Liberador: conocé qué sucede en el organismo después de llorar
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Llorar es de los actos más comunes y necesarios en la vida. Las lágrimas cumplen diversas funciones y necesidades de los seres humanos. Nuevos estudios descubrieron ahora qué sucede en el organismo después de esta reacción emocional: desde la liberación de esperanza hasta la estimulación de la salud visual, los beneficios son muy variados.
Según análisis de la Facultad de Medicina y Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que fueron replicados por la prensa internacional, al terminar el llanto el cerebro libera endorfinas, uno de los neurotransmisores que generan la sensación de beneplácito, de esperanza y fe. Igualmente, después de derramar lágrimas, pueden aparecer las sensaciones de hambre y sueño, por la liberación de orexinas, otros neurotransmisores.
Este desahogo activa igualmente el sistema nervioso parasimpático, encargado de mantener al cuerpo relajado y proporcionarle el descanso luego de realizar esfuerzos. De ahí que el llanto actúa directamente en los niveles de estrés y la regulación metabólica.
Más allá de la reacción emocional, llorar cumple además con diversas necesidades: desde la comunicación hasta la estimulación de la salud visual. Las lágrimas son utilizadas como mecanismo de comunicación: sirven para expresar, liberar estrés y ayudar a equilibrar las sensaciones.
Existe un tipo específico de lágrimas, las basales, que buscan mantener los ojos húmedos y limpios. A su vez, el llanto reflejo aparece cuando algunos olores o sustancias en el ambiente son muy fuertes e irritan los ojos, por lo que su función es crear una capa que proteja el iris de los agentes extraños.
Algunas personas evitan llorar, pero la realidad es que se trata de un mecanismo del cuerpo para liberar diferentes emociones y relajarse. Te contamos por qué a veces es mejor soltar algunas lágrimas y después seguir.
“El llanto, a más de ser un proceso fisiológico de depuración orgánica ante las emociones intensas, es también un medio de comunicación. A través del llanto podemos comunicar nuestras emociones”, afirma Lucrecia Maldonado en su artículo “Las lágrimas: ese misterioso país”.
Llorar es una señal de que el cuerpo está reaccionando a algo. Al dejarse llevar por las ganas se puede aceptar las emociones que, tal vez, no se hayan reconocido, explica Shannon O’Neil, psicóloga y profesora adjunta de Psicología en Mount Sinai, Nueva York.
Sistema nervioso
El desahogo activa el Sistema Nervioso Parasimpático, encargado de mantener al cuerpo relajado y proporcionarle el descanso luego de realizar esfuerzos. El SNP tiene diferentes reacciones en el organismo, y esto actúa directamente en los niveles de estrés y regulación metabólica. Es por esto que después de llorar una se siente relajada y hasta con ganas de dormir.
En momentos de tensión, angustia, enojo, entre otras emociones negativas, el cuerpo libera grandes dosis de hormona cortisol. Este químico que genera el cuerpo es eficiente en dosis moderadas, pero cuando hay un exceso puede hacer que el cuerpo se inflame, además de generar mucho estrés. Cuando una persona llora, los niveles de cortisol disminuyen y se activa la producción de serotonina, oxitocina, endorfina, hormonas de bienestar.
“Justo antes de comenzar a llorar, tu respiración y tus latidos aumentan y entonces tu cuerpo comienza a calmarse”, dice Laur en Bylsma, profesora adjunta de Psiquiatría y Psicología en la Facultad de Medicina de University of Pittsburgh.
Salud ocular
Además de los beneficios emocionales, ayuda a mantener los ojos sanos porque las lágrimas limpian la córnea. Los ojos necesitan mantenerse húmedos y el llanto posee enzimas y anticuerpos que combaten las infecciones, explica Deborah S. Jacobs, profesora adjunta de Oftalmología en la Facultad de Medicina de Harvard.
“Las lágrimas tienen componentes inmunitarios, por lo que quienes no las producen son más propensos a tener problemas”, afirma Valerie I. Elmalem, especialista en oculoplastia en el New York Eye and Ear Infirmary de Mount Sinai, en Nueva York.
Clasificar a los Juegos Olímpicos es lo máximo, el sueño hecho realidad de todo atleta. Y en remo, Alejandra Alonso lo logró recientemente consagrándose campeona sudamericana en Brasil. Hizo historia y oficialmente es la tercera representante de Paraguay en Tokio. “Significa mucho, es la materialización de años de trabajo, una sensación inexplicable con palabras”, cuenta a La Nación.
