Majo Riera, la madre de la cantante argentina Lali Espósito días atrás en conmemoración del Día Mundial de lucha contra el cáncer de mama, apeló a la consciencia de las mujeres para realizarse las inspecciones médicas, puesto que la mamá de la intérprete de “Disciplina” fue víctima de esta enfermedad y ahora busca a través de su experiencia generar consciencia.
La madre de la cantante es conocida en internet y tiene una comunidad de 64 mil seguidores en Instagram, donde compartió su experiencia con el cáncer de mama. Fue mediante unas historias que la mujer publicó una fotografía antigua, cuando afrontaba la enfermedad. La instantánea acompañó con un texto que decía: “Día Internacional de la Lucha contra el cáncer de mamas! Hace un año y unos meses”.
Leé también: Nelson Haedo: “Mi querido Indio se me está poniendo viejo”
En la imagen se observa como Majo Riera sostiene un trofeo, mientras que tiene un look de invierno. Esta fotografía sería en el proceso de su lucha contra el cáncer. La siguiente instantánea la protagoniza ella en la entrada de lo que parece ser una iglesia, donde se va reluciente, sonriente y con su larga cabellera rubia, donde escribió: “Hoy” y luego agregó “¡háganse los exámenes anuales!”.
La madre de la cantante también fue noticia el pasado 10 de octubre cuando felicitó a su hija por su cumpleaños con un emotivo posteo. “Amor de mi vida felices 31. Seguí disfrutando de la vida, explorando, aprendiendo, en libertad, con respeto, con amor. Sos un ser precioso, empático, generoso. Me da mucho orgullo ver la mujer que sos, aprendo todos los días de nuestras charlas, de nuestro espacio de diálogo, a veces coincidiendo y otras no. ¡Gracias por todo siempre! Qué bendecida soy de ser tu mamá. Te amo”, escribió.
Te puede interesar: En Argentina, un joven se realizó 13 operaciones para verse como Michael Jackson
Dejanos tu comentario
¡Que viva el amor! Lali Espósito se casó y compartió las primeras fotos de su boda
La cantante argentina Lali Espósito y el conductor Pedro Rosemblat dieron el “sí, quiero” el sábado 31 de octubre, en una celebración íntima realizada en una casona del barrio porteño de San Telmo. Después de mantener los preparativos bajo reserva, los recién casados decidieron compartir algunas postales de uno de los días más especiales de sus vidas.
“¡Fuimos inmensamente felices! Gracias a quienes celebraron con nosotros”, escribió Lali en una publicación conjunta con su flamante marido, a través de la cual mostraron siete fotografías de la jornada. La celebración tuvo lugar en Casa Carlos, una antigua propiedad de San Telmo que ofreció el escenario para una ceremonia al aire libre, rodeada de jardines y una ambientación romántica con tul y encaje.
Para la ocasión, Lali apostó por un vestido blanco de satén, de líneas minimalistas, con breteles finos, escote recto y una larga cola acompañada de un velo de encaje. Pedro, por su parte, eligió un traje en tono beige, combinado con camisa blanca.
Te puede interesar: Paraguay hace historia: corona mundial y mejor dirección nacional 2026
Uno de los momentos más llamativos de la celebración llegó durante la fiesta. En una de las imágenes compartidas, la intérprete aparece subida a los hombros de Pedro mientras sirve espumante sobre una torre de copas. La pareja también protagonizó una divertida escena al cortar la torta, de varios pisos, desde esa misma posición. Otro detalle que trascendió fue que la ceremonia estuvo a cargo de Martín Rechimuzzi, actor, politólogo y amigo cercano de ambos, quien celebró la oportunidad de unirlos en matrimonio.
Una historia que llegó al altar
Lali y Pedro anunciaron su compromiso en enero de este año, después de más de dos años de relación. Su historia comenzó a tomar forma tras conocerse en una reunión de amigos en común, durante una fiesta de Halloween en 2023. Desde entonces, la cantante y el conductor fueron compartiendo distintos momentos de su relación, hasta llegar a este fin de semana, cuando finalmente celebraron su boda rodeados de sus seres queridos. “Compartimos estas fotos y nuestro cariño con quienes se alegran y nos mandan amor a la distancia. Aguante el amor”, expresaron los recién casados.
