Ser madre no es fácil. Ser madre y famosa, menos. Este es el caso de la modelo británica Emily Ratajkowski, quien tras subir una foto con su pequeño hijo de 3 meses, Sylvester, fue duramente criticada por cómo lo cargaba.
La top model, que cumplió 30 años ayer, colgó la foto de la discordia hace dos días en su cuenta de Instagram. En la misma, se la ve con su bebé, vistiendo un traje de baño en composé, y sujetándolo en una pose “rara”.
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No obstante, se trata de una serie de fotos en las que al final se ve a la mannequin agarrándolo “correctamente”.
La famosa modelo cobró notoriedad en el 2013, cuando apareció en el polémico vídeo musical ‘Blurred Lines’, de Robin Thicke junto a T.I. y Pharrell Williams. A partir de ello, el mundo fijó sus ojos sobre su atributo más peculiar: su diminuta y esculpida cintura.
El furor fue tal que llevó a Emily al estrellato y desde entonces el mundo sigue de cerca no solo su carrera como modelo, sino también su vida privada.
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Actualmente, está en pareja con el productor de cine Sebastian Bear-McClard, con quien hace solo tres meses dio a luz a su primer hijo. Incluso, durante todo su embarazo mantuvo a sus fans expectantes de la evolución del mismo.
Ahora, ya siendo madre, no faltan los críticos a su figura como mamá, además de la exposición de su cuerpo y su cintura, que permanecen inalterables tras el embarazo y el parto, siendo ambos objeto de envidia de una parte de la platea femenina. Lo cierto es que la culpa la tiene, casi siempre, ¡la genética!
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Paraguay comienza a exportar el modelo escolar de Hambre Cero
El modelo de política de alimentación escolar despierta cada vez mayor interés en los países de la región. El viceministro de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social, Carlos Paris, señaló que tras la visita de una delegación de la Red de Alimentación Escolar Sostenible (RAES) y del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie) de República Dominicana, Paraguay comenzó a exportar su programa Hambre Cero.
El subsecretario de Estado mencionó que Paraguay fue seleccionado por la Red de Alimentación Sostenible de América Latina y por las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, para conocer esta experiencia nacional. “Hoy comienza la exportación del programa Hambre Cero”, aseguró en declaraciones a Paraguay TV.
Durante dos días de trabajo una misión técnica de 18 integrantes del Gobierno de República Dominicana realizó diversos trabajos de campo y reuniones con autoridades encargadas de este programa de gobierno. Este viernes recorrieron las escuelas de Caacupé, en el marco de una agenda oficial para replicar el modelo del Paraguay.
“Lo que más quieren saber es cómo logramos dar el salto exponencial del 5 % al 100 % en la alimentación escolar y cómo estamos llevando adelante el programa”, mencionó Paris.
La misión oficial arrancó el jueves 17 de setiembre, el equipo del Gobierno dominicano se reunió con autoridades y equipos técnicos nacionales, que contó con la participación del ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas; y el ministro de Educación, Luis Ramírez. Posteriormente, los visitantes recorrieron escuelas de Areguá y centros de provisión de alimentos.
“El proyecto no solo lleva comida, también genera identidad en los niños, como personas dignas que merecen tener un buen plato de comida. No es perfecto, pero representa muchísimo trabajo e innovar en forma permanente. Sobre todo, celebramos el trabajo en equipo”, expresó el ministro de Educación, Luis Ramírez, durante la reunión.
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IPS: colapsa el cielorraso de área de maternidad sobre una madre y su bebé recién nacido
Este martes, un grave incidente ocurrió en el segundo piso del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS) donde en la sala de maternidad colapsó parte del cielorraso mientras una mujer amamantaba a su recién nacido. Las autoridades informaron que el percance se registró debido a las obras que se desarrollan en los pisos más arriba, específicamente en el área de Pediatría.
El hecho ocurrió en el segundo piso. En el lugar estaba una mujer que acaba de tener a su bebé y lo estaba amamantándo, por lo que se pudo percatar de que la infraestructura iba a caer y pudo cubrirlo con su propio cuerpo. El bebé resultó completamente ileso, mientras que la mujer sufrió raspaduras y golpes leves en el hombro.
“Se están haciendo refacciones en el tercer piso en el área de pediatría y dentro de esta obra están por cambiar el piso, tratando de romper la carpeta fue que se desprendió una parte del revoque del techo. Este cayó sobre el cielorraso que colapsa sobre la cama de la paciente”, dijo en el doctor Osvaldo Alvarenga, director del Hospital.
