Empezó como aprendiz de cocina, y hoy está al frente de ella en el Sheraton Asunción. Juan José Britez, como chef ejecutivo del restaurante de uno de los hoteles más importantes de la ciudad, lleva excelencia y calidad en la mesa de sus comensales.
“Pelaba papas, hacía sandwichitos y ayudaba en lo que se necesitaba”, contó sobre sus inicios como ayudante de cocina en el Sheraton Asunción, en el año 2005. Su ingreso al equipo de uno de los hoteles más importantes de la ciudad sucedió luego de varias pasantías en otros hoteles y en medio de una situación económica en la que no le iba tan bien.
“Fue difícil y hubo mucho sacrificio, pero valió la pena, el Sheraton fue mi escuela”, declaró.
Formoseño de nacimiento, a los 18 años viajó para Asunción con el objetivo de estudiar Hotelería y Turismo en la Universidad Columbia. Allí conoció a su actual esposa y madre de su hija, quienes hoy son su mayor inspiración en la cocina.
La creatividad y los detalles característicos de su cocina son el resultado de años de esfuerzo en pos de su crecimiento. Desde joven invirtió todo el dinero que ganaba en utensilios o libros de gastronomía, buscando perfeccionar cada vez más su talento dentro de la cocina.
En el camino tuvo la oportunidad de aprender de grandes chefs internacionales y de viajar por el mundo. Apasionado del fuego y las parrilladas, reconoce que su pasión por la cocina viene de sus abuelas y principalmente de su padre, a quien le encantaba cazar y pescar, además de comer los frutos que recolectaba en tales hazañas.
Al frente del restaurante del hotel, busca su mejor versión cada día, transmitiendo ese espíritu a sus compañeros de trabajo, a quienes acompaña y escucha aun entre el caos de las ollas y los pedidos, porque – considera – es la clave para funcionar como equipo.
Líder y chef de su cocina, el nombre de Juan José Britez es sinónimo de excelencia y calidad en cada plato.
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No existía aún Argentina y acá ya se comía asado”
- Fotos: Matías Amarilla
Augusto dos Santos tiene como invitado de esta semana en “Expresso” al chef e historiador Vidal Domínguez, conocido por el rescate que hace de la gastronomía paraguaya. Esta vez expone sobre la fundación de Asunción y de la actual capital del país como madre de la gastronomía regional.
ADS: -¿Cómo empezó la gastronomía a ser originaria de Paraguay?
VD : -Yo estoy editando un libro que sale en dos meses y medio a tres, que se llama “Asunción 1537”. Tiene como 240 páginas, y en la primera unidad hablo de una investigación sobre antropología gastronómica del Paraguay. Ahí enfocamos un poco cómo es que nosotros heredamos esa gastronomía de los carios guaraníes. Hay que tener en cuenta que el español, en un porcentaje muy alto, se cruzó con el cario guaraní, no con otra etnia.
Entonces, a partir de allí, se hace una fusión entre la influencia gastronómica española, que tiene una influencia musulmana de casi 1.000 años, y luego la influencia de la más de 12 técnicas de cocción de los carios guaraníes, que extrañamente tenían muchas técnicas de cocción, y hasta muy modernas. (…) Eso hace que haya una fusión gastronómica que analicé un poco, los orígenes de todas esas recetas guaraníes, cómo es que llegan a la época en que llegan los españoles acá, 1536-37.
Y luego, toda la influencia musulmana, cristiana, sefardí, hebrea, celta, de Roma, de sus legiones en España, y también la cocina de la monarquía. Todo eso engloba lo que es la gastronomía que trajeron los españoles a Asunción a partir de 1537, que se fusiona con la gastronomía de los carios guaraníes, y nace la noble gastronomía paraguaya, que se convierte en la madre de la gastronomía de toda la región.
-¿Qué circuito se produce para que lleguen primero a Buenos Aires y después a Paraguay?
