Birmingham, Reino Unido.
Eclipsados por los llamados "perros de diseño", las famosas razas británicas están amenazadas de extinción, avisan los organizadores del festival canino más importante del mundo, Crufts, que se celebra en Birmingham hasta el domingo. Esas razas están cediendo terreno a los perros de bolsillo, más adecuados para un ritmo de vida frenético y para los apartamentos pequeños de las ciudades.
Crufts intenta elevar el perfil de esos canes amenazados, aprovechando el tirón de una feria que visitan 160.000 personas y que se celebra en el National Exhibition Centre de Birmingham, en el centro de Inglaterra.
"Efectivamente, podríamos acabar viendo la desaparición de esas razas", dijo Bill Lambert, director de salud y de crianza del Club Kennel, la gran asociación que organiza el festival y rige todos los asuntos relativos a los canes en el Reino Unido.
"Hemos constatado que el Reino Unido tiende a alejarse de los grandes perros para acercarse a los pequeños, debido al estilo de vida y a que cada vez más gente vive en las ciudades. Es un círculo vicioso: pierden popularidad, la gente los ve menos y se olvidan de ellos", dijo a la AFP.
The Kennel Club registra a los cachorros recién nacidos y, en el 2016, los perros más populares fueron los labradores (33.856), los cocker spaniels (21.854) y los pujantes bulldog franceses (21.470).
En cambio, algunas razas nativas aparecían en lo más bajo de la clasificación, adquiriendo el estatus de "vulnerables", como los San Huberto ("bloodhounds", 53), los toy spaniel inglés (84) y los mastines ingleses (102).
DE LA FAMA A LA EXTINCIÓN
Greyfriars Bobby, que pasó 14 días junto a la tumba de su amo en Edimburgo hasta su propia muerte en 1872, es quizás el perro británico más famoso. Pero los terriers Skye como él encabezan ahora la lista de perros británicos más vulnerables, con solo 28 ejemplares registrados en el 2016. Se estima que quedan entre 600 y 800 en el Reino Unido y 3.000 en todo el mundo.