Por: Viviana Orrego, periodista
(viviana.orrego@grupomacion.com.py)
Rita Samudio tiene 27 años, es oriunda de la ciudad de Mariano Roque Alonso, departamento Central, licenciada en Economía por la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y es máster en Economía por la New York University, EEUU, 2018-2020.
Es una apasionada por las ciencias económicas que incluye a las ciencias sociales, las matemáticas y las ciencias políticas, por ello, todos los conocimientos adquiridos en el exterior, mediante las becas Fulbright de la Embajada de Estados Unidos, quiere devolverlos mediante el ejercicio de la docencia en su amada UNA.
“Las ciencias económicas incluyen a las ciencias sociales, a las matemáticas y las ciencias políticas, todas ellas son mis ciencias favoritas y eso me impulsó a elegir la economía como carrera de grado, y cuando inicié la carrera, me puse como objetivo estudiar en los Estados Unidos. Fue así que me enteré de las Becas Fulbright y de otras oportunidades que ofrece la embajada y fui haciendo camino para postular a la beca”, señaló en comunicación con nuestro medio Rita Samudio, la paraguaya sobresaliente de la semana de LN.
Durante su programa de maestría su línea de investigación estuvo enfocada a la importancia de las instituciones definidas por North (1990) como “reglas creadas por humanos que restringen la interacción humana” en el desarrollo económico.
En este sentido, el programa de estudios tuvo como objetivo brindar a los profesionales una sólida formación en economía avanzada y de mejorar habilidades de los estudiantes en análisis económico aplicado y políticas públicas, explicó la destacada compatriota.
“El desarrollo económico se logra trabajando desde tanto el sector privado, público, oenegés y organizaciones multilaterales. No obstante, creo que podría lograr un mayor impacto aplicando mis conocimientos desde organizaciones multilaterales, oenegés o sector público”, señaló Samudio al ser consultada sobre en qué sector le gustaría trasladar los nuevos conocimientos adquiridos en los EEUU.
La destacada compatriota trabaja actualmente en el Grupo Banco Mundial en diversos proyectos que se desarrollan en Latinoamérica y el Caribe. Afirma que fue muy afortunada de encontrar trabajo en tiempos de pandemia ya que volvió a Paraguay en el 2020, en plena crisis económica y social.
El alto nivel académico que exigen las universidades norteamericanas no intimidaron a Samudio, más bien los tomó como desafío para lograr convertirse en una destacada profesional en el área de la economía. Si bien reconoce que no fue fácil, asegura que la experiencia fue muy enriquecedora para todos los ámbitos de su vida, ya que le tocó estudiar durante dos años en un país ajeno.
Experiencia de formación en EEUU
“Mi experiencia estudiando en el exterior fue bastante enriquecedora. Fue un tanto desafiante, pero aún más gratificante. Tuve el honor de poder trabajar para economistas brillantes, trabajé como asistente de cátedra del profesor William Easterly en su curso “África en la economía mundial”, fui asistente de investigación en el instituto “Africa House” dirigida por el Professor Yaw Nyarko”, destacó la compatriota.
Aprovechó también para animar a más compatriotas a investigar las oportunidades de estudio en el exterior, para que así Paraguay sume mayor cantidad de recurso humano de avanzada para con ello aportar en el crecimiento económico y social del país.
“Sin dudas, aliento a mis compatriotas a embarcarse en la aventura de estudiar en el extranjero. No es una tarea fácil, por supuesto, como todo lo que vale la pena pero el crecimiento que a uno le otorga esta experiencia, tanto en lo profesional como en lo personal, es invaluable”, refirió Samudio.
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MEF y el sector privado avanzan con un programa ante el Fondo Verde para el Clima
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) realizó un diálogo con representantes del sector privado para avanzar en la elaboración del Programa País de Paraguay ante el Fondo Verde para el Clima (FVC).
La iniciativa busca ordenar las prioridades nacionales y facilitar la canalización de recursos financieros hacia actividades que contribuyan al desarrollo del país.
El encuentro fue encabezado por el viceministro Gerardo Ruiz Díaz y la gerente de Desarrollo Económico, Liz Coronel. Participaron cámaras empresariales y asociaciones vinculadas a cinco sectores prioritarios: energía y transporte; infraestructura; ecosistemas, bosques y uso del suelo; industrias y economía circular; y ciudades y comunidades resilientes.
Lea más: MEF continúa pagos a proveedores del Estado por más de G. 132.000 millones
Durante la jornada, el sector privado aportó información sobre oportunidades de inversión, además de incentivos, riesgos y desafíos que deberían ser considerados para definir la relación de Paraguay con el Fondo Verde para el Clima. Estos aportes servirán para identificar iniciativas con potencial de acceder a financiamiento climático.
El Programa País busca funcionar como una herramienta de planificación que permita vincular las prioridades nacionales con oportunidades de financiamiento, orientando recursos hacia proyectos con impacto económico, social y ambiental. La estrategia también podría facilitar el acceso a fondos internacionales, organismos de cooperación, bancos de desarrollo e inversionistas.
