Lili Cantero es la artista plástica paraguaya que se hizo conocida internacionalmente por personalizar botines y pelotas de fútbol luego de que una estrella del deporte como Lionel Messi posara junto a una de sus obras. Tal ha sido la repercusión de su trabajo que desde entonces los pedidos no dejaron de llegarle desde diversas partes del mundo.
Esto, además de lograr presentar una exposición denominada “8 estadios, 8 campeones, un sueño: Qatar 2022″, inspirada en los coliseos que albergarán los juegos del Mundial de Qatar 2022, que se llevará a cabo del 18 al 29 de noviembre en el Katara Cultural Village, de la ciudad de Doha, durante el afamado evento deportivo.
“La pelota será la obra central de una exhibición que voy a hacer en Qatar. Un total de 25 obras y esta será la obra principal que está en el centro de toda la exhibición. Voy a estar exhibiendo con todo el equipo de la Embajada de Paraguay en Qatar, que fueron los que gestionaron el lugar de la exhibición, uno de los centros culturales más grandes del mundo y estoy muy feliz de poder estar ahí”, había revelado Cantero a La Nación/Nación Media.
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Es en este contexto que Univisión, la prestigiosa cadena de comunicación internacional, tomó conocimiento y también se hizo eco de la noticia a través del original e innovador arte propuesto por la compatriota encargada de hacer magia con los calzados y balones de fútbol.
Univisión utilizó sus diversas plataformas digitales para dar a conocer con detalles la exhibición de Lili Cantero, al describir al pie de un audiovisual publicado en su cuenta oficial de Instagram: “Lili Cantero se ha hecho popular en redes sociales por pintar botines de fútbol personalizados para estrellas como Lionel Messi y Ronaldinho”.
“Ahora, la joven paraguaya, de 29 años, prepara una nueva y colorida muestra de sus obras para exhibirla en el Mundial de Qatar. Las botas de Messi marcaron un antes y un después”, dijo Cantero, que quiere crear su propia marca de ropa deportiva y llevar el arte paraguayo a los grandes eventos mundiales”.
Finalmente destacó: “En Qatar, Cantero tiene previsto exponer ocho balones con diseños que rinden homenaje a los países que han levantado el trofeo a lo largo de la historia: Brasil, Alemania, Italia, Argentina, Uruguay, Francia, Inglaterra y España”, logrando así aún mayor destaque.
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Investigador expone resultados en Congreso de Matemáticos
El doctor Alejandro José Giangreco Maidana, categorizado en el Nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), participó del Congreso Internacional de Matemáticos 2026, realizado en el mes de julio en Filadelfia, Estados Unidos.
Durante el encuentro presentó una investigación en el área de la geometría aritmética y participó en actividades científicas junto a investigadores de diferentes países.
Este congreso es uno de los encuentros más importantes de la comunidad matemática internacional y se realiza cada cuatro años.
En esta edición reunió aproximadamente a 3.170 participantes, quienes compartieron resultados de investigación, intercambiaron conocimientos y generaron oportunidades de cooperación científica.
TRABAJO INDIVIDUAL
Como parte del programa científico, el investigador presentó un trabajo individual desarrollado en el campo de la geometría aritmética. La investigación estudia la ciclicidad de variedades abelianas definidas sobre cuerpos finitos, objetos matemáticos vinculados también con áreas como la criptografía y la teoría de códigos correctores de errores.
Las variedades abelianas son objetos matemáticos que permiten estudiar estructuras y relaciones algebraicas de manera similar a como las curvas permiten representar formas geométricas.
Aunque su definición pertenece a un área avanzada de las matemáticas, estas estructuras tienen aplicaciones en campos como la criptografía, utilizada para proteger información digital, y en la teoría de códigos correctores de errores, que permite detectar y corregir errores en la transmisión o almacenamiento de datos.
El trabajo presentado forma parte de una línea de investigación desarrollada por el doctor Giangreco Maidana y fue publicado recientemente en la revista internacional Mathematical Research Letters, especializada en investigación matemática.
