En su calidad de expresidente de la República del Paraguay y actual presidente de la Junta de Gobierno de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, emitió un mensaje en su cuenta oficial de Twitter en memoria del fallecido papa emérito Benedicto XVI.
“Benedicto XVI fue un gran Papa que dejó muchas enseñanzas como teólogo y pastor de la Iglesia Católica. Hoy firmé en la Nunciatura Apostólica el libro de condolencias por su partida”, reza la publicación del presidente de la ANR.
En representación de Paraguay a nivel católico, el arzobispo metropolitano y cardenal Adalberto Martínez había viajado a Roma para participar del funeral del papa emérito Benedicto XVI. En la ocasión, el cardenal paraguayo recordó al fallecido pontífice como un hombre que tuvo mucha fe y que obró mucho dentro de la Iglesia, dejando un legado muy importante para toda la feligresía católica.
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Benedicto XVI falleció a los 95 años el pasado 31 de diciembre, luego de luchar por varios años con una grave enfermedad que lo convirtió en el primer Papa emérito de la historia moderna, quien vivía desde 2013 en el convento de monjas Mater Ecclesiae desde donde se confirmó su deceso.
El pontificado de Benedicto XVI duró sólo 8 años, menos incluso que su tiempo como emérito de casi 10 años. Le gustaba leer libros, contestaba cartas y, cuando las manos no le traicionaban todavía, se sentaba al piano a tocar algunas piezas. Ya en sus últimos días los pasó en silencio y en estado de oración continua, ya que era evidente su deterioró y el desenlace que le esperaba, el cual se destacó, fue muy bien administrado por el emérito, quien nunca se quejó de las dolencias y el proceso médico.
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León XIV. “Magnifica humanitas”. IA y la continuidad jurídica del Estado Vaticano
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: AFP
Desde una perspectiva sociocultural y sensorial me animo a sentenciar que la digitalidad es envolvente e inmersiva. Y lo es tanto que mucha de esa virtualidad (algunas veces aumentada) la percibimos como auténtica.
“La IA (inteligencia artificial) es ya un ambiente en el que estamos inmersos y un poder que debemos afrontar. Por eso, no basta con regularla; es necesario desarmarla y hacerla acogedora”. Es palabra del papa León XIV (70). Claro, preciso y un indicio vehemente de que aborda reflexivamente ese tipo de sistemas desde largo tiempo. Seguramente, también opera algunos de ellos. Parece saber (y asumir) que –como una suerte de deidad impura y disruptiva– la IA avanza con posibilidades ciertas de estar en todas partes, en todo tiempo y en todo lugar o, más grave aún, de percibirla omnipresente.
“Es demasiado tarde para lágrimas”, podría decir que se planteó León parafraseando al escritor y poeta argentino Alejandro Dolina ante la inevitabilidad de la IA que, en verdad, no es una sola. No. Hay muchas inteligencias artificiales y, con algunas de ellas, interactuamos incluso inadvertidamente cuando transitamos los ecosistemas digitales que supimos (aunque no siempre quisimos) conseguir. Como millones soy un adoptivo digital más que convive con apenas dos generaciones –hasta el momento– de nativos y criados en la digitalidad, por decirlo de alguna manera.
Desde una perspectiva sociocultural y sensorial me animo a sentenciar que la digitalidad es envolvente e inmersiva. Y lo es tanto que mucha de esa virtualidad (algunas veces aumentada) la percibimos como auténtica. A tal extremo que alguno o alguna de quienes habitamos esas virtualidades podríamos creer que estamos de vuelta de todo sin haber ido a ninguna parte.
DILEMÁTICO
¿Qué es real? ¿Qué es virtual? ¿Qué es lo que es o… lo que creemos que es y no lo es, aunque sí lo es porque es parte activa de una suerte de neosocialización que pareciera socializar sin ser social porque hasta hoy pareciera que tiende a la individuación y, por qué no decirlo, a la fragmentación, a la desigualdad, a la inequidad… porque poco más de tres mil millones de personas en la tan maltratada aldea global no puede acceder a la internet (a la red de redes) por múltiples imposibilidades? Sobre eso reflexiona León y por ello propone “afrontarla” no solo para “regularla”, sino para comprenderla, “desarmarla y hacerla acogedora”. No será fácil. ¿Hay algún desafío que lo sea?
