Para no desperdiciar nada de lo cocinado y como un gesto de agradecimiento a la naturaleza que nos provee la comida, este salteado es ideal para utilizar todo lo que queda en la heladera.
Yakimeshi significa en japonés “salteado de arroz”. Yaki por salteado y meshi por arroz. Además, acorde a la cultura japonesa, en la cual nada se tira y todo se recicla, incluyendo por supuesto a la comida, el vocablo “mottainai” condensa esa acción en una palabra. Agradeceder por la comida no desperdiciando nada.
Por eso, este salteado que es muy común en la gastronomía oriental, nos permite además cambiar los ingredientes de la receta acorde a lo que encontremos en nuestra heladera. Si te sobra asado este fin de semana, ya lo podrás poner en práctica gracias a esta receta de Mika Nishijima.
Ingredientes
- Asado del dia anterior 80gr
- 150gr de arroz hervido
- 2 huevos
- 15gr de zanahoria
- ½ maso de cebollita de hoja
- 2 cucharadas de aceite de sésamo
- Sal y pimienta
Preparación
- Cortar el asado en cubos o bien en tiras finas.
- Cortar o rallar la zanahoria y también la cebollita de hoja.
- En un sartén agregar las cucharadas de aceite de sésamo, junto con la carne, la zanahoria y la cebollita.
- Una vez listo, lo servimos en un bol, pero en la misma sartén que queda libre agegamos los dos huevos revueltos junto con el arroz ya hervido.
- Salpimentamos la preparación y dejamos que adquiera consistencia.
- En el paso final, agregamos lo de la sartén a la preparación en el bol. Mezclamos bien y ¡ya está listo para servir!
Sobre Mika Nishijima. Cocinera y propietaria de Brotes de Soja Moyashi. Es paraguaya e hija de padres japoneses que comenzó a hacer recetas fáciles, rápidas y sobre todo nutritivas.
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Soja gana terreno mientras que el arroz y el maíz retroceden en la zafra 2025-2026
El Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), a partir de su análisis de teledetección satelital y sistemas de información geográfica, estimó que la superficie de soja en la Región Oriental alcanzó 3.683.148 hectáreas en la zafra 2025-2026, lo que representa un incremento de 49.302 hectáreas frente al ciclo anterior.
Los departamentos de Canindeyú, Amambay y San Pedro lideraron el repunte, evidenciando un desplazamiento de inversiones hacia zonas con mayor potencial de expansión. Sin embargo,el dato también revela una reconfiguración en Alto Paraná, el principal polo sojero, redujo su área en 22.671 hectáreas (946.011 en total), al igual que Itapúa, que cayó en 67.275 hectáreas (726.519).
Sector arrocero con reajuste
El arroz fue el cultivo más golpeado, puesto que la superficie cayó a 208.949 hectáreas, una reducción de 57.377 hectáreas respecto a la campaña anterior. El retroceso refleja mayores costos operativos, especialmente en riego y energía, y márgenes más ajustados. La contracción significativa de 14.924 hectáreas, totalizando 16.003.
Maíz: menor atractivo y caída sostenida
El maíz tampoco logró sostener su superficie, de acuerdo a la siembra que se redujo a 39.311 hectáreas, unas 16.099 menos que en la zafra 2024-2025. La caída responde a precios menos competitivos y a la preferencia de los productores por cultivos con mejor retorno.
Canindeyú (8.785 hectáreas) y Caaguazú (8.724) siguen siendo los principales núcleos productivos, aunque ambos registraron descensos. Itapúa mostró la mayor contracción, con una pérdida de 9.322 hectáreas, quedando en 5.940. Misiones, principal zona arrocera, perdió 31.212 hectáreas, quedando en 51.008.
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Cultivo de soja creció casi 50 mil hectáreas frente a merma de maíz y arroz
La superficie de soja tuvo un aumento de cerca de 50 mil hectáreas, el cultivo de arroz, una disminución de más de 57 mil hectáreas, mientras que el maíz tuvo una disminución en torno a las 16 mil hectáreas, de acuerdo al informe del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) sobre la estimación de cultivos correspondiente a la zafra 2025-2026 en la Región Oriental, basada en teledetección satelital y sistemas de información geográfica.