Los aportes recogidos permitirán avanzar en una cartera preliminar de proyectos, mientras que una encuesta ampliará la consulta a más empresas y organizaciones. En las próximas semanas continuarán las reuniones con otros sectores para construir un Programa País multisectorial que facilite la movilización de recursos destinados al desarrollo sostenible de Paraguay.
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25 años del 11-S: el atentado que también cobró la vida de dos paraguayos
Emiliano Cáceres
Este 11 de septiembre se cumplen exactamente 25 años de los atentados de terroristas más mortíferos en la historia de los Estados Unidos. Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por miembros de la organización terrorista Al Qaeda y utilizados como proyectiles.
Los dos primeros vuelos fueron estrellados contra la Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, el tercero fue estrellado contra el edificio del Pentágono y el cuarto se estrelló en Pensilvania. Aquel día más de 2.700 personas perdieron la vida, entre ellas, dos paraguayos. A continuación, repasamos parte de lo que ocurrió en aquella trágica jornada de septiembre y sus consecuencias.
Los objetivos
Los terroristas tenían cuatro objetivos específicos aquel 11 de septiembre. Los dos primeros eran las Torres Gemelas del World Trade Center (WTC), dos de los edificios más emblemáticos de Manhattan, Nueva York. El World Trade Center (en español, Centro de Comercio Mundial) era el corazón financiero de Estados Unidos. El complejo constaba de 7 edificios: las mencionadas torres gemelas, el WTC 1 (Torre Norte) y el WTC 2 (Torre Sur). Los otros eran el WTC 3 (Hotel Marriot), el WTC 4 (donde funcionaban bolsas de valores), el WTC 5, el WTC 6 (con Oficinas de Aduanas y Protección Frontetiza) y el WTC 7.
Cabe mencionar que al momento de culminar su construcción en 1973, las Torres Gemelas eran los dos edificios más altos del mundo. Para 2001, seguían siendo los dos edificios más altos de Nueva York. La Torre Norte contaba con 417 metros, mientras que la Torre Sur. Con 415 metros. Ambas tenían 110 pisos.
El tercer objetivo era El Pentágono, sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, ubicado en el Condado de Arlington, Virginia, cerca de Washington DC. Curiosamente, esa misma fecha, 11 de septiembre, se cumplían exactamente 60 años del inicio de la construcción de este edificio, la cual se había dado el 11 de septiembre de 1941, poco antes del ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial. Durante décadas, el Pentágono fue el edificio de oficinas más grande del mundo, hasta 2010, cuando fue superado por Bolsa de Diamantes de Surat, en la India.
En cuanto al cuarto y último objetivo, algunas investigaciones señalan que era el Capitolio de los Estados Unidos, sede del Congreso del país norteamericano, donde funcionan la Cámara de Senadores y la Cámara de Representantes. Pero otros señalan que en realidad, era la Casa Blanca. Sin embargo, el cuarto vuelo secuestrado nunca llegó a su objetivo.
Antecedente y motivaciones
Contrariamente a lo que muchos piensan, el 11-S no fue el primer atentado terrorista sufrido por las Torres Gemelas del WTC. El 26 de febrero de 1993, se produjo un primer atentado que demostró que aquel complejo ya era un objetivo para el terrorismo, muchos años antes e incluso muchos consideran que sirvió como un “ensayo general”.
Un coche bomba estalló en el estacionamiento subterráneo de la Torre Norte. Esto provocó un enorme cráter de varios pisos de profundidad en subsuelo. Se utilizaron alrededor de 600 kg de nitrato de urea reforzado con gas hidrógeno. El saldo fue de 6 fallecidos (entre ellos una mujer embarazada) y más de 1.000 heridos.
El objetivo era derrumbar la Torre Norte sobre la Torre Sur. Sin embargo, la estructura estaba diseñada para soportar impactos en su base. El cerebro detrás de este primer ataque fue Ramzi Youseft, un terrorista vinculado con Al Qaeda y sobrino de Khalid Sheikh Mohammed quien años después, bajo las ordenes de Bin Laden, sería el principal arquitecto del 11-S.
Tras el fracaso de este plan, la organización terrorista no abandonó su objetivo. Como no pudieron derribar los edificios desde abajo, decidieron atacarlos por arriba, utilizando aviones comerciales como misiles.
Las motivaciones de Al Qaeda para llevar a cabo estos ataques fueron detalladas en la “Carta a Estados Unidos” de 2002. Se detallan tres motivos básicos: El apoyo de EE.UU. a Israel. Para Al Qaeda, el respaldo político, económico y militar de Washington hacia Israel significaba opresión al pueblo palestino y una afrenta directa al mundo islámico.
