Lanzan Euclid para arrojar luz sobre la materia oscura
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Es uno de los grandes enigmas de la astronomía: un 95 % del universo está compuesto por dos misteriosos componentes oscuros de los que ignoramos casi todo y sobre los que la sonda espacial Euclid intentará arrojar algo de luz. La misión de la agencia espacial europea (ESA) despegará el sábado a las 15:11 GMT desde Cabo Cañaveral en Florida a bordo de una lanzadera Falcon 9 de la empresa SpaceX.
La sonda de dos toneladas fabricada por Thales Alenia Space se elevará hacia su posición final a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Desde allí, Euclid, bautizada en honor al inventor de la geometría (Euclides), trazará un mapa tridimensional del universo que englobará dos mil millones de galaxias en una porción de un tercio de la bóveda celeste.
La tercera dimensión del mapa será el tiempo: captando la luz de galaxias situadas a hasta 10.000 millones de años luz, Euclid se sumergirá en el pasado del universo, nacido hace 13.800 millones de años. El objetivo es reconstituir su historia fragmentándola en “porciones de tiempo”, explicó en una rueda de prensa el astrofísico Yannick Mellier, jefe del consorcio Euclid, que integra 16 países.
La misión confía en detectar las huellas dejadas por la materia y la energía oscuras durante la formación de las galaxias. Estos dos componentes de naturaleza desconocida parecen gobernar el universo, del que solo un 5 % está compuesto por materia “ordinaria” y visible. Para el responsable de la misión, Giuseppe Racca, este desconocimiento es una “vergüenza cósmica”.
“Todo va demasiado rápido”
Sin ellas, los científicos no pueden explicar el funcionamiento del cosmos. La incógnita se remonta a los años 1930, cuando el astrónomo suizo Fritz Zwicky observaba el cúmulo de galaxias de Coma y lanzó la hipótesis de que una parte importante de su masa era invisible.
Casi un siglo después, hay un consenso en la comunidad científica sobre la existencia de esta materia ausente, llamada oscura porque ni absorbe ni refleja la luz. “Cuando miramos la parte emergida del iceberg hay algo que no entendemos: todo va demasiado rápido”, resume David Elbaz, colaborador de Euclid.
La velocidad de rotación de las estrellas en las galaxias, incluida la de nuestro sol, es tan elevada que deberían salir despedidas “como un cohete que se libera de la gravedad terrestre y se va”, explica a la AFP este astrofísico. Pero esto no ocurre. “Deducimos que existe un suplemento de gravedad que las atrapa”, como si fuera cemento.
A finales de los años 1990, los astrónomos detectaron una segunda anomalía que afectaba a todo el universo: las galaxias se alejan unas de otras cada vez más rápido, bajo el efecto de una fuerza repulsiva llamada energía oscura.
Esta aceleración de la expansión del universo habría comenzado hace seis mil millones de años. Al retroceder hasta 10.000 millones de años, Euclid podría observar los primeros efectos de la energía oscura e identificarlos mejores, confían sus responsables.
El cálculo de lo invisible
¿Pero cómo observar lo invisible? Midiendo su ausencia mediante el efecto de deformación llamado lente gravitatoria: la luz procedente de un objeto lejano como una galaxia es desviado por la materia visible y la materia oscura que encuentra en su camino hasta la Tierra. “Al sustraer la materia visible, podemos ‘calcular’ la presencia de la materia oscura”, explica Roca.
“Mirando este hilo de deformaciones en la historia del universo comprenderemos cómo se comporta la energía oscura”, agrega Elbaz. El científico lo compara con trazar líneas con un rotulador sobre un globo para “ver a qué velocidad se hincha”, lo que permite comprender los efectos de la materia oscura. En este caso, la energía oscura sería el aire que hace hinchar el globo.
Euclid cuenta con dos instrumentos a bordo: un generador de imágenes de luz visible (VIS) y un espectrógrafo de infrarrojo cercano (NISP). Esta cartografía inédita del cosmos constituirá, según Yannick Mellier, “una mina de oro para la astrofísica” y permitirá estudiar la forma de las galaxias o el nacimiento de cúmulos y agujeros negros.
