En su regreso a una alfombra roja, Meghan lució un vestido rojo de Carolina Herrera y joyas de diamantes, mientras que su esposo, el príncipe Harry, hizo gala de todas sus condecoraciones militares. Foto: AFP.
Meghan y Harry deslumbran en su reaparición en una alfombra roja
Compartir en redes
El príncipe Harry (37) y su esposa, Meghan Markle (40), quienes residen en los Estados Unidos desde hace dos años, volvieron a pisar una alfombra roja después de mucho tiempo. Lo hicieron en la gala Salute to Freedom de 2021, en el Intrepid Sea, Air and Space Museum de Nueva York, una tradicional ceremonia que se celebra la víspera del Día de los Veteranos en los Estados Unidos y el Día del Armisticio en el Reino Unido.
La presencia de la pareja real, hoy alejada de la corona británica, fue muy esperada. La ex actriz de Hollywood eligió para su reaparición un suntuoso vestido rojo de Carolina Herrera de gran escote, abertura delantera y falda estilo princesa con lazo detrás y cola, complementado con unos zapatos de raso granates destalonados de Giuseppe Zanotti. Llevó joyas carísimas: unos pendientes de diamantes de Maison Birks y su brazalete favorito, el modelo Love de Cartier.
Los duques de Sussex causaron sensación en la gala Salute to Freedom, celebrada en el Intrepid Sea, Air and Space Museum de Nueva York, en un homenaje a miembros del servicio militar, veteranos y familia de militares. Foto: AFP.
Por su parte, el príncipe llevó un elegante esmoquin con pajarita negra, en cuya solapa lucía la condecoración de Caballero Comandante de la Real Orden Victoriana, una distinción entregada personalmente por la Reina Isabel II en reconocimiento al servicio a la Corona.
También hizo gala de la Medalla de Servicio Operacional para Afganistán, que se otorga únicamente a los miembros de las Fuerzas Armadas Británicas que prestan servicio en ese país después de 2001. Harry estuvo dos veces y es el único miembro de la familia real que tiene este honor. Las otras dos eran las medallas del Jubileo, la de oro y la de diamantes, que se entregan a todos los miembros de la realeza para marcar cada jubileo.
Tanto Harry como su esposa lucían también el broche de amapola que recuerda los sacrificios de las fuerzas armadas durante la Primera Guerra Mundial. El hecho de que la pareja haya decidido lucir todos esos símbolos y condecoraciones no habría sido visto con buenos ojos desde el Palacio de Buckingham debido a que ya no son miembros en activo de la familia real británica, pero siguen siendo los duques de Sussex, título que recibieron de parte de la reina el día de su boda, el 18 de mayo de 2018.
Durante la ceremonia de Salute to Freedom, el duque de Sussex, quien sirvió en las Fuerzas Armadas Británicas durante 10 años, entregó los premios “Intrepid Valor Awards” a cinco miembros del servicio, veteranos y familias de militares. Habló de cómo su experiencia militar dio forma a la persona que es hoy. “Siempre estaré agradecido por las personas con las que pude servir, en cualquier lugar del mundo en el que estemos”, expresó el hijo menor del príncipe Carlos de Inglaterra.
“He vivido en los Estados Unidos durante casi dos años. Tengo que decir que ser testigo de su apoyo a todos aquellos que se ponen en peligro en defensa de nuestras libertades es notable y enormemente respetado. Me recuerda la profunda reverencia que los británicos también tenemos por nuestras fuerzas armadas. En ambos países los militares comparten un vínculo especial y estoy agradecido de haber servido en apoyo de nuestra alianza conjunta durante muchos años”, manifestó el príncipe en su intervención en dicho acto.
Los ganadores posan en el escenario con sus premios al finalizar la ceremonia de clausura de la 79.ª edición del festival, el 23 de mayo de 2026. Foto: Antonin Thuillier/AFP
La otra cara del glamour: Cannes de bajo presupuesto
Compartir en redes
En Cannes, un look no nace en la alfombra roja. Se prepara meses antes, entre bocetos, pruebas y negociaciones con casas de moda. Lo que el público ve en unos segundos es el resultado de un engranaje preciso donde cada detalle importa. Vestidos, accesorios, peinados y maquillaje: nada queda al azar. Cada elemento se escoge con precisión milimétrica. Y al frente de este proceso están los estilistas, auténticos arquitectos de la imagen, responsables de dar coherencia y carácter a cada conjunto.
