El nadador extremo francés Stève Stievenart, apodado “la Foca” y especialista en las travesías en el Canal de la Mancha, completó un nuevo desafío: nadar sin combinación de baño durante un kilómetro en la Antártica, con una temperatura del agua de 1º C, anunció el lunes.
En compañía de otros nadadores, el hombre de 46 años y residente en la localidad francesa de Wimereux (norte), nadó el sábado “un kilómetro cerca de Port Lockroy, base científica inglesa, en unas aguas a 1ºC y temperatura exterior de 0º, con un crono de 19 minutos y 46 segundos”, indicó en un comunicado.
“He disfrutado mucho, incluso si las manos y los pies se hincharon rápidamente y fue doloroso”, añadió, semanas después de haber anunciado en una entrevista con la AFP querer realizar esta travesía.
Lea más: En las FF. AA. argentinas queda prohibido el lenguaje inclusivo
Dos semanas antes, Stievenart había logrado una primera hazaña, atravesando el Canal Beagle de Chile a Argentina (1,7 kilómetros en 46 minutos) en el extremo sur del continente americano, en aguas a una temperatura cercana a los 8ºC.
Su nado en el Antártico entre glaciares y pingüinos se añade a un palmarés bien repleto: Stève Stievenart ha atravesado seis veces la Mancha, considerado el Everest de la resistencia en aguas libres, una de esas ocasiones ida y vuelta, convirtiéndose en el primer francés en lograrlo. En otra ocasión realizó ese trayecto en invierno, algo jamás hecho hasta ese momento.
Lea también: Gobierno de Milei autoriza desembarco de internet satelital de Elon Musk
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
MV Hondius: de la serena majestuosidad antártica a navegar la incertidumbre
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: Gentileza
Destino aplica para significar a una fuerza desconocida (para muchos y muchas inexistente) que, como hado o sino ordena lo que acontece, lo que aconteció o, más aún, aquello que habrá de acontecer.
Rara palabra es… destino. Polivalente, si se quiere. Con frecuencia como sustantivo que la aplicamos para referirnos a un punto de llegada. Con el vocablo destino también es posible significar una posición laboral. “El destino quiso que me destinaran aquí”, es un decir popular de aquellas y aquellos que –dentro de una misma organización– cambian de puesto de trabajo.
Destino aplica además para significar a una fuerza desconocida (para muchos y muchas inexistente) que, como hado o sino ordena lo que acontece, lo que aconteció o, más aún, aquello que habrá de acontecer. Curioso. La primera vez que tuve ante mis ojos aquel barco majestuoso fue cuando sobrevolaba a bordo de un helicóptero privado el mar que circunda la Antártida.
El color azul eléctrico de su casco me atrapó. El fuerte contraste con el blanco del resto de la embarcación hizo impacto en mis pupilas y lo grabó –ahora sé que para siempre– en mi memoria. Navegaba suave y sereno. Por momentos los reflejos que disparaba el sol cuyos rayos daban contra los hielos impedía verlo con claridad.
Sin embargo, lo seguimos y, en mi caso, lo grabé con el celu. Días más tarde de aquel avistamiento, de regreso en Río Grande, la ciudad más poblada de la provincia argentina de Tierra del Fuego y en viaje hacia Ushuaia –durante un alto en el camino en el pueblo de Tolhuin– un turista nórdico con el que compartí imágenes antárticas me mostró una vez más aquel navío aunque, en este caso, parecía estar fondeado frente a un témpano gigante que superaba holgadamente sus dimensiones.
COSAS DEL DESTINO
A cambio de mi grabación de video y algunas pintas de cerveza, el bueno de Björn Leif –que así dijo llamarse– me regaló aquella foto. Cosas del destino. “Tengo el triste deber de informarles que uno de nuestros pasajeros falleció repentinamente anoche. Por trágico que sea creemos que se debió a causas naturales. Además, según me informó el médico, los problemas de salud que padecía no eran contagiosos, por lo que el barco está a salvo en ese sentido. Por supuesto, es una circunstancia muy, muy triste que afectará nuestras operaciones y…”, dijo con voz profunda Jan Dobrogowski, el capitán del MV Hondius, un crucero antártico hasta ese momento desconocidísimo para las audiencias de nuestra tan maltratada aldea global.
