El presidente de Brasil, Lula da Silva, entregó el instrumento de adhesión del Estado Plurinacional de Bolivia al Mercado Común del Sur (Mercosur). El documento quedó depositado en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay y con esto se avanza con los trámites para incluir a Bolivia dentro del bloque.
Brasil era el único país que faltaba ratificarse en la inclusión de Bolivia en el Mercosur, teniendo en cuenta que Venezuela lo hizo en 2013, Argentina y Uruguay en 2014 y Paraguay en 2016. La confirmación de Lula se desarrolló en el marco de la cumbre de Jefes de Estado en Río de Janeiro y luego de que el parlamento brasileño haya aprobado el protocolo de adhesión de Bolivia.
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Con la entrega del instrumento de adhesión de Bolivia al Mercosur, Brasil completó los pasos para ratificar la incorporación de Bolivia al organismo regional. No obstante, falta completar los trámites internos en Bolivia para su incorporación plena; la semana pasada el Ejecutivo boliviano remitió al Legislativo el proyecto de ley para concretar la adhesión de la nación al Mercosur.
“No tenemos la menor duda de que el protocolo será aprobado en la brevedad posible por nuestros legisladores porque se constituye en un gran paso para la incorporación definitiva del país a este importante bloque regional”, había expresado el presidente de Bolivia, Luis Arce, a través de la red social X luego de haber entregado a la Asamblea Legislativa Plurinacional el proyecto de integración de Bolivia al Mercosur.
Puntualizó que la vocación integracionista de los pueblos ha llevado a Bolivia a estar en la etapa final para convertirse en miembro pleno del Mercosur, entendiendo que la unificación entre cada uno de los países de la región resulta un aspecto clave para el desarrollo de Sudamérica como bloque. “Somos pueblos hermanos, con raíces e historias compartidas y una enorme diversidad que representa nuestra mayor riqueza”, señaló.
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Lula elimina impuestos a la gasolina en Brasil a dos semanas del balotaje
El gobierno del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva anunció el viernes la eliminación temporal de los impuestos a la gasolina en Brasil, a dos semanas del balotaje entre el mandatario y el candidato derechista Flávio Bolsonaro. Lula, que busca su cuarto mandato, intenta contener el aumento de los precios de los combustibles en medio de un encarecimiento internacional del petróleo debido a la guerra en Medio Oriente.
El gobierno eliminó los impuestos a la gasolina durante 30 días. La medida se traduce un alivio de 0,89 reales (0,18 dólares) por litro. El presidente enfrentará en las urnas el 25 de octubre a Flávio Bolsonaro, vencedor del primer turno con 47 % de los votos, frente a 45 % de Lula. Durante la campaña, el hijo mayor del expresidente de ultraderecha Jair Bolsonaro (2019-2022) criticó repetidamente al gobierno por el costo de vida.
La medida del viernes también amplía las subvenciones a los importadores de diésel, el combustible predominante en el transporte de carga brasileño. Es “un momento crítico para el abastecimiento”, indicó la presidencia en un comunicado. El impacto fiscal de las exenciones será compensado por los “ingresos extraordinarios” de las exportaciones petroleras del país.
De su lado, Flávio Bolsonaro calificó a su adversario como “irresponsable” y advirtió que el precio del diésel podría subir después de las elecciones. La medida es una “bomba” de tiempo que Lula lanza “en los pies del consumidor”, dijo el senador durante un acto de campaña.
La inflación en Brasil subió 0,82 % en septiembre, informó el viernes la autoridad estadística.
En el acumulado de los últimos 12 meses, el indicador se ubica en 4,58 %, por encima de la banda oficial de tolerancia de entre 1,5 y 4,5 %.
Netanyahu invita a Bolsonaro
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habló con el candidato presidencial brasileño de derecha Flávio Bolsonaro y le invitó a visitar Israel para “renovar la profunda amistad” entre ambos países, informó el viernes su oficina.
Bolsonaro encabeza las encuestas, frente al actual presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, y si ganara los comicios todo apunta a una posición más favorable a Israel en el país más poblado de América Latina.
Netanyahu “le felicitó por su gran logro en la primera vuelta de las elecciones presidenciales” durante una llamada de teléfono el jueves por la noche, indicó su oficina en un comunicado.