La superficie de soja en la Región Oriental fue de 3.683.148, unas 49.302 hectáreas más que en la zafra anterior, 2024-2025, cuando la superficie fue de 3.633.845 hectáreas. Canindeyú, Amambay y San Pedro fueron los departamentos que tuvieron el mayor repunte en este periodo.
Los departamentos con mayor superficie de soja sembrada, fueron: Alto Paraná con 946.011 hectáreas, aunque disminuyó 22.671 hectáreas con relación a la campaña anterior; Itapúa con 726.519, con una disminución de 67.275 hectáreas con relación a la zafra anterior y Caaguazú con 456.509 hectáreas, con un aumento de 8.736 hectáreas con relación al periodo anterior.
Respecto al área de superficie dedicada al cultivo de arroz con riego, el informe del Inbio revela que el área fue de 208.949, unas 57.377 hectáreas menos que la zafra anterior, cuando la superficie había alcanzado 266.327 hectáreas. Misiones sigue siendo el de mayor superficie de cultivo de arroz, con 51.008 hectáreas, pero sufrió una disminución de 31.212 hectáreas con relación a la zafra 2024-2025; Itapúa el segundo con mayor área alcanzó las 21.905 hectáreas, con un aumento de 2.779 con relación al año anterior y Paraguarí quedó tercero con 16.003 hectáreas, con una disminución de 14.924 con relación al año anterior.
En cuanto al cultivo de maíz, la superficie sembrada en la zafra 2025-2026 fue de 39.311 hectáreas, presentando una disminución de 16.099 hectáreas con relación a la zafra 2024-2025, cuando la superficie alcanzó 55.408 hectáreas. Los departamentos con mayor superficie del cultivo son Canindeyú; con 8.785 hectáreas, pero con una disminución de 3.937 hectáreas con relación al año anterior; Caaguazú con 8.724 hectáreas, pero con una disminución de 3.339 hectáreas con relación al año anterior y como tercer mayor área queda Itapúa con 5.940 hectáreas, pero con una acentuada disminución de superficie de 9.322 hectáreas.
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Producción de arroz muestra signo de mayor reactivación
El sector arrocero paraguayo comienza a mostrar signos de mayor reactivación, tanto en el avance de la cosecha como en la recuperación gradual de los precios internacionales, según reporte de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El avance de la cosecha se sitúa en torno al 70 %. Si bien los rendimientos no alcanzan los niveles excepcionales del año pasado —favorecidos por condiciones climáticas óptimas—, los resultados se mantienen en márgenes positivos y dentro del promedio habitual.
Las proyecciones iniciales apuntan a un rendimiento nacional en torno a los 6.400 kg/ha, con una marcada variabilidad entre productores, según comentó Reinero Franco, representante de la Federación Paraguaya de Arroceros. Mientras algunos lotes alcanzan hasta 9.000 kg/ha, otros se sitúan en torno a los 5.000 kg/ha, reflejando la heterogeneidad propia de la campaña y de las condiciones productivas.
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Uno de los factores más alentadores proviene del mercado externo. Los precios internacionales, particularmente en Brasil (principal destino del arroz paraguayo), comenzaron a mostrar una leve recuperación. Si bien aún se mantienen por debajo de los picos registrados en el 2025, los valores actuales se aproximan a niveles más sostenibles frente a los costos de producción.
Durante enero, el mercado operó con escaso volumen de exportaciones y precios deprimidos, incluso por debajo de los 200 dólares por tonelada en arroz en cáscara. Sin embargo, hacia marzo se observa un mayor dinamismo, con el cierre de operaciones que se espera permitan sostener un flujo relevante de embarques entre marzo y abril.
Este repunte responde, en parte, a una menor producción esperada en Brasil que impacta en los stocks y genera condiciones más favorables para la recuperación de precios en la región.
Desafíos del sector
La UGP señala que el crecimiento del sector enfrenta desafíos estructurales. Uno de los principales es el desarrollo genético, clave para mejorar la productividad y competitividad. En los últimos años se lograron avances significativos, con la incorporación de nuevas variedades adaptadas a las condiciones locales y el acompañamiento de instituciones de investigación de la región.