El silencio a bordo era casi total. Solo las miradas de las unas y de los otros iban de un lado hacia otro para, finalmente, clavarse contra el piso. Tal vez, era el 11 de abril. “Estamos en medio del Atlántico –continuó y precisó el veterano marino que confirmó con sus palabras lo que todos y todas imaginaban– solo podemos ir a unos pocos lugares (que) están en nuestro itinerario (pero) esto es secundario”. Más silencios.
El capitán Dobrogowski recuperó la palabra para decir lo que nadie quería escuchar. “En fin, el barco está a salvo. Este señor, lamentablemente, falleció por causas naturales y, como les decía, hacemos todo lo posible para continuar de manera segura y digna”. Atrás –muy atrás– quedó el primero de los días de abril y Ushuaia cuando se produjo la zarpada.
También los deseos comprados (y frustrados) del pasaje de conocer las islas Georgias del Sur, las Malvinas y los témpanos monumentales que se desplazan en torno del Continente Blanco. El buque se acerca a isla de Tristan da Acunha. Muy alta. El poblado se asienta sobre la cima de un milenario volcán. Por debajo de la línea de flotación del MV Hondius, se estima que hay entre tres mil y cuatro mil metros de profundidad hasta llegar al lecho marino.
MISTERIOSO Y FRÁGIL
Suena y resuena la voz profunda de Jan. “El barco está a salvo”. ¿Nos recibirán? Ese es el más relevante de los pensamientos del comandante, la tripulación, sus pasajeros y pasajeras. Cosas del destino. La Antártida es un continente tan atractivo como misterioso y frágil. En los últimos años pareciera ser tendencia.
Hasta algunas bandas musicales buscan ese destino como escenario. Los Nunatak Survey –científicos británicos que trabajan en la estación Rothera del British Antarctic– en 2007 lo hicieron. Los músicos argentinos Omar Garayalde y Walter Slongho con Los Tolva, en 2011, hicieron jazz, tango y rock en la Base Marambio.
Metallica, el 8 de diciembre de 2013, en la Base Científica Carlini, ofrecieron “Freeze em all”, un concierto silencioso histórico que quienes asistieron lo disfrutaron con auriculares “para no dañar el ecosistema”, me explica telefónicamente Luisina M., estudiante avanzada de periodismo que trabajó más de cuatrocientos días allí.
Curiosidades. Varias fuentes coincidentes aseguran que, en el transcurso de la temporada que corrió entre octubre de 2024 y abril de 2025, entre ochenta mil y cien mil turistas se acercaron a ese continente y navegaron sus costas.
Algunas personas, a bordo de gomones tipo Zodiac –cuando la meteorología lo permitió– desembarcaron para caminar sobre el hielo y la nieve, observar la fauna (pingüinos, lobos y elefantes marinos, algunas aves como los Skuas) y, tal vez, visitar alguna base científica.
Cuerpo y alma de cada visitante son arrollados por las sensaciones. Asumir que con cada paso pisamos una superficie apoyada sobre una masa de hielo que en promedio tiene dos mil quinientos metros de grosor abruma. Respirar aquel aire que inevitablemente es posible imaginarlo como muy parecido al que algunos seres vivos –ningún homínido– inhalaron miles de años atrás, estremece. Cada uno de mis días recuerdo mis vivencias antárticas.
El ruidoso silencio… Sé de qué se trata. Sin ser turista, desde el 15 de noviembre último (176 días atrás) con Daniel Bertagno, un querido amigo-hermano y colega periodista convivimos 35 días en Marambio, poco más de 4.300 kilómetros al sur de mi querida y cálida Asunción.
Por entonces, en largas sobremesas supimos que las corrientes turísticas “posiblemente crezcan exponencialmente” en tiempos cercanos. No falta mucho hasta el próximo noviembre, que es el mes en que cada año comienza el movimiento turístico intenso para saber si será así.
NIEVES ETERNAS
“No son excursiones económicas”, apuntaron varios interlocutores. Pero… La amenaza cierta de que los efectos nocivos que el cambio climático habrá de generar en el “fin del mundo” y que estos serán irreparables, hace que no sean escasas las personas que, desde el tremendismo y (¿por qué no decirlo?) el desconocimiento quieren ver las majestuosas –pero sensiblemente disminuidas– nieves eternas antes de que desaparezcan.
Estudios científicos serios coinciden en señalar que, como consecuencia del calentamiento global, la situación tendrá un punto de inflexión cerca de 2060. Para entonces, sostienen las y los que saben, la reducción de los hielos marinos y terrestres podría devenir en tragedia. Aunque millones no lo crean, esa catástrofe podría suceder. Unos sesenta buques navegan en las aguas de ese tan sensible ecosistema entre los meses de octubre y abril de cada año.
