Las remesas a América Latina crecieron un 9,3% en los nueve primeros meses de 2022, hasta alcanzar un total de 142.000 millones de dólares (137.609 millones de euros), según el último informe sobre migración y desarrollo elaborado por el Banco Mundial.
En comparación con las remesas a nivel global, América Latina resistió mejor los vientos en contra, con una diferencia positiva de más de cuatro puntos frente al crecimiento mundial del 5% (un total de 606.799 millones de euros). Este incremento es mucho más bajo que el de 2021, cuando las remesas aumentaron un 10,2%.
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Atendiendo a los datos hasta el noveno mes del año, las diferencias por países son significativas. Así, las remesas a Nicaragua aumentaron un 45%, mientras que en Colombia representan una cifra más próxima a la media del 9%.
Entre los motivos de este aumento, el Banco Mundial apunta a una mejora en las condiciones laborales de los migrantes de América Latina en los Estados Unidos. Asimismo, las remesas recibidas por los migrantes en tránsito también contribuyeron a los fuertes flujos en México y Centroamérica.
El director global de Protección Social y Empleo del Banco Mundial, Michal Rutkowski, expresó que los migrantes ayudan a aliviar los mercados laborales ajustados en los países de acogida mientras mantienen a sus familias a través de las remesas. De cara a 2023, es probable que las remesas se moderen a un crecimiento del 4,7% debido a una perspectiva económica más débil para Estados Unidos, Italia y España.
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Fuente: Europa Press.
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Destacan potencial de América Latina en materia de minerales críticos y su explotación
La seguridad energética ha abierto un debate intenso en todo el mundo, y no fue la excepción en las asambleas desarrolladas en el marco de las Reuniones Anuales de las Asambleas de Gobernadores del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se llevan a cabo en Asunción.
Del análisis sobre minerales críticos fueron parte Gustavo Santos Masili, coordinador general de minerales estratégicos y transición energética en el sector minero del Ministerio de Minas y Energía de Brasil, Julia Torreblanca, vicepresidenta de Asuntos Corporativos de la Sociedad Minera Cerro Verde.
Así tambien Shuichi Hosoda, viceministro adjunto de Finanzas para Asuntos Internacionale del Ministerio de Finanzas de Japón; Roy Eriksson, embajador de Global Gateway por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Finalndia y Guillermo Foscarini, director jefe de la División de Corporativos del BID Invest.
Durante su intervención, Gustavo Santos Masil destacó que, si bien Brasil cuenta con una política de minerales críticos y estratégicos con buenas bases, aún tiene varios desafíos, entre los cuales se encuentran acelerar el proceso de mapeo de su superficie para dimensionar el potencial con el que se cuenta. Igualmente, destacó que el objetivo de Brasil es mantener la soberanía en materia de extracción y explotación.
“El principio de soberanía mineral es un tema de suma importancia para el Brasil; en realidad no queremos restringir a los inversionistas. El tema de la soberanía es como darle voz a los países productores y poder darles un espacio de decisión que sea compartido con los consumidores”, explicó Santos Masil.
Por su parte, tanto Shuichi Hosoda como Guillermo Foscarini coincidieron en que uno de los pasos fundamentales a la hora de hablar de la explotación de minerales es generar un marco legislativo sólido que pueda respaldar cualquier tipo de inversión extranjera, en especial atendiendo la complejidad con la que cuentan los proyectos de extracción y refinamiento de los diferentes recursos.
Ambos disertantes subrayaron el hecho de que los altos costos que representa la minería necesariamente deben verse apoyados en estructuras o empresas que puedan sostener todo el proceso, en especial cuando se habla de un proceso sostenible que genere una verdadera cadena de valor agregado.
Experiencias
Como representante de uno de los países con mayores avances en la minería, como lo es Finlandia, Roy Eriksson argumentó que el primer paso y quizá el más fundamental es contar con un marco regulatorio sólido, con políticas públicas claras y, por sobre todo, con un modelo de país predecible y estable que le permita al inversor mirar al futuro sin grandes cambios.
“Los países de la región deben apuntar a un marco normativo sólido en materia medioambiental, ya que debe haber transparencia en los procesos y certidumbre porque todos deben conocer las políticas del juego”, enfatizó Eriksson.
En la misma tesitura, Julia Torreblanca expresó que dentro de la cultura de trabajo de la empresa a la que representa, se ha arraigado de manera exitosa el poder incluir a la comunidad en los proyectos mineros y enfocar el sistema de trabajo a uno que sea responsable con el medio ambiente.
En el caso particular de la explotación de ciertos minerales, la misma apuntó que trabajan con plantas de tratamiento de agua, ayudando así a las comunidades a acceder a agua limpia y, a la par, volver más efectivos los procesos de extracción con procesos sostenibles a largo plazo, atendiendo que todo recurso es limitado.
