Por Juan Marcelo Pereira (juan.pereira@nacionmedia.com).
El historiador José Federico Samudio Falcón, miembro de la Academia Paraguaya de la Historia y director del Museo Casa de la Independencia, dependiente de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), indicó que, a pesar del paso de los años el Palacete De Vargas, actual sede de la Vicepresidencia de la República, continúa conservando la esencia propia de su arquitectura, construida originalmente en 1887.
“Historiamos lo que fue la Asunción de antaño. Es un palacio importante, lo construyó una persona acaudalada de la época, en una de las zonas privilegiadas del centro de Asunción debido a su cercanía con la zona del puerto y el Palacio de López”, sostuvo Samudio Falcón, tras formar parte del grupo de historiadores y arquitectos que exponen a la gente las joyas arquitectónicas que aún posee la capital del Paraguay.
El historiador detalló que una de las mayores intervenciones realizadas al edificio histórico fue la construcción de una torre espejada de 5 pisos, para la cual se utilizó el patio interno para la instalación, en su momento, de la Cancillería Nacional. Desde la torre es factible reconocer la parte antigua con todo su esplendor.
“A pesar de haber estado intervenida, debido a que se levantaron varios pisos, no perdió su esencia, se encuentra perfectamente, la parte frontal fue totalmente conservada quedando como un patrimonio. El edificio es una gran obra arquitectónica del Paraguay, conservó sus balcones, su pequeña cúpula”, indicó al diario La Nación/Nación Media.
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Añadió que el Palacete De Vargas no es la única maravilla edilicia que fue construida por el arquitecto sueco Carl Gustav Rehnfeldt, puntualizando que entre sus obras también se encuentra la sede del Ministerio del Interior y el Palacio Patri, sede del Correo Paraguayo, localizados en el Casco Histórico de Asunción y que engrosan la lista de edificaciones patrimoniales del país.
“El Palacete no sufrió cambios relativos a pesar de que se fue remozando cada vez para poder conservarlo adecuadamente. La expertiz que se utilizó para conservarla es muy buena, se conservó tal cual, no existen groseras intervenciones, solo se levantó en el medio un edificio para poder soportar la cantidad de funcionarios cuando se inauguró en la década del 80 para la Cancillería”, comentó Samudio Falcón a LN.
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Orígenes de los distritos más antiguos del Guairá
- Antonio Ramón Barreto
- Historiador
El historiador Antonio Ramón Barreto comparte extractos de su conferencia de incorporación a la Academia Paraguaya de la Historia como académico correspondiente, que fue pronunciada en un acto realizado el pasado 2 de octubre en la sede de la Sociedad Científica del Paraguay.
En la mayoría de las municipalidades del Paraguay poco o nada hay sobre sus orígenes e inicios. Este fue uno de los motivos que me impulsó para realizar este trabajo sobre el origen de los distritos más antiguos del departamento de Guairá para abrir un punto de partida a los interesados en profundizar la historia regional conectando con la historia nacional y universal.
Así, quiero hablar sobre los orígenes de los distritos más antiguos del departamento del Guairá a través de los documentos encontrados en diferentes archivos y bibliotecas, nacionales y extranjeros, en honor al inicio de Villa Rica del Espíritu Santo.
Según los datos, no hay duda sobre el año y el lugar de la fundación de Villa Rica y el nombre de su fundador; sin embargo, había incertidumbre en cuanto al día y al mes.
Si bien el fundador mencionó que fue el primer día de Pentecostés de 1570, no señaló el mes y tampoco el día, según el documento encontrado. Por consiguiente, la población villarriqueña tuvo que esperar 390 años de su fundación para oficializar el día y el mes en que efectivamente ocurrió.
Antes de los años cuarenta no encontramos ninguna publicación sobre el día y mes de la fundación de Villa Rica. En su libro “El Guairá”, publicado en 1943, Ramón Indalecio Cardozo fue uno de los primeros en haber consignado el mes de la fundación, pero no el día.
En ese sentido, resaltamos el trabajo del historiador académico Benjamín Velilla, a quien se debe la fijación del 14 de mayo como fecha de la fundación de Villa Rica. El resultado de su trabajo investigativo fue publicado en 1954 en la Revista Panorama Año II.