Sobre el mediodía del pasado lunes 25, en Roma, en el Aula del Sínodo de la Ciudad del Vaticano, el pontífice (en latín “pontifex”, el hacedor de puentes) rubricó públicamente y dio a conocer su primera carta encíclica a la que llamó “Magnifica humanitas”, con la que hace foco sobre “la protección de la persona humana frente a la inteligencia artificial”.
La reflexión papal, volcada en ese texto, hay quienes la inscriben dentro del marco de otra encíclica, “Rerum novarum”, que el 15 de mayo de 1891 el papa León XIII (1810-1903) dio a conocer frente al inicio de la que históricamente conocemos como Segunda Revolución Industrial.
A la hora de presentar “Magnifica humanitas”, el secretario de Estado Vaticano, cardenal Pietro Parolin, precisó que el texto no hace foco sobre la IA, sino que aborda lo que esos sistemas tecnológicos significan para la humanidad “en una época marcada por transformaciones rápidas, profundas y responsables”.
Por su parte, el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor Manuel Fernández, destacó que el pontífice categoriza como “magnífica” a la humanidad pese a la capacidad que evidencia tener para hacer el mal frente a cada ser humano que posee una dignidad infinita y sublime capacidad para amar.
PREOCUPACIÓN
A su tiempo, el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio de Desarrollo Humano Integral, destacó –como preocupación– que si bien la IA “es un gran logro humano (…), su rápido avance supera la capacidad de asimilación social” porque tiene impacto en nuestra “casa común”.
Pero más allá de los decires de los relatores mencionados, la encíclica de León XIV es de alto contenido ético y social porque a pesar de las inequidades y desigualdades crecientes; a la emergencia de múltiples violencias; a la desprotección del medioambiente y al aceleramiento de la deshumanización que percibe el líder de la Iglesia de Roma, aboga por el respeto de la dignidad humana, que es “infinita” y a pesar de ello se encuentra amenazada porque la humanidad transita “una crisis antropológica” que subordina a la persona a los diseños económicos que priorizan la productividad con el propósito de optimizar la rentabilidad, lo que “produce soledad, desigualdad y violencia estructural” a la vez que exclusión y “descarte”.
Tengo claro –muy claro– que son muchos los domingos en los que en estas dos páginas de La Nación abordamos como tema –como objeto noticiable– las inteligencias artificiales y sus eventuales consecuencias para la humanidad. Y, desde ese lugar, ha llegado la hora de preguntar, de preguntarme y de preguntarles si acaso sabemos, creemos saber o imaginamos… ¿qué es la IA?
Uno de los “padres de las IA” dice que son sistemas que “se cultivan sobre una estructura modelada a partir del cerebro, alimentados por una enorme herencia de pensamiento y lenguaje humano”. En ese contexto, es mucho más complejo de entender la IA para la humanidad que cualquier otro desarrollo tecnológico. Preocupan, además, los que podrían ser sus efectos sociales colaterales o… tal vez, no deseados, para llamarlos de alguna manera (quizás inexacta, pero) posiblemente comprensible para todos y todas.
Pero… ¿es necesario que el papa León XIV y su antecesor Francisco (1936-2025), líderes religiosos de las y los católicos, se preocupen (y ocupen) por las inteligencias artificiales? ¿Es un tema doctrinario… de fe?, algunas y algunos plantean con mirada crítica.
INCENTIVOS Y RESTRICCIONES
Tomo posición y respondo. Claramente sí porque, según un relevante operador en ese ecosistema tecnológico, “todos los laboratorios de inteligencia artificial de vanguardia operan dentro de un conjunto de incentivos y restricciones que a veces pueden entrar en conflicto con hacer lo correcto. (Porque) para mantenerse comercialmente viables, (por) permanecer en la vanguardia de la investigación, (por) la presión geopolítica, (por) el orgullo y la ambición, (…) por más sinceramente que cualquiera de nosotros intente hacer lo correcto, siempre estaremos influenciados por esos incentivos”.
El papa Francisco (1936-2025), en Apulia, Italia, el 14 de junio de 2024, ante el G7, hasta donde llegó invitado por la primera ministra italiana Giorgia Meloni, sostuvo que “la Sagrada Escritura atestigua que Dios ha dado a los hombres su Espíritu para que tengan ‘habilidad, talento y experiencia en la ejecución de toda clase de trabajos’”. Las y los desarrolladores y financistas más influyentes de la aldea global lo escucharon con atención.
