“¡'Apenas el sol’ recibe dos premios en Cinelatino Rencontres de Toulouse! ¡Estamos muy felices por haber sido reconocidos con el Premio a Mejor Documental y el Premio del Público!”, anunció la producción de la película paraguaya en Facebook, este domingo pasado, tras obtener ambos reconocimientos en el prestigioso Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse, “Cinélatino, Rencontres de Toulouse”, en su edición 33.
“Muchas gracias a @cinelatino.toulouse, gracias al jurado, gracias a la audiencia francesa que votó a @apenaselsol como su favorita, gracias a nuestro protagonista Mateo Sobode Chiqueno y gracias a las organizaciones nacionales e internacionales que apoyaron la película”, agrega el mensaje.
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“Es un honor enorme y un homenaje a nuestros protagonistas Ayoreo. Gracias a nuestro equipo humano por el inmenso compromiso y talento. ¡No cabemos en nuestra emoción!”, finaliza el anuncio sobre estos importantes premios.
En la coproducción con Suiza, en un intento por preservar su cultura en riesgo de desaparición y reconstruir la memoria de su hogar perdido, Mateo Sobode Chiqueno atraviesa el árido y desolado Chaco paraguayo grabando las historias, canciones y testimonios de otros Ayoreo que, como él, fueron despojados de la selva, perdiendo su territorio ancestral, sus medios de subsistencia, sus creencias y su hogar.
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El Festival Cinelatino de Toulouse (Francia), una de las mayores citas del cine latinoamericano en Europa, otorgó el domingo su gran premio a “La chica nueva”, ópera prima de la argentina Micaela Gonzalo, al término de un certamen celebrado en línea por la pandemia.
El certamen, que cada año reúne a más de 50.000 participantes y proyecta unos 170 filmes, tiene previsto celebrar un programa presencial entre el 9 y el 13 de junio.
Tras la conmovedora película “El tiempo nublado”, la directora Arami Ullón, retorna con un documental humanista y poético que inauguró el prestigioso Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam (IDFA) en su edición 2020.
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Buena Vista All Stars lleva la esencia de Cuba a Río Loco de Toulouse
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
En el marco del festival dedicado a las culturas insulares en Toulouse, Barbarito Torres, Manuel Machado y Demetrio Muñiz reflexionan sobre la universalidad de su música, la resiliencia creativa ante las dificultades en Cuba y su profundo amor por Madrid, su hogar desde hace más de tres décadas.
El sonido del laúd, el brillo de la trompeta y la calidez de las voces cubanas han vuelto a resonar en Toulouse. En el marco del festival Río Loco, un encuentro anual que celebra las músicas y culturas insulares del mundo, los Buena Vista All Stars han desembarcado una vez más para recordar al mundo que el son cubano es un patrimonio universal.
Sentados juntos, Barbarito Torres, Manuel Machado y Demetrio Muñiz no solo repasan su larga trayectoria, sino que ofrecen una lección de vida sobre cómo la música trasciende las crisis, las fronteras y los idiomas.
Un escenario familiar y el orgullo de compartir cartel
Para la agrupación, pisar el escenario de Río Loco es como volver a casa. “Ya he perdido la cuenta de cuántas veces hemos venido”, confiesa Demetrio Muñiz, destacando la larga trayectoria del grupo por la ciudad occitana. “Creo que este es un lugar abierto a la música”, añade, celebrando la fusión cultural que se vivió la noche anterior entre cantantes franceses y músicos cubanos.
Este año, el festival tiene un sabor especial para ellos: compartir cartel con Los Van Van. “Son el tren de Cuba, una orquesta que todos los músicos que estamos aquí respetamos y queremos muchísimo”, afirma Muñiz, mientras Barbarito Torres la califica como “una orquesta emblemática”. Para los All Stars, compartir festival con tales gigantes es un orgullo que, a la vez, “nos obliga a estar a la altura del evento”.
Chan Chan: un himno que nunca envejece
Es imposible hablar de Buena Vista All Stars sin mencionar Chan Chan. Convertida en un himno global que tararea incluso quien no habla una palabra de español, la canción de Compay Segundo sigue siendo el corazón de sus conciertos. ¿El secreto para no caer en la rutina tras miles de interpretaciones? La autenticidad.