También puede ayudar a los científicos a identificar finalmente la misteriosa partícula que constituye la materia oscura, que hasta ahora escapa a toda detección. Con un coste de 1.500 millones de euros (1.630 millones de dólares), la misión europea debe prolongarse como mínimo hasta 2029.
Un espacio de libertad, encuentro y pensamiento crítico
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Jimmi Peralta
Fotos: Mariana Díaz
Medio siglo de existencia celebra hoy el Centro Cultural de España Juan de Salazar (CEEJS), uno de los íconos de la actividad cultural de Asunción. El Gran Domingo de La Nación conversó con su directora, Laura Mesa, quien comparte algunas novedades que ofrecerá el espacio en este especial aniversario en el que reabre sus puertas con importantes reformas.
La apuesta institucional concreta a la divulgación cultural y la creación en Asunción tiene como uno de sus referentes fundamentales al Centro Cultural de España Juan de Salazar, que hoy celebra sus 50 años de existencia, reabriendo sus puertas y estrenando novedades edilicias.
Este proyecto, que nació en 1976, pasó por diferentes etapas, siendo un refugio de libertad en momentos de dictadura, una escuela de divulgación y formación de público en otro, y el sostén de proyectos emblemáticos de la ciudad posteriormente.
La reapertura del Juande tendrá lugar hoy a las 19:00 con música y una propuesta gastronómica, además de otras actividades que se irán desarrollando a lo largo de la semana.
En el marco de este aniversario, La Nación/Nación Media conversó con la actual directora del Centro, Laura Mesa.
–¿Qué representa para la comunidad del Juande y la AECID la celebración de estos 50 años?
–Un hito histórico. Por un lado, somos el primer centro y, por tanto, el más antiguo de la Red de Centros Culturales de AECID en el exterior y, por otro, siempre ha sido reconocido a nivel local como un lugar emblemático, donde se ha trabajado impulsando y acompañando muchos procesos culturales locales, al mismo tiempo que se abrían espacios de diálogo e intercambio tanto a nivel iberoamericano como con España. También supone una gran oportunidad para evaluar lo construido y empezar a pensar en cómo imaginamos los próximos 50 años, en un momento en el que el mundo enfrenta diferentes crisis y donde la cultura puede seguir siendo ese motor de desarrollo, además una herramienta excelente de mediación.
REESTRUCTURACIÓN DE LA CASA
–¿Qué trabajos de branding, de metas o de infraestructura tienen planificados en este marco?
–Llevamos los dos últimos años haciendo una reestructuración importante de la “casa”. Tanto a nivel de seguridad y cumplimiento de la normativa vigente como pensando en una redefinición de espacios en función de los usos para los que más son demandados. Durante estos cuatro meses que hemos cerrado las puertas al público hemos trabajado en la actualización de nuestras salas de exposiciones, la renovación del auditorio, que incluye toda su caja escénica y el patio de butacas, así como una planta completa de luces y nuestros nuevos telones, trabajos todos ellos muy coordinados y con el apoyo de los mejores técnicos locales, que conocen a la perfección el funcionamiento de un auditorio como el nuestro, que tiene la particularidad de ser reversible y poder realizar funciones tanto hacia el interior como hacia nuestro jardín. Estrenamos nueva recepción, sumamos un nuevo espacio expositivo más, un jardín vertical en el camino hacia convertir nuestro patio en un lugar que se convierta en un refugio climático y otros equipamientos que nos conecten más y mejor con nuestro entorno, con nuestros vecinos, como son el parklet, que invitan a recuperar esa tradición de “veredear” y refuerza nuestro trabajo por el derecho a la ciudad y el apoyo en la revitalización del centro histórico de Asunción.
–¿Cuáles son los eventos más importantes que planean para este año?