Lea también: ¿Quién está detrás del hit viral “Bonito, bonito”? ¡Ni se imaginan!
Dejanos tu comentario
La lucha por preservar al mayor felino de América en Paraguay
- Verónica Giménez
- vgimenez.comunica@gmail.com
- Fotos: Gentileza
El yaguareté, uno de los animales más representativos del patrimonio natural paraguayo, enfrenta un futuro incierto. La última estimación nacional difundida públicamente, correspondiente a 2017, situaba su población en Paraguay entre 600 y 800 ejemplares, una cifra que, casi una década después, sigue sin actualizarse, lo que impide determinar con precisión cuántos sobreviven actualmente en libertad y cómo evolucionó su población durante estos años.
Pese a las amenazas que enfrenta la especie, el Chaco paraguayo conserva extensiones de bosque que resultan fundamentales para su permanencia en estado silvestre. Así lo destacó el titular del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), Rolando de Barros. “Paraguay todavía conserva importantes extensiones de bosques, principalmente en el Chaco, que representan una oportunidad para asegurar la supervivencia del yaguareté”, sostuvo.
Mientras el Chaco se mantiene como el principal refugio de la especie, en la región Oriental su presencia es mucho más reducida, aunque todavía existen registros de ejemplares silvestres en remanentes del Bosque Atlántico del Alto Paraná. Esta diferencia refleja las dificultades que enfrenta el yaguareté para conservar sus territorios en un país donde la transformación del paisaje reduce progresivamente sus espacios naturales.
UN REFUGIO BAJO AMENAZA
“No podemos hablar de una sola amenaza. La fragmentación de los bosques, la caza ilegal, la disminución de sus presas naturales y los conflictos con las actividades ganaderas son factores que afectan directamente la supervivencia del yaguareté”, señaló De Barros.
La reducción de su hábitat y los conflictos con la producción ganadera representan desafíos para la conservación de este felino, fundamental para el equilibrio de los ecosistemas. Ante esta situación, el Mades impulsa el proyecto Ñande Chaco, con acciones en la Reserva de la Biosfera del Chaco, que abarca más de 4,7 millones de hectáreas entre Alto Paraguay y Boquerón, orientadas a proteger áreas naturales, conservar corredores biológicos y promover la convivencia con las comunidades.
El ministro mencionó que estas acciones incluyen la protección de los hábitats, el monitoreo de la especie y la conservación de corredores biológicos que permiten conectar sus poblaciones. Este trabajo también se desarrolla de manera coordinada con otras instituciones, entre ellas las entidades binacionales Itaipú y Yacyretá. “El yaguareté no debe ser visto como un enemigo de la producción, sino como parte de la riqueza natural que tenemos la responsabilidad de proteger”, afirmó.
CAZA ILEGAL
Aunque Paraguay cuenta con la Ley n.º 5302/2014 “De conservación del yaguareté”, la caza ilegal y el tráfico de fauna silvestre continúan representando serias amenazas para la especie. El ministro recordó el rescate de un cachorro en Concepción, en agosto de 2025, ante indicios de un posible caso de tráfico ilegal, y advirtió que cualquier acción contra estos animales debe ser investigada y sancionada conforme a la legislación vigente.
Por su parte, Santiago Molina, coordinador del Centro de Investigación de Animales Silvestres de Itaipú (CIASI), manifestó que el tráfico ilegal del yaguareté se concentra principalmente en la comercialización de partes de su cuerpo, como dientes y pieles, más que en la captura y venta de ejemplares vivos. Según indicó, existe un mercado ilegal de estos productos que representa otra amenaza para la conservación de la especie.
El Mades también realiza monitoreos mediante cámaras trampa en áreas protegidas para registrar la presencia de ejemplares y sus movimientos. “Estos avances todavía no significan necesariamente que la población de jaguaretés esté aumentando. La recuperación de una especie requiere tiempo, seguimiento y resultados verificables”, expresó el ministro.