CONFIRMACIÓN
Posterior a la publicación de Velilla, para confirmar o refutar su hallazgo, el investigador guaireño Silvio Codas solicitó al presbítero español Idelfonso Pérez, a su retorno a su ciudad natal, la investigación sobre la fecha del día del Pentecostés del año 1570.
El presbítero Pérez, por pedido de su amigo Codas, hizo la investigación correspondiente. Luego envió el resultado encontrado a través de una carta fechada 20 de mayo de 1959, en la que manifiesta lo siguiente:
“La fecha del día de Pentecostés en 1570. En la Biblioteca de la Universidad de Salamanca-siete veces centenaria, está la obra “Glosarium mediae et infimae latinitatis” de Charles du Fresne, señor Du Cange. En la palabra “Annus” señala, entre otras fechas memorables de la Pascua, que las fiestas de la Pascua de Resurrección en el año 1570 fue el 26 de marzo. Naturalmente, fue un domingo y, por lo tanto, la fiesta de Pentecostés o del Espíritu Santo tuvo que ser necesariamente el 14 de mayo.
La carta del presbítero español confirma el resultado de la investigación de don Velilla. Posteriormente, Codas, miembro de la Sociedad Científica del Paraguay, publicó un artículo en El Surco el 18 de abril de 1959 para certificar el día y el mes de la fundación de Villa Rica. En ese año también empezaron los trámites y trabajos para la instalación del monumento a Ruy Díaz Melgarejo.
Según los periódicos encontrados, antes del año 1959 no se festejaba el 14 de mayo como fecha de fundación de Villa Rica. En esta ciudad se hacía un desfile, pero en recordación de la Independencia.
OFICIALIZACIÓN
Con la inauguración del monumento a Ruy Díaz Melgarejo, en la entrada de Villa Rica, el 15 de mayo de 1960 y con la conferencia de don Benjamín en ese año quedó instalada, oficialmente, como fecha de fundación de Villa Rica el 14 de mayo. Desde el año siguiente, 1961, coincidente con los 150 años del aniversario de la Independencia patria, se empezaron a celebrar ambos acontecimientos (la fundación y la Independencia patria) con los desfiles estudiantiles, entre otros actos culturales.
Lamentablemente, hasta la fecha en el programa cultural del mes mayo en Villa Rica no se incluye una fecha muy importante, que es la creación de la Junta Económico-Administrativa, que fue el 11 de mayo de 1872.
La grafía de Villa Rica, por decisión parlamentaria en 1906 y como parte de su elevación a ciudad, se cambió y se empezó a escribir en una sola palabra, Villarrica.
EXPANSIÓN TERRITORIAL
Desde el asentamiento definitivo de Villa Rica en el lugar actual, el 20 de mayo de 1682 a través de la licencia del gobernador Juan Diez de Andino, empezó la expansión territorial. Según los documentos encontrados, a las autoridades de Villa Rica se otorgaron tierras. Entre estas se puede mencionar a algunos capitanes: Rodrigo de Borjas, Alonso Benítez de Portugal, Bartolomé de Oviedo, Antonio Bogado, Carlos Benítez, Francisco Martínez de Monge, Carlos Duarte.
En estas tierras adjudicadas, los dueños empezaron a edificar las primeras capillas, como la capilla de Duarte, ahora Mbocayaty; capilla de los Oviedo, ahora Yataity; capilla de Borja, ahora Borja.
Capilla Duarte: recordemos que don Carlos Duarte había construido una capilla para su hijo, Joseph Mariano Duarte. Este fue quizás el primer maestro y sacerdote en esta zona según documento del año 1782. Los Duarte (don Carlos y su hijo Mariano), según otro documento del año 1886, donaron sus tierras para la creación del pueblo. La Junta Económico-Administrativa de Mbocayaty fue creada el 29 de diciembre de 1903.
Capilla de los Oviedo: la primera capilla fue construida en la propiedad del capitán Oviedo. En esta zona al capitán Rodrigo de Borjas se le habían adjudicado tierras en época del gobernador don Juan Rodríguez de Cotta conforme a la graduación de sus méritos, según documento del año 1737. Creación de la Junta Económico-Administrativa de Yataity: 5 de junio de 1900.