El segundo fue la presencia militar en tierras sagradas. Luego de la Guerra del Golfo en 1991, EE.UU. sentó tropas y bases militares en Arabia Saudita, país que alberga las dos ciudades más sagradas del Islam: La Meca y Medina. Para la organización terrorista, la presencia de soldados occidentales “infieles” en suelo sagrado era una profanación, una ocupación militar intolerable y un insulto a su soberanía.
El tercer punto fueron las sanciones contra Irak. Durante la década de los 90, la ONU y el gobierno de EE.UU. mantuvieron un embargo estricto y sanciones económicas contra el gobierno iraquí. Al Qaeda explotó propagandísticamente el tremendo impacto humanitario de estas sanciones, acusando a la Casa Blanca de provocar la muerte por desnutrición y falta de medicamentos de cientos de miles de niños y civiles musulmanes.
Los vuelos secuestrados y los ataques
La Comisión del 11 de septiembre, con datos recolectados de cajas negras y grabadores de datos de vuelo, elaboró un informe teniendo en cuenta la Hora Local del Este de EE.UU. (EDT). Fueron cuatro vuelos domésticos de las aerolíneas American Airlines y de United Airlines.
El vuelo 11 de American despegó del Aeropuerto Logan de Boston con destino a Los Ángeles. A las 07:59 AM (EDT). La aeronave era un Boeing 767-223ER. A bordo iban 2 pilotos, 9 auxiliares de vuelo y 81 pasajeros, incluyendo a los 5 secuestradores, totalizando 92 personas en el avión. Los terroristas iniciaron el ataque a las 08:14 horas. Luego, a las 08:21, el transpondedor de la aeronave, un aparato que envía datos de vuelo a Control de Tráfico Aéreo (ATC) fue apagado de forma manual. A las 08:46:40 EDT, el 767 impactó entre los pisos 93 y 99 de la Torre Norte del WTC.
El segundo vuelo, el United 175, despegó del Aeropuerto Logan a las 08:14 horas. El avión era un Boeing 767-222. La tripulación estaba conformada por 2 pilotos y 7 auxiliares de vuelo. Llevaban un total de 56 pasajeros, incluyendo a los 5 terroristas, para un total 65 personas a bordo. Despegaron de la misma pista que el American 11 y también iban con destino a Los Ángeles.
Los secuestradores irrumpieron en la cabina de pilotaje entre las 08:42 y las 08:46 (prácticamente al mismo tiempo que el primer impacto). Su transpondedor fue apagado aproximadamente a las 08:47. A las 09:03, la aeronave impactó contra la Torre Sur.
En cuanto al American 77, a las 08:20 despegó del Aeropuerto Internacional de Washington-Dulles con destino a Los Ángeles, operado por un Boeing 757-223. Llevaba a 64 personas a bordo: 2 pilotos, 4 auxiliares de vuelo y 58 pasajeros, incluyendo a los 5 secuestradores. Su última comunicación fue a las 08:51. Luego, hacia las 08:54, fue tomado por los terroristas. Su transpondedor fue apagado a las 08:56. A las 09:37, tras un giro de 330° para perder altura, la aeronave fue estrellada en la fachada Oeste del Pentágono.
Finalmente, el United 93, que debía hacer la ruta Netwark-San Francisco y que era operado por un Boeing 757-222. Llevaba 2 pilotos, 5 auxiliares y 37 pasajeros, incluidos los 4 secuestradores, para un total de 44 personas a bordo. La aeronave despegó a las 08:42, con 42 minutos de retraso. Esto fue crucial para que, ya en el aire, los pasajeros se enteraran de los ataques en Nueva York.
Alrededor de las 09:28, cuando sobrevolaban el Estado de Ohio, los terroristas asaltaron la cabina. Los controladores aéreos alcanzaron a escuchar gritos de “¡Mayday!” y sonidos de lucha física. El transpondedor se apagó a las 09:41. En este vuelo hubo una revuelta de pasajeros y tripulantes de cabina. Intentaron derribar la puerta de la cabina de mando con el carrito de servicio. Ante este panorama, el secuestrador al mando terminó estrellando la aeronave de forma invertida (boca abajo) en un descampado en Shanksville, Pensilvania.
Sobre cuál era el objetivo original de los terroristas al secuestrar este vuelo, la comisión investigadora afirma que el más probable era el Capitolio en Washington DC, sede del Congreso estadounidense. Sin embargo, algunas fuentes sugieren que el objetivo era la Casa Blanca, sede del Poder Ejecutivo, residencia oficial del Presidente de los Estados Unidos.
El caos y el derrumbe de las torres
En todas las zonas de impacto se desató el caos. Canales de televisión de todo el mundo interrumpieron sus programaciones habituales y comenzaron a transmitir imágenes que pronto recorrieron el mundo. Todo el planeta quedó en shock ante lo que estaba ocurriendo: Estados Unidos sufriendo un ataque terrorista en su propio territorio.
