La colonia Nueva Mestre, situada a 356 kilómetros de Asunción, en el departamento de Presidente Hayes, tiene cerca de 40 años de ocupación y la titulación de esas tierras a las familias que llegaron al lugar, reubicadas de la franja de dominio de la ruta 9, pondrá fin a cerca de 4 décadas de espera.
El precio de las tierras por hectáreas ya ha quedado establecido en administraciones anteriores. La formalización de estas tierras contribuirá significativamente en la seguridad, que, de acuerdo a las manifestaciones de los pobladores, desde el inicio de los trabajos técnicos para la titulación ya hubo un cambio, debido a que el abigeato se redujo significativamente en la zona, pues la presencia del Estado genera cambios y brinda seguridad.
“Luego de casi cuatro décadas, 1.400 familias vulnerables de Nueva Mestre serán beneficiadas por el gobierno de Santiago Peña con la titulación de sus tierras, convirtiéndose en el primer caso de titulación de una colonia entera en la región Occidental”, señaló el presidente del Indert, Francisco Ruiz Díaz. “Está a punto de darse otro hito histórico en la titulación masiva de tierras, debido a que la Dirección General de los Registros Públicos - DGRP, aprobó la colonia Nueva Mestre para su titulación masiva”.
Nueva Mestre fue creada a partir de la ley que autoriza la permuta (Ley 97/91) a cambio de otra propiedad administrada por el Estado. En el decreto que autoriza la suscripción de la escritura, establece el destino de las tierras (Decreto 12.596/1992), que dice taxativamente: “Las tierras pasarán a integrar el patrimonio del IBR, que las destinará al reasentamiento de las familias que actualmente ocupan la franja”.
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Colonos de Manduarã avanzan hacia la titulación tras décadas de espera
Familias beneficiarias de la colonia Aba`i, distrito de Manduarã, departamento de Caazapá, recuperan las esperanzas luego de 32 años de espera, con la reciente entrega de un total de 320 adjudicaciones de las emblemáticas tierras, de manos del presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Francisco Ruiz Díaz.
Desde la institución agraria informaron que el acto de entrega de las adjudicaciones a los sujetos de la Reforma Agraria de Manduarã se realizó este domingo 1 marzo, con la presencia de colonos, autoridades locales y la comisión vecinal San Óscar Romero (Ex Marina Cué), de Curuguaty, Canindeyú.
El siguiente paso a la adjudicación será el finiquito de los títulos de propiedad, cuya entrega a los colonos está prevista para los próximos días, en lo que será otra fiesta de la titulación que garantiza el desarrollo socio-económico y arraigo campesino.
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La participación de la comisión vecinal resultó fundamental por su rol en la mesa de trabajo y diálogo encabezado por el titular del ente agrario, para la solución de otro caso emblemático, a fin de lograr la paz en la comunidad.
Los representantes de la comisión, Martina Paredes y Padre Pascual Kinoti, asesor de la comisión, resaltaron que a través de la voluntad política y acciones concretas del gobierno con los beneficiarios, se pueden resolver de forma definitiva los casos emblemáticos de tierras, teniendo en cuenta la experiencia en Marina Cué, que enlutó a familias compatriotas del lugar, hace 13 años.
Garantía y seguridad jurídica de colonos
Juan Molina, dirigente de la colonia Manduarã, sostuvo que esto es histórico para Santa Teresa. En los próximos días vendrán los títulos de propiedad, que anhelamos hace 35 años y con el título en mano nadie volverá ingresar a nuestra propiedad sin permiso, añadió.
Por su parte, el gobernador de Caazapá, Christian Acosta, dijo que tantos enfrentamientos y problemas entre paraguayos les trajo Santa Teresa. “Hoy en día es diferente, vemos rostros felices y emocionados. Con propiedad le podré decir al presidente de la República que así como en Marina Cué, aquí en Manduarã pueda venir a entregar los títulos de propiedad a los beneficiarios de la colonia", acotó.