“A veces reflexionamos durante dos o tres meses y todo se juega en diez segundos en la alfombra roja”, cuenta a la AFP el francés Ilya Vanzato, artífice de algunos de los looks más comentados del mítico certamen cinematográfico, cuya 79 edición cerró el sábado. El proceso creativo arranca con una reflexión entre el estilista y su cliente. “Ahí nos preguntamos: para este Cannes, ¿qué buscamos? ¿Algo sobrio y elegante? ¿O más bien un look ‘wow’, que genere ‘buzz’?”, añade.
Vanzato, formado en los talleres de alta costura de Dior y luego junto a Zac Posen en Nueva York, y detrás de los looks de supermodelos como Coco Rocha y Natasha Poly, insiste en que un atuendo memorable no es solo estética, es narrativa. La alfombra roja de Cannes siempre ha sido un escenario para mensajes calculados, desde Madonna revelando el célebre corsé cónico de Jean Paul Gaultier a Cate Blanchett dejando asomar los colores de la bandera palestina con el forro de su vestido de Heider Ackermann.
“Hay muchas piezas muy bonitas, pero hay que encontrar uno que cuente una historia y que encaje con la imagen del famoso”, abunda Alexandra Pavlova. La estilista rusa, presente en Cannes desde hace seis años, resume el verdadero desafío: dar con una pieza que trascienda la belleza.
Moda y estrategia
Pero en Cannes, la moda también se negocia. Detrás de cada conjunto hay estrategias y alianzas que se tejen mucho antes de que una celebridad pise la alfombra roja. “Un estilista no solo propone looks, construye puentes entre una artista y las casas de diseño, y poco a poco eleva su estatus dentro del mundo de la moda”, explica la francesa Coline Bach, que ha vestido a nombres como Christina Aguilera, Angèle y DJ Snake.
Una aparición acertada puede abrir la puerta a campañas publicitarias y colaboraciones con grandes marcas. “Hay una verdadera estrategia detrás de qué marca llevar y qué relación se quiere construir para el futuro”, añade Ilya Vanzato. Durante el festival, las firmas instalan showrooms privados en los grandes hoteles de lujo. Allí, entre joyas, percheros y equipos de relaciones públicas, se prueban piezas exclusivas que rara vez vuelven a verse fuera de esos salones.
La presión se ha intensificado con las redes sociales, que multiplican la visibilidad de cada aparición. Un look puede generar millones de visualizaciones y convertirse en tendencia global en cuestión de minutos. “Cada pieza que se lleva en Cannes se vuelve hipermediatizada”, asegura Pavlova.
El día D: glamour y caos
El día de la alfombra roja empieza horas antes, en una habitación de hotel convertida en centro de operaciones. “Tres horas antes ya estamos con el glam: peinado y maquillaje”, explica Bach. Pero incluso después de meses de preparación, todo puede cambiar en un instante. En Cannes abundan las historias de vestidos retenidos en aduanas, zapatos imposibles o telas que reaccionan mal bajo la luz mediterránea.
Pavlova recuerda una ocasión en la que tuvo que intervenir a toda velocidad. Minutos antes de salir hacia la alfombra roja, en el hall del famoso hotel Martinez, el traje de uno de sus clientes sufrió un accidente: alguien pisó la tela y la rasgó. “Hay que ser muy reactiva, por eso nunca voy sin mi kit de costura”, cuenta la estilista.
Allí mismo, entre turistas, cámaras y el murmullo del vestíbulo, Pavlova cosió la pieza a mano mientras su cliente, ya peinado y maquillado, esperaba listo para las cámaras. Cuando cruzó la Croisette, nadie imaginó que su look había sido salvado en el último minuto. “La gente cree que venir a Cannes es disfrutar de la buena vida, tomar cócteles, pero en realidad nos pasamos el día apagando incendios”, resume Bach.
La alfombra roja del Palacio de Festivales con un arcoíris de fondo, antes de la proyección de la película "Fjord" en la 79ª edición del Festival de Cine de Cannes, en Cannes, al sur de Francia, el 18 de mayo de 2026. Foto: Thibaud Moritz/AFP
En modo de supervivencia
Habitación compartida, comida de supermercado y ropa de segunda mano: Marta Bozetka, cinéfila polaca, se las ha arreglado para pisar, sin arruinarse, la alfombra roja del festival de Cannes. “Con habitaciones a 300 euros la noche, pensé: ‘Dios mío, ¿cómo voy a sobrevivir en Cannes?’”, cuenta la guionista de 27 años. En foros especializados encontró rápidamente una habitación compartida con dos chicas lituanas, una china y una filipina, por 250 euros las cuatro noches.