TEKOTOPA
En Tekotopa Centro Ambiental, de Itaipú Binacional, cuatro yaguaretés reciben atención y cuidados especializados como parte de las acciones de conservación de la especie. Bota y Luna pueden ser observados por los visitantes del Sendero del Yaguareté, mientras que Kunu y Jerovia permanecen en un sector restringido al público.
El veterinario Santiago Molina explicó que cada ejemplar tiene una historia y un comportamiento particular. “Bota es supertranquilo y Luna es mucho más de carácter fuerte”, mencionó sobre los dos felinos que pueden observar los visitantes, a diferencia de Kunu y Jerovia, que permanecen en un sector cerrado al público y, al igual que Luna, fueron víctimas del tráfico ilegal.
Bota llegó desde un zoológico de Encarnación cuando era cachorro y lleva 14 años bajo cuidado profesional. Por su parte, Jerovia fue encontrado en Concepción con múltiples fracturas y heridas de bala, recibió tratamiento en el refugio Urutau y posteriormente fue trasladado a Tekotopa, donde permanece bajo protección.
HÁBITAT
Los yaguaretés que nacen o crecen bajo cuidado humano tienen pocas posibilidades de regresar a su hábitat natural, debido a las dificultades para adaptarse a la vida silvestre y a la falta de territorios seguros donde puedan establecerse. Según mencionó Molina, los parques nacionales tienen espacios limitados, donde ya habitan otros ejemplares, por lo que incorporar nuevos animales podría generar conflictos territoriales.
En Tekotopa, los cuatro ejemplares reciben atención veterinaria, alimentación especializada y participan en programas de enriquecimiento ambiental que buscan estimular sus comportamientos naturales y favorecer su bienestar, mediante espacios acondicionados con plantas, árboles, troncos, rocas y diferentes alturas para explorar.
“Ponemos especias, como manzanilla o café, que den olores diferentes. A veces la comida la entregamos dentro de cajas o escondida en algún lugar, de tal manera que ellos tengan que buscar para poder comer”, relató el veterinario, al destacar que estas actividades permiten ofrecer nuevas experiencias a los animales.
El centro también participa, junto con el Mades y otras instituciones, en el Plan de Manejo del Yaguareté y desarrolla investigaciones vinculadas a su conservación y genética.
“No medimos el éxito de Tekotopa Centro Ambiental por la cantidad de animales, sino por el cuidado que les brindamos”, remarcó Molina, al resaltar que el bienestar de los ejemplares constituye una prioridad para la institución. Asimismo, subrayó que la protección del yaguareté también implica preservar una parte de la identidad paraguaya y advirtió que “con la desaparición de una especie tan importante, se llevaría también parte de la cultura con ella”.
Dejanos tu comentario
Piel de mariposa, una lucha diaria que deja huellas invisibles
Este domingo 25 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Piel de Mariposa, una fecha que invita a mirar más allá de las heridas visibles y comprender la realidad de quienes conviven con una enfermedad poco frecuente, que transforma los cuidados cotidianos en un desafío permanente.
La epidermólisis bullosa (EB), conocida popularmente como piel de mariposa, es una afección genética y hereditaria que provoca una fragilidad extrema de la piel. Un contacto leve, el roce de la ropa o un movimiento cotidiano pueden desencadenar ampollas y lesiones dolorosas. En determinadas variantes, también puede afectar las mucosas y otros órganos, con complicaciones cuya gravedad depende del tipo de enfermedad.
No es contagiosa, pero sus consecuencias acompañan a los pacientes durante toda la vida. Las heridas pueden infectarse, las curaciones requieren especial cuidado y el dolor puede formar parte de la rutina. Detrás de cada lesión existe, además, una lucha silenciosa: la de los niños que deben adaptarse a procedimientos delicados y la de sus familias, que aprenden a protegerlos mientras enfrentan la incertidumbre y el desgaste emocional.