Las sirenas, carros de bomberos, patrullas, ambulancias, vehículos militares, todo sistema de emergencia comenzó a movilizarse. El país entero entró en alerta máxima. El entonces presidente estadounidense, George W. Bush, se encontraba en un aula de niños en la Escuela Primaria Emma E. Booker, en Sarasota, Florida. Tras el segundo impacto, su jefe de gabinete se le acercó y le dijo al oído una frase que quedó para la posteridad: “Un segundo avión chocó contra la otra torre. Estados Unidos está bajo ataque”
El cielo norteamericano se cerró por complete y el mandatario fue evacuado con el Air Force One, un Boeing 747-200B modificado, con matrícula militar VC-25A. Despegaron el Aeropuerto Internacional de Sarasota-Bradenton a toda potencia. El avión presidencial actuó como bunker aéreo y fue escoltado por dos aviones de combate F16.
Como el Pentágono ya había sido atacado, se temía que los próximos objetivos pudieran ser la Casa Blanca, el Capitolio o alguna otra importante sede gubernamental. Es por eso que el Servicio Secreto se negó rotundamente a llevar a Bush a Washington. El Air Force One ascendió a 45.000 pies de altitud para evadir los radares. Posteriormente realizaron dos paradas estratégicas en dos bases militares con búnkeres.
Mientras trasladaban al presidente, a las 09:58 EDT, la Torre Sur colapsó y se derrumbó en Nueva York tras el impacto que provocó un incendio que duró aproximadamente 55 minutos. Poco después, a las 10:28, la Torre Norte corrió el mismo destino, una hora y cuarenta y dos minutos después del impacto.
Las emblemáticas Torres Gemelas, que por décadas habían sido un símbolo del poderío económico de Estados Unidos, una postal obligatoria de Nueva York y el corazón financiero de la nación norteamericana, habían quedado reducidas a escombros y con ellas se fueron miles de vidas.
Entre tanto, el Air Force One aterrizó en la Base de la Fuerza Aérea Barksdale (Luisiana) a las 11.45. Allí el avión presidencial pudo repostar y se pudo dar un espacio seguro al mandatario para que brinde un breve mensaje a la nación. La segunda escala fue en Base de la Fuerza Aérea Offutt (Nebraska) donde llegaron a las 14:50 EDT. Allí se encontraba la sede del Comando Estratégico de los EE. UU. (STRATCOM).
Desde un búnker subterráneo de máxima seguridad, con tecnología de comunicaciones avanzada, Bush pudo encabezar una videoconferencia con el Consejo de Seguridad Nacional y los servicios de inteligencia para evaluar la magnitud de los ataques.
No fue hasta las 18:34 EDT que el mandatario pudo aterrizar en Washington, cuando se descartaron más amenazas inmediatas y el espacio aéreo estuvo bajo control militar. El Air Force One llegó a la Base Aérea de Andrews y luego George Bush dio un mensaje al país desde el despacho oval a las 20:30 EDT.
Miles de pérdidas humanas
Cuando el humo se disipó, se pudo dimensionar la magnitud del desastre. De acuerdo a las cifras oficiales, la cantidad total de fallecidos en todos los ataques fue de 2.977. En los ataques a las Torres Gemelas en Nueva York se registraron 2.753 muertes, incluyendo a los ocupantes de las aeronaves que impactaron contra los edificios, y a 343 bomberos y 71 policías que dieron sus vidas en actos heroicos tratando de salvar a más personas.
En el Pentágono fallecieron 184 personas, entre los 64 ocupantes del vuelo más 120 trabajadores militares y civiles que trabajaban en la sede del Departamento de Defensa. Mientras que en el vuelo 93 de United, el único que no llegó a su objetivo y acabó estrellado en Pensilvania, murieron 44 personas, los 33 pasajeros, los 7 tripulantes y los 4 secuestradores.
De acuerdo a las cifras oficiales, cantidad total de fallecidos en todos los ataques fue de 2.977. Si se cuentan a los 19 terroristas, el número asciende a 2.796.
Consecuencias geopolíticas
Estos acontecimientos tuvieron una fuerte repercusión política, tanto dentro como fuera de los Estados Unidos. El presidente norteamericano de ese entonces, el republicano George W. Bush, apenas llevaba 8 meses en el cargo. Había asumido el 20 de enero de ese mismo año. Fue electo en unas reñidas elecciones a finales de 2000, cuando competió contra el candidato demócrata Al Gore, quien había sido el vicepresidente del Bill Clinton.
En ese momento, el mandatario tenía un margen de aprobación de 51%. Pero, tras los atentados, ese margen se disparó al 90%, el índice más alto jamás registrado por la encuestadora Gallup hasta ese momento. La ciudadanía se unió en torno a la figura presidencial ante la emergencia nacional.
En un intento por capitalizar ese apoyo, el presidente formuló la conocida como “Doctrina Bush”: EEUU no haría distinciones entre grupos terroristas y los países que los albergaran. Esto dio lugar a la invasión a Afganistán en 2001 y a la controvertida invasión a Irak en 2003, bajo la premisa de que Saddam Hussein, presidente de Irak desde 1979, supuestamente poseía armas de destrucción masiva.