“Es increíble compartir con todas estas chicas tan diversas la pasión por el cine”, confiesa. Durante el festival en la Costa Azul (sur de Francia) cocinan juntas con un presupuesto fijado en 15 euros para las tres comidas del día. “La tienda de congelados Picard es una muy buena opción”, bromea Marta. “Encontré mi cartera y mi vestido de segunda mano por 2 euros en Polonia. Lo único caro fueron los zapatos”, continúa, vestida con un traje negro de satén forrado con tul y zapatos tipo derby con tacón.
Con un cartel en la mano, hace guardia frente al Palacio de Festivales esperando conseguir una invitación para la proyección de “Autofiction”, la última película del director español Pedro Almodóvar. Como ella, numerosos apasionados del séptimo arte rivalizan en ingenio para intentar conseguir esas preciadas entradas gratis. Canciones improvisadas, disfraces de Charlie Chaplin o sonrisas insistentes: cada uno tiene su propia estrategia.
Alice Adonis, que viene de Niza (sur de Francia), tiene una técnica bien ensayada para colarse en una proyección o en una fiesta exclusiva. “Identifico a los periodistas o a quienes trabajan para el ayuntamiento, como los policías municipales, que suelen tener invitaciones de sobra”, relata.
Camping completo
El alojamiento sigue siendo el gasto más importante para los cinéfilos con poco dinero. A cinco kilómetros del Palacio de Festivales se encuentra el único camping de Cannes que ofrece bungalós y espacios para tiendas de campaña y caravanas. El lugar está completo durante toda la quincena del festival, indica su gerente.
Entre sus clientes hay agentes de seguridad, técnicos o estudiantes que vinieron especialmente para el festival. Es el caso de Mélisse Laouiti, de 21 años, llegada desde Rennes (oeste de Francia) con un grupo de amigos. Juntos consiguieron una acreditación mediante un programa del Centro Nacional de Cine y de la Imagen Animada (CNC).
“Terminamos en el camping porque es más barato”, explica la estudiante, que gastó solo 150 euros por dos semanas. La parada de autobús que le permite llegar al centro de la ciudad en unos veinte minutos está justo al pie del camping y, gracias a su acreditación, no tiene que pagar billete. Calcula su presupuesto de alimentación en “menos de 100 euros” para toda la quincena. “Vemos muchísimas películas, así que casi no tenemos tiempo de cocinar”, detalla.
Reutilizar el esmoquin
Su vestido, comprado por 40 euros en una página de ropa, completa un presupuesto que estima “entre 500 y 600 euros”, incluyendo el billete de tren. Sin gastos superfluos, su único “pequeño lujo” es el café, cuando la sucesión de proyecciones empieza a agotarla. “Ir a Cannes gastando poco es posible cuando uno es realmente apasionado”, aunque “desembolsar 500 euros duele”, considera.
Como auténtica amante del cine, no le atraen ni el glamour ni las lentejuelas. De hecho, lamenta ver a ‘influencers’ desfilar por la alfombra roja y “marcharse sin haber visto la película”. Entre dos tostadas matinales en la terraza de su casa móvil, Denis Lutz, montador de cine berlinés de 42 años, cuenta que reservó su plaza seis meses antes. Pagó 800 euros por una semana, a dividir entre dos con un amigo. Es su séptimo festival de Cannes, pero la primera vez que opta por el camping, decisión motivada tanto por el presupuesto como por las ganas de “reencontrarse con la calma y la naturaleza”.
El recinto, de cinco hectáreas y rodeado de pinos, ofrece un contraste sorprendente con el bullicio del palacio. “En Cannes hay que establecer prioridades. Si vienes por las películas, sin buscar el glamour, entonces sobrevivir aquí es totalmente posible”, afirma. Desde su primer Cannes, Denis reutiliza el mismo esmoquin, aunque admite que ahora le queda un poco ajustado.
Chase Infiniti, la hija ficticia de DiCaprio, brilló en la alfombra roja de los Óscar
Compartir en redes
Las estrellas más rutilantes de Hollywood desfilaron ayer domingo por la alfombra roja con motivo de la 98.ª edición de los Premios de la Academia, la noche más importante de la industria cinematográfica. Estos son algunos puntos a destacar en los atuendos de los Óscar:
Tonos primaverales
Los toques de color primaveral fueron una grata sorpresa en la alfombra roja. Jessie Buckley, la favorita para ganar el Óscar a la mejor actriz por su interpretación de la afligida esposa de William Shakespeare en “Hamnet”, lució majestuosa con un corpiño rojo de Chanel con hombros descubiertos y una vaporosa falda rosa. Chase Infiniti, quien interpreta a la hija de Leonardo DiCaprio en “Una batalla tras otra”, no está nominada al Óscar, pero sin duda se llevó las miradas en el tapete rojo.
