¿Te imaginás una selfie tomada por Jesús durante “la última cena”?, hace algunos años era algo poco probable de ver, pero gracias a la inteligencia artificial se hizo posible y algunos usuarios reinventaron esta escena en imágenes.
Hasta hace poco, la única imagen recreada de ese momento histórico fue la obra de arte “La última cena” de Leonardo Da Vinci; actualmente y con los avances de la inteligencia artificial, algunos artistas recrearon diferentes imágenes históricas como la última cena de Jesús y sus discípulos, la reina Isabel I de Inglaterra rodeada de su séquito, y hasta Cleopatra con su séquito.
Las “selfies” viralizadas fueron creadas por los artistas Duncan Thompsen y Jyo John Mulloor, para lograr las imágenes usaron un software basado en IA y Photoshop. “Al recuperar mi viejo disco duro, descubrí un tesoro de selfies que me enviaron amigos del pasado. Midjourney Ai asistida con Photoshop”, menciona Mullor en su publicación de Instagram.
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Si bien las imágenes no tienen nada de malo y resultan muy curiosas a los ojos del espectador, muchos internautas reaccionaron de forma negativa a la recreación. Varios justificaron su enojo diciendo que es una ofensa por tratarse de una figura espiritual tan importante y considerada el hijo de Dios.
No es la primera vez que un artista usa inteligencia artificial para recrear el aspecto del mesías. Anteriormente un reconocido artista, llamado Hidreley, diseñó el rostro de Jesús y la imagen también se convirtió en tendencia. Lo más impactante del trabajo fueron las características que se le dio a Jesucristo (al igual que en las “selfies” de La última cena). En aquella ocasión, muchos internautas también rechazaron la apariencia que le dio la inteligencia artificial.
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“Una paz en el alma”: lo mejor de vivir en Paraguay según español
El sábado último, dos videos publicados en TikTok por extranjeros radicados en Paraguay se volvieron virales, resaltando lo positivo de vivir en suelo guaraní.
Uno de los videos fue el del español Alberto Pastor, conocido en redes como Viviendo Py, quien tituló su publicación como: “Es una paz en el alma”. En el clip, Pastor explicó por qué considera que lo mejor de vivir en nuestro terruño no se encuentra en los bajos impuestos, la comida y ni siquiera en la gente.
“Lo mejor de vivir en Paraguay no son los impuestos, ni la comida, ni la gente, lo mejor es una mañana cualquiera asomarte a este jardín de paz”. En el video, Pastor mostró la vista de Asunción con árboles, cielo despejado y un día soleado.
La publicación del español ganó reacciones como: “Qué bueno que aprecies a nuestro país. Paraguay es un país muy solidario lleno de todo para ofrecer”, “Lo mejor de la capital es eso: tranquilidad y paz, más una capital verde y sin contaminación de humos”, o “Todo suma a la paz, gracias por estar y hacernos valorar más lo que tenemos, amo mi patria, que moriría por ella, donde recibo lo mejor dentro de la adversidad, donde nos hacen más fuertes, hasta eso”.
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Consejos para vivir en Paraguay
Por otra parte, la influencer colombiana Sari Gutierrez, con más de 166 mil seguidores en TikTok, contó que se cumplieron tres años viviendo en Paraguay y compartió consejos para quienes planean mudarse al país.
Entre tips prácticos, Sari recomendó tener aire acondicionado por el clima extremo, un parlante o equipo de sonido para escuchar música a todo volumen, al igual que los vecinos, por supuesto, tener un horno o air fryer para preparar recetas como chipa o sopa.
La joven resaltó además su felicidad y gratitud por la experiencia: “Estoy plenamente feliz en este país. Si alguien me está viendo y estaba dudando en venirse a Paraguay, que no lo piense tanto. Paraguay es un país hermoso”.
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Viral: Diego Gómez aseguró que “el dinero sí da felicidad” y explicó el por qué
El futbolista paraguayo Diego Gómez (23) es tendencia, pero esta vez no por su actuación en la cancha con la Albirroja o con el Brighton, sino por lo que contó en una entrevista. En una nota con Versus de Nación Media, el mediocampista participó de un ping pong personal en el que señaló que el dinero sí da felicidad.
