Santiago, Chile. AFP.

Las fuertes lluvias que azotan cuatro regiones del norte chi­leno,en pleno desierto de Ata­cama suman damnificados, mantienen cortadas las rutas y restan de servicio de agua potable y vivienda a extensas zonas pobladas, informó este sábado la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).

El presidente Sebastián Piñera interrumpió el viernes sus vacaciones para acudir a la zona y decretó el “estado de catástrofe” en la provincia de El Loa, región de Antofagasta, donde se concentran varios de los yacimientos de cobre más productivos del país.

El Servicio Nacional de Geo­logía y Minería (Sernageo­min) alertó “que la posibilidad de ocurrencia de remociones en masa, tales como flujos de detritos (aluviones), desliza­mientos y/o caídas de roca (derrumbes), es alta a muy alta en zonas precordilleranas y cordilleranas entre las regio­nes de Arica Paranicota y Anto­fagasta”.

Fuertes corrientes de agua producidas en los momen­tos de mayor intensidad de las lluvias –de entre 10 a 20 milí­metros al día en zonas donde el promedio anual no supera los 6 milímetros– provocaron daños a la infraestructura vial y deja­ron autos anegados.