Infiniti derrochaba glamour con un traje lila sin mangas de Louis Vuitton, de corpiño ajustado y una cascada de volantes que caían desde su cadera hasta el suelo creando una larga cola. Y el veterano cineasta Spike Lee aportó un toque de color a su conjunto de tonos neutros con un sombrero y una corbata de moño de color púrpura brillante. En el pasado, ya lució este tono en honor a Prince.
La actriz estadounidense Chase Infiniti asiste a la 98.ª edición de los Premios Óscar en el Dolby Theatre de Hollywood, California, el 15 de marzo de 2026. Foto: Angela Weiss/AFP
Blanco y negro
El blanco y negro es un favorito de siempre entre las estrellas, y la nominada a mejor actriz Rose Byrne lo adoptó incorporando la tendencia primaveral. Se decantó por un vestido negro sin tirantes de Dior cubierto de flores blancas.
Emma Stone, en la misma categoría que Byrne por “Bugonia”, lució un brillante vestido largo blanco de Louis Vuitton de mangas cortas. Y Teyana Taylor, quien ha dominado la alfombra roja durante toda la temporada de premios, eligió un traje sin mangas de Chanel en blanco y negro con plumas y transparencias.
Estrellas del hockey, reales y ficticias
El provocativo personaje Shane Hollander de “Heated Rivalry” también asistió a los Premios de la Academia. Hudson Williams, el actor que lo encarna, ha estado en todas partes desde que la serie de amor gay en el hockey se volvió viral: llevó la antorcha olímpica en Italia, apareció en “Saturday Night Live” junto a su coprotagonista Connor Storrie y ahora, en los Óscar.
Williams lució un conjunto totalmente negro de Balenciaga —traje de doble botonadura, camisa y corbata— con un broche brillante para completar el “look”. Pero la estrella de hockey de Hollywood no fue la única en el Dolby Theatre.
Hilary Knight y Hannah Bilka, dos de las estrellas del equipo femenino de hockey sobre hielo estadounidense ganador de la medalla olímpica de oro, estaban listas para su primer plano en la alfombra roja de los mayores premios de la Meca del cine.
Una de las entradas más espectaculares en la alfombra roja de los Premios Grammy 2026 fue la de Lady Gaga, enfundada en un atuendo revestido completamente con plumas negras simulando un ave. Se trató de una fantasía oscura y mitológica de los diseñadores canadienses Matières Fécales . Foto: AFP
La industria de la música celebró su evento anual más importante con un desfile de estrellas de todos los géneros musicales, además de actores, actrices, modelos, socialités y famosos de otros ámbitos.
La entrega de los icónicos Premios Grammy, edición número 68, fue uno de los eventos más esperados de la temporada, un acontecimiento rodeado de mucha expectativa por saber quiénes eran los artistas más destacados en las distintas categorías habilitadas por la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación de los Estados Unidos.
Olivia Dean recibió su Grammy a Mejor Artista Revelación con un elegante modelo en blanco y negro de Chanel, ornamentado con plumas y pedreríaSabrina Carpenter lució un vestido de aire nupcial de Valentino; un atuendo personalizado que llevó tres meses de elaboraciónLa estrella de la música country Kelsea Ballerini impactó con un vestido joya de cuello halter y cola de sirena, realizado en exclusiva por EtroParis Hilton cautivó con una estética muy glamorosa; su vestido negro brilloso llevó la firma del diseñador libanés Nicolas Jebran
Pero antes de la ceremonia de entrega de los reconocimientos, la llegada de las celebridades a la alfombra roja acaparó la atención de las cámaras en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, recinto que habitualmente alberga la mayor fiesta de la música.
Entre los diversos estilismos vistos, se destacaron varias piezas de colecciones vintage de grandes casas de moda, así como la vuelta de estéticas clásicas con giros modernos y algunas muestras de alta costura conceptual.