Hyaty (hoy Félix Pérez Cardozo): entre los primeros de sus pobladores podemos nombrar a los capitanes Antonio Bogado, Carlos Benítez, Francisco Martínez de Monge, quienes poseían cuantiosas tierras en esta zona desde el año 1737.
Por la creciente población en el Valle de Hiaty, en el año 1756 se había solicitado maestro. Tal pedido fue concedido. La creación de la Junta Económico-Administrativa fue el 5 de junio de 1900.
Yhacanguasu (tierra de los Borja, conocida también como la capilla de Borja). Así leemos en el testamento de don Matheo de Borjas, del año 1764. Este es otro de los pueblos anteriores al año 1700. Así lo demuestra uno de los documentos del año 1747 sobre las tierras en el Valle de Yhacanguasu. En el referido documento observamos las firmas de los capitanes Francisco Martínez de Monge y Alonso Benítez de Portugal.
La denominación oficial de partido de Yhacanguasu a Borja fue el 31 de agosto de 1929. Por ley se procedió a la expropiación de 900 hectáreas de tierras para el asiento del radio urbano de dicha población; cuatrocientas hectáreas era de don Mateo Borja.
REDUCCIÓN DE INDIOS
Según la línea histórica y datos encontrados, en el pueblo de Ytapé se inició la primera construcción de la iglesia del departamento de Guairá, en 1682, en tanto que la de Villa Rica fue en 1683.
Para hablar sobre la historia de Ytapé, indefectiblemente debemos iniciar con la Real Cédula del 22 de mayo de 1675, por la cual la corona ordenó a los gobernadores de Paraguay y Tucumán las reducciones de los nativos revoltosos de las zonas de los ríos Paraná, Monday y Uruguay.
Cuando el gobernador del Paraguay, Francisco Rege Corvalán, recibió esta real cédula, inmediatamente envió un exhorto al padre Nicolás del Techo, responsable directo de las zonas afectadas, para encargarse de la reducción. Del Techo respondió al gobernador que no podrá cumplir la orden por falta de recurso humano; por ende, no hizo en aquel tiempo esa reducción.
Esto hasta que, en 1678, el fray Buenaventura de Villasboa, entonces cura de Caazapá, fue notificado que en la zona del río Monday había unos nativos revoltosos. El fray conformó un equipo y partieron rumbo al sitio. Después de una recorrida de unas 70 leguas, encontraron a los nativos el 10 de marzo de 1678 a orillas del río Monday y con ellos fundó Ytapé. Así leemos en la transcripción de su informe enviado al gobernador Corvalán, de fecha 16 de marzo de 1678.
RELOCALIZACIÓN
Los nativos que fueron reducidos por el fray Villasboa en la zona del río Monday al principio se dividieron en dos grupos: unos en Caazapá y otros en Yuty. Sin embargo, los nuevos reducidos pronto volvieron a ganar la zona boscosa. Por ende, el obispo del Paraguay, Faustino de Casas, y el gobernador Andino resolvieron trasladar en 1682 a estos nativos a orillas del río Tebicuary-mi, asiento definitivo y lugar actual de Ytapé.
Los documentos respaldan que la fundación de Ytapé fue el 10 de marzo de 1678, mientras que la creación de Junta Económico-Administrativa fue el 7 de mayo de 1900. Así finaliza esta cronología de las fechas fundacionales más antiguas del cuarto departamento. Para terminar cabe aclarar que entre los documentos encontrados en diferentes archivos nacionales e internacionales solo los relativos a la fundación de Ytapé y Villa Rica permiten el establecimiento de las fechas exactas. En tanto, respecto a las otras solo se tiene documentación que certifica el funcionamiento desde un poco antes o a los inicios del año 1700.
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El “bazucazo” en Asunción que marcó el fin de Somoza
Por Lourdes Torres - Periodista - lourdes.torres@nacionmedia.com
Este miércoles se cumplen 45 años de un hecho que conmocionó a la sociedad paraguaya y tuvo repercusiones internacionales: el asesinato con un bazucazo del último dictador de Nicaragua, Anastasio Somoza Debayle. El atentado ocurrió en pleno corazón de Asunción el 17 de septiembre de 1980.
