Este viernes, José Agüero Ávila, el embajador paraguayo en los Emiratos Árabes Unidos, izó por primera vez en la historia la bandera paraguaya en Abu Dabi, capital del país de Medio Oriente. Esto se desarrolló en el marco de los procesos de instalación de la primera embajada paraguaya en los Emiratos Árabes Unidos, lo cual sigue en proceso.
“Este día fue histórico y significativo porque izamos la bandera por primera vez. No obstante, la embajada aún no está equipada e instalada; creemos que la apertura se dará oficialmente en un mes y medio aproximadamente, pero de igual modo estamos trabajando incansablemente en los servicios diplomáticos, las relaciones consulares y los negocios con el sector público y privado”, explicó el embajador Agüero en entrevista con La Nación/Nación Media.
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Con respecto a la apertura de la primera embajada paraguaya en el país del Medio Oriente, el representante paraguayo en Emiratos Árabes Unidos puntualizó que esa instalación significará una gran apuesta del Gobierno Nacional a la consolidación de las relaciones que se vinieron desarrollando con el país del Golfo Pérsico en los últimos diez años.
“Se han registrado un sinfín de visitas y cooperaciones importantes observadas principalmente en el marco de la pandemia tras la donación de vacunas por parte de Emiratos Árabes Unidos a Paraguay, sin mencionar que aquí se ha abierto un gran mercado para la carne paraguaya. Por todo esto, el estar presentes de forma permanente es una apuesta importante para dinamizar ese relacionamiento en todas sus vertientes”, destacó el embajador paraguayo.
Dentro de ese dinamismo al cual se apunta, el representante paraguayo destacó esencialmente la prioridad que brinda Paraguay al factor económico y comercial, aparte del logro al encontrar una posibilidad de mayor apertura para la exportación paraguaya en el mercado del país aliado.
“No queremos pensar en Emiratos como un destino en sí mismo, sino como un hub económico y comercial, como en el que ya se ha convertido el Oriente Medio. Esperamos sobre esta base diplomática ir edificando y solidificando las relaciones bilaterales para ir teniendo un mayor intercambio de relaciones en los próximos años”, refirió el embajador Agüero.
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Testimonio de un gazatí: “Hamás trajo sufrimiento y miseria para todos”
Tiene 25 años, estudió derecho y hasta hace poco vivía en la ciudad de Gaza. Hoy duerme en un aula de una escuela en Deir al-Balah, en el centro de la Franja, junto a decenas de familias desplazadas. Un gazatí, cuya vida cambió de un día para otro, cuando la guerra lo obligó a dejarlo todo atrás.
“Vivíamos en el norte, en Gaza City, y nos llegó un folleto del ejército israelí pidiéndonos evacuar hacia el sur”, recuerda. Era el inicio de la ofensiva terrestre. Su familia obedeció y se trasladó. Durante una tregua, intentaron volver para ver su casa, pero lo que encontraron fueron escombros. “Estaba completamente destruida. Decidimos regresar a la escuela; era mejor eso que quedarnos en ruinas”.
La joven periodista dominicana, Vera Pappaterra, entrevistó mediante una video llamada, a un valiente joven árabe palestino residente en la Franja de Gaza, durante un recorrido por Israel a comienzos de agosto.
HAMÁS Y EL ALTO COSTO PARA GAZA
El hombre pidió mantener su identidad en reserva por razones de seguridad. Criticar abiertamente a Hamás en Gaza puede significar represalias, tanto para él como para su familia. “Aquí no se puede hablar libremente. Hay cosas que se dicen solo en voz baja y entre gente de mucha confianza”, admite.
No suaviza su postura: responsabiliza en gran parte a Hamás por la situación actual. “Esto no lo descubrimos después del 7 de octubre. Lo sabemos desde 2007, cuando tomaron el poder por la fuerza, matando incluso a palestinos que no estaban de acuerdo con ellos”, afirma.
Según él, el rechazo de Hamás a integrarse en la Organización para la Liberación de Palestina y a negociar bajo los acuerdos de Oslo fue el detonante del bloqueo israelí. Desde entonces, la Franja ha vivido una secuencia de guerras —2008, 2014 y otras— que deterioraron la vida diaria.
NO PENSARON EN LAS CONSECUENCIAS
La ofensiva del 7 de octubre, asegura, fue otra decisión tomada “sin pensar en las consecuencias” para la población civil. “Podían haber elegido otro camino. En cambio, trajeron sufrimiento y miseria para todos”.