Incursionó en esta disciplina gracias a su papá, quien la llevaba a remar. No le gustaba al comienzo. Terminó enganchándose poco a poco. Se metió de lleno cuando la Federación Paraguaya de este deporte organizó un selectivo. Quedó para ir a Sevilla, España, a un campamento de entrenamiento, donde tuvo una exposición a la vida del remo. “Quiero este estilo de vida”, expresó cuando se decidió definitivamente.
Encarar la última competencia en Brasil, donde fue campeona sudamericana y logró la clasificación para los Juegos Olímpicos, fue un suceso. “Todo un desafío, una batalla. Estaba entre no ser conformista y clasificar a lo grande. Fue importante la preparación mental. En este tipo de escenarios, no tener claros los objetivos, afecta. Estaba muy enfocada, decidida a jugarme y ganar. Trabajé bien durante el proceso y la competencia. Una vez que crucé esa línea de llegada, llorar fue lo único que pude hacer, entre una mezcla de alegría y alivio”, refirió.
PREPARATIVOS
La agenda de Alejandra estipula trabajar en Asunción hasta fines de mayo. Posteriormente, se trasladará a Francia para concentrarse y competir. Luego irá a Tokio, sin escalas para representar a Paraguay en el single Abierto Femenino. “La mayor parte del papeleo ya está. Hace un año se había hecho la preinscripción”, informó.
VACUNAS ANTICOVID-19
Este tiempo de crisis sanitaria determinó que los atletas sean vacunados para tomar parte de los Juegos Olímpicos de Tokio. “Si estuve escuchando sobre eso, aún no sabría cuando recibiré la primera dosis”, comentó. La pandemia del covid-19 tomó de diferentes maneras al mundo deportivo y los atletas.
“No veo ninguna enseñanza mala. Todo es muy impredecible, incluso la capacidad de adaptarse rápidamente al cambio. Esta pandemia, en lo personal, me ayudó bastante a trabajar aspectos que necesitaba. Mejorar la parte física, sicológica y técnica. Para mí fue como un anillo al dedo. Salí bastante beneficiada, aunque no tuvimos compet enc i a s “, reflexionó.
AGRADECIDA CON EL APOYO
¿A quienes agradecer y quienes la apoyaron para llegar a la meta? Alejandra Alonso destaca que hay muchas personas detrás de su logro. “Por supuesto, mi familia, padres, abuelos; mi novio, amigos de Paraguay y Estados Unidos”, sentenció. Destaca a sus entrenadores. Rubén Pesce fue su maestro formador, a quien estuvo ligada entre el 2013 y 2015. Eduardo de Camillis la acogió tras fracasar para Río 2016 y trabajó con el mismo entre el 2016 y 2019. Mariano Kowalczyk, entrenador de la Federación Paraguaya, estuvo para afinar su trabajo. También menciona a los profesionales de la preparación física.
El profesor Julio Benítez la tuvo desde los 16 años, también el profesor Pedro León, preparador físico del Comité Olímpico Paraguayo, con quien activó el último año. No olvida a los fisioterapeutas del Comité Olímpico Paraguayo, profesionales de la sicología, dirigentes del Yacht y Golf Club Paraguayo, quienes la hicieron sentir respaldada.
PERFIL
ALEJANDRA BEATRIZ ALONSO ALDERETE
Apodo: “Rubia”
Fecha de nacimiento: 01/10/1996
Ciudad: Asunción
Estado Civil: Soltera
Peso: 68 kilos
Estatura: 1,74
Deporte: Remo
Categoría: Senior
Especialidad: Single Abierto Femenino
Carrera: Gestión deportiva con una Especialización en Negocios
Universidad: Barry University (Miami, EEUU)
Frase de vida: “Haz lo que amas, ama lo que haces”
Hobbies: Ver películas, leer, estar al aire libre
Menú favorito: Asado
Representa al club: Yacht y Golf Club Paraguayo
Club de fútbol: Cerro Porteño
FAMILIA
-Padre: John Alonso
-Madre: Myrta Alderete
-Hermanos: Mauricio Alonso Sebastián Alonso
MASCOTAS
5 Gatos: Silver, Titolin, Chimuelo, Coco y Grisly
EQUIPO LOGÍSTICO
-Entrenador: Mariano Kowalczyk
-Preparador físico: Julio Benítez (inicial) Pedro León (actual)
-Fisioterapeutas: Óscar Castro, Luis y Nadia Zamprogna; Carlos Jane
-Sicólogos: Nat Boaiangin (USA) y Alexis Alfonso (Paraguay)
-Médicos de cabecera: Juan Carlos Quiceno y Nadia Paiva
APOYO
-Federación Paraguaya de Remo
-Comité Olímpico Paraguayo (COP)
Secretaría Nacional de Deportes (SND), becada categoría Élite B