Este hecho dio una dura sacudida a la entonces dictadura stronista y tuvo repercusión internacional al demostrar que ni siquiera el exilio en un régimen autoritario ofrecía protección absoluta.
Recordar este hecho no es solo repasar una página violenta de la historia regional, también ayuda a comprender cómo nuestro país fue escenario de un episodio que marcó las tensiones políticas de toda América Latina en plena Guerra Fría.
Para comprender este hecho, La Nación/Nación Media conversó con el historiador Fabián Chamorro, quien señaló que a más de cuatro décadas, la memoria de aquel acontecimiento sigue siendo necesaria para reflexionar sobre la violencia, el poder y las huellas que dejaron las dictaduras en la región.
“Como todo evento que, como en el caso nuestro, ocurrido acá en Paraguay, es importante que lo tengamos como memoria y también como una lección de cómo podrían terminar ciertos dictadores”, reflexionó.
Historial nefasto
Chamorro señaló que Anastasio Somoza Debayle formó parte de una dinastía en Nicaragua, ya que su padre fue también dictador en su país y lo habían asesinado. Su familia ejercía el poder en ese país desde 1937. Al padre Anastasio Somoza García, conocido como “Tacho”, lo mataron en 1956, estando éste en el poder.
“Le sucede el hijo mayor, Luis Somoza Debayle en la presidencia hasta que fallece por causas naturales en 1967, también ejerciendo el poder. Ahí le sucede Anastasio Somoza. Fue presidente 13 años, hasta 1979, cuando la famosa Revolución Sandinista logró derrocarlo en julio de ese año”, precisó.
Señaló que tras su derrocamiento buscó instalarse en los Estados Unidos, ya que además de que realizó sus estudios en ese país, logró tener la formación militar en la Academia Militar norteamericana. Respecto a cómo vino a parar a Paraguay, indicó que existen dos versiones: una, que el gobierno norteamericano le obligó a ir a Paraguay, y la otra es que era conocido o amigo de Alfredo Stroessner.
“Somoza no solo fue parte de una élite y contaba con poder económico. Pensó que podía instalarse en EE. UU., pero los norteamericanos le bajaron el pulgar. No hay documentación que demuestre que EE. UU. le impone a Paraguay para recibirlo. La otra opción es que los dos dictadores se conocían y por una cuestión económica, aceptaron que Somoza se instale en Paraguay. El tipo había malversado durante su gobierno, estamos hablando de cientos de millones de dólares para aquella época” comentó.
Chamorro señaló que, de acuerdo a los historiadores hondureños, Somoza Debayle fue “un tipo loco”, que cometió crímenes atroces, violaciones de derechos humanos e incluso cometió asesinatos con sus propias manos.
Pese a ese antecedente, indicó que se instaló en Paraguay, lo hizo con grandes lujos, se compró propiedades, tenía una vida bastante pública, eso también facilitó el trabajo de sus asesinos.
Izquierdistas ejecutaron el plan
El historiador señaló que la organización de su asesinato fue ejecutada por el grupo de izquierda de la región, que tenía fuertes vínculos con el Frente Sandinista, que justamente lo había derrocado del poder nicaragüense. Este grupo comando se instaló en Paraguay y estuvo encabezado por Enrique Gorriarán Merlo, dirigente argentino del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
“El plan se llamó Operación Reptil y fue realmente una operación muy bien hecha. Hicieron un trabajo de inteligencia durante meses. Alquilaron casa, montaron un negocio sobre la Avenida España, donde podían verlo pasar todos los días marcando su rutina y cuándo ya tuvieron graficada llevaron adelante su plan de emboscada sobre la calle España y América”, precisó.
El atentado se produjo poco después de las 9:00. Los guerrilleros prepararon dos lanzacohetes, lo que acá conocemos como bazooka. Con esa arma lograron parar el vehículo que estaba transitando. Uno logró ser gatillado, el segundo no. Con ese disparo prácticamente ya se dio muerte a los tres ocupantes del vehículo. Cuando paró el auto de Somoza bajaron de otro vehículo más guerrilleros que atacaron con fusiles", comentó.