–Este año reabrimos las puertas recordando también el centenario de la llegada de Josefina Plá a Paraguay y por ello hemos puesto varias acciones en marcha. A principios de año se incluyó su legado in memoriam en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes y le hemos dedicado nuestra fachada de Herrera, con un mural de gran dimensión desarrollado por un colectivo de jóvenes artistas urbanas, coordinadas por la artista Raya del Río. Este mural se inspira en sus grabados y estará acompañado de una muestra en el nuevo espacio expositivo de la antesala de nuestro auditorio, un trabajo en el que se muestran por primera vez muchos de los grabados de colecciones particulares, así como otras ilustraciones raras de la artista, junto a cerámicas de la colección del propio Centro.
LA CULTURA COMO DERECHO
–Haciendo una revisión histórica, ¿cuáles fueron los objetivos cumplidos más relevantes en estas décadas?
–Ha sido, sigue siendo y continuará siendo un espacio de libertad, de encuentro, de pensamiento crítico, una auténtica casa común para creadores, colectivos y públicos diversos. A lo largo de cinco décadas, el Centro ha demostrado que la cultura es un derecho, pero también un bien público y una poderosa herramienta de cooperación, que no hay desarrollo posible sin diversidad cultural, sin participación ciudadana, sin diálogo entre comunidades, en definitiva, sin derechos culturales. El Centro Cultural de España en Asunción puede ser un ejemplo de cómo la cooperación cultural se construye desde el respeto, desde la escucha y desde el trabajo en red hoy. Tras su renovación, miramos al futuro con el mismo compromiso: seguir impulsando una cultura viva, crítica y transformadora, capaz de responder a los desafíos de nuestro tiempo. Porque si algo nos enseñan estos 50 años del Juan de Salazar, es que la cultura no es un lujo ni un complemento para el desarrollo. Es, sin duda, uno de sus pilares más fundamentales.
–¿Existen eventos, acciones o anécdotas concretas que hayan ocurrido en estos 50 años que se celebren o se recuerden en el marco del aniversario?
–50 años dan para escribir todo un libro, una novela ficcionada en la que muchos se verían reconocidos. Hacemos una media de 250 proyectos al año, sin contar con aquellos de la cesión de espacios y solo el año pasado alcanzamos a un público de 30.000 personas. Si lo multiplicamos por 50, nos dan muchos ratos para anécdotas. Por el centro han pasado muchos artistas y profesionales españoles muy destacados de todos los tiempos: Paco Ibáñez, Chano Domínguez, Clara Montes, Alberto García Alix, Javier Ruibal, Mona Martínez. Muchas personalidades de la cultura e instituciones, pero lo que sin duda impacta mucho es conocer de primera mano cómo el centro ha formado parte de los inicios y de la vida de tantos profesionales de Paraguay. En el marco del 50 aniversario y con el objetivo de dar voz a muchas de ellas, fuimos contactando poco a poco y el sí rotundo acompañado del relato de su relación con nuestro espacio fue el denominador común. Es muy emocionante escuchar el cariño con el que todos recuerdan las diferentes etapas en las que estuvieron involucrados.
VÍNCULOS HISTÓRICOS
–¿Cómo se pueden juzgar y/o valorar el interrelacionamiento entre las culturas de España y de Paraguay logrado a través de los distintos proyectos del Centro?
–Los vínculos históricos, culturales, literarios, migratorios, diplomáticos y políticos son muchos. Paraguay es un país hermano. El Centro Cultural de España Juan de Salazar se ha convertido en un espacio que forma parte de la memoria cultural y democrática de Paraguay y que es muy importante para la AECID desde su nacimiento en 1976. En un contexto político complejo, este Centro ha sido mucho más que un lugar para la cultura. Esto no hubiera sido posible si la construcción del Centro como un gran proyecto no hubiera ido acompañada del apoyo y trabajo de proximidad tanto con las instituciones públicas locales, pero sobre todo con las comunidades que conforman su sociedad civil, ya que trabajamos con colectivos no solo del sector cultural, sino en temas mucho más amplios como derechos humanos, igualdad, medioambiente, patrimonio, etc.
