Capacitan a peritos judiciales en cultura indígena de Caazapá
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La Dirección de Derechos Humanos, en conjunto con la Unidad de Derechos Humanos de la Circunscripción Judicial de Caazapá, realizó un conversatorio de tres jornadas para la capacitación de los peritos judiciales en cultura indígena sobre el tema “Adolescentes indígenas en infracción”, según se informa en el sitio web del Poder Judicial.
El conversatorio se realizó con el propósito de fortalecer la actuación de los peritos en los procesos judiciales que involucran a las personas y/o comunidades indígenas. La apertura de dichas jornadas estuvo a cargo de Nury Montiel, directora de Derechos Humanos de la Corte Suprema de Justicia.
El diálogo permitió un intercambio en el que se articularon los procedimientos especiales establecidos en el Código Procesal Penal, en lo concerniente a los pueblos indígenas y a los menores, las disposiciones establecidas en el Código de la Niñez y la Adolescencia, junto con el derecho consuetudinario y los saberes sobre el sistema de justicia de los pueblos indígenas.
Las capacitaciones se realizaron con el asesoramiento de Esther Prieto y el acompañamiento de Diego Renna. Cabe destacar que en la segunda jornada se contó con la presencia de la jueza Edith Coronel y del defensor público Leonardo Colina, quienes disertaron sobre sus funciones en el desarrollo de los procesos judiciales.
En el tercer encuentro estuvieron presentes los peritos indígenas Adriano Centurión, Severiana Gauto y Fabio Centurión, del pueblo Mbyá-Guaraní. Así también, María Domínguez, del Pueblo Qom, y Digna Morilla, del Pueblo Paī Tavyterã, quienes compartieron sus experiencias en el desempeño de sus funciones y las dificultades con las que se encuentran muchas veces para el buen cumplimiento de sus obligaciones como peritos en culturas indígenas.
Es importante destacar que en dicho conversatorio virtual estuvieron presentes magistrados, funcionarios judiciales y defensores públicos de la circunscripción de Caazapá, que participaron de forma activa de las tres jornadas. La coordinación de las jornadas estuvo a cargo de la Abg. Elizabeth Ullon, representante de la UDH de Caazapá, y del funcionario de la Dirección de Derechos Humanos, Juan José Mallada.
Grave accidente deja dos muertos y varios heridos en Caazapá
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Una tragedia enluta al departamento de Caazapá, donde dos personas perdieron la vida y una resultó con serias lesiones tras un grave accidente que se reportó sobre la ruta PY18. Hasta el momento se desconocen los datos de los fallecidos, ya que no contaban con documentos de identidad.
Según el reporte policial, cerca de las 23:00 de ayer sábado se reportó un grave accidente sobre la ruta PY18 a la altura de la compañía Potrerito San Pedro, distrito de San Juan Nepomuceno. En el percance se vieron involucrados dos vehículos que dejó como saldo dos fallecidos y tres personas.
Hasta el momento se desconocen cómo ocurrió el terrible accidente en el que chocaron un automóvil de la marca Toyota modelo Tercel de color verde y una camioneta de la marca Toyota modelo Hilux de color gris perla con matrícula argentina, informaron desde la Comisaría 3ª.
En el automóvil de color verde iban cuatro personas, aparentemente todos mayores de edad, de los cuales dos fallecieron prácticamente en el instante tras el fuerte impacto y los otros dos resultaron con lesiones, por lo que fueron derivados hasta un centro asistencial. Hasta el momento se desconoce sus identidades ya que ninguno portaba documentos.
En la camioneta iba solo el conductor que fue identificado como Aurelio Duarte Fernández, de 59 años, quien sufrió lesiones y también tuvo que ser derivado a un hospital. Los intervinientes buscan acceder a imágenes de cámaras de seguridad para esclarecer el hecho y determinar como ocurrió el accidente.
Avanzan los trabajos de pavimentación del tramo Cruce Alpa – Lima, en Caazapá
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El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) informó sobre el avance de los trabajos de pavimentación del tramo Cruce Alpa – Lima en el departamento de Caazapá. La ejecución supera el 24 % y se concentra en la conformación de la plataforma vial, la colocación de capas estructurales y las obras de drenaje.
Los datos oficiales señalan que, una vez finalizadas las labores, la obra beneficiará a más de 21.000 personas. Entre algunos avances mencionados se citan la imprimación parcial de 2.100 metros cuadrados, etapa que prepara la superficie para las siguientes fases de pavimentación. Así mismo, se completó el tendido de macadam y base en más de 1.400 metros, mientras que otro sector de más de 1.100 metros ya cuenta con la base totalmente colocada y compactada. En cuanto a la infraestructura hidráulica, las estructuras de drenaje registran más del 90 % de avance físico.
