La ARRN analiza alternativas nucleares para atender el crecimiento de la demanda eléctrica y reducir la dependencia de la generación hidroeléctrica. Foto: Itaipú
Paraguay estudia la energía nuclear para diversificar su matriz energética
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Paraguay estudia estrategias vinculadas a la energía nuclear tanto para aplicaciones médicas como para ampliar su matriz energética y no depender exclusivamente de las fuentes hidroeléctricas y fotovoltaicas, explicó el Dr. Jorge Molina Insfrán, ministro de la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN).
Según recordó en entrevista con Medios del Estado, el país ya utiliza tecnologías basadas en radiación en el área de la salud, como rayos X, tomografías y radioterapia. Sin embargo, la generación eléctrica mediante reactores nucleares constituye un campo diferente que todavía se encuentra en etapa de evaluación. En este contexto, el memorándum de entendimiento firmado con Estados Unidos representa un primer paso para profundizar la cooperación en materia nuclear con fines civiles, incluyendo aspectos relacionados con el uranio.
Los estudios incluyen microreactores y pequeños reactores modulares, además de nuevos requerimientos regulatorios y la formación de profesionales especializados. Foto: Pexels
Próximo paso
Molina indicó que el siguiente objetivo es avanzar hacia el denominado Acuerdo 123 con Estados Unidos, requisito para acceder a determinadas tecnologías y equipamientos nucleares. Paralelamente, la ARRN participa desde hace más de un año en la iniciativa estadounidense FIRST, que permite analizar aspectos técnicos, regulatorios, de seguridad e infraestructura vinculados con esta tecnología.
La diversificación cobra relevancia ante el aumento proyectado del consumo eléctrico. Según el ministro, hacia 2030 Paraguay podría utilizar prácticamente toda la energía disponible de Itaipú y Yacyretá, por lo que será necesario sumar nuevas fuentes, entre ellas la solar, el gas, pequeñas hidroeléctricas y eventualmente la nuclear.
Entre las tecnologías bajo análisis aparecen los microrreactores, con capacidades de hasta 30 megavatios, y los reactores modulares pequeños (SMR), que pueden alcanzar los 300 megavatios. La planificación contempla la necesidad de incorporar unos 500 megavatios adicionales por año desde aproximadamente 2033. No obstante, el ministro aclaró que actualmente no existe una decisión de construir una central nuclear, sino que se estudian opciones y condiciones para una eventual implementación.
Otro desafío será contar con profesionales altamente especializados y actualizar el marco regulatorio para garantizar la seguridad. La ARRN también analiza la participación privada y mecanismos de financiamiento internacional. A futuro, los microrreactores podrían constituir una alternativa inicial por sus menores dimensiones y posibilidades de instalación progresiva.
Molina Insfrán remarcó finalmente que cualquier desarrollo nuclear deberá estar acompañado por estrictos controles de seguridad, capacitación e información a la ciudadanía. Las nuevas tecnologías, además, ofrecen alternativas que reducen la necesidad de ubicar las instalaciones junto a grandes cursos de agua, ampliando las posibilidades de localización.
Desde la ARRN sostienen que los reactores pueden generar electricidad de manera continua, independientemente de las condiciones climáticas, una característica que cobra relevancia ante el crecimiento de la demanda energética. Foto: Néstor Soto
Generación continua, el atractivo de la energía nuclear para Paraguay
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Mientras el Estado paraguayo analiza incorporar reactores modulares pequeños para diversificar su matriz energética ante el crecimiento proyectado de la demanda eléctrica, la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN) insiste en que el proyecto tendrá fines exclusivamente civiles. Sus autoridades destacan la alta disponibilidad de la energía nuclear y piden a la clase política recurrir a fuentes especializadas antes de tomar decisiones.
