El juez penal de Garantías Yoan Paul López decidió elevar la causa a juicio oral y público el proceso penal de la médica Laura Sena, procesada por el fallecimiento del niño Renato. La determinación del magistrado se dio a conocer luego de la audiencia preliminar llevada a cabo entre ayer lunes y terminó este martes.
Ahora si la defensa de la acusada no apela la resolución del citado magistrado ya se deberá sortear al tribunal de sentencia que tendrá a su cargo juzgar a la procesada. El referido juez rechazó todos los incidentes planteados por la defensa de la médica.
De acuerdo a la investigación del Ministerio Público, Laura Sena Figueredo, a pesar de ser informada sobre el estado de salud del pequeño, quien adolecía de una cardiopatía referida por la madre, omitió una serie de acciones necesarias en el caso específico del paciente. El niño habría pasado más de cuatro horas con fiebre elevada, irritabilidad y taquicardia en la sala de observaciones del sanatorio.
El Ministerio Público sostiene que la profesional de la salud no realizó una anamnesis completa y un examen físico exhaustivo del pequeño Renato Rojas Talavera. La profesional no formuló una hipótesis escrita del ingreso del paciente a la urgencia, manteniendo al mismo durante un periodo de observación excesivamente prolongado, sin toma de decisiones terapéuticas o preventivas esperadas en caso de pacientes cardiópatas.
Antecedentes
Todo se inició en fecha 20 de agosto del 2019, cuando Macarena Talavera Angulo, madre de Renato, y Mirna Beatriz López (niñera del pequeño) lo llevaron al sanatorio Migone para su atención médica, ingresando a la sala de observación del Servicio de Urgencias a cargo de la hoy acusada Laura Sena Figueredo.
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“El submarino ARA San Juan estaba en condiciones de navegar”, sostiene militar en juicio
El submarino argentino que implosionó en 2017 con 44 tripulantes estaba en condiciones de navegar, declaró ante el tribunal uno de los exoficiales acusados en el juicio que intenta esclarecer por qué sucedió la mayor tragedia de la Armada, sin certezas de hallar respuesta. El submarino perdió contacto luego de reportar un desperfecto eléctrico y un principio de incendio cuando navegaba de regreso a su base en Mar del Plata, al sur de Buenos Aires, desde Ushuaia, en el extremo sur de Argentina.
Los restos de la nave fueron hallados un año después a 900 metros de profundidad y 500 kilómetros de la costa luego de una búsqueda internacional que mantuvo en vilo al país. “El submarino cumplió las normas y los requisitos establecidos. Es falso que no estaba en condiciones de navegar”, afirmó ayer miércoles Claudio Villamide, excomandante de la fuerza de submarinos a cargo del “ARA San Juan”, al declarar ante un tribunal en Río Gallegos, 2.500 km al sur de Buenos Aires.
Villamide es uno de los cuatro exoficiales juzgados en el proceso que comenzó el martes sin la presencia de ninguno de los familiares de las víctimas, 43 hombres y una mujer. Al igual que los otros acusados, afronta cargos por incumplimiento y omisión de deberes y estrago culposo, con penas de entre 1 a 5 años de prisión.
En la audiencia respondió preguntas del tribunal y de la querella. El jueves el juicio proseguirá con la indagatoria al resto de los acusados. Luego comenzarán a declarar los más de 90 testigos, en un proceso que se estima se extenderá hasta mediados de año.
Hipótesis y dudas
En la apertura del proceso, la fiscalía expuso que el hundimiento “no se debió a un hecho fortuito, sino que fue un desenlace previsible por el estado de la unidad, que hizo posible el naufragio”. Villamide rechaza esta teoría. “El buque estaba en condiciones de navegar en seguridad, contaba con sus cajas de herramientas y manuales necesarios, elementos de seguridad y de escape”, insistió el exoficial destituido por un tribunal de guerra en 2021 debido al caso.
En una extensa exposición técnica, el exoficial admitió que el submarino presentaba una treintena de desperfectos reportados por escrito a lo largo de la cadena de mando, pero que ninguno de ellos le impedía navegar con seguridad.
“Hay cuestiones de las que no habló y son los puntos débiles: cuando hizo el detalle de cómo fueron los llamados de aquella madrugada, no dijo que en dos oportunidades el capitán (del submarino) le preguntó dónde está la flota de superficie. Esa pregunta es importante porque lo que querían saber es cuánto tardaban en llegar”, dijo a la AFP la abogada querellante Valeria Carreras.
