web municipal, el WhatsApp de Rescate Fauna, llamadas telefónicas, contactos con instituciones, correos y a través de la prensa”, relata (ver Cómo actuar).
Esta situación da cuenta de una presión creciente de lo urbano sobre el bosque cercano, lo que llama a reflexionar sobre la situación. Iván Marecos, de Fauna del Mades, explica que “esto se da debido a la expansión de las ciudades, muchos de estos casos son de animales que se desorientan durante la búsqueda de alimento o desplazándose entre fragmentos de lo que era su hábitat”.
Por eso se considera que “es una realidad que debemos aprender a gestionar. Los espacios naturales se reducen y fragmentan, esto obliga a muchas especies a adaptarse y convivir con nosotros. Es fundamental cambiar la mirada: la fauna no “invade” la ciudad, sino que muchas veces somos nosotros quienes ocupamos sus espacios”, indica.
CÓMO ACTUAR
Si se diera el caso en el hogar del lector, Vetter recomienda “evaluar rápidamente la situación. ¿Estoy yo en peligro? ¿Está el animal en peligro? Si no es el caso, les pediría que no hagan nada. A esto le llamamos coexistencia, vivir y dejar vivir, sin intervención”.
Las cosas cambian si la persona o familia está en peligro: “Si bien los casos de peligro real son escasos, insto a pedir ayuda profesional, o al menos de personas capacitadas. Si el animal está en peligro, pueden contactar con un veterinario que tenga conocimientos de medicina de animales silvestres, y que cuente con los registros y permisos del Ministerio del Ambiente (Mades)”, apunta.
Monges insiste en el concepto: “Lo primero que puede hacer una familia es tener calma, respetar el espacio del animal, sacar una foto o un video representativo y luego ya monitorear de lejos. ¿Por qué esto? Porque, por ejemplo en primates, lo que ocurre es que la gente se acerca mucho, le persigue mucho al animal y lo que le hace es crear un estrés”, indica.
“Ellos transforman ese estrés en curiosidad. ¿Y qué pasa? Cada vez se acerca más hasta conseguir lo que se le está ofreciendo y entonces eso es una interacción negativa. Insisto en señalar que no hay que darles de comer ni de tomar nada y hacer la denuncia a la autoridad más cercana posible”, recomienda.
CUIDAR LOS ESPACIOS VERDES
Mamíferos, aves, reptiles y anfibios conviven con nosotros, lo que revela cuán importantes son los espacios protegidos como el Parque Guasu Metropolitano, por citar el que alberga más vida silvestre.
Carlos Monges, del Mades, recuerda que “el término correcto en cuanto a la interacción con fauna silvestre es “coexistencia”. “Es respetar los espacios de cada uno, dejando que desenvuelva su vida normal dentro de su espacio”, define. “Los animales conviven bastante bien y realizan su ciclo de vida en distintas áreas o espacios que tenemos en Área Metropolitana de la capital. Por ejemplo el Parque Guasu, el Ñu Guasu y el Jardín Botánico de Asunción son lugares muy representativos de fauna, ahí podemos encontrar una gran cantidad de pequeños mamíferos, roedores, reptiles, algunos peces y también primates en la zona de Itá Enramada y en la zona del cerro Lambaré, donde son frecuentes”.
El contaminado arroyo Ytay que cruza el Parque Guasu y hace el límite entre Asunción y Luque “es como un corredor biológico que ayuda a la entrada y salida de especies por esos lugares, por eso es muy interesante el espacio que se tiene en esa área”, apunta.
Joerg Richard Vetter, médico veterinario, apunta que “estos espacios son vitales. La salud humana, animal, y ambiental están íntimamente relacionadas. Los estudios, a todos los niveles, siempre hablan de que a mayor diversidad existe mayor salud. Si mantenemos un ambiente sano, tendremos poblaciones de animales sanos y en equilibrio, lo que se traducirá en personas más sanas”, señala.
NUEVOS ESPACIOS PROTEGIDOS
Carol Álvarez, del área de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Asunción, expone que “los espacios protegidos requieren hoy de mayores infraestructuras de conexión (pasos de fauna) para mantener ese intercambio biológico entre ellas, ya que son los refugios de numerosas especies. Estamos proponiendo normativas que nos permitan generar más espacios protegidos en lo urbano con pequeños proyectos de implementación de unidades de conservación”, expone.
Agrega que la idea es habilitar “nuevos espacios protegidos y nuevas estrategias de conservación de fauna urbana para Asunción. Proponemos una mayor inversión y cooperación en la concienciación y educación ambiental, para formar ciudadanos comprometidos con el cuidado y la conservación de nuestra fauna nativa. Precisamos comprender que la biodiversidad nativa es parte fundamental de nuestros ecosistemas urbanos”.