En esta tercera y ultima entrega de la entrevista que brindaron al diario La Nación/Nación Media, el titular de la ARRN, Dr. Jorge Molina así como el vicepresidente el Dr. Eduardo Galiano confirmaron que la energía nuclear que Paraguay está buscando incorporar estará destinada exclusivamente a fines civiles, es decir, generar energía eléctrica.
Las autoridades sostienen que el Plan Nacional de Energía encargado por el Ejecutivo no contempla ningún uso militar y recuerdan que Paraguay es signatario del Tratado de Tlatelolco, que compromete a los países de América Latina y el Caribe a mantener la región como zona libre de armas nucleares desde 1968.
“Hicimos este plan sobre posible uso de estos SMR, reactores modulares pequeños. Este documento fue revisado por el departamento de Estado de los Estados Unidos y la Universidad de Texas; les gustó el trabajo y fruto de eso justamente salió este primer paso que fue la firma de memorandum de entendimiento firmado por el canciller”, comentó el Dr. Molina.
Cabe recordar que para concretar la compra y operación de reactores nucleares de origen norteamericano, Paraguay deberá cumplir primero las condiciones del denominado Acuerdo 123, un convenio bilateral altamente exigente que regula la transferencia de tecnología sensible.
“Despachabilidad”, principal ventaja
Por otra parte, el Dr. Eduardo Galiano destacó la capacidad de los reactores nucleares de generar electricidad de manera continua, independientemente de las condiciones climáticas. Señaló el concepto de “despachabilidad” como una de las principales ventajas de la energía nuclear frente a otras fuentes que cobra relevancia ante el crecimiento de la demanda eléctrica del Paraguay.
“Una categoría aparte por su despachabilidad, eso quiere decir que siempre está disponible de día, de noche, si hay granizo, si hace frío, si hace calor, si hay sequía, si está nublado, o sale el sol, si no sopla el viento, está ahí. No hay ninguna otra energía que pueda competir en despachabilidad, porque produce energía eléctrica de forma continua″, expresó.
A su turno, el Dr. Molina destacó que otra de las ventajas de esta tecnología es que pueden durar 60 años y con un buen reacondicionamiento, puede llevar hasta los 100 o 110 años. “Es más caro, es cierto, que los paneles solares, está más o menos en el orden del gas, un poco más caro, pero dura mucho más. Y tenés 100 %, o sea, más del 90 % de despachabilidad, que significa que está operando. No importa las condiciones climáticas. Entonces, altamente confiable”, acotó.
Debate técnico con fuentes expertas
Finalmente, ambos expertos de la ARRN señalaron que ante la complejidad y sensibilidad de la tecnología nuclear, advierten sobre el riesgo de que rumores, información falsa o datos sin sustento que terminen influyendo en el debate público. Por ello hicieron un especial llamando a la clase política a recurrir a especialistas antes de tomar decisiones sobre el futuro energético del país.
“Cuando exista alguna duda sobre el tema hablen con gente entendida. Si no confían en nosotros que vayan a una fuente al exterior, pero fuentes entendidas, gente formada en este tema. Porque de lo contrario, los rumores como bolas de nieve, crecen, y se multiplican y estamos con con una población mal informada, con una clase política mal informada que inexorablemente llevan a malas decisiones”, concluyó el Dr. Galiano.
ARRN celebra apertura de la Ande para que el sector privado impulse la generación nuclear
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Por Lourdes Torres
lourdes.torres@nacionmedia.com
La creciente demanda de energía eléctrica por parte de las industrias, está obligando a Paraguay a buscar nuevas fuentes de generación. Por ello, la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN) destacó que la Ande está mostrando una apertura para que el sector privado participe en la generación y consumo de energía nuclear, mientras el Gobierno prepara el marco legal para habilitar esta alternativa emergente.
En esta segunda entrega de la entrevista con el Diario La Nación/Nación Media, el titular de la ARRN Dr. Jorge Molina y el vicepresidente el Dr. Eduardo Galiano, mencionaron que de acuerdo a estimaciones, la Ande registra pedidos empresariales e industriales por 6.000 MW.
