Puede parecer extraño comerse la piel de una calabaza después de pasar toda tu vida ignorándola, sin embargo, si reconsiderás la norma, vas a poder obtener algunos beneficios para la salud bastante impresionantes más allá de lo que se encuentra en la pulpa carnosa.
“La calabaza entera es una verdura comestible. De hecho, la mayoría de las verduras están destinadas a consumirse en su conjunto, a pesar de lo que nos hayan enseñado al crecer”, dice la nutricionista Tracy Lockwood Beckerman.
“Toda la calabaza, carne y piel incluidas, tiene innumerables beneficios para la salud que van desde la fibra hasta vitaminas como A, C y E. La calabaza es especialmente rica en vitamina A, que puede ayudar a mantener una buena salud ocular, puede proteger su visión y los efectos del cáncer también “. La calabaza también es relativamente baja en la escala de índice glucémico, lo que significa que puede disfrutarla sin está causando estragos en sus niveles de glucosa e insulina.
Entonces, ¿se come con la piel y todo?
Comience con una limpieza súper profunda . “Limpia y lava la piel como si tu vida dependiera de ello. La piel de las verduras es donde pueden acechar los contaminantes potenciales, así que enjuágala y lávala bien con un ácido, como vinagre de sidra de manzana, para eliminar las toxinas “, dice.
Luego, frote la piel de la calabaza generosamente con aceite de oliva, sal marina rosada del Himalaya, pimienta molida fresca, canela y cúrcuma para obtener algunos sabores aromáticos cálidos y beneficios antiinflamatorios”, dice Lockwood Beckerman. ¿Y su método de cocina preferido? Básicamente, convertirlas en papas fritas saludables: “Cocine la piel en el horno hasta que esté crujiente y seca”, aconseja ella en un reporte a Well and Good.
Así que la próxima vez que hagas calabaza, disfruta de todo el asunto convirtiendo la piel en un refrigerio abundante. ¿Quién sabe? Con un poco de aceite y condimentos, podría convertirse en su parte favorita.
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No existía aún Argentina y acá ya se comía asado”
- Fotos: Matías Amarilla
Augusto dos Santos tiene como invitado de esta semana en “Expresso” al chef e historiador Vidal Domínguez, conocido por el rescate que hace de la gastronomía paraguaya. Esta vez expone sobre la fundación de Asunción y de la actual capital del país como madre de la gastronomía regional.
ADS: -¿Cómo empezó la gastronomía a ser originaria de Paraguay?
VD : -Yo estoy editando un libro que sale en dos meses y medio a tres, que se llama “Asunción 1537”. Tiene como 240 páginas, y en la primera unidad hablo de una investigación sobre antropología gastronómica del Paraguay. Ahí enfocamos un poco cómo es que nosotros heredamos esa gastronomía de los carios guaraníes. Hay que tener en cuenta que el español, en un porcentaje muy alto, se cruzó con el cario guaraní, no con otra etnia.
Entonces, a partir de allí, se hace una fusión entre la influencia gastronómica española, que tiene una influencia musulmana de casi 1.000 años, y luego la influencia de la más de 12 técnicas de cocción de los carios guaraníes, que extrañamente tenían muchas técnicas de cocción, y hasta muy modernas. (…) Eso hace que haya una fusión gastronómica que analicé un poco, los orígenes de todas esas recetas guaraníes, cómo es que llegan a la época en que llegan los españoles acá, 1536-37.
Y luego, toda la influencia musulmana, cristiana, sefardí, hebrea, celta, de Roma, de sus legiones en España, y también la cocina de la monarquía. Todo eso engloba lo que es la gastronomía que trajeron los españoles a Asunción a partir de 1537, que se fusiona con la gastronomía de los carios guaraníes, y nace la noble gastronomía paraguaya, que se convierte en la madre de la gastronomía de toda la región.
-¿Qué circuito se produce para que lleguen primero a Buenos Aires y después a Paraguay?
