Desde 2004, el pájaro campana es el ave nacional del Paraguay, da nombre a una tradicional polca paraguaya en arpa, mundialmente conocida, y es una especie amenazada, por lo que el fotógrafo Oscar Rivet tuvo un gran desafío cuando le encargaron una imagen propia de un símbolo que pocos escucharon en directo, y aun menos vieron de cerca.
“Acudí a un profesional a que me ayude para poder ubicar al ave y me dijo: ‘En mis 38 años jamás vi al pájaro campana, solo lo pude escuchar’”, relata el profesional de la fotografía de naturaleza en un hilo de Twitter que se viralizó al describir cómo fue esta aventura para encontrar al ave nacional.
Teniendo la pista de zonas donde pudiera aparecer el pájaro campana, hacia octubre, coincidió con una temporada de constantes lluvias y también le habían dicho que últimamente ya no se escuchaba su canto en el lugar. Sin embargo, Rivet llegó una noche estrellada a la reserva y al día siguiente se levantó a las 5:30: “Honestamente fue un momento en el que se me erizo todo. Escuchaba por primera vez en mi vida el canto del pájaro campana a lo lejos”.
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Media hora después, el equipo que acompañaba al fotógrafo junto a un guía ya se encaminaba hacia el bosque siguiente ese hilo de canto que vibraba en el aire. Esa alegría inicial se interrumpió por un obstáculo: las lluvias habían derribado el puente que debían cruzar para acercarse al objetivo. Entonces el guía los condujo por otro camino que renovaba las esperanzas.
“Hasta que, a eso de las 7:30, el guía, levanta el puño, pide un silencio total e indica a que miremos a la copa de un árbol alto y ahí estaba, con cielo totalmente celeste, cantando imponente, el pájaro campana”, describe el fotógrafo. “Fue un instante indescriptible, oírlo y verlo, uno de los mejores momentos que regalo la Madre Naturaleza a mi profesión”.
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Presentan libro con imágenes del antiguo Hospital de Clínicas
Teresita Noemí González presentará su primer fotolibro, bajo el título de “Hospital de Caridad”, un emotivo recorrido en imágenes del antiguo Hospital de Clínicas. El lanzamiento se llevará a cabo el martes 19 de mayo a las 11:00 en el Centro Cultural de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción - UNA (sede del antiguo Hospital de Clínicas), en avenida Dr. Montero y Dr. Mazzei.
La presentación de la obra estará a cargo de Javier Medina Verdolini y Jorge Sáenz prestigiosos maestros de fotografía de nuestro medio. La obra fue realizada entre los años 2007 y 2014, retratando en imágenes la vida cotidiana del antiguo nosocomio, la mudanza acaecida en el 2012, el abandono temporal y su posterior transformación en Museo Hospital de Clínicas (hoy Centro Cultural de la FCM-UNA). La entrada es libre y gratuita.
Con el respaldo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fondec), el proyecto busca dejar un registro visual del antiguo Clínicas a la comunidad artística, cultural y ciudadanía en general, además fomentar la valoración de la memoria histórica acerca de un sitio tan emblemático para nuestro país.
Dentro del proyecto, se contempla una serie de donaciones de dicho fotolibro a varias instituciones y estamentos como el Centro Cultural de la Facultad de Ciencias Médicas, el Centro de estudiantes de Medicina, la biblioteca de la Manzana de la Rivera, el Archivo Nacional y otros, a fin de acercar el material a la mayor cantidad de personas.
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Lanzan sexta edición de concurso de fotografía 2026
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través de la Resolución n.° 157/2026, lanza la VI edición del Concurso Nacional de Fotografía Científica, una iniciativa que busca promover la cultura científica, la participación ciudadana y la divulgación del conocimiento mediante el arte de la imagen.
La edición 2026 del concurso se denomina “Ciencia en todo” y plantea dos ejes temáticos: la ciencia en las personas y la ciencia en el entorno.
El primer tema eje propone retratar la ciencia como parte de la vida de las personas, evidenciando su aplicación en acciones, prácticas y actividades concretas. El segundo eje destaca retratar cómo el conocimiento científico se materializa en el entorno a través de procesos, transformaciones y dinámicas observables.
Cada participante podrá postular únicamente una fotografía de su autoría, dentro de un solo tema.
Los premios consisten en incentivos monetarios para las cinco mejores fotografías, así como reconocimientos especiales para los trabajos más destacados.
Las postulaciones se recibirán hasta el 3 de julio de 2026 a las 15:00, exclusivamente a través del Sistema de Postulación a Instrumentos (SPI).