Aun así, reconoce que no toda la responsabilidad recae sobre un solo actor. “No se puede culpar solo a Israel o solo a Hamás. Pero sí creo que Hamás carga con la mayor parte. Israel ofreció levantar el bloqueo si entregaban a los rehenes y dejaban las armas. No lo hicieron”.
HAMBRE Y AYUDA HUMANITARIA
En los últimos meses, la escasez de alimentos se convirtió en una de las caras más visibles del conflicto. El entrevistado habla de niños muertos por inanición y de semanas enteras en las que resultaba imposible conseguir comida. “Comíamos dos cuencos de sopa de lentejas al día, sin nada más. Perdí casi 20 kilos”, cuenta.
El precio de la harina llegó a ser de 50 dólares por kilo, un monto impensable para la mayoría. La situación empezó a mejorar hace apenas tres días, con la entrada de convoyes de ayuda humanitaria. “Ahora cuesta tres dólares. Sigue siendo caro para algunos, pero comparado con 50… es la diferencia entre comer y no comer”.
Pero la distribución no siempre es justa, dice. “Solo hay tres puntos de entrega para más de dos millones de personas. No está organizada ni es equitativa. Hay gente que recibe y gente que no”.
HAMÁS SE QUEDA CON LAS PROVISIONES
Acusa además a Hamás de quedarse con parte de las provisiones. “A cualquier organización que trae ayuda, incluso independientes, le quitan el 30 % de lo que entra. Lo ven como un pago obligatorio, porque se consideran el gobierno”.
BAJO OCUPACIÓN Y SIN TRABAJO
La presencia militar israelí en Gaza es visible, asegura, y hay zonas donde ningún civil puede entrar. Esto ha concentrado a más personas en espacios reducidos, empeorando las condiciones de vida.
Antes de la guerra, muchos gazatíes trabajaban en Israel o en kibutz cercanos. Ahora, esa puerta está cerrada. En su propia familia, la pérdida de empleos en territorio israelí ha tenido un impacto directo. “La diferencia entre los salarios en Gaza y en Israel es enorme. Esos trabajos eran el sustento de muchas familias, y ya no existen”.
PAZ Y OBSTÁCULOS
Cuando se le pregunta por qué cree que no se logra la paz, su respuesta apunta a los extremos en ambos lados. “En Israel, el ala más radical de la derecha. En Palestina, Hamás y la Yihad Islámica. Todos ellos creen, por razones religiosas absolutas, que la tierra les pertenece por completo, desde el río hasta el mar. Mientras esas ideologías dominen, no habrá paz”.
Reconoce, sin embargo, que hay moderados en ambas sociedades. Recuerda líderes israelíes y palestinos que han defendido la coexistencia, aunque muchos han sido silenciados o eliminados.
Sobre la solución, es clara: “Dos Estados, uno israelí y otro palestino, viviendo lado a lado. Incluso Hamás, en un momento, aceptó las fronteras de 1967. La comunidad internacional debería presionar a ambos para llegar a un acuerdo”.
¿Cree que es posible? “Siempre hay que ver la luz al final del túnel”, dice. Menciona que en Israel hay partidos y ciudadanos que critican a su propio gobierno cuando aumentan los ataques, y que en Cisjordania hay palestinos decididos a buscar la paz. “Con intervención de Estados Unidos y de otros países, sí, todavía es posible”.
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ESPERANZA Y SUPERVIVENCIA
En medio del conflicto, el día a día se reduce a sobrevivir: la dieta de lentejas, el pan que hoy es más barato pero mañana podría no estar, el calor y el hacinamiento en un aula que sirve de refugio. Todo está atravesado por la incertidumbre.
“Ahora tenemos harina a tres dólares el kilo, pero si mañana cierran la entrada de ayuda, volvemos a cero”, dice. Esa posibilidad le impide bajar la guardia.
Aún desde el anonimato, su voz busca que el mundo entienda que la ayuda humanitaria no es un regalo. “Es lo que necesitamos para vivir con dignidad. Y la dignidad empieza cuando puedes darle un pedazo de pan a tus hijos sin miedo a que mañana no lo tengas”.
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Tomar el desayuno y correr al búnker en 90 segundos
Cuando empiezan a sonar las sirenas de alerta sobre los cielos de Tel Aviv, la familia Weisman y millones como ellos buscan refugio de los misiles en camino y hoy continúan recogiendo los escombros de sus vidas.