-El circuito viene a partir de don Pedro de Mendoza, él se solventa su propio viaje a América. Carlos V de España le encomienda fundar 3 casas fuertes o 3 ciudades, y a partir de la latitud 33 quedaba para él todo lo que él podía conseguir en oro, plata, metales preciosos, y con un porcentaje de impuestos a la corona española.
Llega a Buenos Aires, en el trayecto una tormenta desvía 3 de sus barcos donde estaban los bastimentos, donde estaban todas las comidas para esos 14 buques, y se quedaron sin comida, razón por la cual al fundar Buenos Aires tuvieron que abandonarlo, porque hasta los caballos que tenían empezaron a comer, y se trasladaron enfrente, que hoy es Colonia, Uruguay. A partir de allí, don Pedro de Mendoza hace un escrito en donde él habla y ordena a su lugarteniente, Juan de Ayolas: “Ve a las tierras del Paraguay”, estamos hablando de 1536, ojo, Paraguay ya se llamaba Paraguay, antes que lleguen los españoles.
En la comarca del cacique Lambaré y Ñandu’a, funda Casa Fuerte y busca un camino al Perú. Porque la idea era buscar un camino al Perú que no sea por el estrecho de Magallanes. Entonces, allí sale la expedición y se funda la primera Asunción.
La primera Asunción se llamaba la Ascensión de María, madre de nuestro señor Jesucristo, se fundó en Lambaré, allí, en el cerro mismo. Allí, Juan de Ayolas llega con Ulrico Schmidl, el alemán de Bavaria, y a partir de allí se tienen las primeras referencias gastronómicas del Paraguay, por los escritos de Ulrico Schmidl de 1537, que funda la primera Asunción entre el 18 y el 21 de enero, porque es la semana que se une al rito galicano, corresponde a la ascensión de María madre de nuestro señor Jesucristo.
En su auxilio viene Juan de Salazar y Espinoza. Seis meses después, pernocta una noche en Lambaré, y ahí le dicen que un poquito más arriba, allí había una bahía donde estaba el cacique Caracará, y que ese era el táva guasu de los carios guaraníes, donde hacían también intercambios comerciales, y ahí se funda la Asunción que nosotros conocemos.
-¿Por qué decimos que Asunción es madre de la gastronomía?
-La madre de los asados, del locro, de toda la gastronomía de 4 provincias argentinas: Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco, que son millones de habitantes, Buenos Aires, Santa Fe y Concepción del Bermejo, la madre de la gastronomía de sus primeros 300 años es la gastronomía paraguaya. Porque se funda en 1537 Asunción, y era la única ciudad avanzada del imperio español, no existía otra ciudad. Entonces, los primeros 20 años, aquí sucede lo que decían los franciscanos y los benedictinos, se convirtió Asunción en el paraíso de Mahoma.
Los españoles tenían 20 esposas, 30 esposas, de ahí nacieron todos los González y compañía, y en ese contexto nace una nueva raza, pero con una fusión gastronómica diferente. Allí es que, a partir de 1537, 47, 57, ya estás teniendo la primera generación de paraguayos. En el 53 llegan 7 vacas y un toro, que son los primeros animales que llegaron a Asunción, que los trae Gaete, un portugués, con Juan de Salazar y Espinoza, lo venden en el cabildo, muy caro, dicen que, y allí empieza la reproducción de ese ganado castellano en Asunción, en 1553. Según los escritos de López Moreira, en 10 años se cambió la costumbre de comer carne silvestre por carne vacuna. En 1567, en Asunción ya se comían los asados a la estaca, ya se comía el puchero, que desciende del cocido español, ya teníamos el locro, ya había empanadas, ya había el so’o apu’a, ya había postres.
En 1580 Juan de Garay emite un bando, una orden de quienes se animaban a refundar Buenos Aires. Y dice la historia, 53 paraguayos fueron y fundaron Buenos Aires con 6 españoles, entre ellos Garay. Se funda Buenos Aires. 750 animales van por tierra, 5 en los barcos. De esos 750 animales llevados por arrieros paraguayos, llega a Buenos Aires la mitad. En la zona de Matanzas, pastando 4 años. Y luego de 4 años, la mitad va a La Pampa, y con ese ganado criollo ya paraguayo, se funda lo que es la ganadería argentina.
