El presidente de la República de Argentina, Javier Milei, destacó durante la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) que la rúbrica de esta asociación representa “quizás el mayor logro obtenido por el Mercosur desde su creación”. Destacó el rol que tuvo su país para impulsar el entendimiento durante su presidencia pro tempore y consolidar una visión de mayor apertura internacional.
El mandatario argentino advirtió que el desafío central comenzará ahora, en la etapa de implementación del acuerdo. “Es fundamental preservar el espíritu de lo que se ha negociado y evitar la incorporación de mecanismos que restrinjan el acceso a los mercados, como cuotas, salvaguardas o medidas de efecto equivalente”, enfatizó.
Milei remarcó que ese tipo de limitaciones reducirían significativamente el impacto económico del acuerdo y atentarían contra su objetivo esencial. Por lo que exhortó a los parlamentos de los países firmantes a estar “a la altura” de los 25 años de trabajo que demandó alcanzar el consenso.
Acuerdo de relevancia geopolítica
A su turno, el jefe de Estado de la República Oriental del Uruguay, Yamandú Orsi, valoró la firma del pacto entre los bloques. Destacó que la misma se está logrando en un contexto global donde el mundo está atravesado por tensiones geopolíticas y, este acuerdo, por tanto, adquiere una relevancia particular respecto a la integración de las naciones.
Durante el acto central que se desarrolló en el Banco Central del Paraguay, el presidente Orsi sostuvo que es tiempo de “apostar por las reglas en tiempos de volatilidad y cambios permanentes”.
Asimismo, expresó con certeza que “el camino más exigente es el camino del acuerdo”, señalando que esto se materializa con esta asociación después de un cuarto de siglo de negociaciones. “En un mundo atravesado por tensiones, este acuerdo adquiere una relevancia particular”, afirmó.
El presidente uruguayo recordó a sus pares que con esta firma no significa “el cierre de un capítulo”, sino, muy por el contrario, él abre una nueva etapa que compromete y obliga a las 31 naciones que conforman este acuerdo a asumir con “responsabilidad histórica” el esfuerzo del trabajo y defensa del Estado de derecho, la democracia y el comercio justo; que son las herramientas vigentes para mejorar la vida de las personas y garantizar ciudadanos libres” apuntó.

