El World Happiness Report 2021 nombró por cuarta vez consecutiva a Finlandia como “el país más feliz del mundo”. El informe se basa en datos de encuestas hechas en los últimos tres años, por lo que el factor pandemia también tuvo que ver en la decisión.
Finlandia, un país de 5,5 millones de habitantes, se destaca por sus eficientes servicios públicos, su bajo nivel de delincuencia y desigualdad, una tasa de suicidio reducida a la mitad desde los años 90, y un alto nivel de confianza en las autoridades.
Es justo ese nivel de confianza en sus gobiernos, sumado al que hubo entre los habitantes, durante la pandemia, un factor determinante en el análisis de este título. “Una posible explicación es que la gente vio al Covid-19 como una amenaza externa común que afecta a todos y que esto ha generado un mayor sentido de solidaridad y compañerismo”, explicó John Helliwell, profesor de la University of British Columbia.
El ránking se completó con Dinamarca en el segundo lugar, y Suiza en el tercero. Asimismo, le continuaron países como Islandia, Holanda, Noruega, Suecia, Luxemburgo, Nueva Zelanda y Austria.
“El Informe sobre la Felicidad en el Mundo 2021 nos recuerda que debemos apuntar al bienestar en lugar de la mera riqueza, que será fugaz si no hacemos un trabajo mucho mejor al abordar los desafíos del desarrollo sostenible”, dijo Jeffrey Sachs, economista estadounidense que se destaca, entre otras cosas, por su lucha contra la pobreza.
El World Happiness Report 2021 es un estudio mundial patrocinado por las Naciones Unidas, basado en datos de Gallup World Poll; se trata de un barómetro público que mide cuán satisfechos están los individuos de 149 países del mundo, en el que se tiene en cuenta el PIB y la percepción de los niveles de solidaridad, libertad individual y corrupción en cada país.
En este enlace se puede encontrar el informe completo.
Dejanos tu comentario
Tres latinoamericanos y un senegalés defienden postulaciones para liderar la ONU
Los cuatro candidatos a suceder al secretario general de la ONU Antonio Guterres se presentarán esta semana en audiencias públicas, etapa preliminar del proceso para designar al líder de una organización enfrentada a múltiples retos. La chilena Michelle Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan y el senegalés Macky Sall serán sometidos durante tres horas cada uno, el martes y el miércoles, a preguntas de los 193 Estados miembro y de representantes de la sociedad civil.
Es la segunda vez en sus ocho décadas de existencia que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) organiza una sesión de este tipo, creada en 2016 para mayor transparencia. Muchos Estados quieren que una mujer asuma por primera vez el cargo, y América Latina lo reivindica en virtud de una tradición no reglamentada de rotación geográfica que, sin embargo, no siempre se respeta.
Desde la fundación de la ONU en 1945 el único secretario general latinoamericano fue el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991). Guterres, que asumió en 2017, es portugués. Pero son los miembros del Consejo de Seguridad —en la práctica los cinco miembros permanentes con su derecho de veto (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia)— quienes tienen realmente el futuro de los candidatos en sus manos.
El próximo secretario general deberá estar en sintonía con “los valores y los intereses estadounidenses”, advirtió el embajador estadounidense Mike Waltz. Los cuatro candidatos oficiales para tomar las riendas de la ONU a partir del 1 de enero de 2027 prometen recuperar la confianza en una organización profundamente dividida.
Michelle Bachelet
Bachelet, de 74 años, fue la única mujer en llegar a la presidencia en Chile (2006-2010 y 2014-2018), con el Partido Socialista. Pediatra de profesión, la izquierdista sufrió torturas por enfrentarse a la dictadura de Augusto Pinochet y tras gobernar el país se tornó en una figura política de relieve internacional.
Fue directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013) y luego alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (2018-2022). Este último cargo le granjeó ciertos resentimientos, como el de China, por la publicación de un informe demoledor sobre la situación de la minoría musulmana uigur.
Bachelet se declara “convencida” de que su experiencia la prepara para los tiempos actuales, en los que el sistema internacional “enfrenta desafíos de una magnitud, una urgencia y una complejidad sin precedentes”. Respaldan su candidatura México y Brasil. Chile le retiró el apoyo tras la asunción del presidente ultrederechista José Antonio Kast.
Rafael Grossi
Diplomático de carrera, el argentino de 65 años saltó a la luz pública al asumir en 2019 la dirección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), parte del sistema de las Naciones Unidas. Este cargo lo ha llevado a ocuparse del programa nuclear iraní y de los peligros relacionados con la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por las fuerzas rusas.