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Bioquímica y fotografía, un puente hacia los pequeños detalles
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
La Dra. Teresita Noemí González trabajó 19 años como bioquímica en el viejo Hospital de Clínicas. Tras su mudanza, pasó a realizar una labor de rescate cultural y humano a través de la fotografía y estuvo a cargo del museo del nosocomio hasta su jubilación. Ahora resume la labor de todo este tiempo en un fotolibro que invita a sumergirse en minucias que esperan ser observadas y encontradas.
Este martes 19 de mayo, a las 11:00, tendrá lugar el lanzamiento del fotolibro “Hospital de caridad”, de la Dra. Teresita Noemí González. El acto tendrá lugar en el Centro Cultural Prof. Dr. Salvador Addario, de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (avda. Dr. Montero y Dr. Mazzei).
Se trata de una síntesis narrativa personal que realiza la autora, quien luego de desarrollar por casi dos décadas su vida laboral en el viejo Hospital de Cínicas como bioquímica logró darle forma final y compartida a los instantes de luz que se vivían en el antiguo nosocomio.
–¿Tuviste una relación profesional o personal con el viejo Hospital de Clínicas?
–Ejercí la profesión de doctora bioquímica por 19 años, de 1993 hasta el 2012, año en que se mudó el viejo hospital a San Lorenzo. Como yo siempre compaginé mi profesión de bioquímica con la fotografía, en el momento de la mudanza surgió la posibilidad de ayudar al Prof. Dr. Salvador Addario (+) en la concreción de su proyecto de museo de la medicina en las viejas instalaciones del nosocomio. Entonces, tomé la decisión de abandonar la profesión y abocarme a la gestión cultural de realizar con el profesor Addario el Museo Hospital de Clínicas, el cual se inauguró en 2014 y hoy es Centro Cultural de la Facultad de Medicina-UNA. Trabajé como coordinadora y luego como jefa del museo hasta el 2022, año en que me jubilé.
–¿Influyó eso en tu temática como fotógrafa?
–Sí, totalmente. En 2007 tomé el taller de fotografía de Jorge Sáenz en el que pedían abordar un proyecto. Simultáneamente en el Hospital surgió el rumor de que iba a mudarse al campus de San Lorenzo. Muchos decían que no iba a mudarse nunca, otros que la mudanza era ya imperativa. Entonces, decidí retratar la vida cotidiana del lugar y llevar eso como proyecto al taller. El profe Sáenz me dio las primeras herramientas del ensayo fotográfico documental y tuve la oportunidad de mirar muchos libros de fotografía que quedaron grabados en mi mente.
MOTIVACIÓN
–¿Qué descubrimientos, narrativas y/o maravillas encontrás en ese lugar a través de tu cámara?
–Para mí es una fuente inacabable de inspiración. El descubrimiento de la heroicidad anónima, la maravilla de la empatía, la resistencia a pesar del cansancio, el poder de comunicación de la mirada, el hastío, pero a la vez la motivación de ayudar al prójimo.
–¿Qué roles, personajes o historias relevantes pensás que lográs rescatar el hospital para su valoración con tu trabajo?
–Primero, la historia cotidiana con todas sus contradicciones de trabajar en un sitio lleno de dificultades y carencias, pero con mucha empatía del personal de blanco. Ver cómo en medio de la pobreza muchas veces los médicos más jóvenes colaboraban para medicamentos de los pacientes abandonados por sus familiares, porque algunas veces venían del interior, les dejaban a su paciente y se iban y no se sabía cuándo volverían. No era todas las veces, pero pasó en varias ocasiones y ahí colaboraban las damas de beneficencia y las hermanas Hijas de la Caridad, además de los médicos y las enfermeras.
–¿Cómo se vivió el proceso de mudanza?
–Los propios funcionarios cargaban en sus brazos muebles y objetos, también los militares ayudaron. Hubo desazón que se vivió en ese momento, pues muchos no querían mudarse, ni funcionarios, ni pacientes, ni sus familiares, ni los vecinos del barrio, pues se quedarían sin su hospital, ni los comerciantes que vivían del movimiento diario. Como yo me quedé a ayudar con el museo, viví el abandono temporal en el que se sumió el espacio.
MEMORIA
–¿Cómo desarrollaste el proceso de curación y conceptualización de este libro?
–Este libro es posible gracias al invaluable apoyo del Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec). En cuanto a la narrativa, lo desarrollé sola, con el paso de los años lo fui puliendo. El guion curatorial lo construí yo, teniendo presente cómo se comporta la memoria cuando uno recuerda algo, es selectiva, no cronológica. Uno recuerda lo que más le duele, le impacta o le agrada.
–¿Qué fotógrafos/as paraguayos/as e internacionales te inspiran en tu trabajo?