“La ciencia y la tecnología son, por lo tanto, producto extraordinario del potencial creativo que poseemos los seres humanos”, agregó y, desde su creencia, impetró: “La inteligencia artificial se origina precisamente a partir del uso de este potencial creativo que Dios nos ha dado”.
Prosiguió. La IA, “como sabemos, es un instrumento extremadamente poderoso, que se emplea en numerosas áreas de la actividad humana: desde la medicina al mundo laboral, desde la cultura al ámbito de la comunicación, desde la educación a la política. Y (justamente por ello) es lícito suponer, entonces, que su uso influirá cada vez más en nuestro modo de vivir, en nuestras relaciones sociales y en el futuro, incluso en la manera en que concebimos nuestra identidad como seres humanos”.
Con precisa narrativa añadió: “El tema de la inteligencia artificial, sin embargo, a menudo es percibido de modo ambivalente: por una parte, entusiasma por las posibilidades que ofrece; por otra, provoca temor ante las consecuencias que podrían llegar a producirse (dado que) estamos atravesados por dos emociones: somos entusiastas cuando imaginamos los progresos que se pueden derivar de la inteligencia artificial, pero, al mismo tiempo, nos da miedo cuando constatamos los peligros inherentes a su uso (porque) ciertamente, la llegada de la inteligencia artificial representa una auténtica revolución cognitivo-industrial, que contribuirá a la creación de un nuevo sistema social caracterizado por complejas transformaciones de época (que) podría permitir una democratización del acceso al saber, el progreso exponencial de la investigación científica, la posibilidad de delegar a las máquinas los trabajos desgastantes; pero, al mismo tiempo (y en tono de advertencia preocupante, sostuvo que) podría traer consigo una mayor inequidad entre naciones avanzadas y naciones en vías de desarrollo, entre clases sociales dominantes y clases sociales oprimidas, poniendo así en peligro la posibilidad de una ‘cultura del encuentro’ y favoreciendo una ‘cultura del descarte’”.
Luego, el papa Francisco exhortó a “una reflexión a la altura de la situación”. En ese contexto ubico a “Magnifica humanitas”.
APRENDIZAJE AUTOMÁTICO
IA… ¿qué son estos sistemas? Son el resultado de las investigaciones que se desarrollan “del aprendizaje automático (ML)” que es “un campo de estudio de la inteligencia artificial que se ocupa del desarrollo de algoritmos estadísticos capaces de aprender de los datos y generalizar (nuevos) datos desconocidos para realizar tareas sin necesidad de programación explícita, explican coincidentes publicaciones especializadas en tecnología”.
Christopher Olah (33), canadiense, en 2025 fue incorporado al ranking de archimillonarios que publica la revista Forbes. Por entonces –si se quiere unos pocos meses atrás– su fortuna alcanzaba a los 1.200 millones de dólares. El 10 de marzo pasado la misma publicación reportó a Christofer en el puesto 567 entre las personas más ricas del mundo, con un “patrimonio neto en tiempo real” de 7.000 millones de dólares.
Forbes consigna además que “es cofundador y director de investigación sobre interpretabilidad en Anthropic, empresa que desarrolla sistemas de inteligencia artificial a gran escala”. Detalla también que “en 2021, cofundó Anthropic junto con otros seis exempleados de OpenAI” (otra firma del sector) y que “los inversores privados valoraron (a la nueva empresa) en 380.000 millones de dólares”.
Corría febrero pasado cuando el editor de esa biografía corta de Olah puntualiza que Anthropic “tiene acuerdos de colaboración con Alphabet, la empresa matriz de Google, y con Amazon”. Pero, antes de ello, en OpenAI, este joven ganó experiencia cuando se “desempeñó un cargo similar” y “fue investigador en Google Brain”. Precisa luego que Christopher Olah “no fue a la universidad”. ¿En qué trabaja profesionalmente? Investiga el aprendizaje automático (ML).
