Con la llegada de la viruela del mono, una vez más se hace realidad la predicción del reconocido empresario y filántropo, Bill Gates, quien mese atrás había alertado que podría surgir una enfermedad infecciosa que afectaría a toda la humanidad. Foto: Gentileza.
En noviembre pasado, durante una entrevista exclusiva mantenida con el parlamento británico Jeremy Hunt, el empresario y filántropo Bill Gates había hablado acerca de la posibilidad que surgiera un ataque bioterrorista desencadenado a partir del virus de la viruela e incluso también sugirió una solución ante dicho escenario, según lo reportado por varios medios internacionales.
En esa ocasión Gates manifestó: “Los gobiernos de todo el mundo tendrían que llevar a cabo juegos de gérmenes”. Asimismo, explicó que si las personas conviven a diario con diversas bacterias las defensas del cuerpo se desarrollarían mejor para hacerle frente a los ataques infecciosos.
Comentó también lo siguiente: “¿Y si un bioterrorista llevara la viruela a diez aeropuertos? ¿Sabés cómo respondería el mundo a eso?”, se preguntó, a lo que él mismo respondió: “Las epidemias causadas por bioterrorismo podrían ser mucho peores de lo que experimentamos hoy”, advirtió.
Para finalizar, destacó que es necesario que los líderes de todo el mundo se preparen para contraatacar el ataque de cualquier virus que pueda ser liberado con el objetivo de causar daño en todos los seres humanos. En este contexto, cabe resaltar que las expresiones del creador de Microsoft salieron a flote recientemente en las diferentes plateas digitales tras la aparición de los primeros infectados con la viruela del mono.
¿Qué es la viruela del mono?
Esta enfermedad es causada por un ortopoxvirus, de la familia de la viruela; y se le llama del mono porque fue descubierta primeramente en estos animales en el año 1958, sin embargo, también puede ser encontrado en roedores. Recordemos que la viruela es la primera enfermedad en ser erradicada gracias a las vacunas.
Aunque según publicaciones de medios especializados en el área, la vía principal de contagio es de animales salvajes a humanos y para que exista infección entre personas debe haber un contacto cercano que involucre el intercambio de fluidos corporales como ser: mucosas, heridas, fluidos sexuales etc.; así como también puede ser transmitido habiendo estado en contacto con objetos que contienen restos de fluidos.
Sus síntomas con: fiebres, dolores musculares y de cabeza. Luego de un par de días se formen erupciones cutáneas que empiezan en el rostro hasta extenderse por todo el cuerpo, que sobresalen en las manos, los pies y la cabeza.
Mencionaron que la viruela del mono es una versión más benigna del virus de la viruela pero que a diferencia del sarampión, el COVID o la influenza, este no suele causar grandes brotes. Foto: Ilustrativa.
Bill Gates alerta tres riesgos del rápido despliegue de la IA
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Bill Gates, advirtió el miércoles que el mundo no está preparado para las consecuencias que traerá la inteligencia artificial (IA), que en su opinión destruye puestos de trabajo y amenaza el vínculo de los seres humanos, especialmente en el caso de los jóvenes. En un artículo publicado en su blog, el cofundador de Microsoft afirmó que la transición hacia la era de la IA será uno de los periodos más turbulentos de la historia y sostuvo que nadie ha presentado un plan creíble para gestionarla.
“La IA será el mayor igualador jamás inventado o la peor fuente de injusticia”, escribió Gates, de 70 años, quien ahora preside la fundación filantrópica que lleva su nombre. “No existe un plan para facilitar la entrada en la era de la IA”, señaló Gates, y añadió que probablemente apoyaría uno si existiera. “Sin embargo, no creo que eso vaya a suceder. Los incentivos geopolíticos y económicos empujan demasiado fuerte para avanzar a toda velocidad”, advirtió.
Gates enumeró tres riesgos principales derivados del rápido despliegue de la IA. El primero sería la destrucción permanente de empleos. El artículo asevera que las comparaciones con lo que significó el paso del trabajo agrícola al de oficina son engañosas, puesto que aquella transición se desarrolló a lo largo de generaciones y creó nuevos puestos que seguían requiriendo pensamiento humano.