La ruta asfaltada favorecerá a pobladores de las localidades de 3 de Mayo, Lima y otras comunidades cercanas, mejorando el acceso a centros urbanos, establecimientos educativos, servicios básicos y áreas de producción.
Los trabajos mencionados anteriormente corresponden al Lote 5 del tramo Cruce Alpa – Lima, incluido en el Llamado MOPC N.° 44/2021 para la construcción de caminos vecinales en los departamentos de Caazapá y Guairá. El corredor completo tiene una extensión cercana a los 33 kilómetros, de los cuales aproximadamente 15,93 kilómetros corresponden a este lote.
La ejecución está a cargo de la Compañía Sudamericana de Empresas Eléctricas, Mecánicas y de Obras Públicas S.A. (SACEEM S.A.), cuya adjudicación fue formalizada en agosto de 2025, luego de la rescisión del contrato anterior.
La inversión llega a los G. 19.139.460.401, con financiación del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco de Desarrollo (FONPLATA)
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alberto Martínez Simón, y el presidente del IPS, Isaías Fretes, hablaron sobre los amparos vinculados a prestaciones de salud y los desafíos que estos representan para las instituciones públicas. Foto: Gentileza
Amparos judiciales centraron reunión entre la Corte y el IPS: representan erogación superior a G. 11.000 millones
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Durante la audiencia mantenida entre el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alberto Martínez Simón, y el presidente del IPS, Isaías Fretes, se abordó la problemática de los amparos vinculados a prestaciones de salud y los desafíos que estos representan para las instituciones públicas.
El titular del IPS expuso la complejidad médica, operativa y presupuestaria que implican estos casos, especialmente aquellos relacionados con tratamientos de alta especialización y procedimientos de elevada complejidad.
Precisó que estos procesos representan actualmente una erogación superior a los G. 11.000 millones y, en muchos casos, corresponden a obligaciones que no están contempladas dentro del presupuesto institucional.
“El objetivo de esta reunión fue recibir orientación y trabajar conjuntamente en la búsqueda de mecanismos que permitan proteger el derecho a la salud de las personas, pero también resguardar a la institución dentro de un marco legal adecuado”, señaló el presidente del IPS.
Por su parte, el presidente de la Corte señaló que los amparos de salud constituyen una de las materias más sensibles para los magistrados, quienes deben adoptar decisiones urgentes cuando están en juego derechos fundamentales como la vida y la salud, siempre en el marco de la independencia judicial.
Por su parte, el director jurídico del IPS, Pablo Morínigo, explicó que la institución cumple con sus obligaciones hacia los asegurados, pero consideró necesario establecer criterios más claros respecto a las responsabilidades de cada organismo del Estado en los casos que llegan a la vía judicial.
“Hay situaciones en las que se ordenan prestaciones a favor de personas cuya condición de asegurado requiere una verificación más profunda. Entendemos que, cuando está en juego el derecho a la vida, también deben participar otras instituciones del Estado, particularmente el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, como garante de la atención sanitaria de toda la población”, expresó Morínigo.
Tras la exposición, ambas autoridades coincidieron en la conveniencia de impulsar una mesa de trabajo técnica e interinstitucional para intercambiar información y analizar los desafíos que plantea esta problemática, respetando las competencias propias de cada institución.
Insistieron en que el trabajo coordinado será clave para garantizar una atención oportuna a los pacientes y fortalecer los mecanismos de respuesta del sistema sanitario nacional.
Apóstoles de la civilización: higienismo, feminización y el despertar de los derechos
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David Velázquez Seiferheld
Historiador
Fotos: El Hogar Normalista
La consolidación de la Escuela Normal a partir de 1896 transformó radicalmente la concepción de la enseñanza y el rol del maestro en la sociedad paraguaya. En su primera época, el normalismo imbuyó al magisterio de un acendrado espíritu cívico, llevando a los docentes a considerarse a sí mismos como verdaderos “apóstoles y emisarios de la redención del Paraguay”. No se trataba simplemente de instruir, sino de ser portadores de un fuerte mensaje político y de reconstrucción nacional tras la tragedia bélica.
Este apostolado cívico quedó magistralmente plasmado en las palabras de la entonces alumna-maestra Serafina Dávalos en 1897, quien afirmaba que la tarea de educar consistía en “dirigir los pasos de la niñez encaminándola por el sendero de la civilización”, bajo la profunda convicción de que el maestro ejercía “una influencia directa sobre el destino de nuestra querida patria formando su espíritu tal cual será mañana”.