Estos dos temas sensibles involucran a varios miembros permanentes del Consejo de Seguridad. En su carta de candidatura aboga por un “retorno (de la ONU) a sus bases fundacionales: salvar a la humanidad del flagelo de la guerra”.
Rebeca Grynspan
Economista de 70 años, Grynspan es hija de padres judíos que emigraron a Costa Rica tras sobrevivir al Holocausto. Menos conocida que sus contendientes latinoamericanos, la exvicepresidenta de Costa Rica dirige la agencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (Unctad).
En ese puesto negoció en 2022 la “Iniciativa del Mar Negro” con Moscú y Kiev para facilitar la exportación de los cereales ucranianos tras la invasión rusa. En su discurso destaca su apego a la Carta de la ONU, fundada sobre las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, “una advertencia permanente contra los peligros de la deshumanización, la desconfianza y la fragmentación”.
Macky Sall
Macky Sall, de 64 años, es el único candidato de fuera de Latinoamérica. El expresidente senegalés (2012-2024) insiste en el vínculo intrínseco entre paz y desarrollo: la primera no puede ser “duradera” cuando el segundo pilar está minado “por la pobreza, las desigualdades, la exclusión y la vulnerabilidad climática”.
Su candidatura a la ONU, respaldada por Burundi —que ocupa la presidencia rotatoria de la Unión Africana—, no cuenta sin embargo con el apoyo del bloque regional ni con el de su propio país. Las autoridades actuales de Senegal lo acusan de haber reprimido con sangre las violentas manifestaciones políticas que causaron decenas de muertos entre 2021 y 2024.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Diplomática argentina se suma a la puja por el cargo más alto de la ONU
La diplomática argentina Virginia Gamba, representante especial del Secretario General de la ONU para la Infancia y los Conflictos Armados entre 2017 y 2025, es candidata a Secretaria General de la ONU, anunció el viernes el portavoz del Presidente de la Asamblea General. Nacida en 1954, Gamba compite con Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica; Michelle Bachelet, expresidenta de Chile; el también argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA); y Macky Sall, expresidente de Senegal.
El próximo secretario general de la ONU asumirá el cargo el 1 de enero de 2027, sucediendo al portugués António Guterres. Cada candidato potencial debe ser nominado oficialmente por un Estado o grupo de Estados, pero no necesariamente por su país de origen. La candidatura de Gamba es promovida por Maldivas, mientras Grossi sí fue propuesto por Buenos Aires.
La diplomática argentina se ha especializado a lo largo de su carrera en temas de desarme, paz y seguridad internacional, en especial dentro de diversas instituciones del sistema de las Naciones Unidas. Siguiendo una tradición de rotación geográfica que no siempre se respeta, América Latina aspira al cargo de secretario general de la ONU. Numerosos Estados también abogan por que una mujer ocupe el puesto por primera vez.
Pero son los miembros del Consejo de Seguridad, y en particular los cinco permanentes con derecho a veto (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia), quienes realmente tienen en sus manos el futuro de los candidatos. El organismo comenzará el proceso de selección a fines de julio. De hecho, solo por recomendación del Consejo la Asamblea General puede elegir al secretario general para un mandato de cinco años, renovable una vez.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Observan en Paraguay un ecosistema de inversiones más allá del sector forestal
La visita de una delegación empresarial de Finlandia a Paraguay que integran representantes de unas 16 compañías- permitió identificar oportunidades de inversión que trascienden el sector forestal y se proyectan hacia áreas como infraestructura, logística, tecnología y desarrollo portuario.
Así lo señalaron Ivanna Rojas, gerente de ventas de Kalmar Finland Oy, y Federico Petersen, representante de H. Petersen, durante una conversación con La Nación/Nación Media, que participaron de un seminario con las empresas nórdicas.
Rojas explicó que los grandes proyectos forestales -como el que está en proceso en el norte con la instalación de la celulosa Paracel-, generan una amplia cadena de inversiones asociadas.
“Este proyecto (Paracel), más allá de que sea forestal, va a implicar una cantidad de proyectos relacionados con otros segmentos como obras rurales, desarrollo de puertos, infraestructura y logística; por lo tanto es un proyecto muy completo”, señaló.
Según indicó, la experiencia en otros países demuestra el fuerte impacto económico de este tipo de industrias. “Cuando uno analiza el PIB de Uruguay, Brasil o Chile, una vez que se instala una planta biológica, el PIB se dispara”, afirmó, destacando que la expansión no se limita a la producción de celulosa, sino que arrastra múltiples actividades vinculadas al transporte, la construcción y los servicios.
