La presidenta de Venezuela participará en la Asamblea General de la ONU, informó el domingo el Ministerio de Comunicación, en un viaje marcado por la expectativa de un posible encuentro con el mandatario Donald Trump. Delcy Rodríguez asumió el gobierno en enero tras la caída de Nicolás Maduro en un operativo estadounidense. Desde entonces gobierna bajo la tutela de Washington.

“La presidenta Delcy Rodríguez llevará la voz de la nación al escenario mundial”, dijo el Ministerio de Comunicación en un video publicado en redes sociales. Será la primera participación de un mandatario venezolano desde el discurso de Maduro en 2018. “Esta cita es un momento cumbre. Producto de esfuerzos previos, recuperamos nuestro estatus y nos reincorporamos a la dinámica diplomática del planeta”, agregó.

El gobierno venezolano ha manejado con hermetismo este viaje. No han hecho pública su agenda ni las reuniones previstas. Sin embargo, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, informó que Trump y Rodríguez se reunirán el martes en Nueva York al margen de la asamblea. Caracas no ha confirmado este encuentro.

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Rodríguez ha impulsado cambios políticos y económicos que se alinean con los objetivos de Trump, quien ha respondido con elogios a la gestión de la mandataria. Ambos gobiernos alcanzaron en agosto un acuerdo petrolero que le permitirá a Estados Unidos operar yacimientos venezolanos con un potencial productivo de 65.000 millones de barriles.

La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, también ha afirmado las últimas semanas que tiene previsto un encuentro con Rodríguez en la ONU. La Asamblea General de la ONU se llevarán a cabo entre el 22 y el 28 de septiembre.

Retorno de HRW

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, logró una “tregua” tras años de represión, pero el país requiere de reformas institucionales urgentes, consideró el viernes la oenegé HRW, que estuvo ausente por casi dos décadas de esta nación. “Hay una pausa en la represión”, dijo a la prensa internacional, Federico Borello, subdirector ejecutivo de Human Rights Watch, luego de reunirse el jueves con la mandataria en Caracas.

Pero añadió que “en este frágil momento político, estos avances solo serán sostenibles con reformas institucionales sólidas y la liberación de todos los presos políticos”. Una delegación de la oenegé, basada en Washington, regresó esta semana a Venezuela luego de que el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) expulsara en 2008 al entonces jefe para las Américas de la organización, José Miguel Vivanco, y limitara el ingreso de misiones internacionales independientes.

Para Borello, “nada es irreversible hasta que haya una completa transición institucional” y “garantía un estado de derecho”. Eso solo sucederá cuando el legislativo derogue normas “muy problemáticas, como la ley contra el terrorismo, la ley contra el odio, fiscalización y otras” como la ley Bolívar, que castiga de manera severa a quienes promuevan sanciones contra Venezuela y prohíbe participar en política.

Venezuela vivió una ola de represión recrudecida tras la polémica reelección del presidente Nicolás Maduro en 2024. Miles de personas acabaron en la cárcel o en el exilio. El regreso de esta organización ocurre ocho meses después de la captura de Maduro en un sangriento operativo militar estadounidense. Presionado por Washington, el gobierno de Rodríguez impulsó desde febrero una amnistía que permitió excarcelar a 1.046 presos políticos, según sus propias cifras. Aunque, la oenegé Foro Penal dice que aún hay más de 340 tras las rejas.

“Elecciones oportunas, libres y justas”

Borello precisó que tiene conocimiento de 900 liberados y de los cientos que siguen presos, además de que muchos excarcelados siguen con procesos en su contra que “restringen su libertad” plena. Se comprometió a entregar a la brevedad al gobierno una lista de presos políticos.

La oenegé pidió el cierre de El Rodeo, “definida por muchos de los familiares de los presos y de las organizaciones de la sociedad civil como un centro de tortura”, indicó el subdirector ejecutivo de HRW, que dijo haberse reunido con familias de los presos políticos, con opositores y representantes de la prensa en Venezuela. También habló de la necesidad de una transición democrática.

“Los venezolanos merecen participar en elecciones oportunas, libres y justas”, dijo Borello. “Eso requiere permitir urgentemente que los opositores políticos participen en el proceso político y se postulen para cargos públicos”, añadió. “Sabemos que el aparato legislativo e institucional de los últimos 27 años sigue intacto”, agregó.

Borello cree que la pausa empezó con la captura de Maduro y que “seguramente hay una presión que viene de afuera”, pero también existe “una presión que viene de adentro”. Estimó que Washington “debería usar su influencia para desempeñar un papel protagónico en la promoción de cambios significativos en materia de derechos humanos en Venezuela”.

La inesperada reunión de Delcy Rodríguez con HRW el jueves estuvo precedida del anuncio del desbloqueo de decenas de sitios de noticias que llevaban años censurados en Venezuela y la reanudación del diálogo político con la oposición. Las delegaciones acordaron crear una mesa técnica que abrirá un proceso de consultas para implementar mejoras en el ámbito de la libertad de expresión, informaron en un comunicado conjunto.

Las negociaciones, auspiciadas por Estados Unidos, iniciaron en agosto y apuntan a una transición política. Esta segunda ronda de conversaciones culminará el 23 de septiembre. La jornada se vio ensombrecida por la aparatosa detención temporal el jueves de un exalcalde opositor que había retornado al país del exilio tan solo 48 horas antes.

Fuente: AFP.

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