-El circuito viene a partir de don Pedro de Mendoza, él se solventa su propio viaje a América. Carlos V de España le encomienda fundar 3 casas fuertes o 3 ciudades, y a partir de la latitud 33 quedaba para él todo lo que él podía conseguir en oro, plata, metales preciosos, y con un porcentaje de impuestos a la corona española.
Llega a Buenos Aires, en el trayecto una tormenta desvía 3 de sus barcos donde estaban los bastimentos, donde estaban todas las comidas para esos 14 buques, y se quedaron sin comida, razón por la cual al fundar Buenos Aires tuvieron que abandonarlo, porque hasta los caballos que tenían empezaron a comer, y se trasladaron enfrente, que hoy es Colonia, Uruguay. A partir de allí, don Pedro de Mendoza hace un escrito en donde él habla y ordena a su lugarteniente, Juan de Ayolas: “Ve a las tierras del Paraguay”, estamos hablando de 1536, ojo, Paraguay ya se llamaba Paraguay, antes que lleguen los españoles.
En la comarca del cacique Lambaré y Ñandu’a, funda Casa Fuerte y busca un camino al Perú. Porque la idea era buscar un camino al Perú que no sea por el estrecho de Magallanes. Entonces, allí sale la expedición y se funda la primera Asunción.
La primera Asunción se llamaba la Ascensión de María, madre de nuestro señor Jesucristo, se fundó en Lambaré, allí, en el cerro mismo. Allí, Juan de Ayolas llega con Ulrico Schmidl, el alemán de Bavaria, y a partir de allí se tienen las primeras referencias gastronómicas del Paraguay, por los escritos de Ulrico Schmidl de 1537, que funda la primera Asunción entre el 18 y el 21 de enero, porque es la semana que se une al rito galicano, corresponde a la ascensión de María madre de nuestro señor Jesucristo.
En su auxilio viene Juan de Salazar y Espinoza. Seis meses después, pernocta una noche en Lambaré, y ahí le dicen que un poquito más arriba, allí había una bahía donde estaba el cacique Caracará, y que ese era el táva guasu de los carios guaraníes, donde hacían también intercambios comerciales, y ahí se funda la Asunción que nosotros conocemos.
-¿Por qué decimos que Asunción es madre de la gastronomía?
-La madre de los asados, del locro, de toda la gastronomía de 4 provincias argentinas: Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco, que son millones de habitantes, Buenos Aires, Santa Fe y Concepción del Bermejo, la madre de la gastronomía de sus primeros 300 años es la gastronomía paraguaya. Porque se funda en 1537 Asunción, y era la única ciudad avanzada del imperio español, no existía otra ciudad. Entonces, los primeros 20 años, aquí sucede lo que decían los franciscanos y los benedictinos, se convirtió Asunción en el paraíso de Mahoma.
Los españoles tenían 20 esposas, 30 esposas, de ahí nacieron todos los González y compañía, y en ese contexto nace una nueva raza, pero con una fusión gastronómica diferente. Allí es que, a partir de 1537, 47, 57, ya estás teniendo la primera generación de paraguayos. En el 53 llegan 7 vacas y un toro, que son los primeros animales que llegaron a Asunción, que los trae Gaete, un portugués, con Juan de Salazar y Espinoza, lo venden en el cabildo, muy caro, dicen que, y allí empieza la reproducción de ese ganado castellano en Asunción, en 1553. Según los escritos de López Moreira, en 10 años se cambió la costumbre de comer carne silvestre por carne vacuna. En 1567, en Asunción ya se comían los asados a la estaca, ya se comía el puchero, que desciende del cocido español, ya teníamos el locro, ya había empanadas, ya había el so’o apu’a, ya había postres.
