La actriz estadounidense, Anne Heche, falleció ayer viernes a consecuencia de un trágico accidente que sufrió el 5 de agosto pasado, cuando su automóvil se incendió tras estrellarse contra una casa en Los Ángeles, Estados Unidos.
“Ojalá mi mamá esté libre de dolor y comience a explorar aquello que quiero imaginar como su libertad eterna. Durante estos seis días miles de amigos, familiares y fans me han hecho saber que la querían. Estoy agradecido por su amor, como también lo estoy por el apoyo de mi papá, Coley y mi madrastra Alexi, quienes siguen siendo mi roca en estos momentos. Descansa en paz mamá. Te quiere, Homer”, dice el comunicado de su hijo Homer dado a conocer por el diario Los Ángeles Times.
Trayectoria
Heche saltó a la fama en la década de 1980 en la novela “Another World”, en la que interpretó el papel doble de las gemelas Vicky Hudson y Marley Love entre 1987 y 1991. Su larga trayectoria estuvo marcada por altibajos públicos y su lucha por mantener una actitud positiva.
Años después, ya incursionó en el cine con películas como “Donnie Brasco” junto a Johnny Depp, “Seis días y siete noches” con Harrison Ford y en el thriller “Return to Paradise”, con Joaquín Phoenix y Vince Vaughn, luego en 1997 fue parte de “Volcano” junto a Tommy Lee Jones.
Por otro lado, fue una de las figuras más polémicas en Estados Unidos al inicio de los 2000 por su historia de amor con la presentadora de televisión Ellen DeGeneres, en una época en que las relaciones homosexuales no solían hacerse públicas en Hollywood. Al respecto, Ellen también expresó su pesar por la muerte de su expareja. “Este es un día triste. Mando todo mi amor a los hijos de Anne, a su familia y amigos”, tuiteó.
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Cine paraguayo: “Timoteo” se posiciona con éxito junto a “Spider-man”
En su primera semana en cartelera, del 3 al 9 de septiembre, la película paraguaya “Timoteo, el loro que se volvió santo” se posicionó como el segundo filme más visto en Paraguay, registrando un total de 4.316 espectadores, y solo superado por el fenómeno taquillero de “Spider-man: un nuevo día”, que ya acumula 199.893 espectadores, convirtiéndose en el primer título del año en superar la barrera de los cien mil tickets.
No obstante, la comedia dirigida por Osvaldo Ortiz Faimann arrancó su segunda semana ya superando al superhéroe arácnido: el jueves 10 de setiembre atrajo a 352 espectadores, frente a 239 de la megaproducción de Marvel. El top 5 de ayer se completa con “Oasis: Don’t Look Back in Anger” (210 espectadores), “Coyote vs. Acme (137, totaliza 3.537) y “Hechizo de amor: la magia continúa (112).
Estrenada el jueves 3 de septiembre de 2026, la película de Puatarará Films y Aleph Cine ha tenido una receptividad favorable en las principales salas de Asunción y el interior, impulsada por su tono de comedia costumbrista y un elenco de destacadas figuras de la escena local, como Amada Gómez, Katty Pacuá, Olga Vallejos, Wilfrido Acosta, Hernán Melgarejo, entre otros.
“Timoteo, el loro que se volvió santo” cuenta la historia de dos abuelas que intentan ocultar un pequeño crimen: la muerte del loro de su mejor amiga. Pero lo que debía parecer una muerte natural se convierte en un milagro: aparecen creyentes que aseguran haber recibido sus favores. La situación empeora con un supuesto pastor que quiere crear una nueva iglesia y un político que promete el cambio porque Timoteo lo apoya.
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Venecia 2026: crítica de “Diane in the Loop”, incómoda y sorprendente
- Por David Sánchez, desde Venecia (Italia), X: @tegustamuchoelc (*).
Hay películas que parecen pequeñas hasta que uno empieza a tirar de los hilos y descubre que debajo de una historia aparentemente sencilla hay una cantidad de temas considerable. “Diane in the Loop”, de Ann Sirot y Raphaël Balboni, pertenece a esa categoría. Una película incómoda, divertida, extraña y, sobre todo, sorprendentemente inteligente, que utiliza el humor y el absurdo para hablar de feminismo, trauma, maternidad, deseo, memoria y de una generación que parece haberse especializado en encontrar motivos para sentirse ofendida.