En el Acosta Ñu, 16 niños reciben seguimiento
El Hospital General Pediátrico Niños de Acosta Ñu acompaña actualmente a 16 pacientes pediátricos con epidermólisis bullosa. De acuerdo con los registros del centro, cinco presentan la forma simple, diez la variante distrófica y uno el tipo Kindler.
Estas cifras corresponden a los pacientes atendidos en el hospital y no representan el total de personas que viven con la enfermedad en Paraguay.
La atención especializada comenzó a desarrollarse en 2009, cuando la dermatóloga pediatra Olga Gutiérrez identificó el caso de un niño que llevaba años buscando un diagnóstico. Aquella experiencia impulsó la preparación del equipo médico y abrió el camino para atender a otros pacientes con la misma condición.
Con el tiempo, el abordaje fue incorporando a profesionales de distintas especialidades, tanto para atender las lesiones y prevenir complicaciones como para brindar contención emocional. El acompañamiento también incluye orientar a los familiares sobre las curaciones, los cuidados diarios y las señales de alerta que requieren atención médica.
Diagnóstico oportuno cambia la historia
Reconocer la epidermólisis bullosa a tiempo es fundamental, especialmente cuando aparecen lesiones sospechosas desde el nacimiento. Un diagnóstico temprano permite orientar los cuidados, reducir riesgos y ayudar a las familias a comprender las necesidades del niño.
Leé también: Bebé prematuro falleció en Villarrica tras esperar 14 horas por una cama de terapia
Por eso, el trabajo del Acosta Ñu también apunta a compartir conocimientos y actualizar a otros profesionales de la salud. En una enfermedad poco frecuente, contar con equipos preparados puede marcar una diferencia en la atención y evitar que los pacientes y sus familias deban recorrer un largo camino antes de encontrar respuestas.
Dejanos tu comentario
Investigación arroja prometedores resultados sobre el cáncer de mama
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Un reciente estudio podría ayudar a comprender cómo evoluciona el cáncer de mama. Los resultados mostraron que los niveles de actividad de un gen podrían estar relacionados con la supervivencia de las pacientes. Los hallazgos abren nuevas posibilidades de investigación para identificar indicadores que, en el futuro, contribuyan a predecir la evolución de la enfermedad y su tratamiento.
El Dr. Daniel Rodrigues de Bastos, investigador categorizado en el Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) y docente investigador de la Universidad Privada del Este (UPE), encabezó una investigación titulada “ATP1A2 como biomarcador pronóstico candidato asociado al subtipo en el cáncer de mama: un análisis integrado transcriptómico, epigenético e in vitro”.
Sobre los principales resultados del trabajo, indica que “observamos que la actividad del gen ATP1A2 era generalmente menor en los tumores mamarios, especialmente en algunos subtipos considerados más agresivos. También identificamos que las pacientes cuyos tumores presentaban una mayor expresión de este gen tendían a tener mejores resultados de supervivencia. Esto no significa que ATP1A2 sea necesariamente responsable de que un tumor sea más o menos agresivo, sino que su actividad podría proporcionar información relevante sobre el comportamiento de la enfermedad”.
La investigación, que fue publicada en la revista científica internacional Epigenomics, reunió a investigadores, docentes y alumnos de medicina de Paraguay y de la Universidad de São Paulo, Brasil. El objetivo fue comprender mejor las características biológicas de los tumores e identificar moléculas que, en el futuro, puedan contribuir al diagnóstico, la evaluación del pronóstico y, eventualmente, al desarrollo de estrategias terapéuticas más personalizadas del cáncer de mamas.
“Este trabajo forma parte de mi línea de investigación denominada ‘Bioinformática Aplicada a la Salud Pública’, oficialmente reconocida por la Facultad de Ciencias Médicas de la UPE-CDE. Desde 2024 vengo desarrollando y coordinando investigaciones en esta línea, con especial énfasis en oncología molecular y en la identificación y caracterización de biomarcadores tumorales, particularmente en el cáncer de mama y carcinoma cervicouterino, buscando generar conocimientos con potencial aplicación en la salud pública”, explica Rodrigues.