Junto a Anastasio Somoza fallecieron también en el automóvil Mercedes-Benz blindado, José Francisco Guerrero, exministro de Hacienda de Nicaragua y cercano colaborador de Somoza y el coronel Joaquín López, jefe de escolta y hombre de confianza del exdictador.
Sicarios guerrilleros
En cuanto al número de miembros de esta operación, el historiador señaló que no hay datos precisos sobre la cantidad, ya que algunos libros hablan de 5, otros de 7 miembros e incluso señalan hasta 15 revolucionarios, de los cuales, solo uno de los que ejecutaron a Somoza fue capturado en Asunción. Se trata de Hugo Irurzún o “Capitán Santiago”, quien fue muerto supuestamente en un intento de fuga, pero fue torturado. Mientras que Gorriarán Merlo logró escapar y permanecer prófugo durante varios años.
Respecto a la motivación del plan de ejecución, Chamorro señaló que Gorriarán Merlo, el que ejecutó el asesinato, escribió un libro en el cual señala que ellos tomaron la decisión de matarle a Somoza, como una forma de ajusticiamiento por los crímenes que le había cometido contra el pueblo de Nicaragua.
“En el fondo fue por una cuestión ideológica, no por una material, No es que lo mataron por una cuestión específica de la guerrilla, sino por una cuestión filosófica, doctrinaria de los líderes de la revolución.
El historiador explicó que este grupo de guerrilleros logró movilizarse con total tranquilidad en Asunción, pese a la dictadura stronista, porque ninguno de ellos fue objetivo de investigación. Recordó que el gobierno dictatorial ya tenía entonces sus objetivos a quienes consideraban subversivos, y esta información también procedía de los EE. UU., sobre quiénes debían ser vigilados o puestos bajo arresto.
“Esta gente vino como un argentino más. No existía todavía esa inteligencia norteamericana, que era la que le nutría a todos. Evidentemente, EE. UU. no filtró adecuadamente la información y estos tipos se instalaron tranquilamente en Paraguay, porque no estaban en la mira”, explicó.
Apagó la noche asuncena
Como detalle, el historiador Fabián Chamorro agregó que tras este suceso, Pastor Coronel encabezó un periodo terrible, pues comenzaron a buscar casa por casa. Después eso ya se volvió extensiva a cualquiera que fuera opositor al gobierno. Indicó que este suceso fue aprovechado para golpear a sus enemigos. También comenzaron las riquezas en los colectivos.
“Hubo todo tipo de abusos después de la muerte de Somoza. Es más, fue uno de los motivos que mató la noche asuncena, que justamente a finales de los 70 comenzaba a tener nuevamente vida. El asesinato de Somoza hizo que muera nuevamente la actividad nocturna en la capital, debido a las medidas restrictivas, persecución a los civiles, militares subiéndose a los colectivos, policías parando automóviles, eso hizo que mate lo que quedaba de noche asuncena”, concluyó.
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Cumplimiento con rostro humano: avances en la sentencia del caso Panchito López
En la sede de la Vicepresidencia de la República se llevó a cabo una reunión clave encabezada por María Teresa Peralta, directora general de Derechos Humanos de la Vicepresidencia, con representantes de la Comisión Interinstitucional de Cumplimiento de Sentencias Internacionales (CICSI), de la cual el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) forma parte.
Durante el encuentro se abordaron los avances en el cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso del ex correccional de menores Panchito López, donde entre 1996 y 2001 fallecieron 12 adolescentes y varios resultaron heridos en incendios ocurridos en el centro.
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El Ministerio de Justicia informó que, gracias a una campaña comunicacional impulsada en el marco de esta sentencia, se logró localizar a 87 personas, de las cuales 28 son víctimas directas y 59 familiares. Además, se destacó la implementación de visitas mensuales a los afectados y un enfoque centrado en la humanización de los casos.
Esta reunión da continuidad a las acciones iniciadas en 2024, cuando el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Justicia, habilitó canales de contacto para localizar a las víctimas y brindarles atención médica, psicológica y vocacional, tal como lo establece la sentencia internacional.