Entre recordar y olvidar
Diane desprecia a los hombres tanto como los desea. Su madre fue violada tres años antes de que ella naciera y, cuando Diane descubre esta circunstancia, convierte su vida en una especie de misión vengadora. Su madre, sin embargo, tiene otras preocupaciones: quiere recuperar el tiempo perdido y convertirse, por fin, en la mujer que siempre quiso ser. Entre una hija obsesionada con recordar y una madre que necesita olvidar, la película construye una relación familiar llena de contradicciones. Y ahí está precisamente una de sus mayores virtudes: nunca parece tener una única lectura.
Las muchas capas de Diane
Uno de los grandes aciertos de la película es la construcción de su protagonista. Diane parece tener, en principio, una personalidad perfectamente definida: sabemos qué piensa, qué detesta, qué le indigna y cuál es su posición frente a los hombres. Pero cuanto más avanza la película, más evidente resulta que debajo de esa aparente seguridad hay muchas capas.
No es la misma Diane cuando está frente a su madre que cuando se relaciona con su padre, ni cuando habla de los hombres, ni cuando se enfrenta a sus propios deseos. Hay una Diane hija, una Diane mujer, una Diane marcada por la historia de su madre y otra que intenta construir su propia identidad a partir de ella. Y todas conviven en el mismo personaje, a veces de manera armónica y otras en abierta contradicción.
Lo interesante es que los directores no necesitan explicarlo constantemente. Lo hacen aparecer en las situaciones, en las conversaciones, en los silencios y, sobre todo, en la evolución del personaje. Diane comienza aferrada a unas certezas que parecen inamovibles y termina descubriendo que quizá no todo pueda organizarse según el esquema de buenos y malos con el que había construido su visión del mundo.
Cuando las palabras cambian de sentido
Hay momentos particularmente brillantes en los que los diálogos adquieren un significado completamente distinto dependiendo de cómo se presenten. Por ejemplo, ese encuentro con el ciclista que tiene problemas con la bicicleta o las conversaciones mientras toman algo que ni siquiera parece realmente una copa, sino más bien un zumo. De repente, un gesto cotidiano se vuelve extraño. Lo que escuchamos parece tener un sentido y, cuando las imágenes aportan el contexto, descubrimos otro. Es como si los directores estuvieran jugando constantemente con nuestra percepción.
Ese mecanismo resulta especialmente interesante porque obliga al espectador a pensar. Los comentarios, sacados de contexto, pueden parecer ofensivos, absurdos o incluso terribles; colocados después junto a las imágenes, adquieren otra dimensión. La película juega con esa distancia entre lo que se dice y lo que realmente está ocurriendo, y lo hace con una ligereza que evita que todo se convierta en una tesis doctoral sobre la sociedad contemporánea.
El foco también cuenta
También hay una utilización del lenguaje cinematográfico especialmente elegante. En la escena de la playa, cuando el chico y la chica están hablando, el juego de enfoque y desenfoque resulta casi hipnótico: cuando habla él, el plano dirige nuestra atención hacia él; cuando habla ella, cambia el foco y pasa a ser ella quien domina visualmente la escena. Es un recurso sencillo, pero muy inteligente, porque convierte una conversación aparentemente normal en una pequeña coreografía visual.
La generación de cristal entra en escena
Y entonces aparece uno de los aspectos más divertidos —y también más incómodos— de la película: su retrato de determinadas sensibilidades contemporáneas.
“Diane in the Loop” parece disfrutar provocando a esa parte de la sociedad que analiza cada comentario, cada palabra y cada gesto como si estuviera ante un tribunal permanente. Las protagonistas pueden convertir prácticamente cualquier situación en un motivo de indignación. Y la película se permite una ironía bastante evidente sobre ese progresismo llevado al extremo, sobre esa necesidad de encontrar siempre algo que señalar, corregir o denunciar.
La gracia está en que los directores no parecen interesados en decirnos simplemente quién tiene razón. Más bien colocan a sus personajes en situaciones incómodas y dejan que sean ellos mismos quienes se contradigan. Es una generación con mandíbula de cristal y, paradójicamente, puño de hierro: extremadamente sensible cuando recibe una ofensa, pero perfectamente capaz de ser brutal cuando considera que la razón está de su lado. La película encuentra ahí un filón cómico considerable.