Vera Lucía Papaterra, de origen dominicano, reportera del periódico estudiantil The Independent Florida Alligator (Gainesville, EE. UU.) busca ser una corresponsal internacional y fue invitada a Israel por la agencia de noticias del Medio Oriente para el mundo hispano parlante, Fuente Latina, para adentrarse a lo más profundo de un país que sigue en guerra pero que una vez más, da muestra de resiliencia, tras los ataques sufridos desde Irán, semanas atrás.
Una de sus entrevistadas fue una mujer israelí residente en Tel Aviv, Hadar Weisman, quien le relata como es la vida casi cotidiana bajo el sonar de las sirenas.
El decir por favor y gracias. Cómo usar cubiertos. Respetar a los mayores. A esa lista de lecciones básicas, la israelí Hadar Weisman añadió una que sus hijos repiten sin dudar: qué hacer en los 90 segundos después de que suenan las sirenas que indican que algún o varios misiles vienen en camino.
El 22 de junio de 2025 fue uno de esos días. En la llamada “Guerra de los doce días”, Israel y Estados Unidos habían atacado instalaciones nucleares iraníes e Irán había devuelto el fuego, lanzando decenas de misiles contra Israel. Varias zonas residenciales de Tel Aviv y en otras ciudades resultaron impactadas; 30 personas fallecieron y al menos 23 personas quedaron heridas. En Tel Aviv resultaron con daños severos varios edificios de Ramat Aviv,incluido el de Weisman. Fue una mañana de concreto roto y vidrios pulverizados que dejó a miles de israelíes sin casas, aunque con vida.
Misma sirena, diferente final
Aquella mañana, a las 7:23, tocaron a la puerta de Weisman. Eran los repartidores de un gavetero que había pedido una semana antes. Lo pusieron en el dormitorio. Apenas salieron, sonó la alerta. “Estamos muy acostumbrados a entrar al cuarto seguro”, cuenta Weisman. “Con los niños lo hacemos desde antes del 7 de octubre (del 2023 cuando terroristas de Hamás atacaron Israel)”.
Todos en casa de Weisman estaban ya vestidos y despiertos por el ruido de los obreros, así que caminaron con calma hacia la mamád, la habitación reforzada que muchos israelíes tienen en sus casas para protegerse de los misiles. El impacto llegó minutos después. El misil cayó entre los edificios de la cuadra. Ninguna estructura recibió un golpe directo, pero el golpe de la onda expansiva convirtió la casa en escombros. “Todo el edificio se sacudió y se cortó la luz”, recuerda Weisman, doctora en economía y profesora de microeconomía en la Universidad de Tel Aviv que vivía en ese apartamento desde 2019. “Nos quedamos 45 minutos en la oscuridad, sin saber qué habría cuando abriéramos la puerta”.
Sentados con una bolsa de caramelos
Dentro del cuarto seguro, un detalle dominguero: la tapa plástica del conducto del aire acondicionado salió volando y por ahí entraron polvo y residuos del edificio tras el impacto. Sentados en un colchón, con el teléfono en una mano y una bolsa de caramelos en la otra, los padres usaron el tiempo para hacer llamadas y tranquilizar a los niños. El mayor, de nueve años, lloró pensando en sus juguetes.
El impacto en el más pequeño, su hijo de tres años y medio, se mide más allá de una preocupación por sus cosas. En sí, el niño siempre pregunta la ubicación del cuarto seguro —como quien pregunta por el baño— cuando llega de visita a una casa desconocida. “Es una forma de vida y no debería serlo”, dice visiblemente emocionada Weisman. “No es manera de criar a nuestros hijos”.
Afuera, el grupo de WhatsApp del edificio se convirtió en un mapa humano. Vecinos reportaban quién estaba adentro y quién estaba en la calle para que los equipos de rescate no perdieran tiempo en búsquedas inútiles. Policías, bomberos y la unidad de rescate de la Fuerza de Defensa israelí subieron piso por piso. Forzaron la puerta acorazada del quinto piso, que quedó doblada, del apartamento de los Weisman. “Menos mal que esperamos”, dice. “Si hubiéramos intentado salir, el corredor estaba cubierto de muebles y cosas caídas. Nos habrían caído encima”.
