Paraguay y Bolivia están a pocos pasos de finalizar la demarcación total de los límites entre ambas naciones. Si bien, la línea fronteriza está definida jurídicamente, desde la firma de los tratados de Paz, Amistad y Límite de 1938, no se ha completado aún en su totalidad la demarcación físicamente, por cuestiones de difícil acceso para el trabajo técnico en campo y actualización cartográfica.
Desde la Cancillería Nacional informaron que este miércoles se llevó a cabo en la la ciudad de La Paz, Bolivia, una reunión de la subcomisión Mixta Demarcadora de Límites, con la presencia de una delegación paraguaya encabezada por el presidente de la Comisión Nacional Demarcadora de Límites, Carlos Fleitas.
En la ocasión, se realizó la revisión de la información técnica generada en la segunda fase del levantamiento batimétrico del Río Negro u Otuquis, y el análisis para la identificación del punto teórico tripartito, en la confluencia de los ríos Paraguay y Negro u Otuquis.
Explicaron que con la aprobación del trabajo de batimetría de un gran sector de la frontera fluvial entre Paraguay y Bolivia, ubicada en la zona del Río Negro u Otuquis, estarían restando por realizar los trabajos de delimitación de 3,5 kilómetros de frontera entre ambos países.
Informaron que una vez que concluya ese tramo, estarán finalizando el proceso de demarcación territorial iniciado en el año 1938, con la firma del Tratado de Paz entre ambos países el 21 de julio de ese año, y posteriormente el laudo arbitral del 10 de octubre, que fijó los límites definitivos entre ambas naciones.
La frontera seca entre ambos países tiene una extensión de 704 kilómetros y 38 kilómetros de límite fluvial, que totalizan 742 kilómetros de extensión, de los cuales se estima que más del 90% ya está demarcado con hitos y coordenadas.
En cuanto a ciertos tramos, aún no fueron físicamente verificados o precisados con instrumentos modernos de georreferenciación, especialmente en zonas remotas del Chaco boreal, donde el terreno es inhóspito y de difícil acceso.
Cabe recordar que el Chaco es una región extensa, con escasa infraestructura, altas temperaturas y condiciones logísticas complejas que dificultan el trabajo de campo. No obstante, es importante señalar que tanto el Estado paraguayo como boliviano reconocen plenamente la frontera establecida por el tratado de 1938, por lo que no hay conflicto territorial.
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