En el mundo de la tecnología móvil, no es oro todo lo que reluce… ni Apple todo lo que se comercializa con el logo de una manzana mordida. Son muchas las marcas víctimas de estafadores que trabajan en distintas partes del mundo –principalmente desde Asia– creando copias idénticas de sus dispositivos.
Y muchas veces resulta extremadamente difícil distinguirlas de los originales. El problema con las imitaciones es que suelen ser de peor calidad y menos seguros y duraderos que los originales, al tener hardware de menores prestaciones (y mucho más económico).
Por supuesto, el propio sentido común puede ser, en la mayoría de las ocasiones, nuestro mejor aliado para saber si estamos ante un producto falso: si algo es demasiado bueno y barato para ser verdad… Y si la tienda donde vas a comprarlo es de dudosa credibilidad o estás haciendo una compra de segunda mano a distancia, siempre es mejor desconfiar. Hay algunas pautas que puedes poner en práctica para que no te den gato por liebre, señala BBC Mundo.
COMPRUEBA EL IMEI
Todos los teléfonos tienen un número de identificación único que revela información sobre el mismo. Si el iPhone es original, tendrá el número de serie (IMEI) grabado en la parte posterior. También puedes encontrarlo en la caja del producto. Es como una especie de carnet de identidad del aparato, muy útil a la hora de tramitar gestiones o procedimientos técnicos con la operadora o el fabricante. Es importante porque, de hecho, algunos servicios lo usan como contraseña para acceder a nuestra terminal. Cada compañía tiene sus atajos para identificarlo.
Suele aparecer en la batería y en la caja donde compraste el teléfono, en una pegatina con un número, normalmente sobre un código de barras. También puedes acceder a él dentro del menú Ajustes de tu teléfono móvil, si es Android, marcando el código *#06# en la pantalla, y si es Apple, en iTunes o grabado en la parte posterior del teléfono. En cambio, los teléfonos falsificados no suelen incorporar ningún número IMEI, o bien es falso.

