- Caracas. Venezuela. AFP.
La presidenta interna de Venezuela, Delcy Rodríguez, dijo ayer martes que ningún “agente externo” gobierna su país después de la captura de Nicolás Maduro en una operación militar de Estados Unidos.
En respuesta, y durante una comparecencia para anunciar la puesta en marcha del Estado Mayor Agroalimentario, un esfuerzo para paliar la crisis de alimentos generada a raíz de la operación norteamericana y la consiguiente incertidumbre económica, Rodríguez ha restado importancia a los avisos de Trump.
“En lo personal, quienes me amenacen lo digo. Mi destino no lo decide sino Dios”, ha aseverado la presidenta encargada tras asegurar, durante un día en que miles de mujeres simpatizantes de Maduro han salido a las calles de Caracas, que los venezolanos están listos para demostrar que “hemos crecido en fortaleza, que hemos crecido espiritualmente para afrontar los desafíos, las agresiones y las amenazas”.
Rodríguez –investida el lunes– gobierna bajo presión del mandatario Donald Trump, que dijo que tenía el control de Venezuela tras el bombardeo a la capital y otros tres estados. “El Gobierno de Venezuela rige en nuestro país, más nadie, no hay agente externo que gobierna Venezuela”, indicó en una alocución televisada durante una reunión con el sector productivo.
Rodríguez envió una carta a Trump en la que aboga por una relación equilibrada y de respeto. La vicepresidenta de Maduro asumió el mando de forma interina en Venezuela tras la caída del gobernante izquierdista, quien se enfrenta a la Justicia en Nueva York junto con su esposa por varios cargos, incluido narcotráfico.
Delcy Rodríguez brindó por otra parte un “reconocimiento a los mártires que pusieron su vida por defender a Venezuela”.
Al menos 55 militares venezolanos y cubanos del equipo de seguridad de Maduro murieron en el ataque del 3 de enero, según cifras oficiales. “Este es un pueblo que no se rinde, somos un pueblo que no nos entregamos. Estamos acá gobernando junto al pueblo”, dijo la presidenta interina.
OPERACIÓN CAUSÓ 55 MILITARES MUERTOS
Estados Unidos eliminó a al menos 55 militares cubanos y venezolanos durante los ataques que llevaron a la captura del depuesto presidente Nicolás Maduro en Caracas, según cifras de ambos países actualizadas el martes. Venezuela ha mantenido hermetismo sobre el saldo de víctimas en la operación ordenada por Donald Trump, y no hay hasta ahora un saldo oficial venezolano completo.
La Habana publicó el martes una lista con los nombres de los 32 militares cubanos que murieron en Caracas. Un día antes, el Ejército venezolano publicó esquelas fúnebres de 23 uniformados caídos, aunque se presume que el saldo es mayor. Se desconoce igualmente el saldo de civiles fallecidos. La AFP confirmó la muerte de una mujer de 80 años en los bombardeos. Una red que grupos médicos en Venezuela estiman un saldo total de 70 muertos y 90 heridos.
México defiende soberanía andina
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó la “intervención militar de Estados Unidos” en Venezuela y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro. México “no puede estar nunca de acuerdo con la idea de que un país invada a otro”, dijo y rechazó esta idea “incluso si (Maduro) fuera culpable de lo que se le acusa, que todavía está por verse”. Sheinbaum ha destacado, además, las palabras del relator especial de la ONU sobre derechos humanos y lucha contra el terrorismo, Ben Saul, que ha calificado de “ilegales” las acciones estadounidenses y ha pedido que el presidente estadounidense, Donald Trump, sea investigado por la muerte de decenas de personas durante la operación militar.
La OEA ofrece abrir instancia de diálogo
La represión política no puede ser tolerada en Venezuela, declaró ayer el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, que ofreció la capacidad de la organización para facilitar un diálogo interno con miras a una transición. “Recientes reportes, más allá de lo que ya sabíamos, nos dan razones para estar preocupados”, declaró Ramdin en una sesión extraordinaria de la organización dedicada exclusivamente al reciente ataque estadounidense contra Venezuela, que se saldó con la captura del presidente, Nicolás Maduro, y su esposa. “La represión y la persecución política no puede ser tolerada en Venezuela o en ningún otro lugar de nuestro hemisferio”, añadió. Ramdin invitó a todos los países de la región, divididos sobre el ataque, a “hallar un camino para mantener un compromiso colectivo”.
La diáspora venezolana espera un cambio real
Los millones que emigraron no confían en una nueva etapa: Nadie “va a salir corriendo” a casa, aseguran.
- Caracas. Venezuela. AFP.
“Un nuevo amanecer para Venezuela”. Así describió un alto diplomático el futuro de ese país tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas especiales estadounidenses. Pero para varios de los ocho millones de venezolanos exiliados en la última década, la alegría de ver a Maduro comparecer ante un tribunal de Nueva York se vio empañada al saber que sus altos funcionarios siguen al mando.
La salida por la fuerza de Maduro de Venezuela comenzó inicialmente escenas de júbilo entre la diáspora. Muchos se emocionaron al recordar las penurias de las que huyeron ya los familiares que dejaron atrás durante su mandato iniciado en 2013. Pero aunque varios decían soñar con volver a su país, aún no hacen maletas ante lo incierto del panorama.
“En Venezuela no ha habido un cambio de régimen. En Venezuela no hay transición”, dijo a la AFP Ligia Bolívar, socióloga venezolana y defensora de derechos humanos que vive en Colombia desde 2019. “Nadie en esa circunstancia va a salir corriendo para Venezuela”, agregó. A las afueras del consulado venezolano, donde esperaba para renovar su pasaporte, Alejandro Solórzano, de 35 años, coincidió con esa visión. “Todo está igual”, dijo. La economía maltrecha es uno de sus principales motivos para mantenerse fuera de Venezuela. En el extranjero trabajan y pueden enviar remesas a casa.
Algunos también mencionan su temor al aparato de seguridad ya los grupos armados afines al gobierno que recorrieron las calles de Caracas en los últimos días para reprimir cualquier celebración de la caída de Maduro.