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BID: envejecimiento y empleo femenino, en el centro del debate sobre el futuro económico
En el primer seminario de las Asambleas de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) 2026, expertos internacionales coincidieron en que los cambios demográficos en América Latina representan tanto un desafío estructural como una oportunidad económica, especialmente si los países logran aumentar la participación laboral femenina y fortalecer sus sistemas de protección social.
Durante el encuentro titulado “Envejecer y crecer: transformando los cambios demográficos en oportunidades”, el economista Santiago Levy, señaló que Paraguay es actualmente el país más joven de América Latina, aunque no está exento del proceso de envejecimiento que atraviesa la región.
Según explicó, una de las principales herramientas para enfrentar ese escenario es incrementar la participación de las mujeres en el mercado laboral, lo que permitiría ampliar la base de trabajadores, fortalecer los ingresos de los hogares y generar mayor dinamismo económico. Levy subrayó que ampliar el acceso a servicios de cuidado para niños y adultos mayores sería clave para facilitar esa integración.
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El especialista también advirtió que los sistemas de pensiones en América Latina enfrentan presiones crecientes, y que la sostenibilidad de estos esquemas dependerá en gran medida de la capacidad de las economías para crecer y aumentar el ahorro destinado a la jubilación.
“El envejecimiento es un reto que nos afecta a todos. No podemos afrontarlo si no crecemos económicamente”, enfatizó, al tiempo de destacar la importancia de debatir desde ahora las reformas necesarias para preparar a las economías para este escenario demográfico.
Protección social y políticas de cuidado
En el panel también participó la exministra francesa de Asuntos Sociales, Salud y Derechos de las Mujeres, Marisol Touraine, quien destacó el rol del sistema de protección social de Francia como uno de los pilares de bienestar para la población.
Touraine explicó que la protección social no debe entenderse como un conjunto de medidas aisladas, sino como un sistema coherente e integrado de políticas públicas, capaz de responder a las distintas etapas de la vida. En ese sentido, resaltó el enfoque francés en el desarrollo de políticas de cuidado, que comienzan desde el ámbito familiar y se complementan con servicios públicos.
El seminario abrió el ciclo de debates, en el que autoridades, académicos y representantes del sector privado analizan cómo los cambios demográficos impactarán en el crecimiento económico, el mercado laboral y los sistemas de protección social en las próximas décadas.
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Paraguay es sede de cumbre agrícola entre Corea y América Latina
Paraguay es sede de la quinta Asamblea General de la Iniciativa de Cooperación en Agricultura entre Corea y América Latina (KoLFACI), un encuentro internacional que reúne a investigadores, técnicos y autoridades del sector agrícola de varios países.
La reunión se realiza en Asunción y congrega a representantes de 15 países de América Latina junto con Corea del Sur, con el objetivo de fortalecer la cooperación científica y el intercambio de conocimientos en el sector agropecuario. El evento será hoy y mañana 10 de marzo de 2026 en el Hotel Hilton Garden Inn de Asunción.
El 4º presidente de KoLFACI y presidente del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), Ing. Agr. Edgar Esteche, instauró la declaración oficial de apertura de la 5ª Asamblea General, agradeciendo la presencia de los representantes de las distintas instituciones. Destacó que esta iniciativa de cooperación para la agricultura en América Latina y el Caribe ha trabajado en conjunto con los Ministerios de Agricultura y institutos de investigación de los diversos países, creando oportunidades para compartir experiencias, conocimientos y promover la transferencia tecnológica.
La iniciativa KoLFACI funciona como una red de colaboración que busca desarrollar nuevas tecnologías para mejorar la producción agrícola y promover prácticas más sostenibles en el campo. A través de este espacio, los países participantes comparten experiencias, avances científicos y proyectos que buscan aumentar la productividad de los cultivos y mejorar la seguridad alimentaria.
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Durante la asamblea se presentan los resultados de distintos proyectos que ya están en marcha dentro de la iniciativa y se definen nuevas áreas de trabajo para los próximos años. Entre los temas que se analizan se encuentran:
- el mejoramiento de cultivos
- el manejo sostenible de los recursos naturales
- y el desarrollo de nuevas herramientas tecnológicas para el sector agrícola.
El encuentro es organizado por el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA) con apoyo de organismos internacionales vinculados al desarrollo agrícola. Paraguay cumple actualmente un papel relevante dentro de esta iniciativa, ya que el presidente del IPTA ocupa la copresidencia del programa, lo que posiciona al país como un actor importante en la cooperación agrícola entre Corea y América Latina.