Muy probablemente la mirada del comandante Jan –sumido en un profundo silencio– esté fija en el horizonte. “El barco está a salvo”. Pero a su buque no lo quieren recibir. Se habla de cuarentenas. De burbujas sanitarias. Al parecer tres pasajeros a su cargo –a bordo o después de desembarcar– fallecieron infectados con hantavirus.
En la mesa de un bar establecido en la zona portuaria de Ushuaia me cuenta un colega periodista, cuya identidad preservaré, alguien –con impronta de resignación y conocedor de historias tan parecidas a la que transita el MV Hondius– asegura que “situaciones como estas se repiten en los mares”.
Dice recordar que, en 1720, el capitán Jean-Baptiste Chataud fue encerrado hasta el mes de setiembre de 1723 en el famosísimo Castillo de If (¿estuvo allí alguna vez prisionero el conde de Montecristo?) porque se lo responsabilizó de propagar la que se conoce como gran peste de Marsella.
EL BARCO DE LA MUERTE
Incierto. Pero sostiene que aquello sucedió cuando su barco, el Grand-Saint-Antoine, regresaba de Siria y el Líbano cargado de sedas y telas, descargó aquel valioso alijo en aquel puerto. Cosas del destino, alguien podría decir. Reviso viejos diarios digitalizados. F. G. K. Cheret comandaba el vapor inglés Demerara cuando el 25 de setiembre de 1918 arribó al puerto de Buenos Aires con 562 pasajeros y 170 tripulantes.
Había zarpado de Liverpool el 13 de agosto de ese año. Hizo escalas en Lisboa y Recife. Con su llegada se disparó en la capital argentina un brote letal de gripe española. Quince mil víctimas fatales. Por entonces, al Demerara se lo mencionaba como “el barco de la muerte”.
En 2020, cuando la pandemia del covid, otros dos capitanes –An Jan Smit y Werner Timmers– comandantes respectivamente de los cruceros MS Zaandam y Rotterdam, con pasajeros sintomáticos a bordo ambos navegaron largas semanas por el Pacífico sin que, en ningún puerto, se los autorizara a ingresar.
Cosas del destino. Las horas y los días pasan sin piedad para quienes con incertidumbres navegan. Gemini me actualiza. El MV Hondius “se encuentra navegando por el Atlántico Norte, frente a las costas del África Occidental”. En Praia, Cabo Verde, no le permitieron ingresar. Puso proa a las islas Canarias. El próximo intento será en el puerto de Santa Cruz de Tenerife a donde –quizás– arribe este domingo cerca del mediodía.
OPERATIVO
Tal vez allí, sus pasajeros y tripulantes puedan recibir atención médica y cuidados. Desembarcarán en lanchas. España coordina con un total de veintidós países las repatriaciones de quienes no son españolas o españoles. Compleja operación. La Organización Mundial de la Salud (OMS) –agencia de las Naciones Unidas (ONU)– reporta cinco casos de contagio de hantavirus confirmados y tres sospechosos. La palabra destino con todos sus sentidos pesa fuerte al momento de escribir esta historia.
“Contra el destino nadie batalla…”, canta Gardel cuando interpreta “Adiós, muchachos”, aquel tangazo que César Vedani y Julio Sanders compusieron en 1927. Las imágenes antárticas regresan a mí. Majestuosa. Serena. La poderosa proa del crucero antártico uno a uno aparta o quiebra los bloques de hielo flotantes.
“El mar del Weddell se descongela lentamente”, me dijo un veterano antártico. Vibran mis oídos todavía junto con las paredes metálicas del hangar de la Base Marambio. Había pasado una quincena desde que llegamos para permanecer allí solo treinta y seis horas, cumplir con una misión académica, regresar al continente y dejar atrás la Antártida.
Pese a ello, supimos luego que una veintena de días más pasarían (hasta el 20 de diciembre) para volver. El fin del invierno y la inevitable llegada del verano todavía era onírica. Aun así, los indicios previos aplican. La diurnidad no se da por vencida. “Atardecer permanente”, cuando finaliza cada jornada de trabajo, fue la poética descripción que de ese momento increíble realizara por aquellos días el querido amigo Juan, el jefe de la base.
