Washington, Estados Unidos. AFP.
El sistema de la supercomputadora que SpaceX entregó en agosto del 2017 a la Estación Espacial Internacional (ISS) se abrirá a nuevos experimentos científicos tras más de un año de pruebas, anunció Hewlett Packard Enterprise (HPE).
“Hemos completado todos los requerimientos de nuestro acuerdo original por un año; ha sido exitoso y podemos abrirlo”, dijo Mark Fernández, director de Tecnología HPE, a la AFP.
“El papeleo” para autorizar nuevos experimentos, siempre bajo supervisión de la NASA, “es muy simple”.
Una supercomputadora son varias computadoras trabajando en conjunto. La de la ISS contiene 32 núcleos, similar a las que HPE vende en la Tierra, aunque con el software adaptado.
Según Fernandez, es entre 30 y 100 veces más veloz que un iPhone o una tablet.
La NASA y los investigadores querían asegurarse de que una supercomputadora disponible en el mercado pudiera operar en condiciones extremas: microgravedad, radiación y ocasionales cortes de energía... y eso es lo que se ha probado.
El objetivo es que en el futuro los astronautas puedan modificar sus sistemas en forma independiente, porque la conexión con la Tierra es lenta y poco fiable.
“Es lenta, intermitente y el plazo de transmisión es prolongado”, dijo Fernández. Parecido a los antiguos modems.
EN EL FUTURO
En un viaje a Marte, a millones de kilómetros de la Tierra, las demoras en la transmisión serían bastante peores, con una espera de hasta 20 minutos en cada sentido. La ISS se encuentra a apenas 400 km de la Tierra.
En el futuro, el software para las supercomputadoras podría analizar directamente a bordo las fotos de alta resolución y enviar a la Tierra un resumen, alertas o las imágenes más relevantes seleccionadas por una inteligencia artificial, como por ejemplo fenómenos meteorológicos en la Tierra, un tsunami, etc. Esto ahorraría ancho de banda valioso.