Hay que mantener la rutina
El edificio de Weisman es uno de los más nuevos en el barrio y sus cimientos resistieron mejor que otros. Otros en la cuadra, no tanto. La familia pasó dos semanas en un hotel y luego consiguió un subarriendo en el mismo barrio para que los niños siguieran asistiendo a su misma escuela y su kínder. “Volveremos, dicen que para Pascua”, explica, con ese optimismo que nace de una rutina resistente. “Creo que será más tarde, quizá en julio”, añade con una sonrisa corta, como quien ya aprendió a negociar con la incertidumbre.
El ataque del 22 de junio fue parte de una escalada de doce días que cruzó fronteras y agendas políticas. Para Weisman, sin embargo, la política se traduce en una caminata sabatina. Ella asiste cada sábado a las manifestaciones por la paz que se llevan a cabo en la avenida Begin de Tel Aviv, donde discurso tras discurso pide el fin de la guerra y el retorno de todos los rehenes. “Voy desde antes de octubre”, cuenta, refiriéndose al 7 de octubre del 2023. “Esto no puede seguir así. Incluso si alguien creyó que al principio había justificación, ya no se ve un final ni resultados positivos. Es la forma equivocada de hacer las cosas”.
Su crítica tiene varios destinatarios. A su gobierno, que a su juicio no ha ofrecido una salida real ni ha priorizado un acuerdo para los rehenes capturados en el ataque del 7 de octubre. A Hamás, “una organización terrible, mala para Israel y aún peor para los gazatíes”. Y a cualquiera que crea que “disparar es mejor que hablar”, o que la vida de alguien vale menos que “un pedazo de tierra”. “Es inexcusable porque es obra humana”, dice Weisman, y la frase le tiembla en la garganta.
La confianza, admite, ya estaba dañada antes de octubre. “Siguen intentando cambiar el Estado de derecho en medio de la guerra”, señala Weisman sobre las modificaciones constitucionales que el gobierno trata de implantar para fortalecer los poderes ejecutivos y legislativos a expensa del judicial, algo que ha creado malestar en sectores de la sociedad israelí. Weisman escucha rumores sobre comicios, sospechas de fraude y un clima que erosiona las instituciones. Aun así, la decisión íntima no es simple. “Si nos paramos y decimos que esto es demasiado y nos vamos, ¿quién se queda? ¿Los que creen que esto está bien? Tampoco quiero que mi hijo cargue con esto”. Lo discuten en casa, una y otra vez.
Como casas de muñecas
Al volver a su apartamento en ruinas para recoger papeles y ropa, Weisman mira por la ventana y ve fachadas abiertas como casas de muñecas. Luego baja la mirada al pasillo, donde antes no se podía caminar sin tropezar, y recuerda la lección que repite a los niños: Hay una alarma. Se hace lo que toca. La vida va primero. “Estamos bien”, les dice. “La casa es solo cosas”.
La normalidad se despega a veces en pequeños gestos. Volver al subarriendo con mochilas y bolsas. Hacer la tarea de matemática. Preparar una cena sencilla. Y sí, repetir las reglas: por favor y gracias, respetar a los mayores, así se agarra un tenedor. Y esa otra, más urgente y aprendida a la fuerza, que suena como un juego pero enseña a sobrevivir: Sirenas en el aire. Un minuto y medio. Respira. Vete al búnker. Cierra su puerta reforzada. Espera. Vuelve a salir. Sigue adelante.
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En una semana se produciría el encuentro Trump - Putin en Emiratos Árabes Unidos
Donald Trump y Vladimir Putin se reunirán “en los próximos días”, aseguró el jueves el Kremlin, al tiempo que descartó por ahora un encuentro a tres que incluye al dirigente ucraniano Volodimir Zelenski, que insiste en negociar directamente con el presidente ruso.
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Putin considera que no se dan las “condiciones” para un encuentro cara a cara con Zelenski. Según Moscú una reunión de este tipo solo tendría sentido en la fase final de las negociaciones de paz.
La cumbre Trump-Putin sería la primera entre presidentes en ejercicio de Estados Unidos y Rusia desde que Joe Biden se reunió con el presidente ruso en Ginebra en junio de 2021.
El encuentro forma parte de los esfuerzos de Trump para poner fin de la ofensiva militar rusa en Ucrania.
Las tres rondas de conversaciones directas entre Moscú y Kiev que se han celebrado hasta ahora no han logrado avances hacia un alto el fuego y ambas partes parecen muy lejos de poder poner fin a un conflicto que comenzó hace más de tres años.
Trump dijo el miércoles que probablemente se reuniría cara a cara con Putin “muy pronto”.
