OPINIÓN
POR EL DR. DIEGO D. MANAVELLA, vicepresidente de la Asociación Paraguaya de Investigación Médica.
En las últimas décadas, la supervivencia de enfermedades como el cáncer han aumentado exponencialmente, debido a los continuos avances tanto en el diagnóstico como en el tratamiento (quimioterapia y radioterapia) de estas patologías. En nuestro país, por ejemplo, recientemente se han dado a conocer los resultados de uno de los programas más exitosos de lucha contra el cáncer infantil como “HOPE” del Hospital de Clínicas en la Universidad Nacional de Asunción. En efecto, las tasas de sobrevida alcanzan cifras cercanas al 90% en ciertos tipos de cáncer, lo cual inevitablemente pone en vidriera otros problemas potenciales importantes, como la calidad de vida una vez en remisión, en especial aquellos relacionados con la fertilidad. De hecho, ciertos esquemas de quimioterapia y radioterapia pueden ser muy dañinos para las gónadas, lo que lleva a la insuficiencia gonadal prematura e infertilidad en pacientes jóvenes, especialmente en mujeres. Además, otras enfermedades sistémicas no oncológicas tanto hematológicas (talasemia, anemia aplásica), como autoinmunes (artritis reumatoide, lupus), entre otras, a menudo requieren tratamientos gonadotóxicos, pudiendo ocasionar infertilidad en mujeres.
Los médicos de cabecera, pediatras, clínicos y oncólogos, debiendo estar al tanto de estas consecuencias, tienen que referir a las mujeres que puedan verse afectadas, al especialista en oncofertilidad para calcular el riesgo de insuficiencia ovárica prematura según el caso, y proponer diferentes estrategias para preservar la fertilidad antes de comenzar la terapia.
Estrategias clínicas actuales para preservar la fertilidad en mujeres
En la actualidad, existen varias alternativas para la preservación de la fertilidad clínicamente factibles. Sin embargo, para orientar a las pacientes hacia la opción más apropiada, diferentes parámetros deben tenerse en cuenta, como: (i) la edad del paciente, (ii) situación de pareja/ o no, y (iii) la urgencia del tratamiento. Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, Sociedad Americana de Oncología Clínica y la Sociedad Europea de Oncología Médica, la criopreservación de embriones y ovocitos son los enfoques actualmente mejor estudiados y más utilizados. Otra alternativa emergente, la criopreservación y posterior trasplante de tejido ovárico, que ya ha dado lugar a más de 130 nacidos vivos, es hoy día un “hot topic” por la posibilidad de obtener embarazos espontáneos en el 50% de las pacientes. Además de estas técnicas utilizadas de manera aislada, se pueden proponer combinaciones de diferentes procedimientos a los pacientes para maximizar las chances de restauración de la fertilidad.