El hermano de Bolsonaro, Eduardo, también participó en la llamada, precisó.
“El primer ministro invitó a Bolsonaro a visitar Israel y, por su parte, Bolsonaro invitó al primer ministro a visitar Brasil”, se lee en la nota.
“Ambos quieren renovar la profunda amistad entre los dos países, como parte de la transformación que se está produciendo en las relaciones de Israel con los países sudamericanos”, añadió.
Los brasileños votarán en la segunda vuelta de las presidenciales el 25 de octubre, dos días antes de las elecciones generales en Israel.
Varios líderes de derecha con posturas proisraelíes han ganado elecciones en América Latina en los últimos años, como el presidente argentino Javier Milei y el colombiano Abelardo de la Espriella.
Bolsonaro, de 45 años, es el hijo mayor del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, quien se encuentra bajo arresto domiciliario por conspirar para dar un golpe de Estado tras perder las últimas elecciones de Brasil en 2022.
Su hijo lideraba las encuestas el jueves, con un 52 % de intención de voto frente al 48 % de Lula, según el instituto brasileño Datafolha.
Fuente: AFP.
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Gamarra reivindica la identidad y la legitimidad de la diplomacia parlamentaria
El diputado Rodrigo Gamarra, en su condición de presidente del Parlamento del Mercosur (Parlasur), sostuvo que la diplomacia parlamentaria dejó de ser un simple auxiliar de la diplomacia ejecutiva y que hoy tiene “identidad, legitimidad y responsabilidades propias”. Lo planteó en una entrevista publicada bajo el título “Repensar la Diplomacia Parlamentaria”, un artículo de la autora Ivana Patané.
En la nota repasa la evolución de la diplomacia parlamentaria, desde la fundación de la Unión Interparlamentaria en 1889 y la incorporación de asambleas parlamentarias a los organismos internacionales tras 1945, hasta el caso latinoamericano, con el Parlatino (1964), el Parlacen (1987) y, en el Mercosur, el paso de la Comisión Parlamentaria Conjunta al Parlasur, que funciona desde 2007.
Complementaria, no sustitutiva
Consultado sobre si la diplomacia parlamentaria es una auxiliar de la ejecutiva o ya tiene un rol propio, Gamarra respondió que es “complementaria”, pero con personería distinta. Explicó que, mientras la diplomacia tradicional representa a los estados y a sus gobiernos, la parlamentaria “representa también la pluralidad política” y a través de ella, a las sociedades.
Aclaró que no se pretende reemplazar al Poder Ejecutivo, a quien corresponde constitucionalmente conducir la política exterior. Dijo que los parlamentos pueden acompañar, ampliar los espacios de diálogo y acercar la política exterior al ciudadano. “La integración verdadera tiene que sentirse en la frontera, en el comercio, en las rutas, en el empleo y en la vida cotidiana de nuestra gente”, afirmó.
Mirada de la doble función
Como legislador nacional y presidente del Parlasur, Gamarra describió dos responsabilidades “diferentes, pero absolutamente complementarias”. Desde la Cámara de Diputados, dijo que se viven a diario los problemas concretos de los paraguayos: productores, trabajadores, fronteras, infraestructura y atracción de inversiones. En el Parlasur, la perspectiva se amplía hacia los puntos de encuentro con Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia y el resto de la región.
Esa doble experiencia, según explicó, evita que la integración “se vuelva abstracta”. Mientras la diplomacia tradicional trabaja con acuerdos, tratados y declaraciones, el parlamentario aporta “la dimensión política y territorial”: escucha al ciudadano y lleva sus preocupaciones a los foros regionales.
En ese marco, propuso un criterio para evaluar al bloque: el Mercosur no debe medirse “por la cantidad de documentos que firma”, sino “por la cantidad de oportunidades que genera”. Indicó que si una decisión regional produce más comercio, mejores rutas, conectividad, inversión o empleo “la integración dejó de ser un concepto diplomático y comenzó a transformar la vida de la gente”, acotó.