La participación también abrió posibilidades para futuras colaboraciones científicas, particularmente en el área de la geometría aritmética.
Asimismo, permitió fortalecer los vínculos con integrantes de la comunidad matemática latinoamericana y con representantes de la Unión Matemática de América Latina y el Caribe (Umalca), organización vinculada a iniciativas regionales como las Escuelas Matemáticas de América Latina y el Caribe (Emalca).
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El arte contemporáneo se concentra en una exposición colectiva de invierno
Más de 30 artistas participarán de la exposición colectiva de invierno que tendrá como escenario Fuga Centro, en una propuesta que reunirá diferentes miradas y lenguajes dentro de la producción artística contemporánea.
La muestra abrirá sus puertas el domingo 16 de agosto, de 18:00 a 22:00, con un brindis de apertura en el espacio ubicado sobre Mariscal López 892 casi Tacuary. La actividad propone un encuentro entre artistas, público y distintas expresiones de las artes visuales.
Entre los participantes se encuentran Karina Yaluk, Osvaldo Salerno, Lotte Schulz, Carlos Colombino, Bettina Brizuela, Bernardo Puente, Edith Jiménez y Lucy Yegros, junto con Ángel Yegros, Claudia Casarino, Fredi Casco, Alfredo Quiroz y Ana Ayala.
La exposición también contará con obras de Ricardo Migliorisi, Adriana Peralta, Laura Martínez Prantte, Sebastián Canova, Rafa Denis, Emmanuel López Genes, Francene Keery y Sonia Cabrera.
Completan la nómina Mónica González, Carlo Spatuzza, Marcelo Medina, Jenaro Morales, Benjazmín Ocampo, Laura Mandelik, Avatekove, Paz Moreno Re, Samuel Araya y Waldo Longo.
La propuesta busca reunir en un mismo espacio a artistas con diferentes trayectorias y aproximaciones a la creación, ofreciendo al público la posibilidad de recorrer una selección diversa de obras en el marco de esta exposición colectiva de invierno.
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El Mundial como espejo de la vida
Gabriela Teasdale
Presidenta de la Fundación Transformación Paraguay
El fútbol mueve al mundo porque en noventa minutos revela de qué estamos hechos y de qué somos capaces. Cada torneo nos emociona porque vemos a un país entero unido detrás de una bandera, empujado por la pasión, la fuerza y la esperanza de su gente. En esa cancha pasa de todo y, si prestamos atención, nos regala una lección profunda sobre el liderazgo y la vida diaria.
La selección española, que se llevó el título de campeón, nos entregó varias enseñanzas, pero me voy a enfocar en esta. Ganaron porque aprendieron a jugar juntos, sin egos. No dependían de una estrella individual, sino de un grupo donde cada jugador confiaba en el compañero. España se merecía la copa. Pero todos los países que participaron del mundial de fútbol también deben celebrar el haber estado ahí entregando lo mejor. Algunos nos sorprendieron, como Cabo Verde o Marruecos, con todo lo que lograron. Esto lo podemos trasladar a nosotros mismos. Muchas veces dudamos de lo que somos capaces y desconfiamos de nuestros talentos, así como del potencial de los demás. Pero la verdad es que no hay gigante que nos pueda derribar cuando sabemos quiénes somos.
Pero el torneo también mostró la cara amarga. Vimos injusticias en los cobros, discusiones subidas de tono y jugadores que, cegados por la rabia de perder, se fueron de la cancha peleando o ignorando el saludo del rival. Es la frustración del momento, esa soberbia que aparece cuando no aceptamos la caída o cuando nos cuesta reconocer que el otro lo hizo mejor.
Esto vuelvo a vincularlo con nosotros. La cancha es un espejo de nuestra propia historia personal, de nuestro hogar, trabajo y de nuestras organizaciones. ¿Cuántas veces nos comportamos igual que esos jugadores frustrados? A menudo nos encaprichamos en discutir simplemente por tener la razón, buscamos culpables en vez de hacernos cargo o nos llenamos de bronca cuando los planes no salen como queríamos. Nos cuesta horrores aceptar un tropezón y levantarnos con dignidad.