“Aunque siempre seguimos una misma estructura, cada interpretación es diferente. Cambia el público, cambia la energía, cambia el ambiente”, explica Manuel Machado. Demetrio Muñiz matiza que esta versión está profundamente marcada por la personalidad musical de Barbarito con el laúd y de Machado con la trompeta, creando “una atmósfera de cercanía, de calor y de ternura”. “Es un Chan Chan muy nuestro", concluye Torres. “Está basado en el original, pero tiene mucho de nosotros”.
La creatividad no tiene bloqueo
Cuando la conversación gira hacia la compleja realidad económica de Cuba, el tono se vuelve reflexivo pero inquebrantable. Muñiz es claro: la realidad afecta a todo, pero no a las ganas de expresar algo. “La creatividad y el talento siempre intentan salir adelante, incluso en los momentos más difíciles”, sentencia.
Manuel Machado lo resume con una frase lapidaria: “Para eso no hay bloqueo”. Y Muñiz remata: “Eso no lo puede bloquear nadie”.
Vivir exclusivamente de la música en la isla es, admiten, tan complicado como cualquier otra profesión en tiempos de crisis. Sin embargo, la música se erige como un refugio y un motor. “Siempre”, responde Muñiz al preguntarle si la música ayuda a superar las dificultades. “Sin música no hay vida”, añade Torres, recordando el dicho popular: “En Cuba también se dice que el son no puede desaparecer porque el cubano es sabrosón”.
Esta fortaleza se refleja en el escenario. No hay decepción que recordar en sus giras mundiales. “Es increíble escuchar a un griego o a un japonés cantando correctamente las letras”, se asombra Muñiz. “¿Qué límites tiene la música? Ninguno. El sonido no tiene fronteras”.
Madrid, un hogar de 36 años
Más allá de Cuba, hay una ciudad que ocupa un lugar especial en el corazón de la agrupación: Madrid. Con 36 años de residencia en la capital española, Machado y Muñiz la consideran su hogar. “Sí, muchísimo. Llevamos muchos años allí. Treinta y seis años ya”, comenta Machado con una sonrisa, mientras Muñiz añade: “Queremos mucho a Madrid. Hemos convivido allí durante mucho tiempo y esa convivencia es una de las cosas más importantes que puede tener una ciudad”.
Sobre la percepción de que Madrid se está convirtiendo en la “Miami europea” debido a la presencia hispanoamericana, Machado defiende la identidad inquebrantable de la ciudad: “Madrid siempre ha tenido una personalidad propia. Siempre se ha dicho aquello de ‘De Madrid al cielo’”.
Muñiz ofrece una mirada madura y humanista sobre la inmigración. Reconoce que, aunque a veces existe una tendencia a no tolerar al diferente, “la realidad demuestra que los inmigrantes son tan necesarios como los autóctonos”. Pone como ejemplo el cuidado de personas mayores, un pilar esencial de la sociedad desempeñado en gran medida por hispanoamericanos. “Compartimos muchas cosas, entre ellas el idioma, y lo importante es el respeto”, concluye.
Incluso ante eventos de gran repercusión como la visita del Papa a Madrid, su postura refleja ese equilibrio entre el respeto y la libertad de pensamiento. Machado reconoce los admirables mensajes de paz y amor, mientras Muñiz, desde su agnosticismo, valora positivamente “un mundo abierto a todos”.
El repertorio del alma
Antes de despedirse y prepararse para el concierto, les pedimos que elijan una canción favorita de su vasto repertorio. Las respuestas dibujan el alma del grupo: Barbarito Torres se queda con la emblemática Chan Chan; Demetrio Muñiz elige la desgarradora belleza de Lágrimas Negras; y Manuel Machado se decanta por Mi música cubana, porque, simplemente, “siento que me representa”.