–El Juande fue durante la dictadura un espacio de resistencia y de protección para los artistas comprometidos. ¿Qué representa para la historia del Centro eso?
–Para la historia del Centro Cultural ese pasado representa una de sus capas más profundas y constitutivas. El Centro Cultural ha sido históricamente un espacio de encuentro donde ejercer libremente la libertad de expresión y de ideas. Ha sido fundamental su papel durante la dictadura militar como “refugio” para creadores e intelectuales, así como también ha sido y es un espacio que apuesta por el acceso, la defensa y la promoción de los derechos culturales.
Representa además la convicción de que la cultura es un derecho. En el ejercicio del arte y de la libertad de expresión en un contexto restrictivo, la cultura permitió generar fisuras, ofreciendo un lugar donde circularan ideas, lenguajes y sensibilidades que no encontraban otros canales.
LLEGADA A NUEVOS PÚBLICOS
–Como espacio de divulgación y de propuestas, ¿cuál es la forma en la que el Juande piensa hoy su relación con los artistas y el público?
–En los últimos años hemos trabajado por la mejora del acceso a nuestro espacio común de trabajo, haciendo un esfuerzo en la transparencia a la hora de presentar las propuestas locales, que se enmarcan sobre todo en el eje de trabajo de apoyo a la creación, festivales e intercambio de experiencias y para lo que sacamos anualmente nuestra Ventanilla de Iniciativas, pero también trabajando bilateralmente en la programación anual del Centro, fruto de diferentes espacios de trabajo. Es cierto que el proceso de reestructuración nos ha requerido un esfuerzo extra para lograr una mejor sistematización y ordenación, pero llegamos a este aniversario con nuestras energías renovadas y el convencimiento de seguir abriendo espacios de diálogo y escucha, y apoyando el acceso a la cultura como un bien público global de primera necesidad. Trabajar en la construcción de nuevos públicos es una tarea continua del equipo, por un lado, para incorporar temas de actualidad y, por otro, para llegar a esas otras franjas etarias a las que no estábamos llegando tanto, adolescentes y adultos mayores.
–El rol educativo y de “creación de público” fue importante en la agenda asuncena en estos años. ¿Buscará el Juande ampliar en un futuro mayormente su territorio de influencia?
–La descentralización de la cultura es fundamental, sobre todo en un país donde las oportunidades en los territorios se reducen significativamente y así lo pensamos desde el Juan de Salazar. Desde hace varias décadas venimos trabajando en el programa extramuros con experiencias muy significativas como el trabajo en los bañados o el proyecto Laboratorio del Alma, desarrollado junto con Lizza Bogado y Dahia Valenzuela en el penal femenino del Buen Pastor. Nuestra gran asignatura pendiente es salir del Gran Asunción, pero en ese sentido, este año hemos comenzado una colaboración con la Casa del Bicentenario de las Artes Visuales, con quienes acabamos de finalizar un recorrido de cine con motivo del 8 de marzo que ha llevado la película española “Soy Nevenka” a lugares como Pilar, Villarrica, Encarnación o Ciudad del Este y la idea es darle continuidad a lo largo de todo el año.
En lo educativo, el año pasado pusimos en marcha un programa de mediación con las escuelas del Centro Histórico, que incluye visitas guiadas a todas nuestras exposiciones y trabajo del equipo en las escuelas.
“Apostar por la ciencia es apostar por nuestro futuro”
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Paulo César López
paulo.lopez@nacionmedia.com
Fotos: Gentileza
La bióloga Fátima Ortiz, distinguida recientemente entre un grupo de científicas paraguayas, comparte lo que significa este reconocimiento, que destaca no solo el trabajo y la dedicación, sino también el potencial de quienes están iniciando o consolidando su trayectoria en la investigación científica en nuestro país.