En oncología se llama biomarcador a cualquier sustancia, proteína, gen, mutación o cambio molecular que se puede medir en el cuerpo (en tejidos, sangre u otros fluidos) y que revela información específica sobre el cáncer.
ALTERACIONES DE LOS GENES
La investigación asume como base la diversidad de los tipos de tumores y sus características genéticas, y que los genes pueden presentar alteraciones en su actividad durante el desarrollo del cáncer. Este estudio, que utilizó datos de 1.087 pacientes del proyecto internacional The Cancer Genome Atlas (TCGA-BRCA), dirige la mirada en un gen en particular.
“Decidimos investigar el gen ATP1A2, cuya función normal está relacionada con el equilibrio de determinados elementos químicos dentro y fuera de las células. Nuestra hipótesis era que las alteraciones en la actividad de este gen podrían estar relacionadas con las características biológicas del cáncer de mama y con la evolución clínica de las pacientes”, comenta el investigador.
El ATP1A2 es un gen que forma parte del ADN humano, que contiene la información necesaria para producir una proteína que forma parte de un mecanismo conocido como bomba de sodio y potasio.
“En nuestra investigación no extrajimos el gen como si se tratara de una sustancia presente en la sangre. Lo que estudiamos fue principalmente su nivel de actividad, es decir, cuánto se estaba expresando en las células tumorales. Para comprenderlo mejor, podemos imaginar que todas las células poseen un conjunto de instrucciones, pero no utilizan todas con la misma intensidad”, explica.
El proyecto de investigación también incluyó un proceso experimental para observar al gen ATP1A2 en diferentes tipos de cáncer de mama y cómo cambiaba su actividad después de la exposición a tratamientos como la quimioterapia y la radiación.
“La combinación de ambos abordajes fue fundamental: los datos de pacientes nos permitieron identificar asociaciones clínicamente relevantes, mientras que los experimentos celulares aportaron información complementaria sobre el comportamiento del gen”, explicó.
BIOINFORMÁTICA
Actualmente, gracias al catálogo del The Cancer Genome Atlas (EE. UU.), los investigadores disponen de enormes cantidades de información biológica que, mediante herramientas de bioinformática, pueden analizar desde nuevas perspectivas y utilizar para responder preguntas que no necesariamente fueron planteadas cuando esos datos se generaron. Esto permite desarrollar investigaciones originales a partir de información ya existente, reduciendo considerablemente el tiempo y los recursos necesarios para explorar nuevas hipótesis científicas.
Este estudio contó también con la participación de la estudiante de Medicina de la UPE-CDE Maíza Vitória Aguiar Silva Oliveira y de las docentes Dra. Sandra González y Dra. Marilaura Chamorro. Por parte de las instituciones del Brasil, tomaron parte los investigadores Ricardo César Cintra y Renan Gomes do Nascimento.
CONCLUSIONES
“Uno de los principales hallazgos fue que este gen presenta una actividad generalmente menor en los tumores de mama, especialmente en aquellos con características biológicas más agresivas. También observamos que las pacientes cuyos tumores presentaban una mayor actividad de este gen tendían a tener mejores resultados de supervivencia. Esta asociación se mantuvo incluso después de considerar diferentes características clínicas de las pacientes”, refiere el médico.
“Además, identificamos posibles mecanismos biológicos que podrían influir en la actividad de este gen y observamos que su expresión puede modificarse cuando las células tumorales son expuestas a determinados tratamientos como la quimioterapia y la radiación”, agregó.
Estas conclusiones permiten avanzar en la identificación de posibles biomarcadores del cáncer de mama y en el futuro podría ayudar a comprender mejor las diferencias entre los tumores y aportar información sobre su pronóstico.
“Es importante aclarar que todavía estamos hablando de una investigación científica y no de un nuevo examen clínico disponible para las pacientes. Nuestros resultados son prometedores, pero necesitan ser confirmados mediante nuevas investigaciones antes de considerar su aplicación en la práctica médica”, finalizó.