Esta noche, el público de Toulouse no solo escuchará estas canciones. Será testigo de esa “atmósfera de cercanía y ternura” que solo Buena Vista All Stars sabe crear, demostrando una vez más que, mientras haya un laúd, una trompeta y un ritmo de son, la música cubana seguirá alimentando el alma del mundo.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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GEN estrena este sábado la película “El renacer albirrojo”
Este sábado 6 de junio, a las 22:00, el canal GEN de Nación Media estrena “El renacer albirrojo”, una película documental que no solo trata de fútbol, sino de un pueblo que vuelve a confiar. A través de los relatos de jugadores, hinchas y cuerpo técnico, unidos por la pasión y la garra de la Albirroja, el film dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano revive las emociones y el camino de quienes se atrevieron a creer en el regreso de Paraguay a una Copa Mundial de la FIFA, después de 16 años de ausencia y desencanto social.
La Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) presenta esta película, con el sello de la productora de documentales 1922 Historias Vivas, de Maneglia-Schémbori Realizadores (“7 cajas”, “Los buscadores”) y la producción de 23 Sports. Estrenado en cines el pasado 30 de abril, “El renacer albirrojo” recibió la certificación de Marca País por parte del Viceministerio de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex) del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) por valorizar la identidad paraguaya.
¿De qué se trata? Paraguay, sumido en la desesperanza tras quedar fuera de los últimos tres mundiales, se ilusiona con la llegada de un nuevo técnico y una racha de victorias. El Renacer Albirrojo: una película sobre la pasión de un pueblo sigue el impacto de este despertar deportivo en la sociedad a través de historias reales de los hinchas: Claudio, un repositor que encuentra alegría en los triunfos; Valezka, una madre que equilibra estudio y deporte para su hijo Renato; Pichi, un realizador que documenta las emociones del vestuario; y Claudinha, una joven futbolista que rompe barreras.
Las historias, inmersas dentro de testimonios de futbolistas y equipo técnico, convergen en el crucial partido contra Ecuador, que culmina con la ansiada clasificación al Mundial 2026. La victoria representa para el pueblo paraguayo mucho más que un pase al Mundial: la recuperación de la fe en sí mismo. El canal GEN ofrecerá una repetición este domingo 7 de junio, a las 21:00.
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La Cinémathèque de Toulouse contra el olvido digital
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
En la entrada de la renovada Cinémathèque de Toulouse todavía se percibe el olor reciente de las obras. El edificio acaba de reabrir tras una remodelación ambiciosa, financiada conjuntamente por el Estado francés, la ciudad, la región y el departamento, y concebida no solo como una modernización arquitectónica, sino como una declaración política sobre el futuro del cine en Francia.
Pocos días antes, en el Festival de Cannes, la institución había presentado Cinexplora, una nueva plataforma digital destinada a valorizar parte de las colecciones históricas de la Cinemateca. Allí estaba también Franck Loiret, parte de la institución desde 2007 y director delegado de la institución desde 2015, moviéndose entre restauradores, archivistas, distribuidores y responsables de festivales en lo que hoy constituye una auténtica diplomacia internacional del patrimonio cinematográfico.
Durante más de una hora, Loiret habló sobre la conservación de películas, la crisis del digital, las relaciones entre las salas de Toulouse, la resistencia francesa frente a Hollywood, el papel del CNC y el problema de países donde el cine nacional apenas representa entre el 1 % y el 3 % de las entradas vendidas.
La conversación termina dibujando algo más amplio que una simple entrevista cultural: un retrato de la excepción cinematográfica francesa en un momento en que buena parte del mundo parece haber abandonado las salas.
“Nosotros ya advertíamos contra el ‘todo digital’ hace casi veinte años”, dice Loiret sentado en una de las nuevas salas de la Cinemateca. “El digital es un soporte excelente de difusión, pero no es un soporte de conservación”.
Una cinemateca fuera de París
Loiret llegó al cine desde el teatro. Nacido en Nantes, pasó buena parte de su juventud en Londres, donde trabajó como actor bilingüe en el circuito del West End. Habla inglés con una fluidez casi británica y recuerda aquellos años como fundamentales para entender tanto la creación artística como la gestión cultural.