Sectores de la oposición estadounidense acusaron a Bush de querer “sacar provecho” del trauma colectivo dejado por el 11-S, instrumentando el dolor nacional para avanzar en una agenda de control petrolero e influencia militar en Medio Oriente.
Un golpe a la industria aeronáutica
En lo que respecta a la aviación comercial, los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 representaron un antes y un después. El historiador aeronáutico Antonio Luis “Tony” Sapienza aseguró a La Nación/Nación Media que “antes del 11 de septiembre no había mucho control en los vuelos internos en EE.UU. Lo que controlaban eran más que nada armas. Después de los atentados, los controles en vuelos aumentaron muchísimo, tanto dentro de EE.UU. como a nivel mundial. Aumentó la lista de elementos que no se pueden llevar en el equipaje de mano, como líquidos y navajas”.
El historiador relató que estuvo dos veces en Estados Unidos, en el 81 y en el 87, realizando en ambas ocasiones vuelos internos. Y, al menos en los 80, el control era muy poco. ”No recuerdo que te revisaran los bolsones de mano, no se pensaba que pudiera haber un secuestro o un atentado dentro de Estados Unidos. En el 81 volé desde Nueva York a Nueva Orleans y de Nueva Orleans a Miami. Entré al avión sin que me revisen el bolsón de mano. En el 87 hice un vuelo entre Miami y San Diego y de San Diego a Houston tampoco nos revisaron nada. Entramos en la fila, hice el checkin y nada, ni siquiera pasamos por un detector. Obviamente todo eso cambió después de los atentados del 11 de septiembre”, precisó.
En la misma línea se expresó Fabián Martínez, periodista y creador de contenido, quien realizó un entrenamiento como piloto aviador civil. “Hubo un antes y un después en la industria de la aviación. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 desnudaron las falencias de seguridad en la aviación, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial. Dejaron al descubierto las debilidades no solo de las aerolíneas, sino también de los aeropuertos y de los gobiernos”, contó.
Dos paraguayos perdieron la vida
El luto por las muertes del 11-S también alcanzó a nuestro país. Una familia de Asunción y otra familia de Misiones lloraron a dos de nuestros compatriotas. Se trata de Carlos Alberto Samaniego López, de 29 años, oriundo de Asunción, y Obdulio Amias Ruiz Díaz Shug, de 44 años, oriundo de San Ignacio, Misiones.
Samaniego era un profesional del sector financiero e hincha fanático de Olimpia. Buscando consolidar su carrera profesional, se fue a vivir a Estados Unidos, donde llevaba pocos años residiendo. Trabajaba en la firma de inversiones Cantor Fitzgerald, cuyas oficinas funcionaban entre los pisos 101 a 105 de la Torre Norte. El impacto ocurrió por debajo de dicha zona, dejando a todos los que se encontraban allí atrapados. Ningún empleado de esa firma que se hallaba en esas oficinas logró sobrevivir. El cuerpo de Carlos Alberto fue identificado semanas después, mediante pruebas de ADN.
Obdulio residía desde hacía más de una década en Nueva York, con su esposa e hijos. Laboraba en el área de mantenimiento y servicios técnicos del World Trade Center. Se encontraba realizando sus labores rutinarias cuando se desató el infierno. Fue de las tantas personas que quedaron atrapadas bajos los escombros y no pudo sobrevivir.
Surgimiento de teorías conspirativas
Inmediatamente después de los atentados, comenzaron a surgir un sinfín de teorías sobre lo ocurrido. De hecho, el 11-S está considerado como el acontecimiento que dio inicio a la era de las teorías conspirativas modernas. En aquel entonces, internet aún estaba en pañales, las redes sociales no existían y los videos y posteos virales no estaban prácticamente en los planes de nadie. Fueron los primeros y rudimentarios foros web y correos electrónicos los que se convirtieron en el nido de especulaciones por parte de los primeros internautas.
Una de las teorías más famosas y difundidas a nivel mundial es que la causa del derrumbe de las Torres Gemelas no fueron los choques de aviones, sino que se trató de una demolición controlada. A diferencia de la versión oficial, que concluyó que el colapso de las torres se debió a que los incendios provocados por los impactos debilitaron los soportes de acero de los pisos afectados, esta teoría sugiere que en realidad explosivos fueron colocados previamente a los ataques, en puntos estratégicos, y que esa fue la verdadera causa del derrumbe.
La teoría sostiene que la temperatura de los incendios no era suficiente para debilitar la estructura de las torres y que el desplome vertical y simétrico de los edificios, sumado a los destellos y columnas de humo divisadas en los pisos inferiores durante la caída, son pruebas de que se utilizaron cargas de demolición tradicionales. Para los defensores de esta teoría, la velocidad casi de caída libre con la que colapsaron las estructuras sigue siendo el principal cabo suelto que la narrativa oficial no logra esclarecer.
