El instituto de la ANR destaca cómo los dirigentes siempre han superado las desavenencias entre sus más encumbrados dirigentes, para abrazar los intereses republicanos. Foto: Archivo.
El Inare destaca que las diferencias sean superadas para abrazar las causas republicanas
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A través de una carta para el pueblo colorado, el Instituto de Acción Republicana (Inare) de la Asociación Nacional Republicana (ANR) destaca la manera en que se llevaron a cabo los procesos electorales de las internas, permitiendo posteriormente que se puedan superar las diferencias entre los correligionarios para así abrazar las causas y los intereses republicanos, enfocándose ahora en las elecciones generales del 30 de abril.
“Primero el partido, después los movimientos y por último las personas. Con esta idea el instituto ha venido trabajando durante los últimos 14 años, buscando el acuerdo entre los correligionarios, el reencuentro entre los líderes y la desaparición de cualquier momento de confrontación entre las bases, para que se imponga el sostenimiento del partido en el poder”, refirió el Dr. Atilio R. Fernández para La Nación/Nación Media, uno de los 20 históricos de la ANR que llaman a la unidad en la carta del Inare.
Para el Inare, la unidad del partido es algo concreto, pues desde la institución se busca mantener el consenso de cara las próximas elecciones y recuerdan la importancia de revitalizar la historia y la doctrina del Partido Colorado. Al respecto, el Dr. Fernández señaló que se debe apelar a una concordia absoluta y sincera, buscando que los intereses republicanos prevalezcan para el 30 de abril.
“El Partido Colorado ha sabido superar, en el pasado, después de enojosas jornadas y pujas electorales internas, las desavenencias entre sus más encumbrados dirigentes. Así, se recuerda la inmensa grandeza en la historia del Partido Colorado, con aquel encuentro inolvidable del 27 de octubre de 1955, cuando se unieron en un abrazo, los grandes caudillos y dirigentes de la ANR, olvidando todas las injurias, ofensas y persecuciones”, resalta parte de la nota, haciendo referencia a la concordia.
El Dr. Fernández explicó que el instituto se ha formado desde la derrota del Partido Colorado en el 2008, con el objetivo de mantener los principios partidarios y el ideal republicano, emitiendo las cartas a los correligionarios para aconsejar a los dirigentes dejar de lado cualquier tipo de diferencia generada durante las internas para apelar a la unidad total rumbo a las elecciones generales.
“También pretendemos el respeto entre los correligionarios, así como sobre la institucionalidad del Partido Colorado, siendo nuevamente una opción dentro del sostenimiento de la democracia en estas elecciones. La dirigencia partidaria debe contribuir a la armonía, priorizando los intereses de la ANR”, puntualizó el Dr. Fernández.
Finalmente, apelando siempre a la concordia y la unidad, el Inare derivó cada una de las peticiones a todos los correligionarios, dirigentes y líderes de la ANR, destacando que el objetivo central recae en la búsqueda del triunfo en las próximas elecciones del 30 de abril, en la unión colorada. “La marcha indica un solo camino: todos fortalecidos como Lista 1, para sostener con orgullo las banderas de Bernardino Caballero, para el bienestar, la paz, la fraternidad y el progreso del pueblo paraguayo”, concluyó.
Ministro Tadeo Rojas aboga por el diálogo en Honor Colorado
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El tesorero de la Junta de Gobierno de la ANR y ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, abogó por el diálogo en el interior del movimiento Honor Colorado, tras oficializarse este martes que el vicepresidente de la República, Pedro Alliana no lideraría la chapa presidencial de cara a las elecciones generales de 2028.
“Por sobre todas las cosas creo que se va a llegar a un punto de coincidencia, de acuerdo, de diálogo y de armonía”, expresó Rojas en declaraciones a los medios de prensa.
El dirigente político y miembro del Gabinete presidencial se abstuvo de emitir una postura a favor de las figuras de Alliana y de su colega, el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja.