Afirmó que el cielorraso es de un material que lleva cartón más yeso o PVC, parte de esto fue lo que cayó sobre la mujer que estaba en la cama con su bebé, que había nacido en horas de la mañana de hoy. La mujer estaba intentando amamantar al pequeño, por lo que pudo protegerlo.
“Fue una desgracia con suerte. La paciente manifestó que estaba por iniciar la lactancia y que por eso tenía a su bebé en brazos. En ese momento sintió que cayeron las primeras partículas del cielorraso, por lo que ella le cubre con el cuerpo a su hijo y luego ya colapsó parte del techo”, apuntó.
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Riera aboga por voto de confianza para Rigo Chamorro en CDE y cuestiona a Prieto
El ministro del Interior, Enrique Riera, lanzó una fuerte crítica contra el exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, y pidió a los colorados de la capital departamental dar un “voto de confianza” al candidato de la Lista 1 del Partido Colorado, Rigoberto “Rigo” Chamorro. Sostuvo que Prieto logró imponerse en anteriores elecciones con votos colorados y calificó a Chamorro como un “candidatazo”.
El secretario de Estado realizó una visita este jueves al departamento de Alto Paraná, donde tuvo una charla con varios medios de prensa locales, en la que lanzó una dura crítica a la oposición que en la capital del país llevan adelante manifestaciones con peluches porque así piensan que van a ganar más votos; en la que también sumó su crítica contra el exjefe comunal que tiene aspiraciones presidenciales con una larga lista de acusaciones en su contra por corrupción.
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“Ellos no están leyendo la cancha, esto se llena con votos, con gente. Acá ustedes tienen a un candidato que salió de las calles de Ciudad del Este, que es Rigo, yo le conozco desde hace años cuando era un seco de solemnidad y vendía cosas por las calles, y hoy es un buen empresario”, señaló.
Voto de confianza para Rigo
Agregó, que lo lamentable es que Miguel Prieto logró ganar en Ciudad del Este con votos colorados, por lo que instó a los afiliados al partido, a darle un voto de confianza a Rigo Chamorro, y si siendo intendente se equivoca, o comete los mismos errores que Prieto, se lo vuelve a sacar del municipio como al exintendente.
“Denle la oportunidad a Rigo, hace cinco elecciones que perdemos acá. Esto no es nuevo, en Asunción, Mario Ferreiro ganó con voto colorado. Yd ganó en Encarnación con voto colorado. Filizzola, Martín Burt, ganaron con votos colorados. Este cuerpito le convenció a los colorados de que me dé una oportunidad y después de 10 años recuperamos Asunción. Porque nosotros somos tan democráticos que cuando la dirigencia elige mal o hace mal, se le castiga”, remarcó.
Un candidatazo
Asimismo, calificó de “fraile” al candidato de la Lista 1 en Ciudad del Este. “Rigoberto es un candidatazo. Búsquenle, no tiene techo de vidrio. No robó un mango. No tiene una denuncia en su contra, ni multa de tránsito tiene. Es un fraile, de lo bueno que es”, acotó.
Riera remarcó que le entra el “pánico” de solo pensar que Miguel Prieto se está postulando como candidato presidencial para el 2028. Teniendo en cuenta que actualmente está atravesando un juicio oral y público por lesión de confianza en el caso conocido como “Tía Chela”; pero además de esto existen otras casi medio centenar de denuncias en su contra.
“Si es que él va a ser futuro presidente de la República, voy a cruzar acá el puente a pie o de rodillas. Me voy. Pues realmente pregúntenle qué sabe de política de Estado. Le vamos a entregar un país que hoy está volando bajo a un tipo que hizo pelota esta municipalidad. Porque, eso a mí no es que me contaron. Nosotros hicimos la intervención, los documentos están a disposición”, expresó.
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Venecia 2026: crítica de “Diane in the Loop”, incómoda y sorprendente
- Por David Sánchez, desde Venecia (Italia), X: @tegustamuchoelc (*).
Hay películas que parecen pequeñas hasta que uno empieza a tirar de los hilos y descubre que debajo de una historia aparentemente sencilla hay una cantidad de temas considerable. “Diane in the Loop”, de Ann Sirot y Raphaël Balboni, pertenece a esa categoría. Una película incómoda, divertida, extraña y, sobre todo, sorprendentemente inteligente, que utiliza el humor y el absurdo para hablar de feminismo, trauma, maternidad, deseo, memoria y de una generación que parece haberse especializado en encontrar motivos para sentirse ofendida.