Por ello, sostienen que el país necesitará sumar todas las fuentes posibles de generación eléctrica para acompañar el crecimiento de la demanda. Los reactores modulares aparecen como una alternativa dentro de una matriz que también contempla gas, solar e hidroelectricidad.
No obstante, señalaron que la inversión necesaria para un reactor modular pequeño (SMR) de hasta 300 MW podría alcanzar miles de millones de dólares. Ante el alto costo, el Gobierno analiza un esquema en el que empresas privadas puedan participar como generadoras o consumidoras de energía.
Por ello, las autoridades de la ARRN se reunieron con el nuevo presidente de la Ande, Miguel Báez Reyes, con quien intercambiaron pareceres, estrategias, ideas, conceptos. Señalaron que durante la charla notaron que el presidente está muy abierto al diálogo nuclear como parte práctica e ineludible de lo que sería una futura matriz energética integrada al sistema nacional.
Detalles sobre la tecnología nuclear que está siendo analizada por el Gobierno para la futura matriz energética ante la alta demana de electricidad. Infografía: Generado con IA
“Notamos que está abierto a que actores externos a la Ande, por ejemplo, del sector privado asuman un rol protagónico en la introducción de la energía nuclear al Paraguay. Cosa que lógicamente nos ponen muy contentos porque creo que estamos en muy buena sintonía en esas ideas de que, probablemente, la Ande sola no va a poder, sino que va a necesitar un empuje del sector privado, del sector empresarial. Por ello creo, que vamos por buen camino”, mencionó Galiano.
Al respecto, Molina ratificó que la intención es dejar aprobado el marco legal y avanzar con el Acuerdo Bilateral 123 antes del cambio de Gobierno; de tal modo que con el nuevo, simplemente arranque con la ejecución del proyecto. “La idea es que se comience a implementar en el próximo Gobierno, no necesariamente por parte del Estado, porque sabemos que el Estado no tiene dinero porque cuesta muy caro. Hablamos de miles de millones de dólares por el SMR de 300 MW”, acotó.
Molina remarcó que la ecuación en este caso tiene dos variantes, el que genera y el que consume. “Tenemos a los actores privados que quieran dedicarse a la generación y venta de energía nuclear, por un lado; y por otro, actores privados que sean compradores de esa energía nuclear. Entonces, al escuchar de parte de la Ande una predisposición, una apertura y apoyo también, es un cambio de paradigma, no es poca cosa, porque siempre la Ande fue por ley, un ente monopolio”, remarcó el Dr. Galiano.
El doctor Jorge Molina explicó que el acuerdo con Estados Unidos constituye apenas el primer paso para que Paraguay acceda a tecnología de reactores nucleares. Foto: Néstor Soto
La Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear proyecta alternativas para la matriz energética
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Por Lourdes Torres, lourdes.torres@nacionmedia.com.
Paraguay inició formalmente el camino hacia el posible uso de tecnología nuclear civil. La firma de un Memorando de Entendimiento (MOU) sobre Cooperación Estratégica Civil Nuclear con Estados Unidos marca el punto de partida para diversificar la matriz energética nacional y anticiparse a la crisis de demanda eléctrica que los expertos proyectan a partir de 2030.
Desde la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN), su titular, el doctor Jorge Molina, aclaró durante una entrevista para La Nación/Nación Media, que este es el primer tramo de un riguroso proceso que abarca la creación protocolos de seguridad, de diversas regulaciones nucleares y la ratificación de un tratado vinculante por parte de los congresos de ambos países.