“No quiero opinar absolutamente sobre ni uno ni otro actor. Yo estoy pendiente de lo que pueda resolver la cúpula del movimiento. Y abogo por que haya una unidad, a que haya un diálogo fraterno, un sinceramiento”, subrayó.
El ministro pidió que “pensemos en el pueblo colorado”. Para el secretario de Estado es importante que el poder político y el poder administrativo se encuentren unidos, atendiendo el desarrollo de la gestión del Gobierno.
José Duarte Penayo y Esteban Caballero advirtieron sobre el riesgo de que el PLRA quede reducido a una fuerza solo disponible para alianzas electorales. Foto: Néstor Soto
Crisis del PLRA abre interrogantes sobre el sistema de partidos de cara al 2028
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La incapacidad para superar la crisis interna en el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y el constante debilitamiento de su liderazgo opositor plantean serios interrogantes sobre la reconfiguración del sistema de partidos en Paraguay. Los analistas Esteban Caballero y José Duarte Penayo examinaron también los desafíos que enfrenta la Asociación Nacional Republicana (ANR) para sostener su predominio con miras al 2028, proceso que exige renovar liderazgos, fortalecer la propuesta política y responder con eficacia a las demandas ciudadanas.
Durante su participación en el programa “Fuego cruzado”, emitido por el canal GEN/Nación Media, los especialistas advirtieron que el PLRA corre el riesgo de quedar relegado a un mero instrumento para alianzas electorales. En este sentido, Esteban Caballero se refirió a una “implosión del PLRA” y enfatizó la urgente necesidad de renovar sus cuadros directivos para evitar un mayor deterioro de su representatividad.
Sin embargo, Caballero rescató como un dato clave el volumen global de participación y destacó que el gran ganador de los recientes comicios municipales fue la ANR, que consolidó su hegemonía al concentrar el 51,14 % de los votos a nivel nacional, lo que representa aproximadamente 1 518 000 sufragios.
Respecto al desempeño de la oposición, Esteban Caballero señaló que las diversas fuerzas del sector alcanzaron conjuntamente solo el 45,62 % de los votos a nivel nacional. En este contexto, sostuvo que el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) fue el gran perdedor de los comicios, al no lograr su meta de ganar 13 distritos en el departamento Central (donde retrocedió a solo siete) y sufrir retrocesos significativos en feudos de fuerte arraigo liberal como Cordillera y Concepción.
“Tenemos que poner el foco ahí sí en un perdedor que es el Partido Liberal Radical Auténtico. Yo sé que hay diferentes explicaciones”, afirmó el analista. Al referirse a este escenario adverso, puntualizó la falta de representación liberal en las juntas municipales de Asunción y Ciudad del Este, así como la derrota de Carlos Pereira en Encarnación; ante esta situación, concluyó que la agrupación debe realizar una evaluación crítica de sus resultados para replantear su posicionamiento rumbo a las elecciones generales de 2028.
El liberalismo acumula derrotas
A su turno, José Fernando Duarte Penayo coincidió en que el PLRA atraviesa uno de sus momentos más críticos y advirtió que, de continuar su debilitamiento, se confirmaría que su único período de hegemonía política fue el comprendido entre 1904 y 1940. Recordó que, desde el inicio del proceso democrático, el liberalismo ha acumulado severas derrotas electorales, tanto bajo la conducción de Domingo Laíno como de Efraín Alegre, quienes, a pesar de su peso político y sus reiteradas candidaturas presidenciales, no lograron alcanzar la Presidencia.
“El PLRA para mí se encamina a ser un partido en disponibilidad para alianzas electorales. Luego de cada una de estas derrotas no tiene ya la inserción territorial que tuvo alguna vez, eso vemos en Ciudad del Este, acá en Asunción donde una alianza gana siempre que no sea liderada por un político liberal. Esto me hace pensar que no se ve la renovación y la capacidad de adaptación que tiene este partido en relación al Partido Colorado”, explicó el analista para fundamentar el paulatino repliegue del liberalismo frente al avance colorado.