–Luis Vera, Cecilia Rojas, Erika Meza, Jorge Sáenz, Javier Medina Verdolini, Fernando Franceschelli y varios más. Tenemos fotógrafos muy talentosos en nuestro país. Algunos nacieron en Argentina, pero hace años viven y trabajan en Paraguay, enseñan y comparten lo que saben. Entre fotógrafos internacionales, me gusta mucho el trabajo de Sebastián Salgado, Nan Goldin, Vivian Maier, Adriana Lestido y varios más.
–¿Cuál es el puente que une o conecta la bioquímica y la fotografía en tu vida?
–El puente que conecta la bioquímica y la fotografía en mi vida es la observación de los pequeños detalles. Por ejemplo, en bioquímica una persona aprende a mirar los elementos al microscopio y puede encontrar las anomalías en una célula, en un tejido. En fotografía si uno aprende a observar una foto, te puede contar muchísimo de una persona, un lugar, una situación. Eso es lo maravilloso de narrar con imágenes. Mi fotolibro está lleno de esas minucias esperando ser observadas y encontradas.
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Fotógrafo español plasma sus viajes a Paraguay en la muestra “Menonitas”
El artista Miguel Bergasa ha plasmado en la muestra fotográfica ‘Menonitas’ algunos de sus viajes a Paraguay, donde se adentró en esta cultura, la de una comunidad cristiana que cuenta con cuatro siglos de historia. La propuesta se podrá visitar de manera gratuita hasta el próximo 13 de marzo en el Palacio Pedreño, sede de la Fundación Cajamurcia, como parte de FotoFest Cartagena, según han informado desde el Consistorio.
"El proyecto Menonitas surge en mi primera visita a América, en diciembre de 1983, concretamente a Paraguay. Uno de los días que paseaba por Asunción, vi a estas personas que tengo documentadas en mi trabajo y me surgió la curiosidad de saber quiénes eran", ha explicado el artista, quien ha asegurado que regresó en 1985 “y ya intenté enterarme más de quiénes eran las personas de esta comunidad que no tenían nada que ver con el entorno social de Paraguay”.
Con este trabajo, que Bergasa lleva desarrollando desde hace más de cuatro décadas, el fotógrafo ha querido capturar a “una comunidad anclada en el tiempo, que lo que busca es mantener sus tres normas: su idioma (similar al alemán), su religión y el no servicio militar. Para ello buscan países que les acojan y ellos producen la tierra en sitios que son estériles o selváticos”.
Su origen, según ha detallado el artista, se remonta a 1525, cuando Martín Lutero traduce la Biblia del latín al alemán, “lo cual lleva a interpretaciones diferentes a lo que hasta entonces se les había inculcado”. “Yo me los encontré en Paraguay y lo que quise es documentar esa forma de vida, que es lo que yo muestro en esta exposición. Cómo, después de 500 años, se mantienen en una burbuja, obviamente, como todo, la clave está en la educación. Si tú doctrinas a una gente y no le das más opciones, mantienes eso”, ha subrayado el artista.
La muestra, compuesta por imágenes en blanco y negro, es fruto de las cinco ocasiones en las que Bergasa ha visitado la colonia con el fin de comprobar si seguían anclados en el tiempo (1988, 2003, 2011, 2017 y 2019). En la última visita de 2019 el cambio se empezaba a gestar ya que había familias que habían decidido abandonar la tradición y aceptar el progreso.
Respecto a su participación en la bienal del Ayuntamiento, el artista ha agradecido la oportunidad ya que “es una forma de que los fotógrafos tengamos la posibilidad de mostrar nuestros trabajos. Entonces, cuando me llamaron hace seis meses para participar aquí, me pareció interesante”. Toda la información en www.fotofest.cartagena.es.
Sobre el artista
Miguel Bergasa se interesó por la fotografía a comienzos de la década de 1970. Perfeccionó sus habilidades en el revelado y la impresión en la Agrupación Fotográfica de Navarra y, tras instalarse en Madrid, mantuvo breve contacto con la Real Sociedad Fotográfica y se integró en la comunidad fotográfica de la ciudad.
Sus intereses fotográficos pivotan entre dos temáticas fundamentales. Por una parte, la necesidad de capturar y documentar momentos de la España cotidiana que ya se han desvanecido y, por otra, su pasión por la cultura latinoamericana.
En 1983 inicia viajes a Latinoamérica, visitando Paraguay, Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador, Cuba, Chile, Uruguay, Panamá y México, donde realiza diversos reportajes fotográficos, entre ellos la vida de los menonitas en Paraguay, los pilotos de aviones carniceros en Bolivia o las noches de difuntos en México. Colabora con diversas revistas y coordina la elaboración de documentales para televisión. Paralelamente amplía su archivo de imágenes en blanco y negro.
Fuente: Europa Press.