Una diplomacia que anticipe
Sobre los desafíos de la próxima década, el parlamentario anticipó una diplomacia parlamentaria “mucho más rápida, más tecnológica y, paradójicamente, mucho más humana”. Señaló que la inteligencia artificial, la desinformación, la ciberseguridad y el cambio climático comparten que “ninguno reconoce fronteras nacionales”, por lo que las respuestas tampoco pueden quedar encerradas en ellas.
Reconoció que la IA es una herramienta potente para el desarrollo, la educación, la salud y la productividad, pero advirtió sobre sus riesgos en materia de empleo, privacidad, seguridad y desinformación. “Ningún país del Mercosur debería enfrentar solo esa discusión”, sostuvo.
Agregó además, que desde el Parlasur se planteó un rol de espacio donde se puedan anticipar los grandes debates, intercambiar legislación, compartir experiencias y construir principios comunes, siempre respetando la soberanía y las particularidades de cada Estado. Frente a la desinformación, consideró necesario recuperar la confianza mediante más transparencia, participación y mejores instituciones.
El legislador también destacó que la región cuenta con agua, energía, alimentos, biodiversidad y minerales estratégicos, y que América del Sur “tiene condiciones para ser protagonista” y no mera espectadora de las transformaciones globales.
Su conclusión fue que la diplomacia parlamentaria del futuro “tiene que anticiparlas” en lugar de limitarse a reaccionar ante las crisis. “Si la tecnología avanza más rápido que nuestras instituciones, si la desinformación avanza más rápido que la verdad y si los desafíos globales avanzan más rápido que nuestra capacidad de integrarnos, llegaremos siempre tarde”, advirtió. El desafío del Parlasur es “lograr que nuestra región llegue preparada al futuro”, concluyó.
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Brasil se prepara para balotaje: Bolsonaro saca una leve ventaja a Lula da Silva
El senador Flávio Bolsonaro y el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva irán a balotaje en Brasil el 25 de octubre, después de que en la primera vuelta de las presidenciales el conservador aventajara por sorpresa al izquierdista.
Flávio Bolsonaro obtuvo 47,25 % de los sufragios frente a 44,90 % para Lula da Silva, con el 98,57 % de las urnas contabilizadas. El senador, poco conocido hace unos meses a nivel nacional, ha basado su campaña en la promesa de “rescatar” a Brasil en asuntos como la inseguridad y promete reducir la dependencia a las ayudas sociales del gobierno.
Flávio Bolsonaro se describe a sí mismo como “más moderado” que su controvertido padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado por golpismo. Al tiempo destaca que por sus venas corre “sangre Bolsonaro”.
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De 80 años, Lula busca un cuarto mandato y ha hecho de la soberanía su bandera electoral. El izquierdista advierte contra la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien extiende su área de influencia en la región con gobiernos de derecha en Argentina, Chile o Colombia.
Las encuestas previeron una pequeña ventaja para Da Silva hasta la víspera de las elecciones. Como en 2018, los sondeos se equivocaron al subestimar la fuerza de la derecha en los comicios que enfrentaron al actual mandatario con el entonces presidente Jair Bolsonaro.
Los resultados parciales también anuncian un tsunami de la derecha en el Parlamento, con numerosos senadores bolsonaristas especialmente muy por delante o ya elegidos, como la ex primera dama Michelle Bolsonaro. Unos 160 millones de ciudadanos estaban convocados a sufragar.
Continuidad o cambio
Trump no ha respaldado explícitamente hasta ahora a Flávio Bolsonaro, pero ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones. El republicano ha utilizado aranceles y sanciones para presionar a Brasilia, desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo y condenado a 27 años de cárcel.
En los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump. En pocos meses, Flávio Bolsonaro logró pisar los talones a Lula da Silva en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre.
Promete una férrea política contra la inseguridad, así como austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública. “Necesitamos un cambio. En el lugar donde trabajo ocurren muchos asaltos. Lo más importante es nuestra seguridad”, dijo en Rio la bolsonarista Babiliana Figueira, una bombera de 40 años.
Quejas de brasileños
Luiz Inácio Lula da Silva, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023, después de ir preso por un enorme escándalo de corrupción y de que sus condenas fueran anuladas por motivos de forma.