Entre tanto, el consenso científico internacional, liderado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), descarta firmemente el supuesto uso de explosivos. Las investigaciones oficiales sostienen que el combustible de los aviones actuó como queroseno que despojó al acero de su aislamiento térmico, provocando que los soportes perdieran el 50% de su capacidad de resistencia a 600 ° C.
El Memorial: el National September 11 Memorial & Museum
Actualmente en la Zona Cero se erige un nuevo complejo con un memorial que homenajea a las víctimas de los atentados de aquella trágica jornada septembrina. Las “Piscinas Gemelas”, un monumento denominado “Reflecting Absence” (en español, Reflejando Ausencias) consisten en dos piscinas cuadradas ubicadas cada una exactamente donde se erigían las Torres Gemelas.
Se trata de las dos fuentes de agua artificiale más grandes de norteámerica, diseñadas por los arquitectos Michael Arad y Peter Walker. El concepto central es el monumento al vacío. El agua cae en cascada por paredes de granito de 9 metros hacia un foso central que parece no tener fin. Esto simboliza la pérdida irreparable y el vacío dejado por los ataques. Alrededor de los parapetos de bronce que bordean las fuentes están grabados con láser los nombres de las 2.977 víctimas, incluidos los paraguayos Carlos Samaniego y Obdulio Ruiz Díaz.
En el nuevo complejo del World Trade Center, el edificio principal es el One Wolrd Trade Center, anteriormente conocido como Freedom Tower (en español, Torre de la Libertad). Con una altura de 541 metros (1.776 pies, en alusión al año de declaración de independencia de los Estados Unidos) y 104 plantas, es el edificio más alto del hemisferio occidental.
En la cultura popular
El 11-S ha tenido un impacto significativo en la cultura popular, siendo retratado en numerosas películas, series y hasta libros. En el cine, entre las obras más conocidas que representaron los atentados están la película United 93, dirigida por Paul Greengrass y estrenada en 2006, que retrata los acontecimientos del secuestro del cuarto avión; y la película World Trade Center, conocida en Hispanoamérica como Las Torres Gemelas, dirigida por por Oliver Stone y protagonizada por Nicolas Cage, que retrata la supervivencia de oficiales de la Policía del Puerto que quedaron atrapados entre los escombros.
En lo que respecta a series y documentales, podemos destacar las siguientes; Punto de inflexión: El 11-S y la guerra contra el terrorismo, una miniserie documental de Netflix que trata sobre el auge de Al Qaeda y las decisiones de la era Bush; 9/11: Así se vivió en América, una docuserie de National Geopgraphic que también se puede encontrar en Disney+, construida enteramente con archivos de video e imágenes cronológicas de aquella jornada; 9/11: Inside the President’s War Room, una serie de testimonios inéditos del propio George W. Bush y su gabinete sobre las decisiones tomadas a bordo del Air Force One.
En cuanto a libros y ensayos, las obras más conocidas son las siguientes: El informe de la Comisión del 11-S, documento oficial de acceso público que funciona como la radiografía completa de los acontecimientos de ese día; Lo que vi aquel día (The Looming Tower), autoría de Lawrence Wright, un libro de investigación periodística ganador del Premio Pulitzer que explica minuciosamente cómo se gestó el ataque desde los años 90.
El 11-S incluso tuvo un impacto en el mundo de la animación. Se teoriza que fue uno de los tantos acontecimientos supuestamente predichos por la famosa serie animada Los Simpson. En el primer episodio de la temporada 9, Homero Contra la Ciudad de Nueva York, la escena donde se muestra la portada de una revista que alinea el precio 9 dólares justo al lado de la silueta de las Torres Gemelas, hace que se forme visualmente la cifra “9/11”, es decir, septiembre 11.
Por otro lado, en la película original de Disney, Lilo y Stitch, representa la repercusión de los atentados. En la secuencia final, Sitich robaba un avión comercial Boeing 747 para rescatar a Lilo de la nave del personaje de Gantu. Sitich utilizaba la aeronave para esquivar los edificios de la ciudad. Sin embargo, tras los acontecimientos del 11 de septiembre, Disney temió herir la sensibilidad colectiva tras la tragedia, de modo que ordenó a los animadores modificar la secuencia final, donde vemos que, en lugar del avión comercial utilizan la nave espacial roja de Jumba y Pleakley.
Si bien los escombros fueron removidos y la humareda se disipó hace tiempo, un cuarto de siglo después, las consecuencias geopolíticas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 aún persisten. Los acontecimientos de aquella jornada siguen alimentando debates sobre lo ocurrido y sobre cómo el país más poderoso del mundo pudo ser golpeado de esa manera en su propio territorio.
A ello se suman las profundas huellas que dejó en la industria de la aviación y en los sistemas de seguridad a nivel mundial. Veinticinco años después, el 11-S continúa siendo un acontecimiento que marcó un antes y un después en la historia contemporánea y cuya memoria permanece intacta.