“Trabajé mucho tiempo en el Wyndham’s Theatre, en Leicester Square, en pleno centro de Londres”, explica. “Ahí desarrollé competencias ligadas a la producción, la administración y la gestión de teatros”.
Su llegada a Toulouse no obedeció a un plan profesional. “No tenía ningún vínculo aquí”, cuenta. “Nací en Nantes, viví mucho tiempo en el extranjero y no tenía familia en el sudoeste”.
Terminó instalándose en la ciudad a finales de los años noventa, coincidiendo con la apertura del Théâtre de la Cité y trabajando junto a Jacques Nichet, primer director del Centro Dramático Nacional de Toulouse. Desde ahí comenzó a integrarse en el ecosistema cultural local.
En 2007 recibió la propuesta de incorporarse a la Cinemateca. Era un momento delicado. El cine mundial atravesaba la gran transición tecnológica hacia el digital y las instituciones patrimoniales no sabían todavía cómo responder.
“Había muchísimas preguntas”, recuerda. “¿Cómo íbamos a conservar el digital? ¿Cómo íbamos a difundirlo? ¿Cómo transformar todos los oficios ligados al cine?”.
Loiret insiste en que la transición digital afectó absolutamente toda la cadena cinematográfica: desde la filmación hasta la restauración y el almacenamiento.
“Con el digital, toda la cadena fue impactada. Desde la concepción de una película hasta su conservación final”.
Toulouse, la “segunda cinemateca” de Francia
En Francia existen numerosas cinematecas regionales: Bretaña, Grenoble, Niza, Saint-Étienne o Porto-Vecchio, entre otras. Pero Toulouse ocupa un lugar singular.
“La Cinémathèque de Toulouse está reconocida de interés nacional”, explica Loiret. “Tenemos una de las colecciones más importantes de Francia y de Europa”.
La comparación inevitable es con la Cinémathèque française. Ambas instituciones comparten el mismo estatuto jurídico: asociaciones privadas de interés público. Pero París dispone de una capacidad presupuestaria incomparable.
“La diferencia principal es la fuerza financiera”, admite Loiret. “La Cinémathèque française es prácticamente la cinemateca nacional”.
Aun así, Toulouse mantiene una influencia excepcional dentro de las redes internacionales de archivos fílmicos. Parte de esa relevancia proviene de la visión de Raymond Borde, fundador de la institución en 1964 y figura clave de la cinefilia francesa de posguerra.
Borde convirtió rápidamente a Toulouse en miembro de la FIAF, la Federación Internacional de Archivos Fílmicos, en un momento particularmente delicado: la Cinémathèque française había abandonado temporalmente la organización.
“Durante un tiempo, Toulouse representaba prácticamente a Francia dentro de la FIAF”, explica Loiret.
Aquella inserción internacional permitió construir relaciones privilegiadas con archivos soviéticos y europeos del Este. Gracias a esos intercambios, Toulouse terminó reuniendo uno de los mayores fondos de cine ruso fuera de Rusia.
“Con Bruselas, probablemente tenemos la colección rusa más importante después de Moscú”.
El tesoro de Jean Renoir
Cuando se le pregunta por la joya más importante de las colecciones, Loiret responde inmediatamente: el negativo original nitrato de La Grande Illusion, de Jean Renoir.
“Es un film trofeo”, dice. “Los alemanes lo tomaron en París, luego fue llevado a Berlín, después los soviéticos lo capturaron y terminó en Moscú”.
Décadas después, gracias a los intercambios entre Toulouse y el Gosfilmofond soviético, la película regresó finalmente a Francia.
Loiret cuenta la historia con visible fascinación. La película fue restaurada junto a StudioCanal y la Cinemateca espera emprender una nueva restauración para el 90 aniversario del film.
“Es una de las películas más importantes de la historia del cine francés”, afirma.
Cannes y el negocio del patrimonio
La presencia de Loiret en Cannes no tenía que ver con la competición oficial ni con las estrellas. Su territorio era otro: Cannes Classics, restauraciones, laboratorios, archivos y patrimonio.
“El Festival de Cannes se ha convertido también en un gran lugar de encuentro para el mundo de las cinematecas”, explica.