Y la otra mitad, dicen los escritos, que fueron a unos hermosos pastizales en la zona oriental, no existía la palabra Uruguay todavía, por orden de Hernán Díaz de Saavedra. Y la otra mitad también, tanto la de La Pampa como de la zona oriental del Uruguay, fueron llevadas por esos mismos arrieros que los llevaron desde Asunción. ¿Qué pasa? Esos arrieros, al trasladarlos de Buenos Aires a La Pampa, le llamaron gaucho.
Es decir, que los gauchos eran realmente paraguayos, porque la única ciudad avanzada que existía era Asunción, no existía otra ciudad. Entonces, Asunción, a 1580, tenía una población estimada entre 30.000 y 50.000 personas. Que en un periodo corto de tiempo, Asunción se quedó con 5.000 habitantes. ¿Qué pasó de toda esa gente? Fueron a habitar Buenos Aires, que se funda desde Asunción, Santa Fe, que se funda desde Asunción, Santa Cruz de Bermejo desde Asunción, Corrientes desde Asunción, Santa Cruz de la Sierra, Mato Groso del Sur y Santa Catarina.
-¿Qué se comía en un día festivo en lo de don Carlos Antonio López, por ejemplo?
-Era como un día festivo de semana santa. Tenés el ryguasu ka’ê, que muchos le llaman en Concepción y en Santaní ryguasu ka’ê la novia; el so’o hu’û que también es una especie de estofado, que tiene sus horas de cocción; el ajúra relleno, tanto de pato o de gallina, donde se meten las menudencias con verduritas y eso se cocina. También tenía, obviamente, la sopa paraguaya, la chipa, la chipa guasu, tenías el asado a la estaca.
Lo que se comía en época de López es exactamente lo que nosotros comemos hoy. Y esa referencia se puede encontrar en los libros de Raquel Livieres, la cocinera paraguaya, que fue la única que la entrevistó a las sobrevivientes de la guerra de la Triple Alianza en 1931, a las matronas, y de ahí se quitan las recetas. Ya estaba todo: so’o apu’a, soyo, locro, caldo de poroto, jopara, asado de todo tipo en el tatakua, de costilla, vacuna, de cerdo. Ya tenías toda la gastronomía hecha, por eso es que nosotros decimos que, al llegar los españoles y la fusión que hay de razas, nace una nueva raza y una nueva gastronomía. Y como era la única ciudad, estos paraguayos fueron los que colonizaron todas las más de 70 ciudades que se fundaron desde Asunción. Entonces, no existía aún Argentina, y acá ya se comía asado. No existía Uruguay, y acá ya se comía el asado a la estaca.
-Entonces, también tiene lógica que el dulce de leche haya nacido acá.
-Argentina quiso registrar el dulce de leche en la Unesco como patrimonio cultural gastronómico de la Argentina. Reclamó Uruguay y hubo un pleito diplomático. La Unesco se lavó las manos y dijo: Patrimonio del Río de la Plata.
Eso es en referencia a la reunión que hacen a la estancia del dictador Rosas, donde dicen que la mujer que trabajaba en lo de Rosas, exagera la cocción del mate dulce, y por accidente nace el dulce de leche, en 1848. Ahora, 1816 llegan a Asunción Bonpland y Johann Rengger, le piden permiso al Dr. Francia, se van y hacen todas sus vueltas por Concepción y Guairá, vuelven, se despiden del doctor, y él les dice: “No, ustedes no se van hasta que me llenen acá en un libro todo lo que encontraron”.
Bonpland se enojó, el Dr. Francia –vos sabés cómo era– ya le metió en el calabozo, y se quedó con Rengger como su médico personal. Después de 6 años, Rengger se escapa, vuelve a Europa, y escribe un libro, “Mi viaje al Paraguay”. Y aquí dice lo siguiente: en este país consideran una tradición campesina la fabricación del dulce de leche y la leche condensada a través del azúcar y el almíbar de azúcar.