Para estos educadores, la causa más noble a la que podía consagrarse un ser humano era la de su propio país, anhelando ver al Paraguay “ocupando el primer asiento en el gran círculo del progreso”.
Para lograr esta redención, el normalismo forjó una estrecha e indisoluble alianza con el higienismo, convirtiendo al maestro en una especie de “médico social”. El aula se transformó en un espacio de disciplinamiento donde se combatía la “barbarie” mediante la imposición del orden, la higiene y la norma.
El higienismo instauró el control del cuerpo del alumno; por ejemplo, la idea de mantener una “postura corporal correcta” era uno de los aspectos en los que el normalismo educativo insistía con mayor rigor, considerándolo una condición innegociable para lograr una buena caligrafía y asimilar los hábitos de la civilización.
Hay que señalar, además, que el magisterio se desenvolvió bajo condiciones y requisitos que hoy resultarían, cuando menos, llamativos. Para ingresar a la Escuela Normal, era necesario tener el cuarto grado concluido, como todo requisito básico. De ahí que se encuentren en los registros maestras y maestros muy jóvenes, algunos de ellos adolescentes apenas mayores que muchos de sus alumnos, en un medio en que la sobreedad y la repitencia eran frecuentes en las aulas de la República.
La Escuela Normal introdujo el programa Gota de Leche de complemento nutricional para los alumnos de la Escuela de Aplicación
CAMBIO SOCIOLÓGICO
A la par de esta transformación pedagógica, el normalismo desencadenó un profundo cambio sociológico: la feminización cuantitativa y cualitativa del magisterio.
Si bien a nivel internacional comenzaba a fortalecerse el paradigma de que las mujeres debían encargarse de la educación en los primeros años para suavizar la transición entre el hogar y la escuela, en el Paraguay este fenómeno respondió a determinantes dramáticamente distintos.
La catástrofe demográfica provocada por la guerra de la Triple Alianza generó un agudo desbalance entre los sexos, dejando a las mujeres como el pilar de la reconstrucción. Además, el magisterio se convirtió pronto en una profesión muy mal pagada.
Los varones, presionados por la necesidad de mayores ingresos, abandonaron masivamente las aulas, dejando la docencia a cargo casi exclusivo de las mujeres. Para el año 1927, las estadísticas eran elocuentes: en las Escuelas Normales, de los 591 estudiantes matriculados, apenas 77 eran varones.
Esta feminización de la profesión docente tuvo consecuencias políticas e intelectuales revolucionarias para el país. Al profesionalizarse, ingresar al mercado laboral y asumir un rol público protagónico bajo los ideales cívicos del normalismo, las maestras desarrollaron una aguda conciencia sobre las injustas limitaciones de sus derechos civiles y políticos.
No es una casualidad histórica que las pioneras de los primeros movimientos feministas paraguayos a inicios del siglo XX hayan sido, en su totalidad, maestras normales.
Ramón Indalecio Cardozo introdujo la experimentación educativa de la Escuela Activa en la Escuela Normal
LUCHA POR LA EMANCIPACIÓN
El ejemplo más insigne de este fenómeno es Serafina Dávalos, quien egresó como preceptora en 1895 y, apenas un año después, en 1896, ya se encontraba peticionando al gobierno la creación de la Escuela Normal de Maestras, argumentando con firmeza que “la mujer tiene tanto derecho a la consideración de los poderes públicos como los varones”.
Junto a ella, otras normalistas como María Felicidad González y Carmen G. de Ynsfrán (fundadora de la Asociación Feminista de Asunción) lideraron la lucha por la emancipación. De este modo, la Escuela Normal no solo alfabetizó y disciplinó al Paraguay del siglo XX, sino que se constituyó en el semillero indiscutido del feminismo nacional y en la plataforma de las mujeres para exigir su legítimo lugar en la República.
Una fractura en este estrato temporal fue la aparición del escolanovismo, con la reforma de 1925 liderada por Ramón Indalecio Cardozo.
Esta perspectiva progresiva sobre la educación, centrada en los intereses del niño y la actividad como medios para el aprendizaje, como instrumentos de maduración progresiva de la libertad del niño y su educación para la autonomía, entró rápidamente en tensión con el normalismo clásico, centrado en el docente y en el disciplinamiento impuesto.
Aun a pesar de las diferencias, la Escuela Normal recibió al escolanovismo luego de varios experimentos pedagógicos, aunque el final del ciclo cardociano en 1933 arrastró consigo a su propuesta. El normalismo clásico volvió a la Escuela Normal y el escolanovismo fue prontamente olvidado, junto con su mentor.