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La Comisión Interinstitucional de Cumplimiento de Sentencias Internacionales (CICSI) reafirmó su compromiso con los derechos humanos y la reparación integral a las víctimas, en coordinación con todas las instituciones involucradas.
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Los rostros casi desconocidos de dos próceres en los trazos de un artista
- Dolly Galeano
- dollygaleano@gmail.com
- Fotos: Mariana Díaz/Gentileza
El artista Tuli Insfrán y el historiador Néstor Gamarra dan rostros a dos próceres reconocidos recién en el bicentenario de la Independencia del Paraguay. A 14 años de aquel reconocimiento, desde un taller de Ypacaraí les dieron forma a dos militares borrados de todos los espacios oficiales por mucho tiempo. La Nación/Nación Media accedió a las obras y habló con sus autores.
En medio de una tranquilidad que todavía caracteriza a la ciudad, hay un rincón donde pinceles, lienzos, colores, óleos aquí y allá fueron dando paso a rostros que, poco a poco, fueron trayendo del pasado más de 200 años de historia. Así, en un atelier de Ypacaraí, el artista Tuli Insfrán trazó las imágenes posibles de dos próceres, reconocidos como tales recién en el bicentenario de la Independencia: Manuel Atanasio Cabañas (en esa época, Cavañas) y Juan Manuel Gamarra.
Olvidados por dos centurias, la Ley N.º 4414 del Congreso Nacional, de agosto de 2011, finalmente certificó a los insignes héroes militares. No pasó lo mismo con los otros próceres. Fue desde el centenario de la revolución que, a través del trabajo investigativo, por pedido del gobierno de entonces el pintor Pablo Alborno les dio rostros a seis próceres. Sin embargo, Cabañas y Gamarra no fueron incluidos.
A 14 años de aquel reconocimiento por ley, mediante un trabajo investigativo del historiador Justo Gamarra, el artista Tuli Insfrán pintó los posibles rostros de estos próceres, que durante dos centurias no aparecieron entre los independentistas, mucho menos en rituales de festejos ni galerías. Muy pocos retratos aparecieron, sin muchas referencias y siguen siendo los grandes olvidados, según lo expuesto por el historiador.
“La decisión de tener los retratos es materializar en una imagen un trabajo de investigación histórica y documentada de ambos próceres. Y no dejar pasar otro siglo más; hacerlo antes de que desaparezcan más datos con la pérdida de la información testifical de los descendientes”, refirió el historiador.
Este buscó a descendientes, recurrió a imágenes reales de los mismos, a documentos biográficos y de historia, a relatos de hechos vinculados a la vida de estos próceres, que ayudaron a definir los rostros buscados para ser visibilizados. Consultado sobre la existencia de otras imágenes, dijo que hay, pero sin registros ni datos referenciales de cómo se llegaron a ellas.
Cabe recordar que, en diciembre de 2009, bajo patrocinio de la Comisión Nacional del Bicentenario, fue lanzada la obra “1811”, una historieta con dibujos de Roberto Goiriz y guion de Robin Wood, donde están retratados los militares Cabañas y Gamarra.
ALGUNOS DE LOS DESCENDIENTES
Entre los descendientes a los que se recurrió, aparece Emiliano del Rosario Cabañas, quien había donado la casa que hoy es el Museo Oratorio Cabañas de Caapucú, Paraguarí. La casa fue habitada por varios descendientes, entre ellos Atanasio Cabañas. Alcides González, nieto de Emiliano, es quien cuida desde hace 30 años el museo.
Con él trabajó el historiador para ir ubicando a otros descendientes para llegar al prócer Manuel Atanasio Cabañas.
Ernesto Gamarra, excombatiente de la guerra del Chaco, es otro de los descendientes, cuya fotografía fue parte de la investigación.
El historiador reconoció que fue más difícil una imagen posible de Juan Manuel Gamarra, porque en muchos registros se mencionaba que no tuvo descendencia y murió en la cárcel, pero en documentos que se recuperaron del Brasil durante la dictadura hay un manuscrito del militar en el que menciona a sus hijos, lo cual indica que hubo descendencia.
