Como estamos en una temporada en la que las plantas tomaron gran protagonismo, hoy traemos un artículo súper interesante para los amantes de las orquídeas, una especie bastante exquisita. Se trata de algunos tips que tenés que tener en cuenta a la hora de trasplantarlas.

A criterio de los profesionales, todas las plantas necesitan de vez en cuando un cambio de maceta o de sustrato para mejorar su estado de salud, crecimiento y desarrollo. Pero como todo, tiene un protocolo de manera que el procedimiento que se lleve a cabo resulte exitoso.

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Lo primero que se debe saber es la especie o qué tipo de orquídea es la que se tiene, porque de eso dependerán los cambios, algunos son de uno y otros son de dos años, dependiendo de la especie. Las orquídeas deben ser trasplantadas antes de que empiece su periodo de mayor crecimiento o antes de que se inicie la primavera y nunca se deben trasplantar en época de floración.

Según los especialistas, si compran una orquídea, al llegar a la casa solo hay que acomodarla en un lugar que les guste y que tenga las condiciones que la planta necesita. No necesita maceta, no necesita cambios por el momento.

Cuando hay más raíces afuera que adentro de la maceta, es un buen indicativo que se tiene que cambiar (las raíces deben estar sanas tanto dentro como fuera). Aunque no tenga tantas raíces, pero si estas tienen un color marrón u oscuro, tenemos que hacer cambios para limpiar y retirar las raíces que ya no sirvan.

Al realizar los cambios no se debe utilizar el mismo sustrato, también se debe cambiar por uno nuevo (corteza de pino tratada), roca volcánica triturada, musgo sphagnum (poco) y unos cuantos pedazos de carbón vegetal. Y en cuanto a las macetas, deben tener un buen sistema de drenaje, que no almacenen tanta humedad y que tengan una buena ventilación.

Los pasos para trasplantar

Tener todo a mano, la orquídea que vamos a trasplantar, la nueva maceta, el sustrato, unas tijeras de podar o un cuchillo bien afilado y guantes. Los utensilios deben estar todos debidamente desinfectados.

Sacar la orquídea de la maceta y revisar bien las raíces y retirar lo que sea necesario, para luego acomodarla bien y ahí echar el sustrato. Hay que dejarla reposar, una semana sin regar, esto para que las heridas cicatricen y así no pueda entrar ningún patógeno que pueda dañar la planta.

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Si la orquídea no está floreciendo, se debe considerar el tiempo de trasplante y si eso realmente fue necesario. Hay que recordar que se debe ser muy paciente con las orquídeas, ellas también son seres vivos y no solo son adornos, hay que consentirlas.

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