El exmandatario nunca se ha sacudido la etiqueta de “ladrón” que le puso la derecha y parte de los brasileños. Hace cuatro años derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8 puntos porcentuales en unas elecciones tumultuosas, que degeneraron en el asalto a las sedes de poder en Brasilia por parte de simpatizantes de Bolsonaro semanas después.
Durante el tercer mandato de Lula da Silva, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia.
Fuente: AFP
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Elecciones en Brasil: Flávio Bolsonaro lidera conteo parcial de votos con un 50 %
El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, encabeza ampliamente el conteo de votos en la primera vuelta de las presidenciales brasileñas frente al mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, con 32 % de las urnas contabilizadas.
Flávio Bolsonaro tiene el 50,74% de los sufragios frente al 41,14% para Lula. De 80 años, Lula busca un cuarto mandato y este domingo pidió defender la democracia contra la “barbarie” y el “negacionismo” que a su entender representa su rival.
El izquierdista ha hecho de la soberanía su bandera electoral y advierte contra la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien extiende su área de influencia en la región con gobiernos de derecha en Argentina, Chile o Colombia.
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Para Flávio Bolsonaro, de 45 años, Brasil “no puede soportar más sufrimiento, tantos impuestos altos, tantas mujeres muertas”, dijo al votar en Rio de Janeiro. El senador, poco conocido hace unos meses a nivel nacional y que se define más moderado que su padre, ha basado su campaña en la promesa de “rescatar” a Brasil en asuntos como la inseguridad rampante.
Las encuestas previeron una pequeña ventaja para Lula y un balotaje entre ambos candidatos el 25 de octubre, que se dará si ninguno de los dos candidatos supera el 50%.
Polarización
Lula cuenta con su base electoral en el empobrecido noreste, entre los votantes de bajos ingresos, los católicos y las mujeres. “Quiero un Brasil con muchos derechos, derechos para la población, derechos humanos”, dijo a la AFP Thifany Simoes, de 23 años, una cantante que votó por Lula.
Bolsonaro lidera en el sur, entre los más acomodados y los evangélicos. “Voté por Flávio para no votar al Partido de los Trabajadores” de Lula, que “ya estuvo 20 años en el gobierno y no hizo nada”, dijo en Brasilia Raphael Machado, un abogado de 45 años. Unos 160 millones de ciudadanos estaban convocados a sufragar.
Continuidad o cambio
Trump no ha respaldado explícitamente hasta ahora a Flávio Bolsonaro, pero ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones. El republicano ha utilizado aranceles y sanciones para presionar a Brasilia, desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo y condenado a 27 años de cárcel.
En los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump, mientras que muchos izquierdistas rechazan vehementemente toda influencia.
Victor Jorge Martins, un organizador de eventos de 25 años que votó a Lula en Brasilia, dijo a la AFP estar convencido de que “Flávio venderá Brasil a los extranjeros”. En pocos meses, Flávio Bolsonaro logró pisar los talones a Lula en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre.
Ha prometido una férrea política contra la inseguridad, así como austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública. “Necesitamos un cambio. En el lugar donde trabajo ocurren muchos asaltos. Lo más importante es nuestra seguridad”, dijo en Rio la bolsonarista Babiliana Figueira, una bombera de 40 años.
“Que defienda la naturaleza”
Lula, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023, después de ir preso por un enorme escándalo de corrupción y de que sus condenas fueran anuladas por motivos de forma.
Hace cuatro años derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8 puntos porcentuales en unas elecciones tumultuosas, que degeneraron en el asalto a las sedes de poder en Brasilia por parte de simpatizantes de Bolsonaro semanas después.
Durante el tercer mandato de Lula, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia.
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También se redujo drásticamente la deforestación en la Amazonía, aunque el cambio climático estuvo ausente de la campaña, pese a la multiplicación de eventos extremos como sequías e inundaciones en el país.
“Los indígenas sufrimos mucho con los impactos ambientales. Por eso es importante elegir a un candidato que defienda nuestro territorio, que defienda la naturaleza”, dijo a la AFP Tainara da Costa Cruz, una indígena de 22 años de la etnia Kambeba que vive en la ribera del Rio Negro, en el estado de Amazonas.
Fuente: AFP