El verdadero liderazgo empieza por uno mismo, cuando entendemos la fuerza de nuestro ADN y apostamos por nuestros talentos; es ahí cuando decidimos jugar el partido sabiendo quiénes entrarán con nosotros a la cancha a dejarlo todo. Escribir una buena historia exige mantener la integridad, caballerosidad y el respeto aun cuando las cosas se pongan difíciles o injustas. Nuestro mensaje hacia afuera impacta; tengamos cuidado.
La lección más grande que nos entrega la pelota no está en levantar un trofeo, sino en la actitud con la que jugamos cada día. Vivir de verdad implica saber ganar con humildad, aceptar la derrota sin perder la calma, estrechar la mano de quien tenemos enfrente y recordar que nuestro valor como personas no lo define un resultado, sino la nobleza con la que elegimos caminar.
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Fotografías de arte rupestre paraguayo: 5 mil años de historia en exposición
La una por mantener vivos signos de hace más de 5 mil años, la otra por revelarlos, por ello se llama la muestra “La piedra y la luz”. Son imágenes tomadas hace 15 años en el marco de un estudio prospectivo en el que el fotógrafo Fernando Allen trabajó haciendo registro. Las inscripciones, las huellas de ancestros de 5 mil años exponen sus misterios en el emblemático centro europeo del arte prehistórico, el Museo de Altamira, en España.
- Por Jorge Zárate
- Jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Hasta el 18 de octubre se puede asistir en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, a la muestra “La piedra y la luz” del fotógrafo compatriota Fernando Allen. El espacio, situado en la localidad de Santillana del Mar, Comunidad Autónoma de Cantabria, España, es uno de los centros de investigación y estudio de arte prehistórico más importantes del mundo. Allí se protege la historia de célebre Cueva de Altamira, Patrimonio de la Humanidad, mediante una réplica exacta donde se muestran dibujos de más de 36 mil años, que se inscriben entre los más antiguos de la tierra.
De allí la importancia de mostrar el arte rupestre del Amambay y el Guairá en ese sitio emblemático. Las imágenes que se exponen se obtuvieron cuando Allen acompañó un estudio de los arqueólogos del Museo de Altamira. Ese equipo estuvo encabezado por el entonces director del centro, José Antonio Lasheras, fallecido en 2016, y realizó un completo estudio del arte rupestre de la región Oriental.
En la tarea realizada hace 15 años, Allen fue fotógrafo y colaborador local del equipo e hizo prospección y documentación junto a los investigadores españoles. Así mientras registraba los pedidos científicos, fue buscando distintas tomas de acuerdo a las diferentes intensidades de luz que le daban las jornadas.
Estas magnéticas imágenes presentadas en un especial soporte textil y en gran tamaño, ahora pueden disfrutarse en esta muestra elogiada por medios españoles.
Comentó el Museo de Altamira: “Las personas que poblaron esta región hace milenios nos dejaron signos inscritos en piedra, grabados en abrigos rocosos o en rocas aisladas que usaron como lienzo. Ahí plasmaron su pensamiento simbólico, expresión de su subconsciente colectivo. Hoy en día este arte supone un enigma, ya que el código que permitía descifrar su significado se perdió en algún momento a lo largo de sus miles de años de historia.
Con este proyecto, el fotógrafo Fernando Allen trata de arrojar luz sobre el arte rupestre de Paraguay, no para descifrar su significado, sino para hacernos sentir de alguna forma los secretos que albergan estas piedras”.
AQUÍ LA CHARLA DEL EXPOSITOR CON NACIÓN MEDIA:
–El Museo de Altamira es referencia en el arte prehistórico. ¿Qué sensaciones te deja estar exponiendo allí?
–Supongo que es un honor para mí, tanto en lo personal como en el plano artístico y cultural. La muestra pone en cartelera internacional al arte rupestre del Paraguay, lo cual significa visibilizar el arte prehistórico presente en varias regiones de nuestro país, como el Amambay y el Guairá.