Entre recordar y olvidar
Diane desprecia a los hombres tanto como los desea. Su madre fue violada tres años antes de que ella naciera y, cuando Diane descubre esta circunstancia, convierte su vida en una especie de misión vengadora. Su madre, sin embargo, tiene otras preocupaciones: quiere recuperar el tiempo perdido y convertirse, por fin, en la mujer que siempre quiso ser. Entre una hija obsesionada con recordar y una madre que necesita olvidar, la película construye una relación familiar llena de contradicciones. Y ahí está precisamente una de sus mayores virtudes: nunca parece tener una única lectura.
Las muchas capas de Diane
Uno de los grandes aciertos de la película es la construcción de su protagonista. Diane parece tener, en principio, una personalidad perfectamente definida: sabemos qué piensa, qué detesta, qué le indigna y cuál es su posición frente a los hombres. Pero cuanto más avanza la película, más evidente resulta que debajo de esa aparente seguridad hay muchas capas.
No es la misma Diane cuando está frente a su madre que cuando se relaciona con su padre, ni cuando habla de los hombres, ni cuando se enfrenta a sus propios deseos. Hay una Diane hija, una Diane mujer, una Diane marcada por la historia de su madre y otra que intenta construir su propia identidad a partir de ella. Y todas conviven en el mismo personaje, a veces de manera armónica y otras en abierta contradicción.
Lo interesante es que los directores no necesitan explicarlo constantemente. Lo hacen aparecer en las situaciones, en las conversaciones, en los silencios y, sobre todo, en la evolución del personaje. Diane comienza aferrada a unas certezas que parecen inamovibles y termina descubriendo que quizá no todo pueda organizarse según el esquema de buenos y malos con el que había construido su visión del mundo.
Cuando las palabras cambian de sentido
Hay momentos particularmente brillantes en los que los diálogos adquieren un significado completamente distinto dependiendo de cómo se presenten. Por ejemplo, ese encuentro con el ciclista que tiene problemas con la bicicleta o las conversaciones mientras toman algo que ni siquiera parece realmente una copa, sino más bien un zumo. De repente, un gesto cotidiano se vuelve extraño. Lo que escuchamos parece tener un sentido y, cuando las imágenes aportan el contexto, descubrimos otro. Es como si los directores estuvieran jugando constantemente con nuestra percepción.
Ese mecanismo resulta especialmente interesante porque obliga al espectador a pensar. Los comentarios, sacados de contexto, pueden parecer ofensivos, absurdos o incluso terribles; colocados después junto a las imágenes, adquieren otra dimensión. La película juega con esa distancia entre lo que se dice y lo que realmente está ocurriendo, y lo hace con una ligereza que evita que todo se convierta en una tesis doctoral sobre la sociedad contemporánea.
El foco también cuenta
También hay una utilización del lenguaje cinematográfico especialmente elegante. En la escena de la playa, cuando el chico y la chica están hablando, el juego de enfoque y desenfoque resulta casi hipnótico: cuando habla él, el plano dirige nuestra atención hacia él; cuando habla ella, cambia el foco y pasa a ser ella quien domina visualmente la escena. Es un recurso sencillo, pero muy inteligente, porque convierte una conversación aparentemente normal en una pequeña coreografía visual.
La generación de cristal entra en escena
Y entonces aparece uno de los aspectos más divertidos —y también más incómodos— de la película: su retrato de determinadas sensibilidades contemporáneas.
“Diane in the Loop” parece disfrutar provocando a esa parte de la sociedad que analiza cada comentario, cada palabra y cada gesto como si estuviera ante un tribunal permanente. Las protagonistas pueden convertir prácticamente cualquier situación en un motivo de indignación. Y la película se permite una ironía bastante evidente sobre ese progresismo llevado al extremo, sobre esa necesidad de encontrar siempre algo que señalar, corregir o denunciar.
La gracia está en que los directores no parecen interesados en decirnos simplemente quién tiene razón. Más bien colocan a sus personajes en situaciones incómodas y dejan que sean ellos mismos quienes se contradigan. Es una generación con mandíbula de cristal y, paradójicamente, puño de hierro: extremadamente sensible cuando recibe una ofensa, pero perfectamente capaz de ser brutal cuando considera que la razón está de su lado. La película encuentra ahí un filón cómico considerable.
El trauma de una generación a otra
Pero sería quedarse en la superficie reducir “Diane in the Loop” a una sátira sobre feminismo o sobre la llamada “generación de cristal”. Lo realmente interesante es cómo conecta esa actitud de la hija con la experiencia de la madre. Cuando Diane se queja por cuestiones que su madre considera pequeñas, aparece ese contraste demoledor entre dos generaciones de mujeres. La madre parece pensar: “Lo que yo viví sí fue grave”. Y ahí la película introduce una pregunta mucho más interesante: ¿qué ocurre cuando una generación hereda un trauma, pero vive en un mundo completamente diferente al de quien lo sufrió originalmente?
