- Por Lourdes Torres, lourdes.torres@nacionmedia.com.
El gobierno del presidente Santiago Peña está entrando en una etapa decisiva donde la ejecución y los resultados marcan el ritmo de gestión. El jefe de Estado mantuvo una reunión clave del gabinete ministerial, el 30 de abril, que si bien forma parte de la coordinación permanente sirvió para alinear prioridades, revisar avances y ajustar estrategias.
En una entrevista exclusiva con La Nación/Nación Media, el jefe de Gabinete, el ministro Javier Giménez, destacó el “sentido de urgencia” que el presidente Peña está marcando como hoja de ruta a los efectos de acelerar las políticas públicas y lograr impactos concretos en la vida de la gente.
No obstante, Giménez resaltó el alto nivel de compromiso de los ministros que forman el Poder Ejecutivo, señalando que son conscientes con el momento político. Indicó que existe claridad en los objetivos y presión constante por rendimiento además de una evaluación permanente del trabajo de cada cartera.
- Esta reunión de los ministros con Santiago Peña, ¿por qué se dio, en el marco de que situación?
- El Consejo de Ministros se da dentro de la lógica de coordinación permanente del gobierno del presidente Santiago Peña. Es el espacio donde alineamos prioridades, revisamos avances y aseguramos que cada institución esté empujando en la misma dirección.
Estamos entrando en una etapa donde ya no solo hablamos de planificación, sino de ejecución y resultados. Entonces, estas reuniones cobran aún más relevancia porque permiten ajustar el rumbo, destrabar cuellos de botella y garantizar que las políticas públicas lleguen con impacto real a la gente.
- Se le escuchó al presidente Peña exigir mayores resultados, ¿cuál es el plan de ahora en más y como serán medidos esos resultados algún objetivo específico?
- El presidente tiene un estilo muy marcado, reconoce avances, pero siempre pone el foco en lo que falta. Es un liderazgo con sentido de urgencia, orientado a lograr las metas de gobierno.
El mensaje es simple, los resultados tienen que sentirse cada vez más en la vida de la gente. Ya avanzamos en temas como reducción de pobreza, empleo formal y programas sociales, pero estamos en el segundo tiempo de gestión y eso exige acelerar aún más. La gestión se mide en resultados, y esos resultados tienen que ser visibles, medibles y sostenibles en el tiempo.
- ¿Cómo siente usted a sus colegas ministros luego de escuchar las exigencias del mandatario?
- Veo un gabinete comprometido, con responsabilidad y consciente del momento que estamos atravesando. Hay claridad en los objetivos y eso parte del tipo de liderazgo del presidente que genera exigencia. Creo que comprende que debemos ajustar la velocidad y que tanto su ritmo como sus resultados están en una evaluación continua.
- Como jefe de Gabinete, ¿cuál es su prioridad luego de esta reunión que se tuvo en la fecha?
- Mi prioridad es asegurar que esa alineación se traduzca en acción concreta. Eso implica fortalecer la coordinación entre ministerios, hacer el seguimiento cercano de los compromisos asumidos y garantizar que los proyectos estratégicos avancen en tiempo y forma.
El rol del Gabinete es justamente ese, ordenar, articular y destrabar. Que las decisiones no se queden en la mesa, sino que se conviertan en resultados.
- ¿Algún aspecto que usted considere relevante resaltar como producto de esta reunión con los ministros y el jefe de Estado?
- Mi reflexión es que el tiempo importa. Estamos en una etapa donde la presión por resultados aumenta, y eso es positivo, debemos verlo así, porque cuando el líder del equipo marca ese ritmo, ese nivel de exigencia, las cosas pasan.
Se trata de honrar la confianza de la gente con trabajo, con ejecución y con resultados concretos. Ese sentido de urgencia es el que finalmente permite que los proyectos se materialicen y que el país avance.
Siga informado con: Camilo Pérez destaca respeto y diálogo en recorridos por la capital