El trauma de una generación a otra
Pero sería quedarse en la superficie reducir “Diane in the Loop” a una sátira sobre feminismo o sobre la llamada “generación de cristal”. Lo realmente interesante es cómo conecta esa actitud de la hija con la experiencia de la madre. Cuando Diane se queja por cuestiones que su madre considera pequeñas, aparece ese contraste demoledor entre dos generaciones de mujeres. La madre parece pensar: “Lo que yo viví sí fue grave”. Y ahí la película introduce una pregunta mucho más interesante: ¿qué ocurre cuando una generación hereda un trauma, pero vive en un mundo completamente diferente al de quien lo sufrió originalmente?
Nunca es demasiado tarde
La madre, además, no quiere quedarse atrapada en el pasado. Que vuelva a estudiar es un detalle precioso porque introduce una idea muy sencilla y muy poderosa: nunca es demasiado tarde para recuperar la propia vida. Después de todo lo ocurrido, todavía existe la posibilidad de empezar de nuevo. Frente a la obsesión de Diane por lo que sucedió, su madre mira hacia lo que todavía puede suceder.
Caen las caretas
Y es precisamente en la evolución de Diane donde la película adquiere una dimensión todavía más interesante. Porque su transformación no consiste simplemente en cambiar de opinión: consiste en descubrir que sus propias certezas también pueden ser una prisión.
La gran contradicción que plantea la parte final es especialmente estimulante. Algo que, en principio, debería caernos mal termina cayéndonos bien. Un personaje, una situación o una relación que habíamos aprendido a mirar desde un determinado prejuicio empieza a adquirir otra dimensión. Y entonces la película hace algo que parece sencillo, pero que no lo es: nos obliga a revisar nuestro propio juicio.
Aquí empiezan a caer los mitos, las caretas y, sobre todo, los prejuicios. Lo que parecía blanco o negro adquiere una gama de grises mucho más humana. Y Diane, que durante buena parte del metraje parece querer imponer al mundo una determinada manera de entender las cosas, acaba aprendiendo algo bastante más difícil: que buscar el bienestar y la felicidad personal también puede significar apartar determinadas ideas preconcebidas.
No se trata de traicionar sus convicciones, sino de aceptar que la vida es mucho más contradictoria que cualquier discurso. Que podemos desear aquello que creíamos que no debíamos desear. Que podemos sentir simpatía por quien pensábamos que debíamos rechazar. Y que quizá madurar consiste precisamente en aprender a convivir con esas contradicciones.
Humor para hablar de cosas serias
Y entre todo esto, el humor está siempre presente. Incluso cuando la película se acerca a asuntos dolorosos, nunca pierde esa capacidad para introducir una situación absurda, una conversación incómoda o una pequeña ironía que rompe la solemnidad. Los directores parecen tener muy claro que hablar de temas importantes no obliga necesariamente a ponerse trascendentales.
Poesía en imágenes
Visualmente, además, vuelven a demostrar una sensibilidad extraordinaria. Hay imágenes que parecen salidas directamente de un sueño, como ese momento en que las dos mujeres están en la cama mientras caen plumas desde el cielo. Es poesía cinematográfica, pero sin necesidad de subrayarla. La imagen es bella, extraña y ligeramente absurda, exactamente como buena parte de la película.
Una película que podría con todo
Lo más sorprendente es precisamente el equilibrio. Hay muchísimos temas: maternidad, deseo, violencia, memoria, feminismo, generaciones, identidad, trauma, humor, segundas oportunidades… En manos de otros directores, semejante cantidad de ingredientes podría convertirse fácilmente en un batiburrillo. Aquí, en cambio, todo está razonablemente bien entrelazado. La película sabe cuándo profundizar y cuándo quitar hierro a lo que está contando.
Dos directores a seguir
Ann Sirot y Raphaël Balboni ya habían demostrado su talento con “Le Syndrome des amours passées”, otra película maravillosa que pasó por Cannes. Con “Diane in the Loop” confirman que aquello no era casualidad.
Y también vuelve a poner en valor algo que el cine belga francófono lleva años haciendo especialmente bien: encontrar pequeñas historias, aparentemente modestas, y convertirlas en auténticas pepitas de oro. Películas que quizá no llegan con el ruido de las grandes producciones, pero que consiguen algo mucho más difícil: sorprenderte, incomodarte y hacerte pensar mientras te estás riendo.