La IA, en cambio, puede sustituir al pensamiento mismo, alertó, lo que afectará al derecho, la medicina, la atención al cliente, el software y la manufactura en aproximadamente una década. Los primeros puestos de trabajo y los de nivel intermedio son los más expuestos, afirmó Gates, lo que implicará un mercado laboral con muchas menos vacantes para los jóvenes.
El trabajo manual se verá afectado de manera similar, a medida que los robots se abaraten. Los sectores de la construcción y la hostelería serán impactados hacia finales de la década. Gates sugirió que ciertos empleos deberían reservarse para humanos, incluso si la IA puede hacerlo mejor y más barato.
El segundo riesgo sería que nuevas capacidades de la IA caigan en malas manos, con ataques que son más rápidos de lo que las empresas pueden contrarrestar. Los hospitales, los bancos, los sistemas de agua y las redes eléctricas están todos expuestos, señaló.
La tercera área de riesgo tiene que ver con los niños y las relaciones humanas. Citando investigaciones, Gates afirmó que los chatbots de IA que nunca retan ni frustran a los usuarios corren el riesgo de volverse adictivos y de negar a las personas la oportunidad de desarrollar habilidades sociales. Los bots de IA “nos roban las lecciones que aprendemos al relacionarnos con otras personas”, escribió.
La decisión del mayor inversionista del mundo reconfigura una de las alianzas más influyentes de las últimas dos décadas y vuelve a poner bajo la lupa el impacto económico de la reputación.
Buffett rompe con Gates y el caso Epstein pone fin a una alianza que canalizó más de USD 47.000 millones
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Warren Buffett decidió excluir a la Fundación Gates del destino de sus futuras donaciones, una medida que marca un giro histórico en la filantropía mundial. El distanciamiento coincide con la controversia generada por los vínculos que Bill Gates mantuvo con Jeffrey Epstein y reabre el debate sobre el peso de la reputación en el mundo de los grandes negocios.
Cuando la reputación vale más que el dinero. En los mercados financieros existe un principio que los grandes inversores conocen bien: el capital perdido puede recuperarse, pero la confianza suele ser mucho más difícil de reconstruir. Esa lógica parece haber guiado la última decisión de Warren Buffett, quien resolvió apartar definitivamente a la Fundación Gates del destino de la mayor parte de su fortuna.
El anuncio supone un cambio de enorme magnitud. Durante casi veinte años, la organización creada por Bill Gates fue la principal receptora de las donaciones del legendario inversor. Ahora, Buffett decidió que el resto de sus acciones de Berkshire Hathaway será distribuido exclusivamente entre cuatro fundaciones administradas por sus hijos, cerrando así una etapa que redefinió la filantropía privada a escala global.
Warren Buffett no dio explicaciones sobre las causas del rompimiento de una amistad de décadas con Bill Gates.
La decisión adquiere mayor relevancia porque coincide con la creciente controversia en torno a los contactos que Bill Gates mantuvo años atrás con el financista Jeffrey Epstein, fallecido en prisión mientras enfrentaba acusaciones por una extensa red de explotación sexual.
Una señal que va más allá de la filantropía. Buffett no formuló acusaciones contra Gates ni cuestionó el trabajo realizado por la fundación. Sin embargo, el momento elegido para modificar el destino de sus donaciones fue interpretado como una clara toma de distancia frente al deterioro reputacional que rodea al fundador de Microsoft.
En las últimas semanas trascendió que el inversor optó por suspender nuevos aportes mientras observaba la evolución de las investigaciones y las explicaciones públicas ofrecidas por Gates respecto a su relación con Epstein. Finalmente, el anuncio de esta semana terminó despejando cualquier duda sobre el futuro de ese vínculo: la Fundación Gates dejó de formar parte de su plan sucesorio.
Con esta decisión, Buffett también confirmó que antes de finalizar 2034 transferirá la totalidad de las acciones de Berkshire Hathaway que aún conserva a las fundaciones dirigidas por sus hijos, excluyendo definitivamente a la institución que durante años administró buena parte de sus aportes filantrópicos.
Una amistad que hizo historia. La relación entre Warren Buffett y Bill Gates comenzó en la década de 1990, cuando ambos descubrieron afinidades que trascendían el mundo empresarial. A partir de entonces construyeron una estrecha amistad y una visión compartida sobre el destino que debían tener las grandes fortunas.