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Política de reforma agraria: inician histórica entrega de títulos en Nueva Mestre
El Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) inició este sábado la titulación de tierras de la Colonia Nueva Mestre, con más de 30 años de conformación, ubicada en el distrito de Villa Hayes, Chaco paraguayo. El presidente del Indert, Francisco Ruiz Díaz encabezó el acto del inicio de entrega de títulos de propiedad a los pobladores de la colonia, destacando como un hecho histórico en el marco de la política del Gobierno con la reforma agraria.
“En los 122 años de reforma agraria nunca antes se llegó a titular una colonia completa en el Chaco. Hoy comenzamos la entrega de títulos de propiedad a los 1.400 campesinos de Nueva Mestre”, destacó Ruiz Díaz.
El titular del Indert destacó que la titulación de tierras no es solo un mero trámite para el campesino, sino una dignificación para su trabajo y sobre todo el acceso al mercado financiero.
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“Hace más de 30 años están escuchando más de lo mismo y esta es una señal, hoy inicia oficialmente el proceso de entrega del título de propiedad, que no es cualquier cosa, es dignidad, libertad, integración al sistema de económico productivo, generación de riquezas y bienestar para las familias, eso significa ese pedazo de papel”, apuntó.
También resaltó que “esta es la primera vez que se le va entregar título de propiedad a pequeño productor del Chaco paraguayo, pero no es solamente eso, sino además a toda la colonia, 1.400 títulos de propiedad, sin ningún costo para los pobladores, esto es gratis, lo único que pagan los campesinos del Chaco paraguayo es por el valor de su tierra y ese precio ya está fijado”.
Por otra parte, recordó que históricamente los pequeños productores no fueron tenidos en consideración, principalmente del Chaco paraguayo, por gestiones anteriores, y que con esto se inicia una nueva etapa para el pequeño campesino chaqueño.
“Tenemos 56 colonias en todo el Chaco, pero nunca se le hizo caso a las colonias. Siempre se entregaron títulos individuales, pero a las grandes extensiones de tierra, no hay títulos a las pequeñas extensiones de tierra. Se titulan 1.000 hectáreas, hasta 4.000 hectáreas, y eso es lo que se hizo, pero no se le hacía caso al pequeño productor, no hay título de propiedad al pequeño productor en todo el Chaco paraguayo”, sentenció.
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Diputado destaca avances en regularización de tierras
El diputado Arturo Urbieta destacó los avances en la regularización de tierras en el departamento de Concepción. El legislador colorado se reunió este lunes con el presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Francisco Ruiz Díaz, para evaluar las próximas acciones a ser encaradas en el primer departamento del país.
“La titulación masiva constituye una política que da dignidad y seguridad a nuestras familias campesinas”, resaltó Urbieta, al anunciar que en los próximos días se entregarán nuevos títulos de propiedad en el distrito de Arroyito.
El congresista se refirió a la importancia de garantizar seguridad jurídica sobre la tierra como herramienta para el desarrollo productivo y social.
“Reafirmo mi compromiso de seguir trabajando, día a día, al lado de los campesinos, acompañando sus luchas y necesidades”, expresó.
A su vez, el presidente del Indert confirmó que en los próximos días se remitirá un nuevo proyecto de ley aunque no especificó de qué se trata. Así también agradeció el respaldo de los legisladores a la labor del Indert en la regularización de propiedades.
“Vamos a darle dignidad y libertad al campesino; la oportunidad de que pueda mejorar, a través del crédito, la infraestructura productiva; y con el aumento del rendimiento, pagar su título”, dijo Ruiz Díaz.
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Antes, la tierra para los amigos del poder; ahora, para agricultores con títulos
El gobierno del presidente Santiago Peña está llevando a cabo la más ambiciosa reforma en el sector rural que se conozca en la historia del país. Desde el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) ya se han otorgado hasta el año pasado más 11 mil títulos de tierra, beneficiando a miles de familias campesinas.