–Contanos por qué elegiste el original soporte textil para tus imágenes ¿Tiene que ver con lo táctil?
–Sí, tiene mucho que ver con lo experiencia táctil, ya que las telas reproducen de manera muy particular las texturas y contrastes de las piedras que son el soporte de las inscripciones rupestres. Además de ello, la impresión por sublimación sobre textiles ofrece una sensación tridimensional que al papel le cuesta. Por todo esto, propuse a la dirección del Museo que las obras puedan ser tocadas, como si se tratara casi de una piel adornada con antiguos tatuajes. El diseño expositivo, a cargo de Elefante Mental, lo planteamos en base a estas configuraciones, para aprovechar al máximo las posibilidades expresivas del soporte. Las fotos, que son enormes modificando ex profeso la escala de las inscripciones originales, están montadas sobre una base de espuma fina que permite al tacto una sensación suave, como la de tocar la superficie de una piel.
–¿Qué devoluciones te van dando los que visitan la muestra?
–La propuesta conceptual en general, ha sido muy bien recibida por el público. Esperamos que durante los 4 meses que dura la muestra, el retorno siga siendo positivo.
–Acompañaste al equipo científico que estudió este arte rupestre. ¿Recordás algunas conclusiones de ese estudio?
–En palabras de la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás Monforte: “Este trabajo fue posible gracias a la colaboración entre especialistas españoles y paraguayos, unidos por un objetivo común: descubrir, documentar, conservar, investigar y difundir este valioso patrimonio cultural.
Hasta entonces, el arte rupestre paraguayo era prácticamente desconocido en el ámbito científico y, además, estaba rodeado de interpretaciones erróneas dentro del propio país, donde su origen y autoría se atribuían, de forma infundada, a la época vikinga.”
–¿A qué grupo étnico se adjudican los signos?
–De manera genérica, a grupos de cazadores - recolectores que poblaban estas regiones. Recordemos que la datación realizada por los técnicos del Museo de Altamira, registran una antigüedad mayor a 5.200 años antes del presente. Las clasificaciones por grupos étnicos tal como las conocemos hoy, comenzaron a utilizarse en tiempos más recientes.
–¿Qué recordás de aquellos días en que registraste estos grabados?
–Al realizar estas fotografías a lo largo de varios años, sentí siempre la conmoción de saberme en lugares extraordinarios. “Solo en los sitios en que se ha cometido un hecho tremendo, merodean fantasmas” (Sigfried Krakauer, “La fotografía”). Los he sentido (o quizás, presentido) en todos estos espacios, cada vez que he trabajado en ellos. Fantasmas de personas, jaguares, aves, bosques, aromas, murmullos y fogatas prehistóricas iluminando inimaginables rituales permanecen aún, delicadamente, en estos sitios. Fragmentos de aquellas expresiones sensibles que han sostenido un vasto universo simbólico, son hoy frágiles vínculos a ese pasado. Lo saben sus actuales guardianes, los Paí Tavyterã, quienes resguardan estos santuarios de la memoria para proyectarlos al futuro, junto con las claves que contienen el origen del mundo. Esta exposición está dedicada a ellos.
-–Tenés también importantes colaboradores en esta muestra.
–Sí, es muy importante mencionar que la muestra incluye la participación de la diseñadora Ofelia Aquino (cuya marca profesional es Ofelia Otello), con quien hemos desarrollado 3 piezas textiles que tienen un espacio propio en el montaje de la exposición. Estas 3 piezas han sido diseñadas y confeccionadas por Ofelia utilizando diferentes tipos de textiles previamente impresos con fotografías de arte rupestre de mi autoría. En palabras de Ofelia: “Del mismo modo en que los grabados ancestrales fueron trazados por la mano sobre la superficie de la piedra, cada una de las piezas textiles fue construida mediante técnicas de amasado y drapeado realizadas manualmente. Un gesto que recupera la huella del hacer, donde la mano actúa como herramienta de inscripción y transformación de la materia, estableciendo un diálogo entre el acto ancestral de grabar la piedra y el proceso contemporáneo de modelar el textil”.