En 1580 Juan de Garay emite un bando, una orden de quienes se animaban a refundar Buenos Aires. Y dice la historia, 53 paraguayos fueron y fundaron Buenos Aires con 6 españoles, entre ellos Garay. Se funda Buenos Aires. 750 animales van por tierra, 5 en los barcos. De esos 750 animales llevados por arrieros paraguayos, llega a Buenos Aires la mitad. En la zona de Matanzas, pastando 4 años. Y luego de 4 años, la mitad va a La Pampa, y con ese ganado criollo ya paraguayo, se funda lo que es la ganadería argentina.
Y la otra mitad, dicen los escritos, que fueron a unos hermosos pastizales en la zona oriental, no existía la palabra Uruguay todavía, por orden de Hernán Díaz de Saavedra. Y la otra mitad también, tanto la de La Pampa como de la zona oriental del Uruguay, fueron llevadas por esos mismos arrieros que los llevaron desde Asunción. ¿Qué pasa? Esos arrieros, al trasladarlos de Buenos Aires a La Pampa, le llamaron gaucho.
Es decir, que los gauchos eran realmente paraguayos, porque la única ciudad avanzada que existía era Asunción, no existía otra ciudad. Entonces, Asunción, a 1580, tenía una población estimada entre 30.000 y 50.000 personas. Que en un periodo corto de tiempo, Asunción se quedó con 5.000 habitantes. ¿Qué pasó de toda esa gente? Fueron a habitar Buenos Aires, que se funda desde Asunción, Santa Fe, que se funda desde Asunción, Santa Cruz de Bermejo desde Asunción, Corrientes desde Asunción, Santa Cruz de la Sierra, Mato Groso del Sur y Santa Catarina.
-¿Qué se comía en un día festivo en lo de don Carlos Antonio López, por ejemplo?
-Era como un día festivo de semana santa. Tenés el ryguasu ka’ê, que muchos le llaman en Concepción y en Santaní ryguasu ka’ê la novia; el so’o hu’û que también es una especie de estofado, que tiene sus horas de cocción; el ajúra relleno, tanto de pato o de gallina, donde se meten las menudencias con verduritas y eso se cocina. También tenía, obviamente, la sopa paraguaya, la chipa, la chipa guasu, tenías el asado a la estaca.
Lo que se comía en época de López es exactamente lo que nosotros comemos hoy. Y esa referencia se puede encontrar en los libros de Raquel Livieres, la cocinera paraguaya, que fue la única que la entrevistó a las sobrevivientes de la guerra de la Triple Alianza en 1931, a las matronas, y de ahí se quitan las recetas. Ya estaba todo: so’o apu’a, soyo, locro, caldo de poroto, jopara, asado de todo tipo en el tatakua, de costilla, vacuna, de cerdo. Ya tenías toda la gastronomía hecha, por eso es que nosotros decimos que, al llegar los españoles y la fusión que hay de razas, nace una nueva raza y una nueva gastronomía. Y como era la única ciudad, estos paraguayos fueron los que colonizaron todas las más de 70 ciudades que se fundaron desde Asunción. Entonces, no existía aún Argentina, y acá ya se comía asado. No existía Uruguay, y acá ya se comía el asado a la estaca.
-Entonces, también tiene lógica que el dulce de leche haya nacido acá.
-Argentina quiso registrar el dulce de leche en la Unesco como patrimonio cultural gastronómico de la Argentina. Reclamó Uruguay y hubo un pleito diplomático. La Unesco se lavó las manos y dijo: Patrimonio del Río de la Plata.
Eso es en referencia a la reunión que hacen a la estancia del dictador Rosas, donde dicen que la mujer que trabajaba en lo de Rosas, exagera la cocción del mate dulce, y por accidente nace el dulce de leche, en 1848. Ahora, 1816 llegan a Asunción Bonpland y Johann Rengger, le piden permiso al Dr. Francia, se van y hacen todas sus vueltas por Concepción y Guairá, vuelven, se despiden del doctor, y él les dice: “No, ustedes no se van hasta que me llenen acá en un libro todo lo que encontraron”.