BIEN PRECIADO Y DESEADO
Con diversa intensidad la luz siempre está. Aprendimos que la oscuridad también puede ser un bien preciado y deseado. Carecer de ella desorienta. Los dos ruidosísimos y veteranos Bell 212 saturan el tan silencioso ecosistema antártico. Los SKUAS (nombre clave del escuadrón de helicópteros) volaron. Tienen una misión para cumplir. El clima no ayuda. Transitoriamente se abrió una “ventana meteorológica”. Así podría permanecer las próximas ocho horas. Parten. Los vemos volar.
Por sobre los dos Bell nubes muy bajas parecen querer aplastarlos contra ese poco espacio de agua que la banquisa liberó a la hora de iniciar el inevitable repliegue veraniego. No es tiempo lo que sobra. Saben (y sabemos) que el mar –ese mar increíblemente azul– está casi congelado.
“Dos grados negativos”, reportó un observador meteorológico cuando pregunté por la temperatura del agua. Solo con los auriculares conectados y los intercomunicadores muy cerca de los labios es posible dialogar a bordo. Con un leve toque en el hombre izquierdo y un dedo índice apuntando hacia abajo alguien llama la atención de un camarada. Breve búsqueda para hacer foco sobre el mismo objetivo.
ESPECTÁCULO
El casco azul oscuro de un crucero con el resto de su estructura en refulgente color blanco asombra tanto por su magnificencia como por la serenidad con que la nave se desplaza cuidadosamente alejada de los eisbank, como llaman en lengua alemana a los bancos de hielo. Es para observar y disfrutar del espectáculo.
Ingresa en una zona sembrada de bloques congelados. Los helicópteros se acercan. La luz del sol rebota contra esa estructura naval. El azul vira a una tonalidad tan oscura que parece negro. Esa enorme postal de la nave en movimiento en segundos queda atrás. ¡Fantástico! La Base Esperanza ya estaba a la vista.
Un grupo de sus habitantes finalizan la invernada. No hay demasiado tiempo. Tendrán que instalarse en Marambio para esperar la llegada del Hércules que los lleve a casa. El clima adverso se aproxima. Es el último vuelo de una serie de ocho que se realizaron aquel día desde poco antes de que se inicie la mañana entre las dos unidades militares.
Solo el miércoles último tres fuentes de alta confianza con las que consulté me confirmaron que “sí, aquel barco era el MV Hondius”. El destino, que así lo quiso, cambió aquella serenidad majestuosa por tragedia y frustración.
Dejanos tu comentario
Telegram pasó a ser rentable, con volumen de negocios de USD 1.000 millones
El fundador y presidente de la aplicación Telegram, Pavel Durov, anunció el lunes que su plataforma de mensajería logró un beneficio neto por primera vez en 2024, con un volumen de negocios de más de mil millones de dólares.
“Tal y como predije, 2024 resultó ser un año muy bueno para Telegram. Por primera vez desde el inicio de su monetización hace tres años, Telegram ha pasado a ser rentable”, anunció Durov en su canal de Telegram, según publica la agencia AFP.
La plataforma de mensajería, cuya sede se encuentra en Emiratos Árabes Unidos, afirma tener 950 millones de usuarios en el mundo. Durante mucho tiempo ha funcionado sin publicidad ni servicios de pago. Pero a partir de 2021 adoptó una política de monetización, que se basa principalmente en suscripciones de pago que ofrecen funcionalidades exclusivas y la introducción de la publicidad.
Durov anunció unas ventas anuales de más de “mil millones” de dólares y más de “500 millones de dólares” en reservas de efectivo, sin incluir sus activos en criptomoneda.
Lea más: EE. UU.: 37 de los 40 condenados a muerte ahora tendrán cadena perpetua
También celebró que el número de abonados de la versión de pago de la aplicación, Telegram Premium, se haya triplicado, superando, según él, los “doce millones” de usuarios y el aumento de los ingresos por publicidad.
El año 2024 estuvo marcado por un revés judicial para el responsable de la plataforma de mensajería, que a finales de agosto fue detenido y posteriormente inculpado por dos jueces franceses por una letanía de delitos relacionados con la delincuencia organizada.
La justicia le reprochó no haber tomado medidas contra la difusión de contenidos delictivos en el servicio de mensajería. Durov fue puesto en libertad bajo un estricto control judicial, que incluye la obligación de depositar una fianza de cinco millones de euros, presentarse ante la policía dos veces por semana y la prohibición de salir del territorio francés.