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Asimismo, los altos costos de transporte hacia puertos de ultramar continúan afectando la competitividad del arroz paraguayo en mercados distantes, lo que obliga a optimizar la infraestructura y los procesos de exportación.
A pesar de estas limitaciones, las perspectivas son positivas. Se espera una mejora gradual en la productividad a nivel país, así como una expansión del área sembrada, impulsada por inversiones y los proyectos de largo plazo.
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Los 5 alimentos que nunca deberías recalentar en el microondas
El microondas se convirtió en uno de los electrodomésticos más utilizados en la cocina moderna. Su rapidez y practicidad lo vuelven ideal para calentar sobras o preparar comidas en pocos minutos. Sin embargo, no todos los alimentos reaccionan bien a este método de calentamiento.
Especialistas en seguridad alimentaria advierten que algunos productos pueden cambiar su composición, calentarse de forma desigual o incluso representar un riesgo para la salud cuando se recalientan en el microondas.
En estos casos, lo más recomendable es optar por métodos tradicionales como la sartén, el horno o la cocina, que permiten una cocción más uniforme y segura. A continuación, cinco alimentos que conviene evitar recalentar en el microondas.
Huevos duros
Recalentar huevos duros en el microondas puede ser más peligroso de lo que parece. Cuando se calientan con cáscara o incluso pelados, se produce una acumulación de vapor en el interior del huevo. Esa presión puede provocar que explote como una pequeña bomba, ya sea dentro del microondas o incluso en el momento de morderlo.
Esto puede causar quemaduras en la boca o el rostro, por lo que los especialistas recomiendan evitar este método de recalentamiento.
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Pollo
El pollo contiene una alta densidad de proteínas, mayor que la de muchas carnes rojas. Cuando se recalienta en el microondas, esas proteínas pueden descomponerse de forma desigual, lo que en algunos casos provoca malestar estomacal.
Además, si el pollo no fue refrigerado correctamente, el calentamiento irregular del microondas puede no alcanzar temperaturas suficientes para eliminar bacterias como la Salmonella, una de las principales causas de intoxicaciones alimentarias.
Arroz
El arroz es otro alimento que requiere especial cuidado. Si se deja a temperatura ambiente durante varias horas, puede desarrollar esporas de la bacteria Bacillus cereus, capaz de provocar intoxicaciones alimentarias.
El problema es que el microondas no siempre alcanza temperaturas uniformes para eliminar estas bacterias resistentes al calor, por lo que recalentar arroz almacenado incorrectamente puede representar un riesgo.
Espinacas y vegetales de hoja verde
Las espinacas y otros vegetales de hoja verde contienen nitratos naturales, compuestos que normalmente son inofensivos. Sin embargo, bajo ciertas condiciones de calentamiento, estos pueden transformarse en nitrosaminas, sustancias que en grandes cantidades se consideran potencialmente cancerígenas.
Por eso, si se desea recalentar este tipo de verduras, se recomienda hacerlo en sartén o al vapor, métodos que permiten un calentamiento más controlado.
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Chiles picantes
Recalentar chiles picantes en el microondas puede generar una experiencia muy desagradable. Al calentarse, la capsaicina, el compuesto responsable del picante, se evapora y se dispersa en el aire.
Cuando se abre la puerta del microondas, esa nube puede salir repentinamente y provocar irritación intensa en los ojos, la garganta e incluso dificultad para respirar, similar al efecto de un gas irritante.
Práctico, pero con precauciones
El microondas sigue siendo una herramienta útil en la cocina, pero no todos los alimentos reaccionan de la misma manera al calentamiento rápido y desigual que produce este aparato.
Por eso, los especialistas recomiendan prestar atención a cómo se almacenan los alimentos y qué método se utiliza para recalentarlos, especialmente cuando se trata de productos sensibles o potencialmente riesgosos. En muchos casos, volver a la sartén o al horno puede ser la opción más segura para disfrutar las sobras sin comprometer la salud.