Una pepita de oro en Venecia
Presentada en la sección Orizzonti de Venecia, “Diane in the Loop” podría haber encajado perfectamente en la competición oficial. Porque tiene personalidad, ideas, humor y una mirada cinematográfica propia. Es una película maravillosa, de esas que recuerdan por qué los festivales siguen teniendo sentido: para descubrir pequeñas obras capaces de dejarte sentado en la butaca preguntándote qué demonios acabas de ver… y, sobre todo, por qué no puedes dejar de pensar en ello.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Caso Hugo Javier: los indicios afianzan la hipótesis de un accidente, según el juez
El juez de ejecución, Juan Carlos Mendoza, expuso que el caso del exgobernador de Central, Hugo Javier González, se maneja en un 90 % como accidente, pero también señaló que por el momento no se pueden descartar otros escenarios. El magistrado indicó que existen indicios de que haya sido una caída accidental en el baño de la celda en la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza, del barrio Tacumbú de Asunción, la noche del domingo 6 de setiembre.
“Yo coincido en un 90 % con eso, por el levantamiento de las evidencias que yo verifiqué personalmente y por las charlas que tuve con las personas que participaron aparentemente en el momento”, explicó el juez Mendoza, este miércoles, en conversación con el programa “Arriba hoy” de GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Agregó que en el intercambio de las informaciones que también maneja la Fiscalía, actualmente esta es la probabilidad más fuerte. “Son declaraciones y constataciones visuales con las personas que participaron en los primeros auxilios, también por comunicación con el fiscal Luis Chamorro, intercambiamos datos y lo más responsable es decir que la teoría más fuerte es posiblemente una caída”, señaló.
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Mendoza sostuvo que aún se debe manejar todas las alternativas de qué fue lo que ocurrió en la noche del domingo en la celda de Hugo Javier que lo llevó a este estado de salud. Agregó que para probar con certeza definitiva se tienen que contar también con otros datos.
“Nada se descarta, porque tiene que pasar un tiempo prudente, lo que estamos seguros es que tiene un problema de salud por haber recibido un golpe, ahora, si ese golpe fue accidental, si fue provocado, si él se auto infringió el golpe, va a ser un poco difícil todavía a esta altura verificar, comprobar o tener la certeza”, apuntó el magistrado.
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La Semana Súper 8: el cine analógico llega con un laboratorio y charlas
El Laboratorio de Experimentaciones Analógicas (L.E.XA.) presenta la residencia de creación “Yvyra” y el ciclo de charlas virtuales “La Semana Súper 8”. Dos formaciones gratuitas para aprender y crear cine en formato analógico. Las convocatorias para ambos programas se encuentran abiertas.
El cine en fílmico se encuentra más vivo que nunca, también en Paraguay. Por eso, L.E.X.A., coordinado por Joaquín Pedretti y Dave Walls, presenta estas dos propuestas de formación gratuitas para todo Paraguay y la región, con apoyo del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP), el Instituto Cultural Paraguayo-Alemán - Goethe-Zentrum (ICPA-GZ) y Piscucha Film Lab.
La Semana del Súper 8 Online incluye charlas con exponentes internacionales, del 15 al 24 de septiembre. Los facilitadores son los cineastas: Pablo Marín (Argentina-España), Paulo Pécora (Argentina), Duo Strangloscope (Brasil) y Daniela Cugliandolo (Argentina-España). Este espacio está dirigido a cualquier persona que tenga interés en este formato.
Residencia Yvyra - Laboratorio de creación fílmica: Para los árboles propone un espacio de formación y producción audiovisual de 5 cortometrajes en formato súper 8 mm. Duración total de 8 semanas en formato híbrido en Altos, Cordillera y Asunción. Los facilitadores de este espacio son los cineastas Joaquín Pedretti y Dave Walls y el sonidista Martín De Lemos.
Está dirigido para estudiantes avanzados y/o profesionales del audiovisual, cine, sonido, artes interdisciplinarias, escénicas. También es prerrequisito participar de la Semana Súper 8. Las postulaciones se reciben hasta el 21 de septiembre para ambas formaciones, ingresando al enlace: linktr.ee/lexalabpy. Para conocer más, en el instagram @lexalabpy.