La hipótesis de la fiscalía es que el fallo de una válvula de la tubería de refrigeración permitió el ingreso de agua al compartimento de baterías, lo que provocó un incendio y luego la implosión del aparato.
El “ARA San Juan” tenía una restricción de inmersión a 100 metros por tener pruebas pendientes luego de cumplir reparaciones.
Villamide declaró que “está comprobado que la implosión se produjo a los 550 metros de profundidad. Es una prueba de que el buque no se había inundado y el casco y las válvulas estaban en buen estado”, concluyó.
“Las familias de los tripulantes continúan atravesando este proceso con enorme entereza, pero también enfrentando lo que perciben como intentos de minimizar responsabilidades”, expresaron mediante un comunicado.
Pericia clave
El abogado defensor del exoficial, Juan Pablo Vigliero, expresó a la AFP que confía “absolutamente en una absolución” de su defendido, al destacar que el juicio carece de pruebas “esenciales” para llegar a una condena.
“Acá murieron 44 personas, se hundió una nave militar del Estado argentino y no hay pericia mecánica, es insólito. El problema es que ahora no se puede hacer porque el submarino quedó a 900 metros de profundidad, sería tan grave como querer reflotar el Titanic”, afirmó.
El defensor señaló que esa circunstancia favorece su estrategia de defensa, y por extensión la de los demás acusados.
“La realidad con toda justicia es que al día de hoy no se sabe qué pasó, por qué se hundió y se fue a pique más allá de una situación de colapso”, dijo.
Las dudas razonables pueden dejar a los familiares con las manos vacías de justicia y respuestas.
El juicio tendrá audiencias cuatro días consecutivos cada dos semanas. Río Gallegos, una de las capitales provinciales menos pobladas de Argentina, alberga el proceso con relativa indiferencia. A las puertas del juzgado una pequeña bandera con los rostros de los 44 tripulantes fallecidos en la tragedia es la única referencia al caso.
Fuente: AFP.
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Argentina: inicia juicio por la muerte de 44 marinos en implosión de submarino en 2017
La justicia argentina abre este martes un juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan que implosionó sumergido con sus 44 tripulantes en 2017 sin que se haya logrado dilucidar cómo ocurrió esa tragedia, la mayor de la Armada en tiempos de paz. Los restos deformados del submarino fueron localizados un año después. Todavía permanecen a más de 900 metros de profundidad y a 500 kilómetros de la costa de Santa Cruz, en cuya capital Río Gallegos comienza el primer juicio.
El submarino había zarpado en patrullaje siete días antes de su desaparición desde el austral puerto de Ushuaia y regresaba a la base en Mar del Plata (sur de Buenos Aires). El 15 de noviembre de 2017 reportó un desperfecto eléctrico y un principio de incendio. Fue su último mensaje. Su búsqueda aunó esfuerzos de decenas de países y mantuvo en vilo a la sociedad y al gobierno del expresidente de derecha Mauricio Macri (2015-2019).
“Los nadies”
No se espera la presencia en el juicio de ninguno de los familiares de las víctimas, 43 hombres y una mujer. “No pueden ni pagar las fotocopias, menos un avión y hospedaje. Lo más importante es haber llegado a juicio”, explicó a la AFP la abogada Valeria Carreras que representa a 34 familias de víctimas.
“Son personas sin poder, dinero ni apellido, se han sentido los nadies en estos ocho años, por eso hay mucha expectativa. Es importante la visibilidad para que el olvido y el tiempo no sean cómplices de la impunidad”, agregó. Las penas posibles -de uno a 5 años de prisión- contrastan con la dimensión de los hechos. Se sospecha faltas administrativas, de mantenimiento y seguridad.
“Fue una tragedia evitable, pero está mal visto en la Armada decir tengo miedo, existen riesgos, hay una cultura de silencio”, dijo Carreras al recordar que la Marina “fue la fuerza de mayor hermetismo durante la dictadura” (1976-1983). Los cargos son incumplimiento y omisión de deberes y estrago culposo agravado.
Los acusados, que llegan a juicio en libertad, son el extitular del Comando de Adiestramiento Luis López Mazzeo, el excomandante de la Fuerza de Submarinos Claudio Villamide, el exjefe del Estado Mayor del Comando Submarinos Héctor Alonso y el exjefe de Operaciones Hugo Correa. En 2021 un Consejo de Guerra destituyó a Villamide por negligencia y castigó con arresto de hasta 45 días a otros oficiales por ocultar información.