Allí se reúnen instituciones como la Cineteca di Bologna, considerada hoy una referencia mundial en restauración cinematográfica.
“Bolonia es una especie de placa giratoria mundial del patrimonio cinematográfico”, dice Loiret. “Conservación, laboratorio, restauración, festival… lo reúne todo”.
También participan distribuidores especializados como Carlotta Films, responsables de muchas restauraciones y reestrenos en Francia.
En Cannes, explica Loiret, no solo se negocian películas. También se discuten colaboraciones internacionales, proyectos educativos y futuros ciclos de programación.
“Es el lugar donde todo el mundo está presente”, resume. “Puedes hacer todas las reuniones que quieras”.
Cinexplora y la digitalización del patrimonio
La gran novedad presentada por Toulouse en Cannes fue Cinexplora, una plataforma digital destinada a abrir parte de las colecciones al público internacional.
“Queríamos contar cien años de cine en el sudoeste francés”, explica Loiret.
La plataforma comienza con unas 500 piezas digitalizadas: películas, carteles, fotografías, documentos de explotación cinematográfica, programas de mano, postales y materiales que normalmente permanecen invisibles para el público.
Loiret insiste en que la plataforma no busca simplemente mostrar archivos digitalizados.
“La idea era crear vínculos entre los objetos y contar historias”.
El sistema permite navegar geográficamente por el sudoeste francés, descubrir antiguas salas de cine o seguir recorridos temáticos.
Uno de los primeros itinerarios urbanos, “Balade de cinéma”, está narrado por Agnès Jaoui y propone un paseo por antiguas salas desaparecidas de Toulouse.
“Hay objetos que son difíciles de mostrar físicamente en una exposición”, explica Loiret. “Con este tipo de plataforma podemos valorizarlos de otra manera”.
La presentación de Cinexplora coincidió además con otro momento importante para la institución: la reapertura del edificio principal de la Cinemateca tras una gran renovación.
La reapertura de la Cinemateca y el apoyo institucional
La remodelación representa una inversión de aproximadamente ocho millones de euros repartidos entre dos grandes proyectos: la modernización de los espacios públicos y la ampliación de los centros de conservación en Balma.
“El proyecto fue financiado al 25 % por el CNC, la ciudad de Toulouse, el departamento y la región”, explica Loiret.
La reapertura tuvo una fuerte dimensión simbólica. Entre las autoridades presentes estuvo el director del Centre national du cinéma et de l’image animée, organismo central de la política cinematográfica francesa y pieza fundamental para entender el funcionamiento del cine en el país.
Francia posee uno de los sistemas audiovisuales más protegidos del mundo. El CNC recauda impuestos específicos sobre entradas de cine, canales de televisión, publicidad y plataformas digitales. Después redistribuye esos fondos dentro de la industria cinematográfica.
“El CNC tiene la capacidad de recaudar tasas y reinvertir ese dinero en el cine”, explica Loiret.
En 2025, la cuota de mercado del cine francés alcanzó el 37,7 %, una cifra excepcional dentro del panorama internacional y muy superior a la de países como Colombia, México, Paraguay o Perú, donde las películas nacionales raramente superan entre el 1 % y el 3 % de las entradas anuales.
Para Loiret, el modelo francés no depende únicamente de subvenciones.
“Mucha gente piensa erróneamente que el cine francés se financia con impuestos generales”, dice. “Pero el sistema funciona sobre una lógica de redistribución interna”.
Ese mecanismo incluye hoy incluso a plataformas como Netflix, Disney+ o Amazon Prime Video, obligadas a contribuir financieramente a la producción audiovisual francesa y europea.
“Si desapareciera el CNC, desaparecería una parte enorme del ecosistema cinematográfico francés”.
¿Por qué los franceses siguen viendo cine francés?
La gran pregunta aparece inevitablemente: ¿qué hace que el público francés siga viendo películas nacionales o de arte y ensayo en una época dominada por Hollywood y las plataformas?
Loiret cree que la respuesta empieza en la infancia.
“Todo comienza con la educación”, afirma. “La educación a la imagen desde muy pequeños es fundamental”.
