El diputado del Partido Patria Querida (PPQ) Sebastián García, que actualmente busca su reelección en el cargo, ha exteriorizado seguir con su línea de trabajo que se basa en impulsar las tecnologías; apoyar a que la inclusión sea realmente una realidad y además continuar trabajando en el fortalecimiento de la economía formal y la inclusión financiera.
En ese sentido, a través de las redes sociales, García ha destacado que promoviendo la inclusión financiera es la única manera de que la prosperidad llegue a las familias paraguayas, y que si bien se ha crecido en este ámbito, busca reforzar los proyectos y llevar a cabo nuevas iniciativas.
“Quero seguir contribuyendo a la economía formal, a la generación de empleos formales gracias a la innovación y la implementación tecnológica, acompañando siempre iniciativas que ayuden a desburocratizar, que ayuden a generar accesibilidad en la interacción entre el ciudadano y el Estado”, indicó el aspirante al Congreso remarcando la importancia de la tecnología en estos procesos.
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“También pienso impulsar más iniciativas respecto a lo que es la inclusión de personas con discapacidad, porque la discapacidad es algo que afecta a muchos sectores, existen leyes, pero que lastimosamente no se cumplen”, reflexionó el legislador, asegurando que su objetivo es generar mecanismos para que estas leyes sean implementadas y las personas puedan vivir en un país inclusivo.
Sebastián García también propone impulsar iniciativas que generen que el centro de Asunción sea revitalizado y por sobre todo que vuelva a ser habitado, y para esto se enfocaría en la recuperación de espacios históricos, lugares de esparcimiento, potenciando las atracciones turísticas y las actividades en el microcentro.
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Startup paraguaya agrícola fue elegida para foro de IICA entre 300 postulaciones
Una startup paraguaya logró una destacada figuración internacional al ser elegida por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) para integrar la 5.ª Semana de la Agricultura Digital, realizada en Costa Rica. La firma local fue la única representante del país entre las 15 startups seleccionadas de entre casi 300 postulaciones provenientes de 23 naciones de las Américas, en un certamen que registró cifras récord de participación regional.
Surgida dentro de la empresa hortícola HidroBio como un desprendimiento tecnológico, Froniva fue concebida para solucionar una brecha histórica en el campo: la asimetría en el acceso a precios y canales de comercialización. A diferencia de los enfoques tradicionales volcados exclusivamente al incremento de la producción, la plataforma de inteligencia artificial se enfoca en la etapa posterior a la cosecha, entregando planes comerciales semanales y gestionando pedidos hasta el cobro.
Desde diciembre de 2025, el sistema se encuentra operando en un entorno comercial real dentro de las actividades de HidroBio, logrando procesar en nueve meses más de 3.000 pedidos autónomos y ventas superiores a los 0,5 millones de dólares. La herramienta monitora diariamente cotizaciones en el mercado mayorista y 13 cadenas de supermercados, administrando pedidos mediante un agente de IA por WhatsApp bajo la premisa de que la tecnología ejecuta mientras el factor humano gobierna.
El impacto de esta herramienta cobra relevancia en el contexto nacional, donde el 89% de las unidades productivas corresponden a la agricultura familiar, según datos del Censo Agropecuario Nacional 2022. En este sector, las decisiones de venta de productos perecederos suelen tomarse contra reloj y con información limitada, lo que afecta el margen de ganancia de los productores agrícolas.
Tras su validación técnica y la visibilidad obtenida en la cumbre internacional, el equipo directivo integrado por Daniel Stanca, Christian Pampliega y Maximiliano Samaniego proyecta trasladar esta solución a pequeños productores, organizaciones y cooperativas. La meta es articular el uso de la plataforma para centralizar datos de cosecha, gestionar cupos de entrega y transparentar la trazabilidad comercial en el Cono Sur y otros mercados internacionales.
La participación en la semana de la agricultura digital, que congregó a cerca de 200 referentes del sector público, agencias financieras e institutos de investigación de 25 países, marca la hoja de ruta de la empresa hacia su expansión. El plan de crecimiento contempla afianzar la solución en fincas familiares y organizaciones agrícolas de la región, mientras de forma paralela proyecta el desembarco del software en el mercado europeo.
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¿La IA puede aniquilar a la humanidad?
Las advertencias de investigadores en inteligencia artificial (IA), que sostienen que formas avanzadas de esta tecnología podrían llegar a aniquilar a la humanidad, han reavivado el debate sobre el desarrollo de sistemas “superinteligentes” y sobre la capacidad de los gobiernos para regularlos.