La Universidad Nacional de Asunción, a través de la Dirección General de Investigación Científica y Tecnológica (DGICT-UNA), entregó el pasado mes de marzo el Premio Mujeres Paraguayas en la Ciencia - Edición 2025.
El galardón fue instituido con el fin de visibilizar el trabajo científico de las mujeres y fortalecer la equidad en la producción de conocimiento en el país, valorando sus aportes y el compromiso con el desarrollo de su actividad académica.
Ortiz, quien fue reconocida en la categoría estímulo, habla de los avances y desafíos para el ejercicio del oficio científico de parte de las mujeres en Paraguay.
–¿Qué significa para vos haber recibido esta distinción?
–Significa muchísimo para mí. Es un reconocimiento no solo al trabajo que vengo realizando, sino también a todo el camino recorrido, con esfuerzo, desafíos y aprendizajes. En contextos donde muchas veces el desarrollo científico requiere un gran compromiso personal y no siempre se cuenta con todo el acompañamiento o los recursos necesarios, este tipo de reconocimientos cobra aún más valor. Representa una motivación enorme para seguir creciendo en la ciencia y, sobre todo, para inspirar a otras niñas y jóvenes que sueñan con dedicarse a la investigación. Lo siento como un impulso para seguir aportando desde mi área a la conservación de la biodiversidad en Paraguay.
CONSERVACIÓN DE LA FAUNA
–¿Cuál es la línea de investigación que estás desarrollando y tu área de especialidad?
–Mi línea de investigación se centra en la ecología, con énfasis en el estudio y conservación de la fauna. Actualmente, en el marco de mi doctorado, me encuentro enfocada específicamente en la ecología y conservación de aves, con un interés particular en las aves nocturnas.
Mi tesis doctoral aborda el uso del monitoreo acústico pasivo para estudiar estas especies en los humedales del sur de Paraguay, especialmente en el departamento de Ñeembucú. Este trabajo no solo tiene un enfoque científico, sino también social, ya que tengo la oportunidad de trabajar de manera cercana con comunidades locales, recibiendo el apoyo y la colaboración de muchas personas de Pilar y alrededores, quienes se involucran y aportan al desarrollo de la investigación. Trabajo con herramientas de bioacústica que permiten registrar y analizar los sonidos de la naturaleza, facilitando así el estudio de especies que son difíciles de detectar mediante métodos visuales. Además, considero fundamental que la ciencia no solo genere conocimiento, sino que también se comparta y construya junto a la sociedad.
–¿Cuáles son algunos de los logros más estimulantes a los que llegaste en tu campo?
–Uno de los logros más significativos para mí ha sido acercar la ciencia a la gente, trabajar directamente con comunidades y generar vínculos reales en el territorio. Poder compartir el conocimiento, escuchar a las personas y construir ciencia de manera conjunta es, sin duda, de lo más valioso de mi camino. En ese proceso, algo que aprendí –y que considero fundamental– es la importancia de comunicarnos en el mismo lenguaje. En Paraguay, eso muchas veces significa también hablar en guaraní, porque es ahí donde realmente se genera la confianza y el intercambio genuino. Podría decir que, además de la biología, una herramienta clave en el campo es saber decir aunque sea algunas palabras en guaraní.
–¿Cómo te ha ayudado ese acercamiento?
–A partir de ese camino, también he tenido la oportunidad de liderar diversos proyectos de investigación, tanto a nivel nacional como internacional, y como parte de ese proceso crear una iniciativa personal como Melodías del Sur, que surge luego de toda la experiencia acumulada en campo y busca visibilizar la importancia de las aves nocturnas en ecosistemas vulnerables. Asimismo, destaco la obtención de becas internacionales, la publicación de artículos científicos y la participación en congresos nacionales e internacionales, donde pude compartir los resultados de mi trabajo. Además, considero muy importante el rol de la divulgación y la educación, acercando la ciencia a la sociedad y motivando a nuevas generaciones.
DESAFÍOS PENDIENTES
–¿Cuáles son algunos avances y puntos pendientes en nuestro país para las mujeres que quieren dedicarse a la investigación?