Gómez habló de lo más importante en su vida. Sin dudar, aseguró que su familia y su novia ocupan el primer lugar. También recordó que uno de los días más importantes fue su debut en el Club Libertad. El albirrojo también recordó uno de los momentos más duros que le tocó vivir, la eliminación en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Reconoció que fue un golpe fuerte y que lo afectó mucho. “Me dolió muchísimo”, confesó. Cuando le preguntaron sobre su vida fuera del fútbol, contó que en sus días libres le gusta cocinar. También habló de los sacrificios que implica su carrera y dijo que como futbolista se debe trabajar y perseverar.
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¿El dinero da felicidad?
Admitió que una de las cosas que más le cuesta es no poder pasar tanto tiempo con su familia. Pero una de las respuestas que más dio de qué hablar fue sobre el dinero. El crack fue consultado sobre si cree que el dinero da felicidad y él respondió: “Yo creo que sí”.
Gómez contó que hoy su mayor satisfacción es poder darle a sus primitos y a su hermano una vida mejor. “Que no pasen lo que yo pasé”, expresó.
En cuanto a sus sueños, dijo que ya cumplió uno, el llegar a jugar un Mundial, pero todavía quiere más. Su gran objetivo ahora es ser transferido a un club aún más grande y seguir creciendo en su carrera.
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Inteligencia artificial y educación: avanzar con criterio nacional
- Dr. José Duarte Penayo
- Filósofo. Presidente de la Aneaes
Pocas discusiones condensan hoy el problema del desarrollo como la relación entre inteligencia artificial y educación. Allí convergen la disputa por el capital humano del futuro, la capacidad de los Estados para gobernar la aceleración tecnológica, la defensa de la soberanía cultural y la posibilidad de que nuestros sistemas educativos dejen de correr detrás de los cambios vertiginosos de la época.
Para países como el nuestro, esta cuestión es un tema que exige un debate nacional de forma urgente, porque de la forma en que ingresemos en esta transformación dependerá la calidad de nuestra formación, así como el tipo de inserción productiva y cultural que el país logre construir.
Como señalan Reimers, Azim, Palomo y Thony en su libro Artificial Intelligence and Education in the Global South: A Systems Perspective, publicado por Springer Nature en 2026, la inteligencia artificial puede ampliar capacidades pedagógicas, aliviar cargas docentes, producir materiales contextualizados, personalizar apoyos y hacer más eficiente la gestión del sistema en el denominado “Sur Global”.
Sin embargo, sus potencialidades positivas se pueden materializar si y solo si su adopción se articula con estrategias públicas de conducción, formación docente, evaluación y adaptación a contextos concretos.
Por citar algunos ejemplos del trabajo mencionado, en el Uruguay, el centro de innovación educativa con tecnología Ceibal contribuyó a ordenar la discusión regional con marcos para enseñar inteligencia artificial y para enseñar con inteligencia artificial, subrayando que el punto no es el dispositivo aislado, sino su integración pedagógica y ética.
En Brasil, Nova Escola desarrolló una herramienta accesible por WhatsApp que permitió a más de 15.000 docentes generar más de 63.000 planificaciones, reduciendo tiempos de preparación y ampliando apoyos para la práctica docente.
En Mali, la iniciativa RobotsMali utilizó IA para producir más de 180 libros infantiles en lengua bambara en menos de un año, mostrando que la innovación también puede servir para fortalecer lenguas y contextos locales, no solo para importar contenidos ajenos.
A las experiencias anteriores debemos sumar un aporte fundamental para nuestra realidad. Se han documentado casos en los que la baja conectividad y otras carencias de infraestructura tecnológica no bloquean la posibilidad de innovar.
Iniciativas como Kolibri, que utiliza un modelo diseñado para funcionar sin internet, junto con Artificial Intelligence in Education Unplugged en Brasil, han logrado resultados comparables en escuelas rurales y urbanas. Estos ejemplos demuestran que los contextos de conectividad restringida ofrecen vías legítimas para integrar estas herramientas con un criterio de inteligencia y equidad.