REDES NEURONALES
¿Qué es la interpretabilidad de las redes neuronales (NN)? “Es un modelo computacional inspirado en la estructura y las funciones de las redes neuronales biológicas” (como las que tiene cualquier humana y/o humano) y, dentro de ese desarrollo, procurar “la interpretabilidad mecanicista” con la que se apunta a “comprender el funcionamiento interno de las NN”.
Christopher Olah, el pasado lunes 25, estaba junto a León XIV y, junto al él (y con él) justificó su presencia desde una perspectiva ética a la que definió como “nuestro deber hacia los pobres del mundo” para luego detallar tres de sus preocupaciones porque “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”.
Pausadamente, prosigue, “si eso ocurre, apoyar a quienes resulten desplazados será un imperativo moral de proporciones históricas”. Advierte luego que “esta tarea será bastante difícil”, pero va más allá para hacer público que lo “preocupa que gran parte del diálogo actual ignore un desafío aún mayor (como lo es que) el desarrollo de la inteligencia artificial está concentrado en un pequeño número de naciones ricas”.
Así las cosas, Olah lanza un interrogante que inquieta: “¿Cómo podemos garantizar que los beneficios de la inteligencia artificial se compartan globalmente?” y, sin dilación, responde: “No tenemos un mecanismo para ello. Es un problema sin resolver y es precisamente el tipo de problema que históricamente la Iglesia se ha negado a permitir que el mundo ignore”.
INTERPELACIÓN
Con serenidad prosigue para hacer pública “la necesidad de imaginación y ambición moral respecto a (lo que él llama) florecimiento humano”. Desde ese lugar, entonces, uno de los “padres de la IA” reflexiona e interpela a la aldea global en alta voz.
“Si los modelos de inteligencia artificial van a estar ampliamente presentes (en la cotidianidad), ¿cómo será una vida floreciente para las personas, las familias y el mundo? Hoy, los padres ya están preocupados por la mente de sus hijos; las personas, por el futuro de su trabajo. (Y) Estas no son preguntas que un laboratorio pueda responder”, advierte. “Son preguntas que tradiciones como la suya (dice mirando al papa León) han sostenido durante milenios, y necesitamos que sigan sosteniéndolas en este nuevo momento de la historia”.
Sin resuello Christopher Olah sostiene que “la tercera necesidad” ante las IA es la de “discernimiento sobre la naturaleza misma de los modelos de inteligencia artificial”. Con perfume de autocrítica el joven expresa lo que interpreto como sus temores.
“Soy científico”, precisa. “Dirijo un equipo de investigación que estudia la estructura interna de estos modelos, lo que realmente sucede dentro de ellos. Y (en tono confesional revela) seré honesto: seguimos encontrando (en nuestro trabajo) cosas misteriosas, incluso inquietantes. (Porque) Encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud. (Y) No sé qué significa eso, pero creo que merece un discernimiento continuo”.
Sinceridad conmovedora. León XIV, el pontífice en su rol de jefe de Estado, como en 1891 León XIII frente a la Segunda Revolución Industrial y, tal vez, Eugenio IV frente a la irrupción de la imprenta de tipos móviles de Johannes Gutenberg en la ciudad de Maguncia, del Sacro Imperio Romano Germánico, se ubicó junto con las y los vulnerables. Nada nuevo. Simplemente, renueva el principio de continuidad jurídica de los Estados.
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Parroquia San Charbel de Asunción se unió al rosario mundial por la paz, convocado por el Papa
La parroquia San Charbel de Asunción se sumó al rosario mundial por la paz con el Papa León XIV, que se realizó este sábado, desde las 14:00 de nuestro país.
“Al concluir el mes mariano, en conexión con todos los santuarios, nos unimos en oración desde Paraguay”, señalaron desde la comunidad religiosa.
La cadena de oración se realizó en la fecha de manera simultánea en cuatro santuarios, en Lourdes (Francia), Fátima (Portugal), Medjugorje (Yugoslavia) y Charbel en Annaya-Líbano y en diferentes partes del mundo que se unieron al Vaticano.
“Tenemos que rezar por tanta violencia en el mundo, no hay de otra. Al Papa le dicen que tiene que hacer guerra para que haya paz, pero el Papa no hace guerra”, expresó el padre Andrés al Diario La Nación de NaciónMedia.