Nunca es demasiado tarde
La madre, además, no quiere quedarse atrapada en el pasado. Que vuelva a estudiar es un detalle precioso porque introduce una idea muy sencilla y muy poderosa: nunca es demasiado tarde para recuperar la propia vida. Después de todo lo ocurrido, todavía existe la posibilidad de empezar de nuevo. Frente a la obsesión de Diane por lo que sucedió, su madre mira hacia lo que todavía puede suceder.
Caen las caretas
Y es precisamente en la evolución de Diane donde la película adquiere una dimensión todavía más interesante. Porque su transformación no consiste simplemente en cambiar de opinión: consiste en descubrir que sus propias certezas también pueden ser una prisión.
La gran contradicción que plantea la parte final es especialmente estimulante. Algo que, en principio, debería caernos mal termina cayéndonos bien. Un personaje, una situación o una relación que habíamos aprendido a mirar desde un determinado prejuicio empieza a adquirir otra dimensión. Y entonces la película hace algo que parece sencillo, pero que no lo es: nos obliga a revisar nuestro propio juicio.
Aquí empiezan a caer los mitos, las caretas y, sobre todo, los prejuicios. Lo que parecía blanco o negro adquiere una gama de grises mucho más humana. Y Diane, que durante buena parte del metraje parece querer imponer al mundo una determinada manera de entender las cosas, acaba aprendiendo algo bastante más difícil: que buscar el bienestar y la felicidad personal también puede significar apartar determinadas ideas preconcebidas.
No se trata de traicionar sus convicciones, sino de aceptar que la vida es mucho más contradictoria que cualquier discurso. Que podemos desear aquello que creíamos que no debíamos desear. Que podemos sentir simpatía por quien pensábamos que debíamos rechazar. Y que quizá madurar consiste precisamente en aprender a convivir con esas contradicciones.
Humor para hablar de cosas serias
Y entre todo esto, el humor está siempre presente. Incluso cuando la película se acerca a asuntos dolorosos, nunca pierde esa capacidad para introducir una situación absurda, una conversación incómoda o una pequeña ironía que rompe la solemnidad. Los directores parecen tener muy claro que hablar de temas importantes no obliga necesariamente a ponerse trascendentales.
Poesía en imágenes
Visualmente, además, vuelven a demostrar una sensibilidad extraordinaria. Hay imágenes que parecen salidas directamente de un sueño, como ese momento en que las dos mujeres están en la cama mientras caen plumas desde el cielo. Es poesía cinematográfica, pero sin necesidad de subrayarla. La imagen es bella, extraña y ligeramente absurda, exactamente como buena parte de la película.
Una película que podría con todo
Lo más sorprendente es precisamente el equilibrio. Hay muchísimos temas: maternidad, deseo, violencia, memoria, feminismo, generaciones, identidad, trauma, humor, segundas oportunidades… En manos de otros directores, semejante cantidad de ingredientes podría convertirse fácilmente en un batiburrillo. Aquí, en cambio, todo está razonablemente bien entrelazado. La película sabe cuándo profundizar y cuándo quitar hierro a lo que está contando.
Dos directores a seguir
Ann Sirot y Raphaël Balboni ya habían demostrado su talento con “Le Syndrome des amours passées”, otra película maravillosa que pasó por Cannes. Con “Diane in the Loop” confirman que aquello no era casualidad.
Y también vuelve a poner en valor algo que el cine belga francófono lleva años haciendo especialmente bien: encontrar pequeñas historias, aparentemente modestas, y convertirlas en auténticas pepitas de oro. Películas que quizá no llegan con el ruido de las grandes producciones, pero que consiguen algo mucho más difícil: sorprenderte, incomodarte y hacerte pensar mientras te estás riendo.
Una pepita de oro en Venecia
Presentada en la sección Orizzonti de Venecia, “Diane in the Loop” podría haber encajado perfectamente en la competición oficial. Porque tiene personalidad, ideas, humor y una mirada cinematográfica propia. Es una película maravillosa, de esas que recuerdan por qué los festivales siguen teniendo sentido: para descubrir pequeñas obras capaces de dejarte sentado en la butaca preguntándote qué demonios acabas de ver… y, sobre todo, por qué no puedes dejar de pensar en ello.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.