Los autores sostienen que la integración de estas estrategias debe estar anclada en los contextos locales. En el caso del Paraguay, el desafío trasciende la mera adaptación a las tendencias globales. Nuestra realidad nacional exige una incorporación soberana de la inteligencia artificial fundamentada en el criterio propio y en el resguardo de la identidad cultural.
Resulta indispensable atender a los sesgos algorítmicos y promover la alfabetización digital para asegurar que el proceso responda a las necesidades del entorno. Estas condiciones evitarán que la adopción de soluciones externas imponga modelos extraños a nuestras lenguas y a nuestro proyecto de país.
Abordar con seriedad la inteligencia artificial en el ámbito educativo requiere distanciarse tanto de las posturas apocalípticas como de los entusiasmos eufóricos. No alcanza con repetir advertencias terminales sobre el dominio tecnológico, como plantea Éric Sadin en L’intelligence artificielle ou l’enjeu du siècle, donde observa en la IA una forma de desplazamiento progresivo de lo humano por la racionalidad técnico-industrial.
Asimismo, conviene evitar la celebración acrítica de cada innovación como una promesa automática de emancipación, como ocurre en el Techno-Optimist Manifesto de Marc Andreessen, que presenta el avance tecnológico como fuente casi intrínseca de crecimiento, bienestar y expansión de la vida.
Entre la desconfianza absoluta y la fe ciega en la tecnología, hay un espacio más difícil, pero fecundo. Se trata del lugar de la conducción pública, del discernimiento pedagógico y de la deliberación nacional sobre qué usos deben promoverse, cuáles deben regularse y qué límites son necesarios para alcanzar un objetivo de bien común.
Ese punto obliga, además, a romper con cierto “pedagogismo dominante” que durante años degradó la discusión educativa, sustituyendo contenidos por consignas metodológicas vacías.
La inteligencia artificial puede ayudar a personalizar la enseñanza, pero no puede convertirse en un nuevo pretexto para licuar la exigencia intelectual. El Paraguay requiere una modernización ambiciosa que sea fuerte en ciencias, historia, lengua y formación del juicio crítico.
La inteligencia artificial abre la posibilidad de superar la estructura lancasteriana de la enseñanza, en la que una misma secuencia, el mismo ritmo y la misma explicación se implementan para grupos heterogéneos. Es posible trascender esa uniformidad sin renunciar a la escuela como institución pública fundamental. Las nuevas herramientas favorecen la existencia de apoyos diferenciados, materiales con distintos niveles de complejidad, retroalimentación más frecuente y un seguimiento más fino de trayectorias.
Además, pueden reposicionar la autoridad del docente y redefinir su centralidad, ya que el educador deja de ser un mero facilitador de contenidos homogéneos, para convertirse en un mediador intelectual, curador de materiales, intérprete del contexto, corrector de errores y orientador cívico del aprendizaje.
La incorporación de la inteligencia artificial a la educación paraguaya ya es un hecho, su uso ha sido introducido de la mano de estudiantes y docentes, pero sin mayores guías ni reflexiones institucionales sobre su implementación. Por ello, es urgente establecer un criterio nacional que permita fortalecer la alfabetización crítica y la revisión de los perfiles curriculares en función de un proyecto de desarrollo del país. La cuestión de fondo ya no es si Paraguay debe o no ingresar a esta agenda; el dilema central radica en la forma en que se integrará a ella. El país debe decidir entre actuar como un consumidor de soluciones ajenas o consolidarse como una nación capaz de conducir la tecnología según sus propias necesidades históricas, fortaleciendo con ello su identidad, su democracia y su proyecto común de desarrollo.
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El juicio injusto de Jesús
- Emilio Agüero Esgaib
- Pastor
En el evangelio de Juan 18:12-14 y 19-24 nos dice que Jesús fue llevado a Anás, ex Sumo Sacerdote, suegro del actual que era Caifás, y fue llevado “amarrado” así como los corderos eran llevados amarrados a los sacerdotes para ser sacrificados por los pecados del pueblo. Esto es un cumplimiento de la tipología de Cristo, así como Isaac que fue amarrado por Abraham para ser sacrificado y él era un tipo de Cristo (Génesis 22).