Los analistas señalaron que el predominio electoral colorado plantea el desafío de sostener su respaldo mediante propuestas que trasciendan la maquinaria partidaria. Foto: Néstor Soto
Duarte Penayo agregó que el debilitamiento del Partido Liberal no representa únicamente una crisis interna, sino también una profunda transformación del sistema político paraguayo, históricamente estructurado sobre el bipartidismo entre la ANR y el PLRA. Advirtió que, de profundizarse este retroceso, la Asociación Nacional Republicana podría consolidarse como la única fuerza con presencia nacional estructurada, en un contexto donde las nuevas expresiones opositoras aún enfrentan serias dificultades para desarrollar armados partidarios sólidos y extender su alcance más allá de sus bastiones electorales.
“Tenemos hoy una situación donde hay un partido que tiene presencia territorial en todo el país, la ANR, en algunos lugares pierde más, pierde menos, en Ciudad del Este perdió muy mal. Frente a eso tenemos un liderazgo emergente que es Miguel Prieto, acá tenemos a Soledad Núñez que lideró con eficacia una alianza, pero no tenemos, algo que pueda ser denominado partido”, comentó el politólogo sobre la fragmentación de la oposición.
Superar la crisis interna
Por su parte, Esteban Caballero reiteró que el PLRA atraviesa un proceso de “implosión”, marcado por los pases de factura e interpelaciones internas sobre las causas de los fracasos electorales. Sostuvo que la agrupación requiere una urgente renovación de sus liderazgos y planteó que los comicios internos de 2027 podrían abrir paso a figuras capaces de reconectar con la ciudadanía y revertir el progresivo deterioro de la identidad liberal.
“No creo que esa posibilidad esté en manos de los liderazgos actuales. Tiene que haber una aceptación de que el partido es una carpa amplia. Hay que aceptar las divisiones internas y que son parte de la familia, tal vez no son los primos favoritos en el asado familiar, pero son parte. Con esa lógica muy excluyente, lo único que hacen es alimentar esa implosión”, acotó Caballero al referirse a la intransigencia de los sectores dominantes de la agrupación.
En tanto, Duarte Penayo destacó que la democracia paraguaya ha demostrado capacidad de alternancia en los niveles municipal, departamental y nacional. Recordó que los cambios de gobierno se hicieron efectivos cuando el Partido Liberal acompañó a liderazgos capaces de trascender los límites partidarios y convocar a un electorado más amplio, sintetizando esta dinámica en la máxima de que “sin el Partido Liberal no se puede, pero con el Partido Liberal solo no alcanza”.
“Estas elecciones le dejó tan debilitado al Partido Liberal, me parece. Yo no creo que ellos estén en condiciones de guiar el proceso de la oposición hacia el 2028, ni de poner reglas, ni de imponer criterios; mucho menos imponer presidente. Me parece que las bases del Partido Liberal ya están jugando con los favoritos”, destacó sobre el rol periférico que le depara al liberalismo en las próximas elecciones generales.
Hegemonía o predominio de la ANR
En cuanto al rol del oficialismo, Esteban Caballero explicó que los resultados municipales permiten diferenciar un sistema de partido predominante de uno hegemónico, apelando a las categorías del politólogo Giovanni Sartori. Sostuvo que el predominio del Partido Colorado no clausura la posibilidad de la alternancia, pues los comicios demuestran que, con organización, alianzas efectivas y adecuado control electoral, las fuerzas de la oposición pueden conquistar espacios de poder.
Si bien consideró que las reglas electorales permiten el cambio político, advirtió que la lógica de “partido-Estado” no es un fenómeno exclusivamente nacional, sino que se replica con fuerza a nivel municipal, donde una misma estructura política permanece instalada durante décadas mediante la administración de recursos locales.