Apunta entonces que “la ciudadanía necesita mayor información para no temerles, entender que cumplen una función imprescindible y es responsabilidad de todos que ella se mantenga y se preserve”. Para ello se muestra favorable a promover “la conformación de grupos de apoyo a la fauna, brigadas comunitarias, rescatistas, llevar jornadas de sensibilización ambiental, capacitar a docentes, alumnos, militares, empresas, diseñar programas de concienciación en redes y difusión de informaciones sobre cada especie que es avistada y rescatada”, propone.
PLANIFICACIÓN Y PROYECTOS
Para Iván Marecos, de Fauna del Mades: “Sin estos espacios protegidos, la coexistencia entre humanos y vida silvestre sería mucho más conflictiva y, en muchos casos, inviable. Son piezas fundamentales para construir ciudades más sostenibles y equilibradas.
Joerg Vetter entiende que debe priorizarse “la planificación urbana. No puede ser que en pleno siglo XXI aún veamos comercios e industrias en zonas residenciales. La zonificación debe estar bien establecida, a modo de que todos ya tengan su lugar definido y esto incluye las áreas verdes”.
Monges apunta que proyectos en marcha como el tren de cercanías o algunos nuevos en carpeta son una oportunidad para crear áreas o espacios verdes que protejan la vida silvestre construyendo corredores biológicos que ayuden a su preservación. Atendiendo la presión sobre los bosques es fundamental que se cumplan los programas de mitigación en el caso de explotaciones rurales que tienen impacto ambiental.
“Estamos trabajando en un protocolo de coexistencia, para que cada persona que está comprando un terreno se adecue para poder coexistir con las especies que se encuentran en el lugar y también promover una reforestación sistemática para poder tener de vuelta sombra, un poco de aire fresco y poder avanzar así en cuanto a lo que es la sostenibilidad del ambiente”, concluye.
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Los perros llevan 16.000 años con los humanos, según nuevo estudio
¿De dónde vienen los perros y desde cuándo acompañan a las personas? Nuevos estudios sitúan su presencia en Europa hace casi 16.000 años, es decir 5.000 años antes de lo que estimaban investigaciones previas. “El origen de los perros -probablemente una mezcla de dos tipos de lobos grises- sigue siendo un misterio fascinante”, afirma el genetista sueco Pontus Skoglund, del Instituto Francis Crick, que participó en un amplio estudio genómico sobre los primeros perros en Europa.
Reconstruir con precisión los orígenes de la domesticación de los lobos grises por el ser humano resulta imposible basándose únicamente en restos arqueológicos de cánidos, ya que los esqueletos de lobos y perros son difíciles de distinguir entre sí. Dos estudios publicados esta semana en la revista Nature intentan arrojar algo de luz sobre este misterio mediante el análisis del ADN de estos restos.
En un primer estudio el equipo dirigido por William Marsh, del Museo de Historia Natural de Londres, junto con otros 21 institutos de investigación, descubrió la evidencia de ADN canino más antigua del mundo. “Este perro vivió hace 15.800 años en Pinarbasi, en la actual Turquía, en Anatolia central. Su ADN procede de un fragmento de cráneo. Probablemente se parecía a un pequeño lobo. Era una cría de unos pocos meses, probablemente hembra”, describe Laurent Frantz, de la universidad Ludwig Maximilian de Múnich.
5.000 años antes
Hasta ahora la evidencia más antigua de un perro databa de hace 10.900 años. Estos hallazgos apuntan a una domesticación mucho más antigua de lo que se pensaba.
“No sabemos exactamente cuál era el papel de estos perros. ¿Cazar, servir de alarma...? También se puede suponer que existía un vínculo entre las personas y sus perros, especialmente los niños. Aunque no fueran animales de compañía en el sentido actual, probablemente existía una relación muy fuerte. En Pinarbasi los cachorros están enterrados sobre sepulturas humanas”, señala Laurent Frantz.
Los investigadores constataron la presencia de perros genéticamente similares en Reino Unido, Alemania, Italia, Suiza y Turquía durante el Paleolítico superior, hace entre 15.800 y 14.200 años. Pero ¿de dónde procedían?
Eslabón perdido
En otra publicación el equipo dirigido por el biólogo Anders Bergström comparó genomas obtenidos de 216 esqueletos de cánidos, de los cuales al menos 181 procedían de yacimientos preneolíticos en Europa (Suiza, Bélgica, Alemania, Armenia, Turquía, Suecia, Países Bajos, Dinamarca y Escocia).
Así pudieron demostrar que la ascendencia de los perros de los primeros agricultores del Neolítico (hace unos 6.000 años en Europa) se remonta directamente a los perros de las poblaciones de cazadores-recolectores de hace más de 14.000 años.
Este hecho aporta una nueva perspectiva sobre los cambios provocados por la revolución agrícola del Neolítico.
Mientras que en los humanos el paso a la agricultura estuvo acompañado de migraciones a gran escala desde el suroeste de Asia hacia Europa, con una importante mezcla genética, esto no ocurrió en el caso de los perros.
“Esa fue la gran sorpresa”, explica Anders Bergström. “No observamos esa mezcla en los perros”.