El ministroMolina dijo que la meta es que el Paraguay pueda acceder a reactores modulares para ampliar su capacidad de generación eléctrica con energía nuclear y diversificar la matriz energética de cara a los desafíos de la demanda eléctrica que se proyectan a partir del 2030.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Rubén Ramírez, se dan la mano tras firmar un Memorando de Entendimiento (MOU) sobre Cooperación Estratégica Civil Nuclear en la Sala de Tratados del Departamento de Estado en Washington, D.C., el 4 de agosto de 2026. Foto: Mandel NGAN/AFP
“Solamente para la energía eléctrica; o sea, cada reactor produce energía eléctrica y también energía térmica que puede utilizarse en fábrica para lo que necesite, desalinización, producción de hidrógeno verde, cualquier proceso que necesite calor”, comentó.
Mencionó que, aunque Paraguay cuenta actualmente con un excedente de energía proveniente de las hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá; las proyecciones oficiales advierten que este margen entrará en crisis hacia el final de la década.
“Con el ritmo de crecimiento actual, la escasez energética podría presentarse incluso antes del 2030. Debemos prever esta contingencia diversificando nuestras fuentes de generación con energía solar, gas y tecnología nuclear. Necesitaremos de todas las alternativas disponibles”, afirmó Molina, agregando que desde el gobierno de Santiago Peña se están comenzando a evaluar alternativas para evitar llegar a esa crisis energética.
Para concretar la compra y operación de reactores de origen norteamericano, Paraguay deberá cumplir primero las condiciones del denominado Acuerdo 123, un convenio bilateral altamente exigente que regula la transferencia de tecnología sensible. Este acuerdo incluye un marco legal enfocado en la no proliferación de armamento nuclear, así como en implementación de medidas de seguridad y salvaguardias.
El titular de la ARRN explicó que el uso de reactores nucleares que se plantea usar en Paraguay es solo y exclusivamente para uso civil, es decir, para generar energía eléctrica. Puntualizó que el estudio previo al Acuerdo 123 se llevará a cabo con una comisión de especialistas norteamericanos que vendrá al país para llevar adelante el estudio que una vez acabado elaborarán un dictamen que será remitido al Poder Legislativo.
Detalles sobre la tecnología emergente para producir energía nuclear. Foto: Gentileza
“Ese Acuerdo 123 es un acuerdo vinculante, entonces tiene que pasar por ambas cámaras del Congreso, que deben dar su visto bueno, y ahí recién se puede firmar el acuerdo bilateral. Después de eso, nosotros podemos comprar cualquier tipo de reactor nuclear”, precisó.
El actual memorando no vinculante —suscrito entre el canciller Rubén Ramírez y el secretario de Estado, Marco Rubio— refleja dos años de trabajo conjunto entre La Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear y la iniciativa FIRST (Infraestructura Fundamental para el Uso Responsable de la Tecnología de Reactores Modulares Pequeños, por sus siglas en inglés), un programa del Departamento de Estado de Estados Unidos que promueve el despliegue seguro de Reactores Modulares Pequeños (SMR).
Reactores modulares de última generación
En América Latina, países como Argentina, Brasil y México operan centrales nucleares tradicionales caracterizadas por sus monumentales torres de enfriamiento. La nueva tendencia global —en la que Paraguay, El Salvador y Perú han mostrado interés inicial— apunta a unidades más pequeñas, flexibles y seguras.
Los reactores nucleares se clasifican en tres categorías:
Los microreactores que tiene una capacidad degeneración de energía que va de 0 a 30 MW.
Los reactores modulares pequeños (SMR) con capacidad de generación de 30 a 300 MW.
Los reactores convencionales (tecnología antigua) que producen desde 600 hasta 1.000 MW aproximadamente.
A modo de comparación, el doctor Molina explicó que una sola turbina de Itaipú produce 700 megavatios(MW). Con dos de los SMR todavía no alcanza a una turbina de las 20 que cuenta el Paraguay en la hidroeléctrica binacional.
Regulación nuclear
Molina indicó que, en paralelo al estudio de factibilidad, la ARRN trabaja en un proyecto de ley para dotar al organismo regulador de las atribuciones necesarias para fiscalizar esta tecnología emergente.