A su turno, Duarte Penayo coincidió en que la ANR funciona como un partido predominante antes que hegemónico, dado que la hegemonía demanda una dimensión cultural y doctrinaria consolidada. En ese sentido, afirmó que la dirigencia colorada carece actualmente de una hoja de ruta conceptual que articule un proyecto estratégico de país acorde con los nuevos tiempos.
Finalmente, señaló que la expansión del electorado urbano y el ascenso de una clase media más exigente en materia de salud, educación, seguridad y servicios públicos exigen al Partido Colorado construir una propuesta programática atractiva que trascienda la estructura de clientelismo o el despliegue de recursos económicos. Como evidencia de este límite, citó los casos de Ciudad del Este y Asunción, donde la inversión publicitaria no impidió derrotas o severos cuestionamientos al oficialismo.
Tras las elecciones, ahora comienzan a surgir los primeros candidatos para la presidencia del legislativo comunal.
Tras una semana de los comicios municipales, en carpas de la Asociación Nacional Republicana (ANR) surgen los primeros candidatos para la presidencia de la Junta Municipal de Asunción. Tanto los intendentes y ediles electos para el periodo 2026-2031 prestarán juramento y asumirán sus cargos el próximo 3 de noviembre.
Fuentes partidarias indican que la puja se daría entre Gerardo “Gringo” Benítez, perteneciente al equipo político de Jorge “Turi” Capello, quien se desempeña como secretario privado de la Presidencia de la República; Miguel Sosa, quien responde al liderazgo del presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre y Sebastián Radice, quien integra el equipo del presidente de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay, Luis Fernando Bernal.
No se descarta en la danza de nombres a Mariano Cáceres. En las municipales la ANR superó los 149.000 votos en la capital y asegura un cómodo dominio en el legislativo municipal de 24 miembros.
Gringo Benítez se impuso como el candidato colorado más votado de las municipales con 15.711 votos, Radice logró 13.005 votos, Sosa conquistó 12.986 votos y Cáceres 4.746 votos. Los 15 concejales colorados son dirigentes del movimiento Honor Colorado que dejó fuera a militantes del sector disidente.
Surgen los primeros candidatos de la ANR para la presidencia de la junta capitalina
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A una semana de los comicios municipales, en carpas de la Asociación Nacional Republicana (ANR), ya surgen los primeros candidatos para la presidencia de la Junta Municipal de Asunción. Tanto los intendentes y ediles electos para el periodo 2026–2031 prestarán juramento y asumirán sus cargos el próximo 3 de noviembre.
Según fuentes partidarias, la puja se daría entre Gerardo “Gringo” Benítez, perteneciente al equipo político deJorge “Turi” Capello, quien se desempeña como secretario privado de la Presidencia de la República; Miguel Sosa, quien responde al liderazgo del presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre y Sebastián Radice, quien integra el equipo del presidente de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay, Luis Fernando Bernal.
No se descarta en la danza de nombres a Mariano Cáceres. En las municipales la ANR superó los 149.000 votos en la capital y asegura un cómodo dominio en el legislativo municipal de 24 miembros.
De acuerdo con los datos preliminares, “Gringo” Benítez se impuso como el candidato colorado más votado de las municipales con 15.711 votos, Radice logró 13.005 votos, Sosa conquistó 12.986 votos y Cáceres 4.746 votos. Los 15 concejales colorados son dirigentes del movimiento Honor Colorado que dejó fuera a militantes del sector disidente.
De esa manera la agrupación tradicional logró asegurar 15 de las 24 bancas disponibles. Al superar la barrera de las 13 bancas necesarias para el cuórum y la mayoría simple, la ANR no dependerá de pactos ni alianzas coyunturales con la oposición para aprobar dictámenes clave, la ejecución presupuestaria o la elección de las autoridades de la mesa directiva de la Junta.