La visita del candidato presidencial de la ultraderecha local, José Antonio Kast, al barrio popular de Lo Espejo, en el suroeste de la capital Santiago, generó incidentes entre vecinos, que rechazaron su presencia en medio de la campaña lanzada para el balotaje a celebrarse en diciembre en Chile.

Una treintena de vecinos increpó, primero, al equipo de prensa del candidato, conminándolo a abandonar el lugar, uno de los barrios más pobres ubicados en la región metropolitana de la capital chilena. Dentro de una gran camioneta Kast logró ingresar entre gritos a la casa de una mujer enferma, con la que había planeado hablar de las deficiencias de la salud pública en este país sudamericano.

“Asesino, nazi y fascista”, le gritó una vecina al candidato del Partido Republicano, que ganó el domingo la primera vuelta de la elección presidencial, con un 27,9%, lo cual le permitirá disputar el próximo 19 de diciembre la segunda vuelta frente al izquierdista Gabriel Boric, quien obtuvo un 25,8%.

Lea más: Biden ordenó liberar 50 millones de barriles para bajar precio del petróleo

Tras unos breves minutos, salió de la casa escoltado por fuerzas especiales de la Policía, mientras vecinos arrojaron huevos, botellas y piedras al vehículo que le transportaba. El candidato no sufrió agresiones directas. Su rival Boric, el diputado izquierdista de 35 años, lamentó lo ocurrido y afirmó también en un acto de campaña: “No le demos argumentos para victimizarse (a Kast) ni tampoco caigamos en provocaciones”.

Los dos candidatos de las posiciones más antagónicas pasaron a segunda vuelta en las elecciones del domingo pasado y ahora deben definir quien será sucesor del conservador Sebastián Piñera. De cara al balotaje, ambos han intentado moderar sus posturas y sumar apoyo de sus antiguos adversarios.

Kast es por ejemplo contrario a una ley de aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo. También, ha dicho que construirá una zanja para evitar el ingreso de inmigrantes irregulares y propone mayores beneficios sociales a las mujeres casadas. Boric, del pacto izquierdista Apruebo Dignidad, que reúne a la coalición Frente Amplio y al Partido Comunista, propone la instauración de un Estado de Bienestar, con mayor fortaleza y presencia en el ámbito social.

Kast y Boric moderan discursos

El ultraderechista José Antonio Kast y el izquierdista Gabriel Boric moderaron este martes pasado sus discursos en busca de captar el crucial voto del centro, en el arranque de la campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile.

Kast y Boric se desplegaron en el terreno, enfocados en remarcar los temas débiles de sus campañas con vista al balotaje del 19 de diciembre, tras salir airosos en la primera vuelta del domingo, en la que se impuso con un 28% el abogado y excongresista conservador frente al joven diputado izquierdista, que concitó un 25%.

Boric, que perdió particularmente frente a Kast en los sectores pobres y rurales, concurrió este martes a la popular comuna de La Pintana, en el sur de Santiago, donde anunció la incorporación de un reconocido experto en seguridad ciudadana, Eduardo Vergara. El candidato conservador ha sacado provecho a su promesa de “orden y seguridad” después de dos años turbulentos en el país tras el estallido social de 18 de octubre 2019.

Lea más: “Antiargentino”: Gobierno argentino minimiza dichos de embajador por candidato chileno

“Estoy acá para hacernos cargo de esta situación: las fuerzas progresistas tienen que abordar con mucha más decisión lo que importa a los chilenos y chilenas (...) que es poder vivir en paz, quieren seguridad y nosotros le vamos a garantizar seguridad”, afirmó Boric, de 35 años, la edad mínima para postular a la presidencia de Chile.

“Queremos hacer los cambios con tranquilidad y gradualidad”, agregó el ex líder estudiantil. Boric sumó también este martes un importante apoyo: el de la candidata de la Democracia Cristiana, Yasna Provoste, que llegó en quinto lugar en la primera vuelta, con 11% de los votos. “El 19 de diciembre votaré por Gabriel Boric”, dijo la senadora, que la noche del domingo había mostrado una posición más tibia respecto a su apoyo al joven diputado. “Las y los demócratas no podemos tener posiciones ambiguas”, enfatizó este martes.

Provoste representa la coalición de partidos de centro izquierda que gobernaron Chile gran parte de los últimos 31 años de democracia tras el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Más temprano, la presidenta del Partido Demócrata Cristiano, Carmen Frei, afirmó que propondrá que su partido apoye formalmente la candidatura de Boric.

Estado ordenado y eficiente

La elección del domingo tuvo una participación del 47% del padrón electoral de cerca de 15 millones de personas. Pasada la página de la primera vuelta, en la que compitieron siete candidatos, los votos de centro se posicionan como clave en la ruta al balotaje.

Kast y Boric intentarán seducir en especial a los votantes de Franco Parisi, un economista populista que dio el batacazo al lograr el tercer lugar, sin haber puesto un pie en Chile en la campaña electoral y haciendo campaña por las redes sociales. Parisi dijo que iba a hacer una consulta digital para decidir su apoyo en la segunda vuelta, pero analistas estiman que sus votantes son básicamente ciudadanos antisistema cuyos votos son difíciles de traspasar.

Lea más: Premian a periodistas de La Nación por defender los derechos de la niñez

Del lado de Kast, la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI) ya confirmó su respaldo “sin condiciones” a su candidatura después de que su postulante, el liberal Sebastián Sichel, obtuviera la cuarta plaza, con el 12% de los sufragios. El martes el candidato se reunió con dirigentes de un comité de viviendas de la comuna de Maipú, en la periferia de Santiago.

“Estamos en un sector humilde, rural, que requiere un estado ordenado y eficiente”, recalcó el candidato, que ha hecho del orden y seguridad la columna vertebral de la campaña que lo llevaron a liderar la elección este domingo. “Soy una persona que tolera y respeta la democracia”, agregó Kant, que en campaña ha intentado desligarse de su admiración a la dictadura de Pinochet, que dejó 3.200 muertos y desaparecidos.

Fuente: AFP.

Dejanos tu comentario