La diferenciación entre los perros de Europa y los de Asia tuvo lugar, por tanto, antes y fuera de Europa, probablemente en Asia. “Aún existe una brecha genética entre perros y lobos. La búsqueda del eslabón perdido continúa”, concluye Pontus Skoglund.
Fuente: AFP.
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Ypané: colegio prohíbe el ingreso de animales y “therians”
Un cartel que prohíbe el ingreso de animales y “therians” colocado en el Colegio Nacional San Pedro Apóstol de Ypané generó polémica en la comunidad. El anuncio fue viralizado.
“En realidad, pusimos más por los perros, porque hay padres que ingresan con animales y son peligrosos. Muchos se enojan cuando les querés quitar. Entonces, aprovechamos para poner el cartel”, explicó el director de la institución, Virgilio Orué, en diálogo con C9N.
Sin embargo, aclaró que la medida fue tomada tras una conversación previa con los alumnos. “Conversamos con los chicos y pusimos el cartel. En realidad, no busca ser ofensivo para nadie”, precisó el directivo.
Añadió que si bien a nivel local aún no se han manifestado personas que se consideren “therians”, es decir, que se perciban animales, ya abrieron el paraguas ante cualquier posibilidad. “Antes de que alguien se quiera identificar therians, ya nos adelantamos”, indicó Orué.
En ese sentido, destacó que recibió el respaldo de la mayoría. “Ni uno se puso en contra. De hecho, todos aplaudieron. Tenemos una red social de la institución, donde los comentarios son positivos”, afirmó.
Por otro lado, la institución implementó este año otras medidas para evitar algunas tendencias y para que se mantenga el orden y respeto en el colegio, argumentaron.
Por ejemplo, no permiten que alumnos tengan el pelo largo. En ese sentido, hicieron acuerdos con peluquerías de la zona para que estudiantes que no tengan recursos reciban un vale de peluquería.
También exigen que tanto estudiantes como padres acudan con ropa adecuada. No se permiten shorts, miniblusas o polleras muy cortas.
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Menos ganado, más presión
La baja oferta de ganado sostiene los precios y presiona el margen de los frigoríficos que se encuentran operando a media máquina, según la APPEC.
La menor disponibilidad de hacienda para faena está sosteniendo los precios del ganado en Paraguay, pero al mismo tiempo está reduciendo los márgenes de la industria frigorífica y dejando parte de su capacidad instalada sin utilizar.
Según el informe Novillo Tipo Paraguay 2.0 de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), en febrero el valor generado por el novillo alcanzó USD 1.506 por cabeza, lo que representa una leve caída del 2 % frente al mes anterior. Sin embargo, el precio del ganado aumentó 3 % en el mismo periodo, lo que presionó el margen de la industria.
Como resultado, el Margen Bruto Industrial cayó 16 %, en un contexto en el que las plantas frigoríficas están operando apenas entre el 50 % y el 55 % de su capacidad instalada.
El ajuste responde principalmente a la escasez de animales disponibles para faena. Al comparar con los mismos meses de 2025, la oferta de hacienda para la industria muestra una caída del 27 %, lo que obliga a los frigoríficos a competir con mayor intensidad por el ganado disponible.
Desde la APPEC explican que, si bien el tipo de cambio también influye en la dinámica del sector, la industria frigorífica opera en dólares y traslada esas variaciones en la misma moneda a los productores.
En el otro extremo de la cadena, los productores también enfrentan presión sobre sus márgenes. Aunque el ganado se comercializa en dólares, gran parte de los costos de producción, como insumos, servicios y mano de obra, están denominados en guaraníes, por lo que la reciente debilidad del dólar también impacta en su estructura de costos.
La menor disponibilidad de animales está afectando directamente el nivel de actividad del sector frigorífico. Actualmente, las plantas operan en promedio entre el 50 % y el 55 % de su capacidad, con variaciones entre establecimientos.
Esta situación incrementa los costos operativos de la industria, ya que una menor faena implica distribuir los costos fijos sobre un menor volumen de animales procesados. Además, la concentración de la faena en un número reducido de plantas y empresas exportadoras también incide en la dinámica del mercado.
“Cuando se logra una faena alta, esa concentración permite a la industria manejar mejores posiciones de compra. Pero cuando la oferta baja a menos de 7.000 cabezas por día, la capacidad ociosa se vuelve muy grande y eso genera una actitud compradora más agresiva”, señalaron desde el gremio.
En este escenario, la competencia por el ganado disponible termina sosteniendo los valores pagados a los productores. La limitada oferta de animales para faena también responde a un factor estructural: la reducción del hato bovino paraguayo durante los últimos cinco años.
Con un rodeo en descenso y una demanda internacional que se mantiene firme, el volumen de hacienda disponible para la industria podría seguir siendo limitado en los próximos meses.
De mantenerse estas condiciones, capacidad ociosa en los frigoríficos y una demanda externa dinámica, es probable que los precios del ganado continúen elevados durante el resto del año.