-¿En qué año?
-En 1816 llegó acá, y dice una palabra clave: en este país consideran una “tradición” campesina. Significa que él, en su visita a Concepción y Guairá, vio familias paraguayas que ya consumían el dulce de leche y la leche condensada. Significa que 50, 100 años antes, ya estaban haciendo en esas familias el dulce de leche y la leche condensada.
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Semana Santa: impulso al turismo interno
Más que tradición, es también turismo, gastronomía y circuitos culturales que marcan la agenda de una de las semanas de mayor movimiento para el país, con propuestas que buscan dinamizar la economía.
Semana Santa se consolida como uno de los momentos de mayor dinamismo para el turismo interno en Paraguay, con una agenda de actividades que combina tradición, cultura y experiencias en distintos puntos del país.
La propuesta impulsada por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) articula iniciativas públicas y privadas con el objetivo de movilizar visitantes, generar consumo local y posicionar destinos más allá de los circuitos tradicionales.
Tradición que mueve turismo. Entre las actividades más convocantes se encuentran experiencias vinculadas a la identidad cultural, como el tradicional chipa apo, que se replica en ciudades como San Bernardino, Areguá, Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero, Filadelfia y Puerto Falcón.
A esto se suman circuitos como el Chipa Rapé, en el departamento de Cordillera, que combina gastronomía, historia y turismo rural.
Circuitos culturales y religiosos. La agenda también incluye propuestas tradicionales como el recorrido de las siete iglesias, circuitos guiados y actividades culturales en Asunción, además de experiencias históricas en destinos como Humaitá, Pilar y Paso de Patria.
Entre los principales atractivos del interior figuran también Encarnación, San Cosme y Damián y Santísima Trinidad del Paraná, donde el turismo combina historia, naturaleza y patrimonio.
Experiencias y escapadas. El calendario incorpora además propuestas más dinámicas, como recorridos en bicicleta, turismo de naturaleza, jeep tours y actividades al aire libre en distintos puntos del país.
Estas opciones apuntan a captar tanto turismo familiar como escapadas de corta distancia, uno de los segmentos que más creció en los últimos años.
Impacto. Más allá del componente cultural y religioso, Semana Santa representa una oportunidad económica concreta para múltiples sectores como hotelería, gastronomía, transporte, comercio local, generando ingresos en ciudades y comunidades que forman parte del circuito turístico.
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Qué comerán las estrellas de Hollywood en la gala del Óscar
Un menú internacional con miles de botellas de tequila, vino y champaña, y cientos de kilos de caviar, queso y carne saciará a la crema y nata de Hollywood el domingo luego de la entrega de los premios Óscar. El Baile de los Gobernadores, como se le conoce a la tradicional fiesta que se celebra inmediatamente después de la ceremonia, ofrecerá este año platos tradicionales, como el clásico pastel de pollo del chef Wolfgang Puck, y novedades como una gran estación de sushi a la carta.
"Preparamos unos 25.000 platillos“, explicó a la AFP Puck, quien ha estado a cargo del menú de la fastuosa fiesta por 32 años consecutivos. “Puedes elegir comida japonesa, austríaca, o elegir el mejor filete. Puedes disfrutar de toda una variedad de platos, pastas, comida vegana y demás”, agregó mientras flameaba un jugoso corte tomahawk en la presentación del menú a la prensa que se realizó este martes en Hollywood.
El reconocido chef garantizó que habrá opciones para todos los gustos, incluso en tiempos dominados por los medicamentos para adelgazar: “Puedes acompañar la carne con tu Ozempic en lugar de espinacas”, bromeó. Las cantidades son importantes en una fiesta de estas dimensiones. Puck anticipó 1.200 pasteles de pollo que demandarán 22 kilos de trufas negras, 1.000 platos de macarrones con queso, 30 kilos de caviar, 100 kilos de chuletas tomahawk y decenas de kilos de salmón ahumado para las tradicionales estatuillas en forma de Óscar.
