Washington, Estados Unidos | AFP
La destrucción de un satélite en una prueba realizada por India el miércoles generó cientos de piezas de “basura espacial”, considerada una amenaza que las potencias espaciales establecidas han tratado de evitar por años. India ha tratado de minimizar el posible efecto sobre los satélites en órbita que representó la prueba de un arma antisatélite, que los expertos consideraron que no era técnicamente ilegal.
“Desafortunadamente, no existe (todavía) una norma legal internacional vinculante que prohíba la creación de desechos espaciales sin sentido”, dijo Frans von der Dunk, profesor de derecho espacial en la Universidad de Nebraska-Lincoln.
Al mismo tiempo, la prueba “estrictamente hablando” fue una violación de la obligación en virtud del Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967 de informar a otros países de la misma, “ya que podrían sufrir interferencias perjudiciales en sus propias operaciones satelitales”, agregó von der Dunk.
“CÓDIGO DE CONDUCTA”
Estas pruebas, “van cada vez más en contra de la tendencia y el espíritu del derecho internacional”, orientado hacia una obligación global de abstenerse de la creación de residuos espaciales, señaló el especialista a la AFP.
Desde el 2002, las potencias espaciales del mundo han cumplido con un código de conducta informal para evitar la creación de esa basura, y las Naciones Unidas han respaldado una resolución en tal sentido.
Estados Unidos se refirió a la prueba de armas contra satélites de India a través del jefe interino del Pentágono, Patrick Shanahan, quien dijo: “Todos vivimos en el espacio. No lo hagamos un desastre”.
300 KILÓMETROS
El primer ministro indio, Narendra Modi, dijo en un mensaje a la nación que el satélite fue alcanzado a una altitud de alrededor de 300 kilómetros, que es más bajo que los 410 kilómetros (254 millas) utilizados por la Estación Espacial Internacional y la mayoría de los satélites.
El peligro de la “basura espacial” no es que caiga a la Tierra sino que colisione con satélites en órbita. Incluso los residuos más pequeños a gran velocidad pueden sacar a un satélite de operación.