De los nuevos propietarios, casi el ochenta (80 %) por ciento corresponden a mujeres del campo. Por cierto, si alguien todavía tenía dudas de que el Gobierno realiza una correcta política de género de apoyo a las mujeres, pues ahora puede darse por enterado.
El método denominado Barrido Predial Masivo ha agilizado este notable proceso que bien puede ser calificado con un récord histórico en el país. Pero el presidente Peña quiere avanzar todavía más. Días atrás, afirmó que que remitirá al Congreso Nacional un proyecto de ley para facilitar la titulación de tierras. El Gobierno está decidido a implementar aquella nueva legislación para alcanzar los cincuenta mil títulos.
Tiene razón el primer mandatario cuando dice que pese a los avances que se vienen dando en el tema que nos ocupa, todavía es preciso derribar barreras como las altas tasas de interés para la titulación y otros entuertos jurídicos y administrativos perjudiciales para los sectores más vulnerables.
Esta situación debe corregirse. Y la iniciativa legislativa del Ejecutivo está para eso. Derribar las barreras innecesarias e injustas por las que tienen que pasar los hombres y mujeres del campo junto con sus familias. Por consiguiente, es de estricta justicia eliminar de raíz el vil requisito del pago previo del 3 por ciento del valor del inmueble para la titulación.
Resulta igualmente significativo manifestar que nunca se hizo lo que se está haciendo en la actual administración del presidente Peña. La deuda social que recae injustamente sobre los campesinos está siendo saldada por la correcta y firme decisión de política pública. Esto no solo habrá de crear nuevos y buenos incentivos para la producción, la productividad en el campo, sino que también el empoderamiento del campesino-agricultor que desea ser parte de la nueva economía de extrema competitividad reduciendo el peso de tantos años de ignominia de los que menos tienen en nuestro país.
El acceso a la tierra no puede supeditarse a la sola tenencia de la misma, dado que ello significaría mantener el statu quo debido a la vigencia del derecho precario que permite el uso de la tierra sin contar con su plena disposición como propiedad privada.
Romper con esa larga agonía de nuestros compatriotas del campo implica pasar a otro estadio de relación con la tierra, donde vive, planta, extrae los alimentos y se educan las familias. Significa colocar las cosas en su lugar o lo que es lo mismo decir, establecer el orden de la libertad y la propiedad porque la titulación crea el derecho para todos sin excepción de clases socioeconómicos, repercutiendo favorablemente sobre la seguridad jurídica y el arraigo.
Esta medida no solo tiene consecuencias jurídicas y de arraigo como decíamos, sino también promueven la inclusión financiera, económica y la productividad, por cuanto que el propietario cuenta con un activo que le permite realizar las mejoras en su predio por medio del acceso a créditos impactando sobre el mejor uso productivo del suelo.
El campesino que labra la tierra sabe que cuando tiene su título en mano, él mismo decide por sí mismo y su familia por el presente y su futuro; le otorga autonomía especialmente ante cualquier político o burócrata que intente de algún modo engañarle a cambio de canonjías y promesas vacías realizadas especialmente en épocas electorales.
Esto último no puede ser despreciado por ninguna persona de bien. Apoyar a nuestro prójimo dotándole de incentivos que antes no contaba no solo vuelve a la persona productiva para enfrentar sus desafíos, sino que también le proporciona lo que alguna vez le fue arrebatado por equivocas ideas y prácticas: la autoestima.
Celebramos y apoyamos, por ende, la titulación de tierras que se lleva a cabo y la nueva legislación anunciada en estos días por el presidente Peña. Se está terminando así la larga angustia de nuestros compatriotas del campo que por mucho tiempo tuvieron que soportar que la tierra sea solo para los amigos del poder; ahora, la propiedad es accesible y sin privilegios para nadie.