En la oferta de bebidas, los socios de la fiesta alistan miles de botellas de vinos de diferentes regiones a cargo de la casa Domaine Clarence Dillon, de champaña Piper-Heidsieck y de sake Dassai. Los cócteles estarán a cargo, nuevamente, del tequila Don Julio. Este año las estrellas podrán beber tragos como “El mejor del show”, “Maestro Martini” o “La secuela” con inspiraciones mexicanas e italianas, dijo Lorenzo Antinori, cofundador del prestigioso Bar Leone en Hong Kong.
Y para el postre, miles de estatuillas doradas de chocolate garantizarán que todos puedan llevarse un Óscar a casa. “Es tan difícil ganar un Óscar”, dijo a AFP el chef Garry Larduinat. “Así que tener uno de chocolate y llevarlo a casa es muy especial. Y éste es el único lugar en el que lo puedes tener”. La 98.ª ceremonia de los Premios de la Academia se celebra este domingo en Hollywood.
Fuente: AFP.
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Ocho frutas y verduras a las que no deberías quitarles la cáscara
Durante años, pelar frutas y verduras fue casi un reflejo automático en muchas cocinas. Sin embargo, cada vez más estudios nutricionales coinciden en que, en varios alimentos, gran parte de los nutrientes se concentra justamente en la piel.
Fibra, antioxidantes y compuestos protectores suelen encontrarse en mayor cantidad en esa capa externa que muchas veces termina en la basura.
La recomendación de especialistas es simple: lavar muy bien los alimentos e incluso cepillarlos cuando sea necesario y consumirlos con cáscara siempre que sea posible. Estos son algunos de los casos más claros.
Pepino
El pepino es uno de los vegetales que más se suele pelar, sobre todo en ensaladas. Sin embargo, su cáscara concentra buena parte de la fibra y de los antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo. Consumirlo con piel también mejora el aporte de compuestos vegetales beneficiosos.
Manzana
En la manzana ocurre algo similar: gran parte de su fibra y de los polifenoles se encuentran en la piel. Estos compuestos antioxidantes están asociados con beneficios cardiovasculares y digestivos. Pelarla reduce de manera significativa su valor nutricional.
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Berenjena
La característica piel morada de la berenjena no es solo estética. Allí se concentran antocianinas, antioxidantes muy potentes relacionados con la protección celular. Al cocinarla con cáscara, se conservan mejor estos compuestos.
Papa
En muchas preparaciones se retira la piel, pero la cáscara de la papa aporta fibra, potasio y diversos micronutrientes. Cuando se lava bien y se cocina con piel, por ejemplo al horno, el alimento mantiene más de sus propiedades.
Kiwi
Aunque no es lo más habitual, el kiwi puede comerse con piel. Su cáscara aumenta notablemente el aporte de fibra y antioxidantes. Basta con lavarlo bien y, si se prefiere, frotarlo suavemente para suavizar la textura.
Pera
En la pera, la mayor parte de la fibra se encuentra en la cáscara. Consumirla entera ayuda a mejorar la saciedad y el funcionamiento digestivo, además de aportar más vitaminas y compuestos antioxidantes.
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Zanahoria
Más que pelarla, lo ideal es lavar bien la zanahoria y cepillarla. La capa externa aporta fibra y antioxidantes, por lo que retirarla implica perder parte de sus beneficios nutricionales.
Batata
La piel de la batata también es nutritiva. Contiene fibra y compuestos antioxidantes que complementan su aporte natural de vitaminas y minerales. Prepararla al horno con cáscara es una de las formas más simples de aprovecharla.
La clave para consumir estas frutas y verduras con su cáscara está en la higiene. Antes de consumir frutas y verduras con piel, conviene lavarlas bajo agua corriente y, cuando sea posible, cepillarlas suavemente para retirar tierra o residuos. Un gesto simple que permite conservar más nutrientes y reducir el desperdicio en la cocina.