En 2006, Buffett sorprendió al anunciar que destinaría progresivamente la mayor parte de su patrimonio a la Fundación Bill & Melinda Gates, convencido de que contaba con la estructura necesaria para generar un impacto global en salud, educación y desarrollo.
Desde entonces, la organización recibió más de USD 47.000 millones en acciones de Berkshire Hathaway, convirtiéndose en una de las mayores receptoras de donaciones privadas de todos los tiempos.
La cooperación entre ambos alcanzó otro hito en 2010 con la creación de The Giving Pledge, iniciativa mediante la cual cientos de multimillonarios se comprometieron públicamente a donar la mayor parte de su riqueza con fines sociales.
Durante años, Buffett y Gates fueron considerados el rostro más visible del llamado “capitalismo filantrópico”.
El factor Epstein. Jeffrey Epstein fue condenado por delitos sexuales y murió en 2019 mientras permanecía detenido en una cárcel de Nueva York.
Jeffrey Epstein fue responsable de que dos de las fortunas más grandes del planeta llegaran a su fin.
Aunque Bill Gates nunca fue acusado de participar en esos crímenes, sus reuniones con Epstein generaron fuertes cuestionamientos públicos cuando salieron a la luz.
El propio Gates reconoció posteriormente que haber mantenido encuentros con el financista fue un error de criterio. Más recientemente, durante una comparecencia ante legisladores estadounidenses, sostuvo que en aquel momento no comprendía la verdadera dimensión de los delitos atribuidos a Epstein y aseguró que nunca presenció actividades ilegales.
Sin embargo, el episodio continuó proyectando una sombra sobre su imagen pública y sobre la institución que lleva su nombre.
En un contexto donde la transparencia y la gobernanza ocupan un lugar central en la evaluación de organizaciones sin fines de lucro, el costo reputacional terminó convirtiéndose en un elemento imposible de ignorar.
Dos patrimonios que marcaron una época. La ruptura involucra a dos de las mayores fortunas del planeta. De acuerdo con las estimaciones más recientes, Warren Buffett posee un patrimonio cercano a USD 147.000 millones, mientras que Bill Gates conserva una riqueza estimada en torno a USD 124.000 millones, pese a haber destinado una parte significativa de su fortuna a proyectos filantrópicos.
Entre ambos concentran activos superiores a USD 270.000 millones, una magnitud comparable al producto interno bruto de varios países.
El mensaje para el mundo corporativo. La decisión de Buffett trasciende ampliamente el ámbito de la beneficencia.
En momentos en que las empresas destinan crecientes recursos a fortalecer sus políticas de cumplimiento, ética y gobierno corporativo, el inversor parece haber enviado una señal contundente: el destino de un patrimonio también depende de la confianza que inspire quien lo administra.
Para el mercado, el episodio constituye un recordatorio de que la reputación dejó de ser un concepto intangible para convertirse en un activo económico con capacidad de influir en inversiones, alianzas estratégicas y decisiones patrimoniales de miles de millones de dólares.
La histórica sociedad entre Buffett y Gates impulsó campañas sanitarias, programas educativos y proyectos de desarrollo en decenas de países. Su distanciamiento, sin embargo, demuestra que incluso las alianzas más sólidas pueden resquebrajarse cuando la credibilidad entra en juego.
Más allá del impacto personal entre dos de los empresarios más influyentes del último medio siglo, el episodio deja una conclusión que el mundo financiero conoce desde hace tiempo: las grandes fortunas pueden multiplicarse, pero la confianza sigue siendo el activo más difícil de recuperar.
Bill Gates acudió el miércoles a declarar en el Congreso de Estados Unidos sobre sus vínculos con el difunto delincuente sexual. Foto: Andrew Caballero-Reynolds/AFP
Bill Gates recibió amenazas “veladas” de Epstein por sus aventuras extramatrimoniales
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Bill Gates dijo a miembros del Congreso de Estados Unidos que había recibido amenazas “veladas” del difunto delincuente sexual Jeffrey Epstein por sus relaciones extramatrimoniales, según una transcripción de su testimonio hecha pública el martes. El cofundador de Microsoft declaró a puerta cerrada el 10 de junio ante el comité de Supervisión de la Cámara de Representantes sobre su amistad con el financiero estadounidense, quien falleció en prisión en 2019 mientras esperaba ser juzgado por delitos sexuales. En 2008 había sido condenado por solicitar servicios de prostitución a una menor.