También el Arzobispado de Asunción se unió al rosario, que se realiza desde la Gruta de Lourdes, en los Jardines Vaticanos para clausurar el mes mariano, con la participación del Santo Padre.
“Unidos a los fieles de todo el mundo, elevamos nuestras oraciones a la Santísima Virgen María, pidiendo su intercesión por la paz, la reconciliación y la esperanza para toda la humanidad”, señalaron desde el Arzobispado.
En comunión con santuarios marianos y comunidades de fe de todo el mundo, los fieles elevaron sus oraciones por la paz, la esperanza y la reconciliación entre los pueblos, especialmente por quienes sufren a causa de la guerra y la violencia.
A invitación del Papa León XIV, diversos santuarios marianos y lugares de fe en distintos países se unieron a la iniciativa, creando una gran cadena de oración global. Desde América hasta Europa y Asia, miles de creyentes elevaron juntos sus súplicas por la paz, respondiendo al llamado del Santo Padre.
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Bachi Núñez: “Horacio Cartes está para la rerereelección en la ANR”
El senador y dirigente colorado mencionó que no existe actualmente una figura de peso en la disidencia que pueda competir contra Cartes.
El presidente del Congreso Nacional, Basilio “Bachi” Núñez, indicó que el titular del Partido Colorado, Horacio Cartes, cuenta con grandes ventajas para seguir al frente de la agrupación tradicional por otro periodo. Detalló que su gestión partidaria y el masivo respaldo electoral reflejado en las encuestas allanan el camino al exmandatario.
Núñez mencionó que no existe actualmente una figura de peso en la disidencia que pueda competir contra Cartes, a quien calificó como el más indicado para seguir liderando a los colorados. “Yo no veo a una figura en frente, es el político mejor instalado en las encuestas”, refirió.
El parlamentario acotó: “Hay una coincidencia dentro de Honor Colorado que el más indicado para la presidencia del partido sigue siendo Cartes. Dentro del movimiento hay una voz unánime que pide su reelección”.
Núñez destacó que mediante la conducción Cartes, la centenaria nucleación logró estabilizarse económicamente zanjando su millonaria deuda con miras a las elecciones municipales previstas en este 2026 y los comicios presidenciales de 2028.
“La Asociación Nacional Republicana se encuentra saneada mediante un buen manejo de las finanzas. Tenemos un partido transparente, con superávit, con una deuda cero”, mencionó a los medios de comunicación.
El senador detalló que también propuso personalmente a Cartes buscar su reelección. “Como presidente del Congreso e integrante del Comando de Honor Colorado también le solicité al presidente Cartes evaluar la posibilidad de pugnar por su reelección”, manifestó. Agregó que “él nos dijo que analizará nuestro pedido, que está motivado, pero esa motivación nosotros debemos aumentarla para que finalmente pueda decirnos que sí”.
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Caso Kattya González quedaría a consideración de la Cámara
El titular del Congreso, Basilio Núñez, dijo que su expectativa es que los poderes del Estado sean respetados.
- HOY.COM.PY
Antes de ingresar a la sesión ordinaria de la fecha, el senador Basilio Núñez conversó con los medios, que le preguntaron sobre la situación de la exlegisladora Kattya González y la posibilidad de que el voto pendiente en la Corte le favorezca en el reclamo de su banca.
Núñez dijo que su expectativa es que los poderes sean respetados. “Si la Corte Suprema de Justicia, que es un poder así como el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo, toma una decisión, ¿quién es Bachi Núñez para estar en contra? Nosotros, los colorados, miramos para adelante. Y yo, como un representante del partido, también miro para adelante”, contestó.
Recordó que la pérdida de investidura es un juicio político en el que la Fiscalía y la Justicia no tienen competencia. En julio de 2018, el entonces presidente del Congreso, Fernando Lugo, pisoteó el voto popular y la resolución del TSJE, que declaraba senadores electos y proclamados a Nicanor Duarte Frutos y a Horacio Cartes. Ambos políticos no solamente tenían el respaldo de la Justicia Electoral, sino que, previamente, contaban con un fallo de la Corte que avalaba sus respectivas candidaturas.
Sin embargo, Lugo fungió de intérprete de la Constitución y decidió, unilateralmente, correr la lista y convocar a Rodolfo Friedmann y a Mirta Gusinky en lugar de Horacio Cartes y Nicanor.