Bonpland se enojó, el Dr. Francia –vos sabés cómo era– ya le metió en el calabozo, y se quedó con Rengger como su médico personal. Después de 6 años, Rengger se escapa, vuelve a Europa, y escribe un libro, “Mi viaje al Paraguay”. Y aquí dice lo siguiente: en este país consideran una tradición campesina la fabricación del dulce de leche y la leche condensada a través del azúcar y el almíbar de azúcar.
-¿En qué año?
-En 1816 llegó acá, y dice una palabra clave: en este país consideran una “tradición” campesina. Significa que él, en su visita a Concepción y Guairá, vio familias paraguayas que ya consumían el dulce de leche y la leche condensada. Significa que 50, 100 años antes, ya estaban haciendo en esas familias el dulce de leche y la leche condensada.
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Semana Santa: impulso al turismo interno
Más que tradición, es también turismo, gastronomía y circuitos culturales que marcan la agenda de una de las semanas de mayor movimiento para el país, con propuestas que buscan dinamizar la economía.
Semana Santa se consolida como uno de los momentos de mayor dinamismo para el turismo interno en Paraguay, con una agenda de actividades que combina tradición, cultura y experiencias en distintos puntos del país.
La propuesta impulsada por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) articula iniciativas públicas y privadas con el objetivo de movilizar visitantes, generar consumo local y posicionar destinos más allá de los circuitos tradicionales.
Tradición que mueve turismo. Entre las actividades más convocantes se encuentran experiencias vinculadas a la identidad cultural, como el tradicional chipa apo, que se replica en ciudades como San Bernardino, Areguá, Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero, Filadelfia y Puerto Falcón.
A esto se suman circuitos como el Chipa Rapé, en el departamento de Cordillera, que combina gastronomía, historia y turismo rural.
Circuitos culturales y religiosos. La agenda también incluye propuestas tradicionales como el recorrido de las siete iglesias, circuitos guiados y actividades culturales en Asunción, además de experiencias históricas en destinos como Humaitá, Pilar y Paso de Patria.
Entre los principales atractivos del interior figuran también Encarnación, San Cosme y Damián y Santísima Trinidad del Paraná, donde el turismo combina historia, naturaleza y patrimonio.
Experiencias y escapadas. El calendario incorpora además propuestas más dinámicas, como recorridos en bicicleta, turismo de naturaleza, jeep tours y actividades al aire libre en distintos puntos del país.
Estas opciones apuntan a captar tanto turismo familiar como escapadas de corta distancia, uno de los segmentos que más creció en los últimos años.
Impacto. Más allá del componente cultural y religioso, Semana Santa representa una oportunidad económica concreta para múltiples sectores como hotelería, gastronomía, transporte, comercio local, generando ingresos en ciudades y comunidades que forman parte del circuito turístico.
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Qué comerán las estrellas de Hollywood en la gala del Óscar
Un menú internacional con miles de botellas de tequila, vino y champaña, y cientos de kilos de caviar, queso y carne saciará a la crema y nata de Hollywood el domingo luego de la entrega de los premios Óscar. El Baile de los Gobernadores, como se le conoce a la tradicional fiesta que se celebra inmediatamente después de la ceremonia, ofrecerá este año platos tradicionales, como el clásico pastel de pollo del chef Wolfgang Puck, y novedades como una gran estación de sushi a la carta.
"Preparamos unos 25.000 platillos“, explicó a la AFP Puck, quien ha estado a cargo del menú de la fastuosa fiesta por 32 años consecutivos. “Puedes elegir comida japonesa, austríaca, o elegir el mejor filete. Puedes disfrutar de toda una variedad de platos, pastas, comida vegana y demás”, agregó mientras flameaba un jugoso corte tomahawk en la presentación del menú a la prensa que se realizó este martes en Hollywood.