–¿La podremos ver en Paraguay en algún momento?
–Me encantaría, pero dependerá de lograr el apoyo necesario para hacerla posible.
MENSAJES DE MÁS DE 5 MIL AÑOS
“Por un sistema de datación absoluta y de radiología hemos obtenido la fecha más antigua para este tipo de arte, en todo el continente”, dijo el arqueólogo José Antonio Lasheras durante la presentación del estudio en el que se tomaron las fotografías que componen la muestra de Allen.
En aquel mayo de 2012 se entregó a la Secretaría de Cultura (SNC) el Informe Final del “Plan de Registro y Realización del Inventario Nacional del Patrimonio Arqueológico Pre-cerámico y del Arte Rupestre en la Región Oriental del Paraguay”.
El equipo recorrió todos los sitios con inscripciones en los cerros del Amambay, a orillas del Aquidabán, del arroyo Ypané y del arroyo Yguasu, también los ubicados en la zona más norte de ese departamento cerca del Parque Nacional de Cerro Corá, algunos dentro del propio parque y otros en sus alrededores y un sitio aislado en el Ybyturusu, cerca de Villarrica, en el sitio de Ytororo y en el sitio de Ita Letra, que es conocido desde hace años.
Lasheras, fallecido en 2016, era director del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira-España al momento de la realización del trabajo y al comentar sobre la tarea expresó: “En Brasil no está bien datado, no se conoce bien la cronología de este tipo de arte de signos grabados”, para recordar que en Argentina los arqueólogos piensan que los grabados más antiguos pueden ser de hace 4 mil años, cuando mucho. “Nuestra fechación es de 5.202 años. La tenemos asociada a la industria lítica, que es la más antigua del continente”.
Siguiendo con la idea expuso: “Creemos que quizás en Amambay, se generó un discurso, unas ideas que se acompañaban de unos signos, que esos signos se ordenaron aquí y luego se extendieron por todo el continente, y esta es una aportación muy importante que en este momento hace Paraguay a la Prehistoria del continente”.
Otro dato relevante en la consideración del arqueólogo fue que “además hay que pensar que esa fechación se obtuvo en el cerro sagrado de los Paí Tavyterã, en Jasyka Vendá, el Cerro Guasu, donde ellos saben que Dios creó el mundo y creó la humanidad, que todo se originó allí; entonces, que los arqueólogos descubramos ahora que algo quizá tuvo su origen allí, nos sorprende a nosotros, pero no sorprende a los Paí, que ya lo sabían que todo tuvo allí su origen”, consideró.
CÓMO SE HIZO
“La piedra y la luz” reúne a artistas, investigadores y técnicos de Paraguay y España en una experiencia inmersiva, cuenta Fernando Allen. Se incluyen Apykas, asientos ceremoniales realizados por la artista Silvia Arce de la Comunidad Paĩ Tavyterã de la localidad de Ita Guasu, en Amambay.
También reproducciones de arte rupestre realizadas por los especialistas Alfredo Prada Freixedo (del Museo de Altamira) y Anabel Panzuela Rodríguez (de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Cataluña). La exposición se apoya en textos elaborados en conjunto por el crítico de arte Ticio Escobar, Pilar Fatás y Alfredo Prada.
Las fotos pasaron al textil mediante el sistema de impresión por sublimación en los laboratorios especializados de la firma DLife en Asunción. El guion expositivo, la identidad visual y la gráfica de sala estuvieron a cargo del estudio paraguayo Elefante Mental, integrado por Javier Palma, Lucas González, Jimena Riso y Natalia Villar.
La impresión final, logística de sala y montaje en los pabellones de Cantabria fueron ejecutadas por la empresa Serisan Comunicación Gráfica, bajo la coordinación general de la plataforma NEXO.
La gestión institucional estuvo bajo la coordinación de Pilar Fatás Monforte y Adela González Arroyuelo con el apoyo del Ministerio de Cultura de España en alianza con el Museo de Altamira.