“Wonder Man” es la nueva miniserie de Marvel Television, una producción de ocho episodios que se estrena completa en Disney+ el 27 de enero de 2026 en Estados Unidos y el 28 de enero en muchos otros territorios. La serie forma parte de la Fase Seis del Universo Cinematográfico de Marvel, pero se lanza bajo la etiqueta “Marvel Spotlight”, lo que la define como una historia más independiente y autoconclusiva.
Creada por Destin Daniel Cretton (Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos) y Andrew Guest (Community, Hawkeye), la serie apuesta por un formato de estreno total, con episodios de entre 30 y 40 minutos, pensados para el binge-watching. Los títulos ya revelados —Matinee, Self-Tape, Pacoima, Doorman, Found Footage, Call Back, Kathy Friedman y Yucca Valley— anticipan un tono marcadamente meta y una mirada entre bastidores del mundo del cine.
La historia sigue a Simon Williams (Yahya Abdul-Mateen II), un actor que intenta abrirse camino en Hollywood mientras mantiene en secreto sus poderes sobrehumanos —fuerza, resistencia y energía iónica, fieles al cómic—. Su camino se cruza con el de Trevor Slattery (Sir Ben Kingsley), un actor veterano cuya fama quedó atrás. Ambos se ven envueltos en un peculiar proyecto: el excéntrico director Von Kovak (Zlatko Burić) está preparando un remake de la película de superhéroes Wonder Man. Para Simon, es la oportunidad del papel de su vida; para Trevor, una posible redención.
Con una mezcla de comedia de colegas, sátira sobre la industria cinematográfica, drama personal y comentarios autorreferenciales sobre el propio MCU —incluida la fatiga del género—, la serie propone una mirada distinta al universo Marvel. El reparto se completa con Arian Moayed, Demetrius Grosse, Josh Gad, Olivia Thirlby, entre otros.
Durante la rueda de prensa de Marvel Television – “Wonder Man”, Sir Ben Kingsley y Yahya Abdul-Mateen II reflexionaron sobre el trabajo actoral y la naturaleza de la serie. Al ser preguntado por la tendencia a sobreanalizar las escenas, Kingsley fue claro: “Tienes que respetar el proceso de todos, y en cualquier colaboración ser lo más honesto y amable posible, pero creo que existe el peligro de analizar tanto que la imaginación ya no puede activarse y los impulsos creativos no pueden fluir. Puede ser restrictivo.”
El actor explicó que, aunque él construye un pasado para su personaje, no siempre siente la necesidad de verbalizarlo: “Tengo un pasado para mi personaje y me gusta traer ese pasado, pero no necesariamente quiero compartirlo con todo el mundo. Mi personaje tiene su propia vida.”
Kingsley reconoció que ese exceso de análisis puede convertirse en un obstáculo: “He visto que puede ser una forma de retrasar la actuación lo máximo posible. Puede llegar a paralizarte.”
Sobre su decisión de regresar al MCU, Kingsley habló con especial afecto de Trevor Slattery: “Desde el principio me emocionó volver a Trevor. Es un personaje al que, tengo que decir, siento mucho cariño. Cuando empiezo a hablar de él, a veces me deslizo dentro de él, y creo que eso es una buena señal.”
Y añadió sobre su relación con Marvel: “Me encanta Marvel. Han sido muy generosos conmigo y por eso estuve muy feliz de regresar.”
Por su parte, Yahya Abdul-Mateen II explicó que su vínculo con el proyecto nace de su admiración previa por Marvel y de la confianza en la visión creativa del equipo: “He sido fan de Marvel durante mucho tiempo. Cuando llegó la oportunidad, sentí mucha confianza. Me gustó el estilo y la forma de trabajar.”
El actor destacó la sensibilidad del director para captar el comportamiento humano: “Tiene una gran percepción de los patrones genuinos del comportamiento humano. Todo está muy conectado desde el primer encuentro hasta el final de la serie.”
Kingsley reforzó esa idea al describir la relación entre los personajes: “Está escrita como el descubrimiento genuino de dos hombres que se van encontrando y, sorprendentemente, encuentran un terreno común.”
Ambos coincidieron en que Wonder Man se apoya más en la humanidad de los personajes que en los códigos clásicos del cine de superhéroes. Abdul-Mateen II lo expresó así: “Para mí, no se trata tanto del cómic, sino de los patrones de la humanidad y del comportamiento humano. La serie está más arraigada en la experiencia humana que en una experiencia abstracta del cómic.”
El tono de la serie oscila entre la sátira y la realidad, especialmente en su retrato de Hollywood. Abdul-Mateen II compartió una experiencia personal que conecta con el viaje de su personaje: “Recuerdo estar en la escuela, hace años, sintiendo que tenía algo especial que ofrecer y que nadie en el mundo sabía quién era. Esa hambre de compartir algo que creías especial está ahí.”
También señaló el cansancio emocional de Simon Williams: “Simon está en un punto del viaje en el que necesita un descanso, y eso es algo con lo que definitivamente me identifico.”
En el tramo final de la rueda de prensa, se abordó la actuación en un contexto marcado por la tecnología y los efectos digitales. Kingsley subrayó que la serie no busca dar lecciones: “No creo que esté escrita para dar un mensaje, sino para tocar a la gente. Hay una diferencia entre informar y conmover.”
Sobre el uso de efectos visuales, añadió: “Hay mucho trabajo de postproducción y efectos generados por ordenador, y creo que eso puede realzar las interpretaciones, siempre que la expresión del actor esté protegida y cuidada.”
Abdul-Mateen II cerró la reflexión volviendo a la esencia del oficio: “Contamos historias, ofrecemos versiones de la verdad e invitamos al público a entrar y compartir esa experiencia. Mientras haya humanidad en el centro, la historia funciona.”
La rueda de prensa dejó claro que Wonder Man se presenta como una propuesta distinta dentro de Marvel: una serie que pone el foco en la amistad, la identidad y el significado de actuar, más que en los elementos tradicionales del género de superhéroes.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.