El reconocido chef garantizó que habrá opciones para todos los gustos, incluso en tiempos dominados por los medicamentos para adelgazar: “Puedes acompañar la carne con tu Ozempic en lugar de espinacas”, bromeó. Las cantidades son importantes en una fiesta de estas dimensiones. Puck anticipó 1.200 pasteles de pollo que demandarán 22 kilos de trufas negras, 1.000 platos de macarrones con queso, 30 kilos de caviar, 100 kilos de chuletas tomahawk y decenas de kilos de salmón ahumado para las tradicionales estatuillas en forma de Óscar.
En la oferta de bebidas, los socios de la fiesta alistan miles de botellas de vinos de diferentes regiones a cargo de la casa Domaine Clarence Dillon, de champaña Piper-Heidsieck y de sake Dassai. Los cócteles estarán a cargo, nuevamente, del tequila Don Julio. Este año las estrellas podrán beber tragos como “El mejor del show”, “Maestro Martini” o “La secuela” con inspiraciones mexicanas e italianas, dijo Lorenzo Antinori, cofundador del prestigioso Bar Leone en Hong Kong.
Y para el postre, miles de estatuillas doradas de chocolate garantizarán que todos puedan llevarse un Óscar a casa. “Es tan difícil ganar un Óscar”, dijo a AFP el chef Garry Larduinat. “Así que tener uno de chocolate y llevarlo a casa es muy especial. Y éste es el único lugar en el que lo puedes tener”. La 98.ª ceremonia de los Premios de la Academia se celebra este domingo en Hollywood.
Fuente: AFP.
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Calidad y precio de la carne local aceleran desembarco de reconocida parrilla argentina
La reconocida parrilla argentina Hierro Palermo acelera su plan de expansión y tiene a Asunción como uno de sus próximos destinos, impulsada principalmente por la competitividad y el nivel del producto bovino local.
Según publicó el medio argentino iProfesional, el restaurante nacido en 2019 comenzó a evaluar su salida de Argentina tras notar un fenómeno, turistas de Uruguay y Paraguay que visitaban su local en Palermo quedaban encantados con la experiencia y, en varios casos, iniciaban allí mismo conversaciones para abrir nuevas sucursales. Ese “termómetro” llevó al grupo a priorizar desembarcos en Asunción y Montevideo.
Uno de los factores decisivos fue la materia prima. Desde la firma señalaron que Paraguay ofrece carne bovina de calidad, lo que reduce la dependencia de exportar cortes argentinos y, además, aporta previsibilidad al negocio. A esto se suma un contexto de costos más favorable frente a Buenos Aires, donde la inflación y el fuerte aumento del precio de la carne tensionan la rentabilidad del sector gastronómico.
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Visión desde la industria cárnica
En conversación con La Nación/Nación Media, Daniel Burt, gerente general de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), destacó que la industria frigorífica nacional garantiza el abastecimiento de carnes de calidad tanto para el mercado interno como para restaurantes prémium, con los mismos estándares exigidos por los principales mercados internacionales.
Burt subrayó que la llegada de cadenas gastronómicas internacionales no solo eleva el nivel de la oferta local, sino que posiciona a la carne paraguaya como un producto premium y refuerza su rol como pilar de la economía, el turismo y los servicios. “Es el resultado de décadas de inversión en tecnología, excelencia industrial y apertura comercial”, señaló.
La mirada del sector gastronómico
Desde el rubro de restaurantes, Oliver Gayet, presidente de la Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy), explicó a La Nación/Nación Media que los establecimientos valoran especialmente la estabilidad de precios y la calidad de los cortes, tales como tapa cuadril, lomito o vacío.
Gayet remarcó que la carne paraguaya se distingue por provenir de animales de campo, con mejor color, sabor y menor grasa, además de responder bien a distintos puntos de cocción, siendo el punto medio el más recomendado. “Los extranjeros siempre destacan nuestra carne; hoy ya funciona como una verdadera marca país”, afirmó.
Con una inversión estimada que puede superar los USD 400.000 por local, el posible desembarco de Hierro en Asunción no solo confirma el atractivo del mercado paraguayo, sino que consolida a la carne nacional como una ventaja competitiva para captar negocios de alto valor agregado.
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