–En Paraguay se han dado avances importantes en cuanto a visibilidad y participación de mujeres en la ciencia. Sin embargo, aún existen desafíos, como el acceso a financiamiento, la estabilidad laboral en investigación y la conciliación entre la vida personal y profesional.
Es fundamental seguir generando espacios de apoyo, formación y reconocimiento, así como políticas que promuevan la equidad y el desarrollo científico.
–¿Te gustaría agregar algo para cerrar la charla?
–Me gustaría decir que la ciencia no es un camino fácil, pero sí profundamente gratificante. A quienes sienten curiosidad por la naturaleza o por entender el mundo, les diría que se animen, que persistan y que crean en su potencial. Paraguay tiene un enorme talento humano y apostar por la ciencia es también apostar por nuestro futuro.
PERFIL
Es bióloga egresada de la Universidad Nacional de Asunción, donde también realizó una maestría en Biodiversidad y Sistemática. Actualmente está cursando un doctorado en Biología y Conservación de la Biodiversidad en la Universidad de Salamanca, España, con una beca de la Fundación Carolina.
Realizó diversas especializaciones, entre ellas en Didáctica Universitaria, ya que según cuenta le apasiona el trabajo en el aula: compartir conocimientos, transmitir experiencias y, al mismo tiempo, seguir aprendiendo junto con los estudiantes.
Su formación está orientada hacia la ecología, principalmente de fauna, y actualmente con el doctorado está enfocada en el estudio de aves.
“Este camino también ha sido posible gracias a muchos profesores que me inspiraron y apoyaron, así como a colegas con quienes fui creciendo a lo largo de mi formación”, afirma.
“La biotecnología va al cole: ciencia y tecnología para el interior del país” es el innovador proyecto llevado adelante por investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNA
Investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción (Facen-UNA) llevan adelante el proyecto de investigación denominado “La biotecnología va al cole: ciencia y tecnología para el interior del país”, con el que fortalecen la enseñanza de las ciencias en la Educación Escolar Básica y el Nivel Medio, con una propuesta innovadora, inclusiva y territorialmente adaptada para una de las áreas clave del desarrollo científico contemporáneo, que es la biotecnología.
La investigación cuenta con el financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través del programa Prociencia con apoyo del FEEI. El proyecto está bajo la dirección del Prof. MSc. Édgar Cardozo, del Departamento de Biotecnología de la Facen, y cuenta con un numeroso equipo interdisciplinario integrado por docentes e investigadores de diversas áreas de las ciencias, con el apoyo de artistas, comunicadores y divulgadores científicos.
FINALIDAD
El objetivo central de la iniciativa es expandir y fortalecer la formación en ciencias exactas, naturales y sus aplicaciones en comunidades educativas del interior del país, especialmente aquellas alejadas de los principales centros urbanos.
Para lograrlo, el equipo trabaja con el plantel docente local generando estrategias pedagógicas adaptadas a la realidad sociocultural, geográfica y educativa de cada comunidad, incorporando resultados de investigación y desarrollo en prácticas concretas de innovación docente. Así mismo, colabora con la distribución de materiales generados por otros proyectos e iniciativas de divulgación y educación científica.
El proyecto también contempla la elaboración de materiales de lectura, guías de prácticas y experimentos, pensados específicamente para la Educación Escolar Básica y el Nivel Medio, así como la creación de una plataforma web que permitirá acceder de manera libre a recursos bibliográficos y audiovisuales de producción nacional, orientados a la enseñanza de la biotecnología.
KITS DIDÁCTICOS
Entre los primeros resultados derivados del proyecto se destaca la generación de kits didácticos con herramientas e insumos básicos de laboratorio, fabricados mediante impresión 3D.
Estos materiales son desarrollados a través de los Laboratorios de Fabricación Digital de la Facen (FabCEN) y de la Fiuna, que fueron fortalecidos mediante esta iniciativa, quedando así instaladas capacidades nacionales en fabricación digital aplicada a la ciencia.