Indicó que el plan requerirá la creación de un manual de procedimiento nacional para la importación y transporte del material radioactivo, un diseño de resguardo físico para los residuos radiactivos en búnkeres especializados y la definición del protocolo de seguridad gubernamental entre las Fuerzas Armadas, el Ministerio del Interior y la Policía Nacional.
“La soberanía energética paraguaya pronto dejará de depender de cuánta agua mueva Itaipú para depender de nuestra capacidad de administrar la tecnología más avanzada y celosamente vigilada del planeta. Este es apenas el preámbulo”, remarcó Molina.
En una próxima parte de esta entrevista, el doctor Molina revela los plazos reales para encender el primer microreactor en suelo guaraní. Además, destacó la apertura de las instituciones del Estado para abrir las opciones de la matriz energética.
Pedro Alliana y Rubén Ramírez aparecen con Marco Rubio en la Sala de Tratados del Departamento de Estado en Washington, D.C., el 4 de agosto de 2026. Foto: Mandel NGAN/AFP
EE. UU. apoyará a Paraguay en proceso de evaluación de energía nuclear, dice alto funcionario
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El encargado de Negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay, Robert Alter, detalló el alcance del memorándum de entendimiento firmado el pasado 4 de agosto por el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio y el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, con la presencia del vicepresidente Pedro Alliana en Washington D. C., referente a la cooperación estratégica en materia nuclear civil.
“Es un memorándum de entendimiento sobre energía nuclear, civil, pacífica, es no vinculante y que forma un marco diplomático entre los dos países para que podamos compartir mejores prácticas y conocimientos en estas cuestiones. No se firmó todavía un Acuerdo 123, que sí es vinculante y posteriormente, en el futuro, podría formar parte de nuestra colaboración”, refirió el representante diplomático, este viernes en el programa “Dos en la ciudad” emitido por el canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
El alto funcionario norteamericano detalló que el memorándum tiene como finalidad “compartir mejores prácticas e información entre expertos, científicos paraguayos y estadounidenses así como el sector privado sobre la eventual posible utilización de energía nuclear, civil, pacífica”.
Robert Alter, encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Paraguay, desde julio de 2025. Foto: Archivo
“Lo que buscamos hacer como un aliado estratégico de Paraguay es acompañarlo en su propia evaluación de esta tecnología tan importante para que en el futuro el Paraguay, sus líderes, su pueblo puedan tomar decisiones soberanas, mejor informadas sobre estas cuestiones. Nosotros tenemos cierta experticia y la mejor tecnología del mundo y estamos para acompañar a los paraguayos en este proceso”, dijo.
De esta manera, EE. UU. pondrá a disposición su capacidad científica para que expertos paraguayos e instituciones del sector privado conozcan de primera mano los avances en el uso de la energía nuclear civil pacífica.
Agregó que “esto será un proceso largo, seguro, deliberado y quiero insistir que es paraguayo. Al final de cuentas, nosotros como socios estratégicos entendemos que estas decisiones son soberanas. El gobierno del presidente Santiago Peña y su equipo son conscientes de los desafíos energéticos que posee el país y como actores responsables en sus funciones ya están pensando en largo plazo. Estamos echando las bases para que los paraguayos y estadounidenses a futuro puedan cosechar los frutos de la colaboración que estamos llevando hoy”.
El acuerdo contempla programas de capacitación y entrenamiento continuo para científicos, ingenieros y técnicos paraguayos en las tecnologías más avanzadas del rubro. Se proporcionará asesoramiento técnico para la creación de leyes, reglamentos y controles jurídicos adaptados a los estándares de bioseguridad internacional.
A la vez permitirá analizar la viabilidad de incorporar en el futuro reactores modulares pequeños y microreactores, una tecnología flexible y segura ideal para diversificar la matriz energética y cubrir la demanda eléctrica de las próximas décadas. Fomenta la participación de empresas de ambos países bajo rigurosos requisitos internacionales de seguridad, protección y no proliferación de tecnología nuclear.