Desde el IPTA indican que este tipo de reuniones es clave para un país como Paraguay, cuya economía depende en gran medida del sector agropecuario. El intercambio de conocimientos y la cooperación internacional permiten acceder a nuevas tecnologías, mejorar la productividad del campo y fortalecer la competitividad del agro paraguayo en los mercados internacionales.
Además, el hecho de que Paraguay sea sede del encuentro refuerza su papel dentro de las redes internacionales de investigación agrícola.
Jorge Ganoza Roncal, copresidente de la quinta Asamblea General, resaltó los objetivos de esta cooperación y el trabajo de los diversos proyectos orientados a enfrentar desafíos para mejorar la calidad del suelo, la productividad y la calidad genética, en el marco de sistemas agrícolas modernos para América Latina.
Estas investigaciones están orientadas al fortalecimiento de la agricultura en América Latina y comparten el objetivo de impulsar la innovación, la sostenibilidad y mejores resultados para pequeños y medianos productores.
Los proyectos se desarrollan en conjunto con diversos países de la región como Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana, entre otros.
Por su parte, el administrador de la Administración de Desarrollo Rural de la República de Corea (RDA), Kwangho Choi, destacó que esta asamblea se realizó por primera vez de manera presencial, señalando que actualmente existen 16 investigaciones conjuntas desarrolladas en 14 países miembros, abarcando áreas como desarrollo de semillas, tecnologías de cultivo apropiadas, manejo postcosecha, agricultura climáticamente inteligente y aplicación de tecnologías digitales.
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Para el BID la estabilidad ya no alcanza, es hora de crecer
El organismo multilateral compartió su más reciente informe macroeconómico de América Latina y el Caribe 2026: “Resiliencia y perspectivas de crecimiento en una economía global cambiante”, y advierte que ya no basta con lograr la estabilidad.
La región logró resistir los shocks globales con marcos macroeconómicos más sólidos. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), proyecta que América Latina crecerá alrededor de 2,1% en 2026, un ritmo moderado que refleja estabilidad macroeconómica pero también limitaciones estructurales para crecer más rápido.
Ahora, el desafío es otro: transformar esa resiliencia en productividad, integración y desarrollo sostenible en un mundo atravesado por la inteligencia artificial y la carrera por los minerales críticos.
América Latina ya no es la región frágil de otras décadas. Según el nuevo Informe Macroeconómico 2026 del Banco Interamericano de Desarrollo, los países fortalecieron su resiliencia gracias a políticas fiscales más responsables, bancos centrales más creíbles y mayor disciplina financiera.
Pero el mensaje del presidente del BID, Ilan Goldfajn, es claro: la estabilidad no es el destino final. Es apenas la base, el verdadero desafío ahora es crecer, y crecer mejor.
El informe plantea un cambio de enfoque, pues, durante años, la prioridad fue blindarse ante crisis externas: suba de tasas en EE.UU., volatilidad cambiaria, shocks de materias primas. Hoy, el contexto es distinto.
Las condiciones financieras siguen siendo restrictivas, el crédito internacional es más caro y selectivo. Al mismo tiempo, la economía global se reconfigura alrededor de tres grandes fuerzas:
La transición energética y la creciente demanda de minerales críticos.
La aceleración de la digitalización y la inteligencia artificial.
La necesidad de cadenas de valor más resilientes y regionales.
Para América Latina, esto no es una amenaza: es una ventana histórica. La región concentra recursos estratégicos, talento joven y capacidad productiva. Pero convertir esa ventaja potencial en desarrollo sostenible exige algo más que estabilidad macroeconómica.
En este sentido, el documento habla de productividad como palabra clave, y el BID insiste en que el crecimiento de la próxima década dependerá de la productividad. Eso implica; instituciones más sólidas, estados con mayor capacidad técnica, integración regional más profunda.
Así también, estrategias claras para transformar la riqueza mineral en desarrollo de largo plazo, y no solo en exportaciones primarias. En otras palabras, pasar del rebote cíclico al crecimiento estructural.
Estos documentos no quedan en el plano académico, funcionan como guía para gobiernos, inversores y organismos multilaterales, puesto que definen prioridades de financiamiento, marcan reformas pendientes y orientan el flujo de capital hacia sectores estratégicos.
El debate continuará en las próximas Reuniones Anuales del BID, del 11 al 14 de marzo, a realizarse en Paraguay, sede del principal encuentro económico del organismo para este año, donde la agenda girará en torno a tres ejes: LAC Crece, LAC Minerals y Procure+, iniciativas que buscan traducir el diagnóstico en acción concreta.
Este escenario será ideal para transmitir al mundo entero, que América Latina ya demostró que puede resistir. Ahora debe demostrar que puede liderar.