El asunto causó un gran revuelo y Rusia advirtió sobre “cualquier persecución política”. El multimillonario de 40 años, que tiene varias nacionalidades (francesa, rusa y emiratí principalmente), salió de su silencio a mediados de setiembre, por primera vez desde su detención.
En un mensaje en Telegram, dijo que le parecía “sorprendente” que se le considerara responsable del contenido publicado por otras personas y estimó el planteamiento francés como “imprudente”.
Te puede interesar:
Dejanos tu comentario
Caso Florian: nuevas imágenes de circuito cerrado descartarían un homicidio
Este lunes, se habría accedido a nuevas imágenes de cámaras de seguridad que cambian el rumbo de las investigaciones sobre el fallecimiento de Florian Géraud, ciudadano francés de 43 años. En Francia, la familia del hombre realizó una denuncia sobre un supuesto caso de homicidio que habría ocurrido en Paraguay.
Según medios franceses, la autoridades paraguayas que investigan el caso habrían accedido a nuevas imágenes de cámaras de seguridad esta vez del edificio, donde fue encontrado el cuerpo sin vida de Florian. En el material audiovisual se puede ver que el ciudadano francés ingresa al edificio. El video sería analizado, ya que hasta el momento la hipótesis más fuerte para la justicia de nuestro país apunta a un suicidio.
Según la información preliminar dada por una fuente anónima en un video se puede ver cómo el hombre llega hasta el sitio y aparentemente sería las últimas imágenes de Florian con vida. “Con paso lento, escanea los alrededores y observa la habitación, como si estuviera analizando la situación”, confirmó una fuente cercana al portal francés La Dépêche.
Hace unos días la justicia francesa abrió una investigación por “asesinato” tras el descubrimiento del cadáver de un camarógrafo francés de 43 años a inicios de enero en Paraguay. La fiscalía de Toulouse (sur) tomó la decisión a raíz de una demanda de la familia del fallecido Florian Géraud en Massat, localidad situada en los Pirineos franceses, de donde era oriundo.
El francés fue encontrado ahorcado en un edificio abandonado de Asunción, tres días después de su desaparición en la madrugada de Año Nuevo, según la policía y la fiscalía locales. Su desaparición fue reportada a la policía por un periodista paraguayo, quien lo hospedaba desde que llegó de vacaciones a mediados de diciembre, según un informe de la policial local.
Puede interesarle: Dinavisa abre sumario contra farmacia que vendió supuesta vacuna contra el dengue
Dejanos tu comentario
Justicia francesa investigará “asesinato” de Florian Géraud
La justicia francesa abrió una investigación por “asesinato” tras el descubrimiento del cadáver de un camarógrafo francés de 43 años a inicios de enero en Paraguay, indicó este jueves la fiscalía. La fiscalía de Toulouse (sur) tomó la decisión a raíz de una demanda de la familia del fallecido Florian Géraud en Massat, localidad situada en los Pirineos franceses, de donde era oriundo.
La justicia paraguaya indicó el lunes que no descarta “ninguna hipótesis” sobre las causas de la muerte, incluida la de homicidio. “Todavía no está el resultado de la autopsia. Eso puede tener una duración de 45 días. Aún está pendiente la extracción de datos del celular y otras diligencias. La investigación continúa”, afirmó a AFP la fiscal paraguaya Carla Rojas.
Lea más: Reportan un descenso de robos y asaltos en un 74 % en el Bañado Sur tras Veneratio
El francés fue encontrado ahorcado en un edificio abandonado de Asunción, tres días después de su desaparición en la madrugada de Año Nuevo, según la policía y la fiscalía locales. Su desaparición fue reportada a la policía por un colega paraguayo, Édgar Santander, quien lo hospedaba desde que llegó de vacaciones a mediados de diciembre, según un informe policial local.
Santander relató que tras celebrar el Año Nuevo hasta las 2:00, Géraud salió sin sus documentos llevando consigo sólo su celular, que registró una última conexión a las 4:44 por WhatsApp. El francés “falleció a consecuencia de una asfixia mecánica. Se tomaron muestras para seguir con la línea investigativa”, dijeron las autoridades en su momento. La policía no encontró signos de violencia en el lugar del hallazgo, según el informe.
Lea también: Fallecen un conductor y un peatón en dos accidentes automovilísticos en CDE
Fuente: AFP.