Paúl Fernández, paul.fernandez@nacionmedia.com.

La cadena de la carne es uno de los sectores más importantes de la economía paraguaya y, actualmente, uno de sus eslabones que es la ganadería está pasando por un complicado escenario que se arrastra desde hace varios años. Los precios para el productor siguen sin ayudar a mejorar las condiciones de comercialización, lo que genera una reducción del hato ganadero y repercutirá en la dinámica de todo el sector y mano de obra empleada.

El sector ganadero viene reclamando condiciones de comercialización bastante complicadas que le impide seguir creciendo y esta situación empeoró, lo que se refleja en la contracción que está experimentando el hato ganadero. Según los últimos datos del Servicio Nacional de Validad y Salud Animal (Senacsa), al cierre de la vacunación contra la fiebre aftosa en el 2023, la población bovina alcanzó los 13.413.512 cabezas, lo que significa una disminución de 73.105 cabezas.

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Ramiro Maluff, presidente de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Apeec), en comunicación con La Nación/Nación Media fue claro y señaló que la disminución en el hato es producto de la complicada situación de los productores. “Los precios no están ayudando, al productor mediano y pequeño no le están alcanzando los recursos que generan con la venta de su ganado para cubrir sus costos”, puntualizó.

El titular del gremio indicó que los productores están vendiendo por debajo de su costo y que incluso están vendiendo ganado que no deberían, es decir, animales que deberían dejar para reponer su población. En el caso de las grandes ganaderas, indicó que están pudiendo compensar sus gastos operativos por el tamaño de las operaciones que manejan, pero tampoco experimentan un buen pasar económico.

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El sector productivo concentra el 97 % de la inversión de toda la cadena de la carne. Foto: LN

Sectores diferenciados

Para Maluff, los precios bajos están relacionados a la concentración de la mayor parte de la faena, un 60 % aproximadamente, en dos industrias del país que controlan los valores que se pagan al productor. “Hay algunos eslabones de la cadena de la carne que están pasando por un buen momento, mientras que otros no está pasado bien y está haciendo que se disminuya el hato”, añadió.

Lamentó dicha situación teniendo en cuenta que, según los datos que manejan, el 97 % del patrimonio o inversiones que maneja la cadena cárnica está en el sector productivo, mientras que en la mano de obra, más del 94 % también está en el campo, lo que evidencia la importancia tanto para el sector como para la economía del país.

De acuerdo a los datos del gremio, el sector productor totaliza inversiones por USD 41.130 millones, superior a los USD 914 millones del sector industrial y USD 465 del comercial y de servicios. Sólo en términos de transporte, el sector productivo genera 3.500 puestos de trabajo directo; 300 indirectos con más de 1.600 flotas habilitadas que transportan 6 millones de cabezas al año utilizando más de 14 millones de litros de combustibles.

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Sólo en el transporte de ganado se generan más de 3.800 puestos de trabajo de forma directa e indirecta. Foto: LN

Negocio sin atracción

Desde hace 10 años, el hato ganadero viene experimentando un estancamiento que ya se tradujo en retracción en los últimos 3 años. Desde el pico más alto en la población bovina que se dio en el 2014, con más de 14,5 millones de cabezas, frente a los 13,4 millones del año anterior, se registró ya una caída de 1.052.069 cabezas, es decir, una baja del 7,2 % en los últimos 9 años.

Para el titular del gremio, esta disminución generaría que los productores busquen “achicar” sus costos como primera medida disminuyendo generación de puestos de trabajo, recortando actividades. En el pero de los casos, los que visualizan nuevas oportunidades de negocios en su campo se orientarían a eso, situación que ya se viene registrando, según comentó.

El negocio ganadero está perdiendo atractivo, eso hay que entender, hay que tratar de que la industria entienda esa situación, la tendencia es esa”, añadió. Por su parte, el exministro de Hacienda y economista, César Barreto, aseguró en comunicación con La Nación/Nación Media que es preocupante el estancamiento que se observa en la producción ganadera en los últimos años y consideró que el problema es que el sector enfrenta mucha incertidumbre con relación al acceso a los mercados.

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El sector comercial concentra el 1 % de la inversión en toda la cadena de la carne. Foto: LN

Aseguró que las sanciones a Rusia afectaron al sector porque era uno de sus principales mercados. En tanto, se abrió la venta a Taiwán, pero sus volúmenes no compensan los de Rusia. “No accedemos a mercados como Corea del Sur o México o Japón y Estados Unidos, que nos abre su mercado, pero hay riesgos de que el Congreso norteamericano nos cierre las puertas nuevamente”, dijo.

Agregó que todo esto genera un futuro muy incierto para el sector y el mercado interno absorbe apenas el 30% de la producción actual de carne vacuna, por lo cual cualquier incremento en la producción debe encontrar un mercado en el exterior que pague un precio razonable. Tanto Barreto como Maluff coinciden en que se debe realizar un análisis muy objetivo de la situación del sector y buscar alternativas tanto a nivel privado como público para mejoras las condiciones de comercialización y recuperar la dinámica de este segmento de la economía nacional.

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