Bruselas, Bélgica. AFP.
Varias piezas casi intactas de un bombardero estadounidense B-17 desaparecido durante la Segunda Guerra Mundial se hallaron en el mar del Norte frente a Bélgica, obligando a Estados Unidos a consultar sus archivos para identificar la eventual tripulación.
La limpieza de fondos marinos en el marco del proyecto ‘Nemo Link’, un amplio plan de interconexión eléctrica entre Reino Unido y Bélgica permitió el hallazgo, sobre el que la prensa belga informó este martes.
El descubrimiento se produjo el verano (boreal) pasado, pero se hizo público tras el cableado submarino del proyecto, que tuvo que “desviarse” de su trayectoria inicial por los restos de la aeronave, explicó a la AFP Sven Van Haelst, arqueólogo marítimo del Instituto Flamenco del Mar.
De las piezas recuperadas del fondo del mar del Norte, los arqueólogos identificaron un turbocompresor típico de los motores de este bombardero y piezas metálicas con números de serie todavía visibles.
Estos datos permitieron concluir la presencia de un Boeing B-17 de tipo G, en servicio a partir de 1943. Estos aviones, conocidos como “Fortaleza volante”, eran capaces de transportar dos toneladas de bombas.
La fuerza aérea estadounidense los utilizó durante la Segunda Guerra Mundial. Desde las bases británicas, estos aviones, de cuatro motores, despegaban rumbo a las posiciones del Reich alemán, donde liberaban su carga.