“Invisibilizar”
La justicia desoyó un pedido del abogado Luis Tagliapietra, padre de Alejandro -muerto en el ARA a los 27 años-, para que el juicio se realice en Mar del Plata, a 400 km de la capital argentina, donde residían los tripulantes. Allí los familiares realizaron protestas frente a los edificios de la Armada en el tiempo que duró la búsqueda y también luego del hallazgo, una exposición que incomodó a la fuerza.
Los familiares denunciaron que fueron víctimas de espionaje, una causa en la que Macri fue procesado y que la Corte Suprema cerró en 2025. “Llevando el debate a Río Gallegos, a tanta distancia de Buenos Aires, buscan invisibilizar la tragedia”, dijo a la AFP el abogado que representa a una veintena de familiares.
El juicio se fijó allí por decisión de la Cámara Federal de Casación Penal. “Este es el primer proceso, todavía no se terminó la investigación respecto a los demás responsables de la línea de mando que llega hasta Macri”, agregó el abogado al recordar que restan analizar “67.000 fotografías y horas de video”. De su lado Carreras confió en que durante este juicio los más de 90 testigos aporten pruebas. En la instrucción “a muchos les falló la memoria, ahora eso puede cambiar”, opinó.
El juicio
Las audiencias se desarrollarán durante cuatro días consecutivos, con pausas de una semana antes de la siguiente tanda. La hipótesis es que el submarino tuvo un fallo de válvula que permitió el ingreso de agua al compartimiento de baterías, desató un incendio y luego una explosión. Pero para corroborarla deberían reflotarse los restos, un operativo millonario, dicen querellantes.
“Es muy difícil condenar a alguien por un delito cuando no se sabe realmente lo que ocurrió. El juicio puede terminar en absolución”, dijo Tagliapietra. “Hubo muchas falencias previo al hundimiento, los mandos en tierra no tomaron decisiones adecuadas, pero todavía no sabemos por qué se hundió”, dijo Tagliapietra. “Hay resignación de familiares. Yo sigo luchando, es la promesa que le hice a mi hijo”.
Fuente: AFP.
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Trump afirma que 48 líderes iraníes murieron en ataque de EE. UU.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó el domingo que 48 líderes iraníes murieron hasta ahora en la ofensiva contra la república islámica lanzada el sábado por Estados Unidos e Israel.
“Nadie puede creer el éxito que estamos teniendo, 48 líderes desaparecieron de un solo golpe. Y esto avanza rápidamente”, declaró Trump, según citado en una entrevista con Fox News.
Irán confirmó la muerte de su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, así como del jefe de los Guardianes de la Revolución, Mohamad Pakpour, y de Alí Shamkhani, asesor cercano de Jamenei y que estaba al frente del Consejo Nacional de Defensa.
“Estamos haciendo nuestro trabajo no solo por nosotros sino por el mundo entero. Y todo va adelantado al cronograma previsto”, declaró Trump, según fue citado en una entrevista aparte con CNBC.
“Las cosas están evolucionando de una manera muy positiva en este momento”, dijo el mandatario republicano.
Las entrevistas se realizaron antes de que las fuerzas armadas estadounidenses anunciaran sus primeras bajas en la guerra: tres militares no identificados muertos, cinco gravemente heridos y varios más con lesiones leves.
El comando militar estadounidense para Oriente Medio (Centcom) también anunció que Estados Unidos había hundido un buque de guerra iraní atracado en el golfo de Omán.
- Fuente: AFP
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Ciclista falleció y sería por el intenso calor tras una competencia en Ñumí
Un ciclista, identificado como José Penayo (43), oriundo de la ciudad de Coronel Oviedo, perdió la vida, presuntamente por el intenso calor, tras participar en una competencia de ciclismo que se desarrolló en la localidad de Ñumí, departamento de Guairá.
De acuerdo con los reportes, el extremo calor habría sido un elemento desencadenante para el fallecimiento del ciclista, que habría sufrido una descompensación a bordo de un automóvil en que el se dirigía de vuelta a su casa.
Señalan que el esfuerzo realizado durante la competencia ante el calor de este domingo matinal, habría colaborado para el triste desenlace del deportista.
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Penayo formaba parte del Team BTO y participaba activamente en varias competencias de ciclismo.
En el lugar se están esperando la presencia de efectivos de la Policía Nacional y del Ministerio Público para los trámites de rigor, y a fin de determinar la causa del fallecimiento.
Penayo fue un destacado docente, propietario de una tintorería en la ciudad de Coronel Oviedo.
Según las primeras informaciones, el educador formó parte del desafío Mbopi 4.0 (Ñumí), que contempla un recorrido principal de 60 km y una modalidad promocional de 30 km. Penayo Vera habría completado aproximadamente 35 km dentro de la categoría +100.