En ese contexto, Rojas sostuvo que dentro del ecosistema productivo existen numerosas áreas donde empresas internacionales pueden aportar soluciones tecnológicas. “Tenemos soluciones para puertos, para manejo de materiales, para caminería y transporte de cosecha; hay un rubro muy interesante dentro de todo el ecosistema que se genera alrededor del campo”, explicó.
Por su parte, Petersen destacó que existe interés de distintas empresas internacionales en el mercado paraguayo, aunque advirtió que el desarrollo de proyectos requiere respaldo industrial sólido. “Interés hay de muchas partes, muchas empresas interesadas, pero es muy importante tener respaldo de fábricas y marcas reconocidas a nivel mundial”, sostuvo.
Te puede interesar: Empresas finlandesas exploran oportunidades de inversión
El representante de H. Petersen agregó que la estrategia empresarial debe basarse en la especialización. “Nosotros somos más de la teoría de enfocarnos en lo que sabemos, que es maquinaria y el soporte de esas máquinas”, afirmó, recordando que la empresa cuenta con 95 años de trayectoria en el mercado paraguayo.
Ambos coincidieron en que el país se ha vuelto cada vez más atractivo para el capital extranjero gracias a su estabilidad macroeconómica y las señales que envía al mercado internacional. En ese sentido, remarcaron que indicadores como el grado de inversión fortalecen la confianza de los inversores.
Además, señalaron que América Latina vuelve a posicionarse como una región estratégica para proyectos vinculados a recursos naturales. Sin embargo, advirtieron que el crecimiento del sector forestal debe ir acompañado de criterios de sostenibilidad.
“El desafío es hacerlo de manera responsable y sostenible”, concluyeron, destacando que el desarrollo de la industria forestal puede generar importantes beneficios económicos si se gestiona con una visión de largo plazo.
Dejanos tu comentario
Finlandia puede aportar tecnología y conocimiento a toda la cadena forestal
El presidente de la compañía Paracel, Flavio Deganutti, destacó a La Nación/Nación Media que Finlandia posee más de un siglo de experiencia en la industria forestal y puede contribuir con tecnología, innovación y capacitación en todas las etapas de la cadena productiva vinculada al sector.
Deganutti explicó que Finlandia cuenta con más de 100 años de desarrollo en la cadena productiva forestal, lo que abarca desde la plantación hasta la industrialización de la madera. “Finlandia tiene un historial de 100 años en el mundo forestal, desde plantar un árbol con la tecnología adecuada hasta los procesos industriales”, afirmó.
Según el titular de Paracel, el aporte finés no se limita a maquinaria o equipamiento, sino que incluye innovación tecnológica aplicada a toda la cadena productiva. “Estamos hablando de fertilización, uso de drones en la industria forestal, cosecha y transporte con vehículos especializados, además de software específico para monitorear las condiciones climáticas y gestionar las plantaciones”, detalló.
Señaló que el uso de tecnología permite optimizar la productividad y agregar valor a la industria. “La industria es un gran consumidor de software para monitorear, por ejemplo, lluvias o granizo por estación. Saber exactamente dónde plantar y cómo manejar el bosque agrega valor”, indicó en el marco de un seminario con representantes de 16 compañías finlandesas que llegaron hasta Asunción para analizar oportunidades de inversión.
Deganutti añadió que Finlandia también cuenta con experiencia en la fabricación de equipos para la producción industrial de paneles de madera y celulosa, lo que puede impulsar proyectos a gran escala en Paraguay. “Se trata de aprovechar la aproximación entre Paraguay y los finlandeses, que claramente pueden proveer tecnología forestal e industrial”, sostuvo.
Otro aspecto destacado por el ejecutivo es la posibilidad de transferencia de conocimientos y capacitación de mano de obra local. “También tienen simuladores que pueden apoyar en el entrenamiento. Preparar a los paraguayos para que estén realmente calificados es clave para el futuro”, expresó.
Además, señaló que el contexto internacional abre oportunidades para profesionales altamente capacitados del hemisferio norte participen en proyectos en Paraguay. “El hemisferio norte no está creciendo como antes, entonces hay profesionales muy bien capacitados que pueden venir aquí y ayudar a que Paraguay tenga lo mejor del ecosistema forestal”, afirmó.
Respecto al atractivo del país para la inversión extranjera, Deganutti aseguró que Paraguay ya cuenta con condiciones importantes para el crecimiento del sector. “Paraguay tiene mucho que hacer, pero no todo. Tiene una forestación bellísima y una industria que ya está madura. Ahora el desafío es crecer con solidez”, señaló.