Según la transcripción divulgada por el comité, Gates habló de amenazas “veladas” por parte de Epstein y dijo que éste pareció querer aprovechar su conocimiento de sus aventuras extramatrimoniales para obligarlo a permanecer en su círculo, cuando él ya se estaba distanciando. “No fui chantajeado, pero, ya sabes, al leer estos correos electrónicos, parece que las ideas del señor Epstein iban en esa dirección”, señaló Gates, refiriéndose a los documentos del caso Epstein publicados en enero por el Departamento de Justicia.
“Nunca me envió nada que yo calificara de chantaje”, prosiguió Gates, ante nuevas preguntas. Pero Gates añadió que le pareció que, a través de borradores de correos electrónicos, Epstein “estaba, en cierto modo, ensayando cómo él mismo, o alguien a quien él instruyera, podría optar por chantajearme, pero ninguno de esos mensajes me fue enviado jamás”.
Gates, de 70 años, ya había hecho públicas declaraciones ese mismo día, en las que afirmaba que nunca había tenido conocimiento del comportamiento delictivo de Epstein y que “nunca había victimizado a nadie”.
A finales de febrero, Gates declaró a The Wall Street Journal que sus vínculos con Epstein habían sido un grave error. También admitió haber mantenido relaciones extramatrimoniales con dos mujeres, aunque cualquier implicación en las actividades del financiero.
Gates sostiene que su relación con Epstein comenzó en 2011, tres años después de que este último se declarara culpable de delitos de prostitución de menores.
También reconoció que estaba al corriente de los problemas legales de Epstein, pero que le habían dicho que Epstein era alguien capaz de recaudar miles de millones de dólares para la salud mundial, un tema en el que Gates estaba profundamente involucrado. Al conocerlo, “sabía que había sido condenado”, dijo Gates a los legisladores. “Sabía que se trataba de algo de naturaleza sexual, pero no intenté saber más, aunque probablemente debería haberlo hecho”.
Bill Gates admitió aventuras amorosas, pero tomó distancia de delitos de Epstein
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Bill Gates admitió haber cometido “un grave error” al relacionarse con Jeffrey Epstein, y le dijo a los empleados de su fundación benéfica que sí tuvo aventuras con dos mujeres rusas, pero negó cualquier relación con los crímenes del financiero y delincuente sexual convicto.
El cofundador de Microsoft es una de las figuras más destacadas que aparecen en los documentos del archivo Epstein publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, donde se revelan amistades cercanas, acuerdos financieros ilícitos y fotos privadas.
En una asamblea general de empleados de la Fundación Gates realizada el martes, y cuya grabación fue revisada por The Wall Street Journal, Gates lamentó que su relación con Epstein hubiera afectado el trabajo de su organización filantrópica.
“Fue un gran error pasar tiempo con Epstein” y organizar reuniones entre ejecutivos de la fundación y el financiero, dijo Gates. En un borrador de un correo publicado por el Departamento de Justicia, Epstein aseguró que Gates mantuvo relaciones extramatrimoniales. Escribió que su relación con Gates iba desde “ayudar a Bill a conseguir drogas para lidiar con las consecuencias de haber tenido sexo con chicas rusas, hasta facilitar sus citas ilícitas con mujeres casadas”.
Gates, de 70 años, reconoció en la asamblea dos aventuras. “Sí tuve aventuras amorosas; una con una jugadora rusa de bridge, a quien conocí en eventos de bridge, y otra con una física nuclear rusa, a quien conocí en actividades de negocios”, aseguró.
Pero negó cualquier relación con víctimas de Epstein, quien fue hallado muerto en una cárcel de Nueva York en 2019, cuando esperaba para ser juzgado por tráfico sexual de menores de edad. “No hice nada ilícito. No vi nada ilícito”, dijo Gates en la asamblea. El empresario tecnológico dijo que su relación con Epstein empezó en 2011, tres años después de que el financiero se declarara culpable de solicitar a una menor para prostitución.
“Saber lo que sé ahora lo hace, saben, 100 veces peor, no solo en términos de sus delitos en el pasado, sino que ahora está claro que había una conducta indebida continua”, dijo Gates al personal. “Bill habló con franqueza, abordó varias preguntas en detalle, y asumió la responsabilidad de sus acciones”, declaró la Fundación Gates en un comunicado enviado a la AFP.