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Meta incluye a Paraguay en prueba de nueva verificación de contenidos en redes sociales
Meta anunció el miércoles que comenzó a probar sus Notas de la Comunidad en 16 países hispanohablantes de América Latina, un paso hacia la sustitución del programa de verificación periodística profesional de contenidos que lleva a cabo en la región. El anuncio fue cuestionado de inmediato por la Red Internacional de Verificación de Datos (IFCN, según sus siglás en inglés), que afirmó que el programa de Meta “no es suficiente cuando se trata de reducir el impacto de falsedades dañinas” en las redes sociales. La AFP es miembro de la IFCN.
El sistema de colaboración masiva, inspirado en el que utiliza X de Elon Musk, está diseñado para reemplazar las verificaciones realizadas por redacciones y agencias de verificación de datos, un programa al que Meta puso fin en Estados Unidos el año pasado. Los países concernidos por la decisión son Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
Brasil, que celebrará elecciones presidenciales en octubre y es el mercado más grande de las plataformas de Meta, no fue incluido. “El lanzamiento completo en un determinado país, que incluye empezar a publicar Notas de la Comunidad y migrar gradualmente el programa de verificación independiente, ocurrirá cuando tengamos confianza en que el producto funciona de forma correcta”, dijo Meta en un comunicado.
Phil Chetwynd, director de información de la AFP, dijo el miércoles que los equipos de verificación de la agencia en la región realizaron durante ocho años “un trabajo excepcional”, que la propia Meta ha elogiado.
Señaló que los dos sistemas no deberían tratarse como alternativas. “Investigaciones fiables sugieren que las Notas de la Comunidad solo pueden ser eficaces cuando los colaboradores pueden apoyarse en periodismo verificado, producido éticamente, y en otras fuentes de alta calidad al redactar sus notas”, afirmó.
“La verificación de datos y las Notas de la Comunidad deben ir de la mano. Lo que importa es la calidad de las notas, no su cantidad”, agregó.
Auge de la ultraderecha
El anuncio ocurre cuando un creciente número de candidatos conservadores y de extrema derecha ha alcanzado la presidencia en los últimos tiempos en América Latina con promesas de desregulación, mano dura y resultados veloces en la lucha contra el narco y el crimen. Tienen como modelo al presidente salvadoreño Nayib Bukele y a Donald Trump, y fueron apoyados por Estados Unidos.
Cuentan con fuertes estrategias en redes sociales, donde pulula la desinformación, para exaltar su imagen y difundir propaganda. En El Salvador se descubrió el uso de “granjas de trolls” para crear simpatizantes ficticios y simular apoyo al gobierno.
Muchos se muestran como gobernantes de acción: el presidente de Ecuador de chaleco antibalas en operaciones policiales, el de Colombia vestido de verde oliva junto a militares y entre bolsas blancas con cadáveres de guerrilleros, o el de Chile en la polvorienta frontera con Bolivia al anunciar una zanja para impedir el cruce de migrantes.
En su mayoría estos gobernantes, incluidos en Europa y Estados Unidos, se oponen a programas de verificación digital en redes sociales, acusándolos de ser sesgados.
Meta lanzó las Notas de la Comunidad en enero de 2025 en Estados Unidos. Se trata de “una forma colaborativa para que las personas que utilizan nuestras plataformas aporten información contextual a publicaciones en Facebook, Instagram y Threads”, según la compañía.
De acuerdo con Meta, las Notas de la Comunidad cuentan con “más de 1,4 millones de colaboradores, que produjeron más de 50.000 publicaciones” desde su lanzamiento.
“El programa de Notas de la Comunidad por sí solo simplemente no es suficiente cuando se trata de reducir el impacto de falsedades dañinas en las plataformas de redes sociales”, dijo en un comunicado Angie Holan, directora de IFCN. La AFP participa en más de 26 idiomas en un programa de verificación de datos desarrollado por Facebook, que contrata para ese fin a más de 80 medios de comunicación de todo el mundo.
¿Qué son las “notas de la comunidad”?
El grupo Meta (Facebook, Instagram y WhatsApp) anunció el miércoles que comenzará a probar las llamadas “notas de la comunidad” en 16 países de América Latina, un sistema que ya se ha implantado en Estados Unidos para sustituir su programa de verificación de datos. Un paso más para dejar atrás la verificación de datos realizada por medios de comunicación asociados y sustituirla por un sistema de moderación basado en los usuarios.
¿Cómo funcionan las notas de contexto?
Las notas de contexto son una herramienta de moderación colectiva de contenidos. Aparecen debajo de determinadas publicaciones potencialmente engañosas. Twitter puso en marcha estas notas en 2021 y posteriormente las generalizó en la red social, adquirida en 2022 por Elon Musk y ahora llamada X. En enero de 2025, Meta anunció que pondría fin en Estados Unidos a su programa de verificación de datos, pocos días antes de la investidura de Donald Trump, y que lo sustituiría por estas notas.