Cada kit es personalizado para cada institución, y permite que niños y jóvenes accedan de forma segura a equipos reales y funcionales de laboratorios de ciencias, democratizando el acceso a la educación científica.
Así, la ciencia comienza a ocupar un lugar protagónico en el aula, demostrando que el conocimiento también se imprime, se comparte y se construye en todos los rincones del país.
Las instituciones recibieron kits didácticos con herramientas e insumos básicos de laboratoriocreación
La iniciativa es liderada por la doctora Chyntia Díaz y tiene como objetivo consolidar capacidades nacionales en genómica con foco inicial en el área de la salud
Fortalecen capacidad científica en salud con plataforma de genómica
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El Paraguay avanza hacia una investigación en salud más precisa, autónoma y basada en evidencia con la puesta en marcha del proyecto estratégico “Fortalecimiento de una plataforma de investigación en áreas estratégicas de la salud potenciando el impacto de la genómica”, ejecutado por el Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud y financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología con un monto de G. 9.500.000.000.
La iniciativa es liderada por la doctora Chyntia Díaz y tiene como objetivo consolidar capacidades nacionales en genómica con foco inicial en el área de la salud. En esta primera fase, el proyecto apunta a fortalecer una plataforma de investigación aplicada a enfermedades infecciosas, cáncer e inmunogenética, mediante el desarrollo de capacidades de secuenciación, análisis bioinformático e infraestructura computacional. Más allá de estos objetivos inmediatos, la visión del equipo es sentar las bases de una futura plataforma de ómicas, que integre no solo genómica, sino también otras aproximaciones moleculares con potencial impacto en sectores estratégicos como la agro-ganadería, la seguridad alimentaria y el desarrollo productivo del país.
HERRAMIENTA SUSTANCIAL
La genómica se ha convertido en una herramienta sumamente importante para la investigación y la toma de decisiones en salud, ya que permite analizar de forma integral la información biológica de microorganismos, poblaciones y sistemas celulares.
Actualmente, estos estudios no se limitan al ADN, sino que incluyen también la transcriptómica, que permite identificar qué genes y procesos biológicos están activos en determinadas condiciones.
Esta información de alta precisión resulta fundamental para comprender mejor las enfermedades, mejorar la vigilancia epidemiológica, detectar factores de riesgo y avanzar hacia una medicina personalizada, adaptada al perfil molecular de cada caso. Además, el proyecto busca responder a desafíos estructurales del sistema de salud, como la dependencia de análisis realizados en el exterior, las limitaciones en infraestructura digital y la necesidad de formar recursos humanos especializados en bioinformática y análisis de datos.
MEJORAR DIAGNÓSTICOS
La genómica permite mejorar los diagnósticos, monitorear en tiempo real la circulación de variantes de microorganismos, evaluar su impacto en la transmisibilidad o la eficacia de vacunas y tratamientos, y orientar estrategias de prevención y control.
Asimismo, el análisis farmacogenético contribuye a comprender cómo las personas metabolizan distintos medicamentos, abriendo el camino a tratamientos más efectivos y personalizados.
A mediano plazo, se espera consolidar una infraestructura funcional de secuenciación y análisis genómico, formar especialistas en bioinformática y generar resultados científicos aplicables a problemas prioritarios de salud.
A largo plazo, el objetivo es posicionar al Paraguay con capacidades propias en genómica y tecnologías ómicas, reducir la dependencia externa y fortalecer la soberanía científica y tecnológica del país, con posibilidades de expansión hacia otros sectores estratégicos.
La sostenibilidad de la plataforma se apoya en tres pilares fundamentales que son la formación de recursos humanos, el fortalecimiento institucional y la generación de nuevos proyectos competitivos.
De esta manera, el proyecto aspira a que la genómica se convierta en un componente permanente del sistema científico y sanitario nacional, contribuyendo al desarrollo sostenible y a una mejor calidad de vida para la población.