Washington, Estados Unidos. AFP.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, en inglés) dijo que ya no aprobará etiquetas de advertencia que afirmen que el controvertido herbicida glifosato causa cáncer y calificó esta afirmación de “falsa y engañosa”.

El fallo, emitido el jueves, es una buena noticia para el gigante agrícola estadounidense Monsanto y su casa matriz alemana Bayer, golpeados por una ola de demandas por su herbicida insignia vendido bajo el nombre comercial de Roundup.

El glifosato, introducido en el mercado a mediados de los años 70, fue clasificado como un “probable cancerígeno” en el 2015 por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIRC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esta declaración llevó al estado de California a decidir en el 2017 que este pesticida debía llevar un etiquetado que reflejara esa evaluación. Pero en una carta a las empresas, la EPA citó su propia evaluación del 2017 que, según dijo, contenía más datos.

“Es irresponsable exigir etiquetas que son inexactas cuando la EPA sabe que el producto no representa un riesgo de cáncer. No permitiremos que una decisión defectuosa de California dicte la política federal”, dijo el administrador de la EPA, Andrew Wheeler, en un comunicado.

Jurados de California otorgaron millonarias indemnizaciones en tres casos contra Monsanto en los que las víctimas de cáncer argumentaron con éxito que el herbicida era la causa probable de sus enfermedades, aunque los montos a pagar se redujeron más tarde.