Anás era el verdadero poder. Él odiaba a Cristo porque era un peligro para su poder, prestigio y dinero.
Jesús fue llevado a su casa, esto ya fue la primera injusticia, Él no tenía por qué ir a su casa particular ni tenía por qué ser juzgado por Anás que no era el Sumo Sacerdote en ejercicio.
¿Quién fue Anás? Él había sido sacerdote por unos cinco o seis años, pero hacía ya veinte que no lo era. Su yerno Caifás era ahora el Sumo Sacerdote.
Los sumos sacerdotes eran escogidos de por vida, pero estos cambiaban cada tanto ya que Roma los designaba y se volvió un cargo político con ropaje espiritual y religioso. Él era el jefe del clan sacerdotal y manejaba las relaciones con Roma y los recursos del Templo.
En Juan 2:13 vemos lo que Jesús había hecho en el Templo, echó las mesas y denunció la corrupción, esto afectaba directamente la reputación, influencia y negocios de Anás y Caifás, de ahí el odio y la enemistad hacia Jesús. Jesús era un verdadero problema para ellos no solo por afectar su status quo sino porque había una mente diabólica y criminal contra suya detrás de todo esto.
En Juan 18:19 Anás pregunta sobre sus discípulos y doctrina. Esto es el otro acto de injusticia, ¿por qué? Porque si una persona es traída a un juicio por la sospecha de algún crimen es interrogada en base al crimen en sí, no hace preguntas que no vienen al caso.
Lo que en realidad quería hacer es buscar algo de qué acusarle, que diga algo para ser usado en su contra ya que no tenían nada concreto contra él.
En Juan 18:20, 21, la respuesta de Jesús fue abrumadora. Podríamos parafrasearlo así: “No seas hipócrita, sabes muy bien todo lo que enseño. Abiertamente he hablado no como ustedes en oculto, conspirando contra mí.
Si tienes dudas de lo que enseño o de los que me siguen pregunta abiertamente a cualquiera ya que todos saben lo que enseño”. O sea: “si tienes una acusación preséntala y muéstrame tus pruebas o testigos de mis errores”. Anás se sintió avergonzado, y descubierto.
En el verso 18:22, cuando un oficial genuflexo de Anás que percibió su vergüenza golpea a Jesús y Jesús en el verso 23 le hace una pregunta, y esto aún crea más acusación a sus conciencias: “Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; y si bien, ¿por qué me golpeas?”. Fue una pregunta llena de verdad y confrontación.
El guardia habrá pensado: “te pegué porque dejaste en evidencia a este corrupto e injusto que está buscando mentiras para condenarte, y como soy un cobarde consecuente te pegué para pasar este momento incómodo”. Esa era la verdad.
Anás no tenía más nada que hacer y manda a Jesús ante Caifás para deshacerse de Él y darle alguna apariencia de seriedad en el juicio.
Ahora vamos a Mateo 26:57 y vemos la segunda injusticia contra Jesús: la reunión ilegal e injusta, pero ya no en la casa particular de Anás sino en el Templo, en el Salón de Juicio, frente al concilio. ¿Por qué injusta? Porque un juicio se debería de dar durante la luz del día, en el Salón del Juicio en el Templo, frente a todo el pueblo para que todos participen y no en secreto, solo con el liderazgo religioso y en la madrugada cuando todos duermen. Además, durante toda esa semana de fiestas era prohibido ese tipo de reuniones.
El verso 26:59 dice claramente que “buscaban falso testimonio para mandar matarle”, a ellos no les interesaba la verdad ni la justicia sino sus intereses. Inventaron el crimen y pagaron a falsos testigos.
Ya habían sobornado al traidor Judas para entregarlo. Todo estaba plagado de conspiración injusta. Ellos no querían saber la verdad sino matar a Jesús.