En 2023, cientos de expertos en IA y dirigentes del sector tecnológico firmaron una “declaración sobre el riesgo de extinción asociado a la inteligencia artificial” y exhortaron a que se trate este tema con la misma seriedad que las pandemias o las armas nucleares.
Según Stuart Russell, profesor de informática de la Universidad de California en Berkeley, si una IA escapa al control y considerara que los humanos obstaculizan sus objetivos, podría utilizar robots para “sintetizar y difundir nuevos agentes patógenos”. Sin embargo, Russell subraya que esos riesgos no se aplican a los sistemas actuales.
El peligro inmediato, según él, es el uso malicioso de la IA por parte de seres humanos. “En el próximo año o dos años, creo que el mayor riesgo radica en un uso indebido de la inteligencia artificial por parte de los seres humanos”, por ejemplo, para perpetrar un atentado terrorista. “Somos menos inteligentes que una IA superinteligente”, sostiene.
¿Por qué no se detiene el desarrollo de la IA?
Jacob Coxon, un investigador de Anthropic de 27 años, anunció esta semana que renunció a la empresa estadounidense al estimar que no actúa de forma “responsable” en el desarrollo de la IA. Los laboratorios “comprenden bien lo que está en juego, pero están atrapados en una carrera por llegar primero (...) a pesar del riesgo”, afirmó Coxon.
Anthropic retiró este año de su carta de seguridad el compromiso de detener el desarrollo de sus modelos si no podía controlar adecuadamente sus riesgos.
La compañía argumenta que, si suspendiera sus investigaciones, competidores menos prudentes acabarían imponiéndose en el sector.
“Las personas que están desarrollando la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que termine la década. Esto no es una estrategia de mercadeo”, dijo Coxon, quien anteriormente trabajó en OpenAI, la empresa que creó ChatGPT.
Coxon acusó a ambas compañías de “jugar con nuestras vidas” al intentar desarrollar modelos de inteligencia artificial capaces de mejorarse a sí mismos.
Los temores ante una IA fuera de control aumentaron después de que una tecnología de OpenAI, operando sin supervisión humana, lograra vulnerar Hugging Face, una plataforma que aloja modelos de IA.
Evan Hubinger, responsable de seguridad en Anthropic, le dio la razón a Coxon en X: “Creemos realmente que la IA podría matar a humanos”. A título personal, “estimó ese riesgo en más de un 10 %” dentro de la próxima década.
¿Dar un paso atrás antes de perder el control?"
Para Hussein Abbass, profesor de informática de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW) de Canberra, “la situación sigue siendo controlable”. No obstante, considera que los gobiernos deben actuar y desarrollar mecanismos regulatorios adaptables a medida que la tecnología avanza.
En julio, más de 1.000 trabajadores del sector, incluido el director ejecutivo de Anthropic, pidieron a Washington que respaldara una desaceleración coordinada en el desarrollo de los sistemas de IA más avanzados.
Sin embargo, algunos observadores creen que estas advertencias también contribuyen a proyectar una imagen de enorme poder tecnológico que puede atraer inversiones al sector. Anthropic y OpenAI se preparan para debutar próximamente en bolsa.
¿Qué hace falta para regular la IA?
Hasta ahora, Estados Unidos se ha mostrado firmemente contrario a una regulación global que podría frenar la innovación. Aún así, las crecientes capacidades de ciberataque de los modelos más avanzados han llevado a Washington a replantearse su posición, y las últimas versiones desarrolladas por Anthropic y OpenAI se retrasaron por motivos de seguridad nacional.
Aun así, el presidente Donald Trump advirtió que no quiere imponer restricciones excesivas que hagan que Estados Unidos quede rezagado frente a China.
Para Stuart Russell, “podría ser necesaria una catástrofe comparable a la de Chernóbil antes de que los gobiernos actúen”. El investigador propone la creación de un sistema de licencias para la inteligencia artificial, similar al que existe en sectores como la aviación o la medicina.
Fuente: AFP.
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Un caso de reinvención en la gestión de cobranzas
Naranja X y Teleprom presentaron un caso de éxito que muestra cómo los datos, la tecnología y la escucha del cliente pueden convertir un piloto de cobranza digital en un canal masivo.
La cobranza también cambió de canal. En un escenario en el que los usuarios son cada vez más digitales, Naranja X encontró en WhatsApp una vía para transformar la gestión de cobranzas y acompañar la migración de sus clientes desde los canales tradicionales hacia la autogestión.