El manuscrito –al que accedió La Nación/Nación Media– es parte de la colección Río Branco recuperada del Brasil.
ANTECEDENTES
Cabe subrayar que la Independencia no es solo la gesta del 14 y 15 de mayo.
Juan Manuel Gamarra nació en Villa Real Concepción, mientras que Atanasio Cabañas nació en Pirayú, departamento de Paraguarí, donde se hizo dueño de estancias y poderoso hacendado. Siendo militares, estuvieron al frente de la resistencia al Ejército porteño comandado por el general Manuel Belgrano, a quien se lo derrotó en las batallas de Paraguarí y Tacuarí, haciéndolo capitular y emprender una retirada.
El desenlace generó controversias que tendrían consecuencias posteriores. Gamarra era de la idea del aniquilamiento total del ejército de Belgrano, mientras que Cabañas era partidario de la capitulación honrosa del general vencido, según textos del Archivo Nacional. Esta fue la causa del distanciamiento y la no participación de ambos en la gesta libertadora de mayo de 1811.
Cabañas se retiró a sus estancias, sobreviviendo en medio de otros próceres fusilados, pero tras su muerte, en 1825, sus bienes fueron confiscados; en el caso de Gamarra, fue apresado por orden de Francia en 1815. A los triunfos militares en Paraguarí y Tacuarí preceden otras acciones militares en defensa del Paraguay, que fueron tomadas en cuenta para ser reivindicados como próceres de la Independencia del Paraguay.
“La controversia histórica siempre está presente en el revisionismo de cualquier personaje de nuestra historia. Muchos los tildaban de realistas, otros que fueron separados por Francia por dejar escapar a Belgrano, pero hay varias corrientes al respecto. Lo que no se puede negar es que fueron grandes exponentes militares en las batallas de Paraguarí y Tacuarí que llevaron a la emancipación de nuestro país”, refiere Néstor Gamarra.
UN DESAFÍO INUSUAL
Arturo “Tuli” Insfrán, artista plástico de reconocida trayectoria, se enfrentó a un desafío inusual: retratar a dos próceres, más de 200 años después, sobre los cuales debía tomar en cuenta muchas fotografías y testimonios de descendientes, datos históricos, documentos y todos los elementos reunidos por el historiador Néstor Gamarra, quien realizó el encargo.
“Utilicé también retratos de la época. Le di un toque quizás más realista dentro de los cánones de la estructura craneal, por ejemplo”, explicó el artista sobre su trabajo, enfatizando que fue difícil, pero que mediante avances en borradores se llegó a una definición con base en el estudio realizado con ese fin. Contó que, en el caso de Gamarra, tenía un dibujo boceto con mucho parecido a algunos de los descendientes, que lo ayudó para el rostro buscado.
No obstante, tiene claro que lograr la imagen real es imposible, pero sí definir una parecida a partir de los aportes de los descendientes y los registros documentales.
EL ARTISTA
Arturo “Tuli” Insfrán es un artista plástico de Asunción, retratista desde muy joven. Muralista, paisajista de campo y urbano, maneja materiales como el acrílico y el óleo, este último adoptado como su medio de comunicar su personalidad pictórica, con el que tuvo un cambio del realismo a un estilo más impresionista, pero sin dejar de lado el dibujo.
Es instructor en varios talleres. Sus obras se encuentran en varias colecciones privadas en el país, Argentina, México, Guatemala, Chile, Estados Unidos y Alemania.
EL HISTORIADOR
Néstor Gamarra es licenciado en Historia, Antropología, museólogo y especialista en Historia del Paraguay por la Universidad Nacional del Este (UNE). Se dedica al estudio y preservación de la historia bélica del país, especialmente con relación a la guerra de la Triple Alianza y la guerra del Chaco.
Trabaja desde hace unos años en la creación del primer Museo de Historia de Ciudad del Este, ubicado en el barrio La Blanca. Su acervo incluye alrededor de 10.000 piezas, entre las que destaca una Ford A de 1930, utilizada durante la guerra del Chaco. Tras un proceso de restauración, el vehículo ha sido recuperado y se encuentra en exhibición como una de las principales reliquias del museo.