Loiret subraya repetidamente la importancia de los colegios dentro del modelo francés. Francia lleva décadas integrando programas de cine en las escuelas públicas mediante iniciativas nacionales como École et cinéma, Collège au cinéma y Lycéens et apprentis au cinéma, que permiten a millones de estudiantes descubrir películas clásicas y contemporáneas en salas de cine y no únicamente en pantallas domésticas.
“La gente tiene que entender desde pequeña que el cine es primero una pantalla, no un teléfono”.
La propia Cinémathèque de Toulouse trabaja con niños desde maternal hasta la universidad. No se trata únicamente de proyectar películas, sino también de desarrollar talleres, encuentros y actividades de mediación cultural.
“Maternelle, primaria, secundaria… trabajamos con todos”, explica Loiret. “Si los niños no van al cine con sus padres, al menos tienen acceso al cine gracias a estas acciones”.
Pero la educación, insiste, no basta sin una infraestructura física sólida. Ahí aparece otro de los elementos centrales del modelo francés: la densidad de salas en todo el territorio.
“Si las personas tuvieran que recorrer cincuenta kilómetros para ir al cine, no irían”.
Toulouse y la convivencia entre salas
La situación de Toulouse resulta especialmente interesante porque combina grandes complejos comerciales con una potente red de cines de arte y ensayo.
Loiret menciona frecuentemente al ABC Toulouse, Cinéma Le Cratère - American Cosmograph, Utopia Borderouge y los complejos de Pathé.
Lejos de describir una guerra entre circuitos comerciales e independientes, Loiret habla de equilibrio y complementariedad.
“No hacemos reuniones mensuales, pero todos nos conocemos”, explica.
La relación con Pathé se intensificó especialmente durante el período en que la Cinemateca estuvo parcialmente desplazada por las obras.
“Trabajamos juntos durante varios meses y aprendimos a conocernos”, dice. “Al final lo importante es lo que haces y la respuesta del público”.
Pathé, tradicionalmente asociado al cine comercial, desarrolla ahora también programación de autor, cine patrimonial y retrospectivas.
“Ellos tienen blockbusters, pero también películas de arte y ensayo y cine clásico”, explica Loiret.
La Cinemateca, sin embargo, intenta mantener una identidad específica y evitar competir directamente con los estrenos comerciales.
“Nosotros no hacemos preestrenos”, subraya. “No mostramos películas que todavía están en explotación comercial”.
Sin embargo, insiste en que una ciudad con mucha oferta cinematográfica genera más público global.
“Cuanto más cine hay, mejor funciona todo”.
Cómo se construye una programación
La programación de la Cinemateca mezcla retrospectivas clásicas, descubrimientos, festivales y colaboraciones externas.
Loiret rechaza la idea de limitarse a programar grandes autores consagrados.
“Billy Wilder era importante para la reapertura”, explica. “Pero al mismo tiempo mostramos cineastas japoneses o noruegos mucho menos conocidos”.
La lógica consiste en alternar accesibilidad y descubrimiento.
“La Cinemateca debe seguir siendo una puerta de entrada hacia cinematografías menos evidentes”.
Uno de los proyectos recientes más exitosos fue el ciclo Galaxy, construido alrededor de figuras como Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick o Agnès Varda.
La idea consistía en seleccionar tres películas muy conocidas y luego crear “constelaciones” de otras obras alrededor.
“Hacemos confianza al público y lo llevamos hacia otros lugares”, explica Loiret.
Los resultados fueron notables: 25.000 espectadores en 176 sesiones entre octubre de 2024 y marzo de 2026, en un período además condicionado por las obras y el funcionamiento parcial de la institución. Antes del cierre y las reformas, la Cinemateca recibía alrededor de 80.000 espectadores anuales, una cifra que ahora espera recuperar progresivamente con la reapertura total del edificio y la ampliación de actividades.
La institución también organiza festivales especializados como Synchro o Extrême Cinéma.
“No queríamos hacer simplemente otro festival de películas restauradas”.
El consejo para América Latina
La conversación deriva finalmente hacia América Latina y la enorme diferencia entre Francia y países donde el cine nacional ocupa cuotas mínimas de mercado.