Las escriben usuarios voluntarios, que deben inscribirse previamente, con el objetivo de “informar mejor en caso de que una publicación sea potencialmente engañosa o poco clara”, según afirma Meta en su página web.
Una “nota de la comunidad” puede aparecer en una publicación “si un número suficiente de colaboradores la considera útil”. Así, “cualquiera puede solicitar una nota de la comunidad sobre una publicación que vea en Facebook, Instagram o Threads y que pueda beneficiarse de un mayor contexto”.
Por ahora, estas notas solo pueden aparecer en contenidos consultables en línea en Estados Unidos. Para convertirse en colaborador, hay que tener al menos 18 años, una cuenta de Facebook, Instagram o Threads de al menos seis meses de antigüedad y una cuenta que no haya infringido las normas de Meta de forma reiterada.
¿Cuáles son los riesgos?
Facebook cuenta con un programa de verificación de datos en más de 26 idiomas, que remunera a más de 80 medios de comunicación de todo el mundo, entre ellos la AFP, para utilizar sus “verificaciones de datos” en su plataforma, WhatsApp e Instagram.
Con las notas, “el problema es hacer que la verificación dependa de la multitud”, según Christine Balagué, fundadora de la red de investigación “Good in Tech”, que trabaja sobre la desinformación.
“La multitud puede decir algo acertado, pero también puede haber personas malintencionadas que estén ahí para difundir y propagar desinformación”, señala.
El Consejo de Supervisión creado por Meta, matriz de Facebook, para examinar sus decisiones de moderación, advirtió en marzo que si este sistema se implantara a escala mundial “podría (...) plantear riesgos considerables para los derechos humanos y causar daños concretos”.
Esto resulta especialmente preocupante en “regímenes represivos en materia de derechos humanos, en particular en el contexto de elecciones y situaciones de crisis y conflicto”, añadió.
¿Son eficaces las notas contra la desinformación?
Estas notas, creadas y aprobadas por simples usuarios de las redes sociales, suelen apoyarse en el periodismo independiente para fundamentar sus afirmaciones. Pero esto resulta difícil, incluso imposible, en regímenes represivos, señaló el Consejo de Supervisión creado por Meta.
En algunas regiones del mundo, “actores malintencionados han demostrado en repetidas ocasiones su capacidad para coordinar un gran número de cuentas con el fin de difundir información engañosa” y podrían tratar de manipular las “notas de la comunidad” de Meta, señaló el Consejo. “Este riesgo aumentará a medida que la inteligencia artificial facilite la creación y el funcionamiento a gran escala de estas redes”, advirtió.
El hecho de que las plataformas digitales reduzcan sus esfuerzos para combatir la desinformación supone un riesgo adicional para la integridad de los procesos democráticos y la confianza de la ciudadanía, advirtió en marzo la Red Europea de Estándares de Verificación de Datos (EFCSN), de la que AFP es miembro.
Fuente: AFP.
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JEM admite acusación por mal desempeño contra jueces de Central
El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) deberá estudiar si corresponde iniciar un enjuiciamiento por presunto mal desempeño en sus funciones contra los jueces de Sentencia de Central, Dina Marchuk, Julio Granada y Letizia de Gásperi. La acusación fue presentada por Graciela Beatriz Pintos Orué y Óscar López, padres de Axel Fabián López Orué, un joven que había sido condenado a 12 años de cárcel en un caso de supuesta coacción sexual y otros delitos, cuya sentencia fue posteriormente anulada por un Tribunal de Apelación.
La acusación, que ya fue admitida por el órgano juzgador de magistrados, refiere que los citados magistrados desconocieron la ley y demostraron una clara ignorancia en la aplicación de la Constitución Nacional. Según los denunciantes, esto quedó en evidencia durante el juicio oral, en el que se dictó la condena de 12 años sin contar con elementos de prueba suficientes, incurriendo en una abierta violación de las garantías constitucionales y procesales que tutelan el debido proceso.
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Del mismo modo, la acusación señala que los jueces admitieron de forma irregular pruebas que ya habían sido rechazadas previamente, vulnerando el desarrollo legal del juicio. Ahora, los integrantes del JEM deberán evaluar si corresponde iniciar el enjuiciamiento formal contra los tres magistrados. De ser así, también tendrán que definir si el proceso se realizará con la suspensión de sus funciones o si, por el contrario, se rechaza la acusación presentada.
Igualmente otro hecho irregular que habría cometido el Tribunal de Sentencia es que el joven Axel López estuvo con arresto domiciliario 8 años 4 meses y fue privado de libertad 4 meses 11 días a hasta que se anuló la condena y volvió a recuperar su libertad.
Juicio suspendido
Por pedido de la abogada Noelia Núñez, querellante en el presente proceso penal, se pospuso el nuevo juicio oral y público que debe enfrentar el joven Axel López. La citada profesional del derecho presentó un certificado médico justificando su pedido de posponer la audiencia oral.
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