El caso de éxito fue presentado por Alejandro Lazzuri, de Naranja X, y Gaspar Mola, de Teleprom, quienes explicaron cómo una experiencia que comenzó con apenas 5.000 clientes terminó escalando hasta unos 630.000 contactos gestionados por WhatsApp, principalmente en situación de mora.
El punto de partida fue una transformación más amplia de Naranja X, que trasladó buena parte de la relación con sus clientes hacia la aplicación. Actualmente, más del 80 % de sus clientes paga con dinero disponible en la app, mientras los canales físicos perdieron protagonismo. La cobranza, sin embargo, todavía tenía una fuerte dependencia de la gestión telefónica.
Whatsapp como alternativa. El desafío era encontrar un canal que respondiera a los nuevos hábitos de los usuarios. WhatsApp apareció como alternativa, pero el objetivo no fue simplemente trasladar las llamadas a un chat. La estrategia buscó diseñar una experiencia que ofreciera inmediatez, comodidad y soluciones, integrando el canal con los sistemas, modelos de riesgo, segmentaciones y ofertas de Naranja X.
El primer paso fue un piloto controlado de 5.000 clientes para comparar el desempeño de WhatsApp con el canal telefónico. La estrategia se centró en evidencia y en una premisa, basada en que si el usuario tiene mayor control sobre el canal, la empresa también debía elevar la calidad de la experiencia.
La tecnología permitió replicar en WhatsApp parte de la experiencia disponible en la app, con información en tiempo real, planes y ofertas, además de enlaces que llevan directamente al usuario hacia determinadas acciones dentro de la plataforma.
El resultado permitió escalar la iniciativa. La compañía no solo observó indicadores favorables de recuperación y conversión, sino también una adopción sostenida del canal por parte de los clientes, que comenzaron a utilizarlo para consultar, pedir ayuda y gestionar sus pagos.
Para ambas empresas, el aprendizaje trasciende la cobranza, ya que innovar no significa cambiar un canal porque sí, sino escuchar al cliente, medir resultados y diseñar soluciones a partir de evidencia. En un mercado donde las reglas cambian rápidamente, la tecnología puede acelerar el proceso, pero son los datos y las personas quienes orientan hacia dónde avanzar.
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Antes de pensar en inteligencia artificial, hay que construir buenos datos
Durante el Foro Tecnológico Paraguay-Taiwán, el ingeniero industrial argentino Luciano Leguiza destacó que las industrias latinoamericanas deben priorizar la generación de datos confiables antes de avanzar hacia el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.
Tecnología e innovación con IA. Para Luciano Leguiza, ingeniero industrial y especialista en manufactura aditiva, existe un paso previo que muchas industrias omiten, y es la de contar con datos confiables, sostenibles y automatizados.
“Para poder entrenar estos modelos necesitamos datos confiables, que sean útiles para el entrenamiento de esta inteligencia artificial y que nos brinden sostenibilidad a lo largo del tiempo”, explicó durante su participación en el Foro Tecnológico Paraguay-Taiwán.
Desde su experiencia en industrias, Leguiza señaló que no basta con pensar en qué modelo de inteligencia artificial utilizar. Las empresas deben construir primero una base de datos adecuada y definir, desde el inicio, qué información necesitan recopilar y cómo será utilizada posteriormente.
“Primero tenemos que construir datos que sean confiables, sostenibles y, en lo posible, automatizados. Recién ahí tiene sentido pensar en modelos de inteligencia artificial”, sostuvo.
Tecnología y formación. El especialista también resaltó la importancia de acercar a los jóvenes a distintas herramientas tecnológicas desde su formación académica. En ese sentido, mencionó la impresión 3D como una alternativa que permite aprender sobre mecánica, electrónica, diseño e industria a un costo relativamente bajo.
Su recomendación es no concentrarse únicamente en la inteligencia artificial, sino aprovechar tecnologías que permitan comprender cómo funcionan e implementan los sistemas.
Durante su conferencia, explicó que una implementación tecnológica en una planta industrial puede enfrentar obstáculos inesperados, como la falta de documentación, registros incompletos o datos que no fueron recopilados correctamente.
Para Leguiza, la tecnología no debe buscar reemplazar a las personas, sino permitirles reducir tareas repetitivas y concentrarse en actividades de mayor valor, como la estrategia, la mejora continua y la atención de las necesidades de los clientes.