En Colombia, México, Paraguay o Perú, por ejemplo, la presencia del cine nacional rara vez supera entre el 1 % y el 3 % de la taquilla anual, mientras que Francia mantiene una situación excepcional: en 2025, las películas francesas alcanzaron un 37,7 % de cuota de mercado, una de las cifras más altas de Europa y del mundo para un cine nacional frente al dominio de Hollywood.
¿Qué explica esa diferencia? Para Franck Loiret, no existe una única respuesta, sino un ecosistema completo construido durante décadas: educación cinematográfica desde la infancia, una red territorial muy densa de salas, políticas públicas estables y una fuerte presencia cultural del cine dentro de la vida cotidiana francesa.
“El problema empieza cuando solo existen multicines en centros comerciales proyectando exclusivamente blockbusters estadounidenses”, afirma.
Para él, la existencia de salas diversas es decisiva.
“Si no hay salas, no hay público”.
También insiste en la necesidad de acompañar las películas con mediación cultural.
“Hoy las salas no pueden limitarse a proyectar películas”, dice. “Tienen que organizar encuentros, debates, eventos, actividades”.
La propia Cinemateca busca transformarse en un espacio de vida permanente: cafetería, exposiciones, encuentros, actividades escolares y festivales al aire libre.
“Si los espacios no son bellos ni acogedores, la gente no volverá”.
“La Cinemateca no es un museo”
Antes de terminar, Loiret insiste una vez más en una idea central.
“La Cinemateca no es un museo”, repite. “No estamos mirando hacia atrás. Estamos mirando hacia adelante”.
Por eso busca constantemente invitar a cineastas contemporáneos, técnicos y creadores activos. La conservación, dice, solo tiene sentido si sigue alimentando el cine del presente.
“La conservación está ahí para la creación de hoy”.
Mientras las plataformas multiplican contenidos y reducen el cine a un consumo individual en pantallas pequeñas, Loiret sigue apostando por otra experiencia: la sala oscura, la proyección colectiva y la memoria material de las películas.
“Creo que las salas todavía conservan una ventaja”, dice antes de levantarse. “La gente sigue buscando el verdadero espectáculo, el verdadero cine”.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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INAP abre segunda edición del Premio Nacional de Guion
La segunda edición del Premio Nacional de Guion, dirigido a guionistas paraguayos o extranjeros con residencia definitiva, se encuentra abierta para recibir postulaciones hasta el 30 de septiembre, informó el Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP). Se entregarán tres premios a guiones inéditos de largometraje de ficción.
Esta iniciativa busca destacar el talento narrativo local y fortalecer la escritura audiovisual como pilar fundamental de la industria cinematográfica. La convocatoria está dirigida a guionistas paraguayos o extranjeros con residencia definitiva en el país, sin límite de edad, quienes podrán participar de manera individual o en coautoría.
Los interesados deberán presentar guiones inéditos de largometraje de ficción, con una extensión mínima de sesenta páginas. Las obras pueden ser originales o adaptadas, siempre que en este último caso se cuente con la cesión de derechos correspondiente o se trate de una obra de dominio público. Además, cada participante podrá postular un solo guion, el cual deberá estar registrado ante la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi) o contar con constancia de inicio de trámite.
El certamen entregará tres premios económicos: 20 millones de guaraníes para el primer puesto, 15 millones para el segundo y 10 millones para el tercero. El jurado internacional, compuesto por tres especialistas de reconocida trayectoria, también podrá otorgar menciones de honor sin asignación monetaria. Los guiones ganadores quedarán en el acervo documental del INAP para fines de archivo y conservación, sin que ello implique cesión de derechos patrimoniales.
La evaluación técnica se realizará entre el 1 y el 8 de octubre, el pase a jurado será el 8 de octubre, la publicación de finalistas el 2 de noviembre y la ceremonia de premiación el 20 de noviembre. Las bases completas están disponibles en el sitio web oficial del INAP: https://inap.gov.py/premio-nacional-de-guion/, y las consultas deberán canalizarse exclusivamente al correo electrónico premioguion@inap.gov.py.