Miley Cyrus se decantó por un conjunto de sastrería artesanal de Celine, con una chaqueta de cuero decorada con diversos brochesKarol G, fiel a su estilo seductor, con un vestido transparente de fino encaje celeste de la casa de alta costura australiana Paolo SebastianLaufey escogió un diseño de Miu Miu en color lavanda ornamentado con pedrería y lentejuelas, y cascada de flecos con abalorios en la faldaLa modelo Chrissy Teigen con una pieza
de Caroline’s Couture, la primera colección de Alta Costura lanzada por la casa de lujo Chopard, diseñada por Caroline ScheufeleHailey Bieber con un estilismo minimalista de AlaïaZara Larsson con un conjunto dorado de Kevin GermanierLa cantante sudafricana Tyla deslumbró con un vestido vintage de DSquared2, colección Otoño/ Invierno 2013Addison Rae con un vestido blanco de escote profundo y voluminosa falda asimétrica de AlaïaSin dudas, Chappell Roan lució el look más osado y comentado de la noche. Bajo su capa llevaba un vestido bordó de Mugler, inspirado en un modelo de 1998, que se sostenía de unos piercings en los pezonesRosé, integrante de Blackpink, arribó al evento luciendo un singular diseño en blanco y negro de Giambattista ValliHeidi Klum sorprendió con un llamativo vestido “piel de látex” confeccionado en cuero, creación de la diseñadora austriaca Marina HoermansederLa impronta de la legendaria diseñadora británica Vivienne Westwood en el look de PinkPantheress, rescatado de una colección cápsula de 2012
US actress Julia Roberts attends the red carpet of the movie "After the Hunt" presented out of competition at the 82nd International Venice Film Festival, at Venice Lido on August 29, 2025. (Photo by Tiziana FABI / AFP)
Con alfombra roja, la actriz Julia Roberts debuta presentando la película “After the Hunt”
Compartir en redes
Julia Roberts pisó este viernes por primera vez la alfombra roja de la Mostra de Venecia, donde presentó “After the Hunt”, una película de Luca Guadagnino, fuera de competición, que busca “desafiar a la gente a conversar”.
Sí que están en liza por el León de Oro los últimos trabajos del surcoreano Park Chen-wook, con “No Other Choice”, y de la francesa Valérie Donzelli, “À pied d’oeuvre”, que también se estrenan este viernes.
La “novia de América” llegó el miércoles a la ciudad del norte de Italia, vistiendo un cárdigan blanco y negro estampado con la cara de Guadagnino, conocido por, entre otras películas, “Call Me by Your Name” (“Llámame por tu nombre”).
La lluvia dio una tregua este viernes por la tarde en el Lido y no se deslució en nada el desfile por la alfombra roja del elenco de la película, al que una muchedumbre enloquecida llevaba rato esperando, teléfono en mano. Entre jóvenes y no tan jóvenes, los había incluso equipados con un escabel para no perderse nada pese a estar lejos de la barrera.
“After the Hunt” es un thriller psicológico en el que Roberts encarna a una profesora de filosofía que se ve confrontada a un supuesto caso de agresión sexual en la Universidad de Yale, donde trabaja.
La película, que pone sobre el tapete diferentes puntos de vista sobre la cuestión ocho años después de que estallara el movimiento “MeToo”, podría generar polémica.
“No estamos haciendo ninguna declaración, estamos retratando a esa gente en un momento concreto” y “[desafiando] a la gente a conversar ya emocionarse o a enfadarse, depende de cada uno”, señaló Roberts en rueda de prensa.
“Se está perdiendo el arte de la conversación en la humanidad y si haber hecho esta película sirve de algo, haciendo que todo el mundo se hable, eso es lo más emocionante que, creo, podíamos conseguir”, añadió.
En esta 82ª edición de la Mostra, 21 películas compuestas por el León de Oro, que otorgará el 6 de septiembre un jurado encabezado por Alexander Payne.
Con esa meta regresa al Lido, por primera vez en veinte años, Park Chen-wook, premiado hace tres años en Cannes a la Mejor Dirección por “Decision to Leave”.
En “No Other Choice” cuenta la historia de un hombre cuyo mundo se desmorona al perder su empleo, pese a contar con 25 años de experiencia.
Por su parte, Valérie Donzelli (“Solo para mí”) presentó “À pied d’oeuvre”, sobre un hombre que decide dar un giro a su vida y dedicarse a la escritura, pese a que su situación se vuelva mucho más precaria.
Según indicó en un comunicado, Donzelli intentó crear “un personaje honesto, amable y decidido” para una película que “cuestiona el valor que damos a una vida guiada por una pasión silenciosa, poco espectacular, pero imparable: la necesidad de crear, pase lo que pase”.