La reelección del presidente Luiz Inácio “Lula” da Silva al frente del Gobierno de Brasil tiene su valor para el Paraguay, porque el vecino país es uno de los socios comerciales y políticos de mayor peso en la economía, con una fuerte incidencia en el campo social. Brasil no es solo el vecino geográfico más grande, sino también el que más influencia tiene en diversos campos de la vida paraguaya. Por todo lo cual lo que ocurra en esas tierras tiene su impacto en nuestra nación.
El presidente de la República, Santiago Peña, estuvo entre los primeros en congratular al mandatario brasileño apenas se conocieron los resultados de las urnas. En las redes sociales publicó lo siguiente: “Felicidades, Lula, por tu elección como presidente del Brasil. Saludo al pueblo brasileño por esta gran jornada democrática”.
Teniendo en cuenta la agenda común de integración y desarrollo que comparte nuestro país con el Brasil, Peña señaló: “Seguiremos trabajando juntos por el bienestar de nuestra gente”.
Hay que recordar que los temas que ambos países tienen en común son asuntos de gran interés binacional, como las negociaciones sobre la hidroeléctrica de Itaipú, sobre todo en la revisión del Anexo C del tratado, donde se incluyen la definición de las tarifas eléctricas de la usina, además de las obras de conectividad y acuerdos para el proceso industrial y productivo de los dos países.
Analistas de cadenas informativas internacionales de gran reputación, como de CNN en Español, han señalado que Lula está consolidando su estatus como una de las figuras políticas pragmáticas y de mayor resiliencia del siglo XXI en Occidente. Esto porque ha tenido la capacidad de adaptarse a situaciones adversas y poder recuperarse. Cerca de los 81 años, que cumple este mes, ha superado desafíos de salud y penas carcelarias que sufrió.
En su discurso pronunciado el domingo, el mandatario brasileño resaltó que su país no será el patio trasero de nadie, lo que implica que adoptará una postura de igualdad frente a las grandes potencias y rechazará la subordinación extranjera. En sus comentarios destacó la creación de una inteligencia artificial propiamente brasileña para reducir la dependencia estratégica de otras naciones.
Se ha indicado que, para la Unión Europea y la prensa internacional, la continuidad de Lula en el Gobierno del Brasil es clave para el multilateralismo, la estabilidad de los BRICS y el cumplimiento de las metas globales contra la deforestación de la Amazonia.
Los BRICS son el foro político y económico internacional integrado por grandes economías emergentes, concebido como una alternativa de influencia frente a los países del G7 y a las instituciones financieras tradicionales de occidente.
Para entender el comportamiento que Lula da Silva tiene con el Paraguay conviene recordar el acuerdo realizado por su gobierno con el de nuestro país el 25 de julio de 2009 con relación a la central hidroeléctrica de Itaipú y otros tópicos de interés. En esa ocasión Brasil aceptó triplicar el pago de compensación que hacía por la energía paraguaya de Itaipú que utilizaba, pasando de 120 millones de dólares anuales a 360 millones de dólares.
En ese acuerdo Brasil reconoció también el derecho de Paraguay de comercializar su excedente de energía, porque hasta ese momento estaba obligado a cederle todo al lado brasileño.
También se resolvió la construcción de una línea de transmisión eléctrica entre Hernandarias y Villa Hayes para mejorar la soberanía del sistema eléctrico de nuestro país. Los fondos del aumento de la compensación de Brasil se destinaron aquí al financiamiento de los gastos del Estado en educación y otros sectores.
De acuerdo con la opinión de los especialistas, la continuidad del actual presidente del Brasil en la cima del poder tiene aspectos positivos para el Paraguay, porque ha sido una de las administraciones con las que el gobierno paraguayo ha tenido un trato equilibrado y estable.
Teniendo en cuenta los numerosos asuntos que quedan por resolver en la actualidad y en el futuro, para el Estado paraguayo es saludable seguir trabajando con uno de los presidentes brasileños que ha mostrado buena voluntad a lo largo de los años.
Mirando para adelante, es bueno saber que se puede continuar negociando con alguien conocido y que ha sido fiable en su comportamiento. De ese modo se puede aguardar el futuro con tranquilidad y hasta con optimismo.