“A sugerencia de la parte estadounidense, se llegó a un acuerdo de principio para organizar una cumbre bilateral en los próximos días”, declaró el asesor diplomático del presidente ruso, Yuri Ushakov, citado por agencias estatales rusas.
“Ahora estamos empezando a trabajar en los detalles junto con nuestros colegas estadounidenses”, añadió Ushakov. “Se ha fijado como fecha objetivo la próxima semana”, añadió.
Putin aseguró por su parte que la reunión podría ser en Emiratos Árabes Unidos.
Un funcionario de la Casa Blanca, que pidió no ser identificado, afirmó que el lugar de la reunión aún no se ha acordado entre Moscú y Washington. Y aseguró también que el encuentro podría darse la próxima semana.
Exigencias de Zelenski
En sus conversaciones directas en Estambul (Turquía), los negociadores rusos reclamaron las regiones ucranianas parcialmente ocupadas y que Kiev renuncie a su aspiración de entrar en la OTAN, exigencias inasumibles para Ucrania.
Rusia también intenta reiteradamente poner en duda la legitimidad de Zelenski y ha descartado una reunión entre ambos líderes hasta que haya un acuerdo de paz.
El anuncio de la próxima cumbre se produjo un día después de que el enviado estadounidense Steve Witkoff se reuniera con Putin en Moscú.
El presidente ruso informó a su homólogo sudafricano, Cyril Ramaphosa, socio suyo dentro del grupo de BRICS, sobre los detalles de las conversaciones con Witkoff, días después de que Washington impusiera un arancel del 30 % a Pretoria.
Witkoff propuso una reunión trilateral con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, pero Rusia no respondió a esa propuesta, indicó Ushakov.
“La parte rusa dejó completamente sin comentario esta opción”, añadió.
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Por su parte, Zelenski reiteró el jueves su llamamiento a una reunión con Putin, que considera la única vía para avanzar hacia la paz.
Zelenski insistió en que el encuentro debería ser a tres bandas. “Lo único justo es que Ucrania sea uno de los participantes en las negociaciones”, dijo durante su discurso vespertino.
El dirigente ucraniano tuvo el jueves una reunión con el jefe del gobierno alemán Friedrich Merz, en la que ambos “elogiaron (....) los esfuerzos de mediación” de Donald Trump.
Tras su encuentro con Merz, reclamó en redes sociales que los europeos sean incluidos en las negociaciones de paz. “Europa debe, por tanto, participar en el proceso”, defendió Zelenski.
También indicó que había informado al presidente francés Emmanuel Macron. “Coordinamos nuestras posiciones y también consideramos necesario que Europa adopte una posición común”, aseguró.
Fuente: AFP
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Latorre se reunió con Ali Alnuaimi y destacó la asociación estratégica comercial con EAU
El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, mantuvo una reunión en la fecha, con el jefe de la delegación de los Emiratos Árabes Unidos, el Dr. Ali Alnuaimi, presidente del Comité de Defensa, Interior y Asuntos Exteriores del Consejo Nacional Federal, con quien abordaron sobre la asociación estratégica comercial e inversiones entre ambas naciones.
A través de sus redes sociales, el vicepresidente del Poder Legislativo paraguayo, informó sobre sus actividades que desarrolla en el marco de su estadía en Ginebra, donde se encuentra participando y representando al país en la VI Conferencia Mundial de Presidentes de Parlamentos, organizada por la Unión Interparlamentaria.
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Respecto a la reunión con la alta autoridad emiratí, destacó el gran interés de los Emiratos Árabes en invertir en la infraestructura aeroportuaria en Paraguay.
“Conversamos sobre el acuerdo de asociación estratégica comercial que se está elaborando entre el Mercosur y los Emiratos Árabes Unidos, así como sobre la intención de su país de invertir en infraestructura aeroportuaria en el Paraguay”, resaltó el legislador.
Cabe destacar que el legislador colorado representa al Paraguay en la Conferencia Mundial, que es un evento que reúne a líderes parlamentarios de todo el mundo para dialogar sobre cooperación y desarrollo.
En ese marco, el diputado Latorre anunció una agenda bilateral intensa con reuniones junto a líderes parlamentarios de distintas regiones y reafirmó el compromiso de promover las oportunidades de inversión en Paraguay, destacando la estabilidad macroeconómica y el potencial productivo del país como ventajas clave para atraer capital extranjero y generar empleo.
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